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Parque eolico afecta a ballenas en Chiloe

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La instalación de un mega parque eólico en la costa del noroeste de Chiloé podría impactar negativamente a la población de ballena azul más importante del hemisferio sur por lo que CCC y Ecoceanos recomiendan la relocalización del proyecto y el desarrollo de un marco regulador para este tipo de energía en el país.
Santiago, 30 de noviembre 2010. (CCC/Ecoceanos News) – El Centro de Conservación Cetacea (CCC) y el Centro Ecoceanos entregaron al Servicio de Evaluación Ambiental un informe respecto a la instalación del proyecto parque eólico Chiloé.

Si bien la tramitación ambiental ingresó bajo una Declaración de Impacto Ambiental, donde no hay espacio de participación ciudadanahasta que el nuevo reglamento sea desarrollado, las organizaciones civiles decidieron de manera voluntaria entregar la información sobre los impactos negativos a las especies de cetáceos así como recomendaciones.

De acuerdo al reporte, para los próximos siete años se espera una inversión por 50 mil millones de dólares en el sector minero, que contrasta con la inversión de 18 mil millones del sector en los últimos 20 años. Así, las proyecciones de crecimiento hacen prever aumentos en el consumo total de energía eléctrica, cuyo principal consumidor es el sector minero. La incorporación de las energías renovables no convencionales (ERNC) a la matriz de generación eléctrica nacional es un proceso inevitable en el largo plazo.

En este sentido, en el documento se señala que el país tiene la responsabilidad de considerar la experiencia internacional con el fin de evitar replicar errores de otros países y recomienda consolidar una política de ordenamiento para el desarrollo de ERNC.

Durante los últimos diez años, la Unión Europea y EEUU han tenido un crecimiento significativo de ERNC, particularmente de parques eólicos. Los impactos asociados al nivel de ruido, impactos visuales, aspectos de seguridad, efectos en el paisaje, arqueología, patrimonio, biodiversidad, así como posible interferencia con la aviación o navegación ya han sido reconocidos. La mejor alternativa de mitigación planteada es evitar zonas sensibles o concentraciones de especies sensibles.

En 2010, la Comisión Euporea publicó lineamientos para el desarrollo de proyectos de energía eólica para la Unión Europea y elComité Científico de la Comisión Ballenera Internacional expresó que los países deben cooperar para mitigar el impacto sobre la vida marina asociado las ERNC, tales como la eólica. Los parques eólicos operativos producen bandas de ruido de baja frecuencia que son audibles para los cetáceos.

Perturbaciones, efecto barrera y degradación o pérdida del hábitat son algunos impactos adicionales de parques eólicos. Incluso en el caso de la ballena de aleta se ha registrado el desplazamiento de hasta 200km alrededor de parques eólicos.

La zona noroeste de la Isla de Chiloé es un refugio para una gran diversidad de vida marina y anualmente recibe la mayor concentración deballenas azul en el Hemisherio sur. Adicionalmente la ballena franca austral, clasificada en peligro crítico, el delfín austral y la nutria marina, por destacar algunas, son especies susceptibles a impactos del parque eólico Chiloé debido a su localización propuesta.

Al respecto, el documento recuerda que todas las especies de cetáceos se encuentran protegidas a nivel nacional por la Ley de Protección a los Cetáceos (Ley 20.293) adoptada en 2008 la campaña de CCC, Ecoceanos y Conapach “Chile 2008, Santuario de Ballenas”.

El documento indica que en el caso del parque eólico Chiloé, la alta concentración de especies vulnerables a impactos y la fragilidad de los ecosistemas heterogéneos incluidos en la zona propuesta, así como los perjuicios sociales y económicos, particularmente respecto a la actividad turística preponderante en la Comuna de Ancud y el archipiélago de Chiloé, hacen necesario trasladar el proyecto a una nueva localización en áreas alejadas de la costa, de menor impacto ambiental y social.

Fuente: Centro de Conservación Cetacea, Centro Ecoceanos

Población de ballenas jorobadas se duplica en aguas antárticas chilenas

De acuerdo con estimaciones realizadas por científicos del Inach y la Universidad de Valparaíso, las poblaciones observadas de esta especie de cetáceo aumentaron de aproximadamente 700 ejemplares en 2005 a 1.800 en la última expedición en 2007.

 

 

Se encuentra en casi todos los océanos del mundo, exceptuando la zona del Artico. Por eso los científicos afirman que es la más “cosmopolita” de las especies de ballenas. Se trata de la acrobática jorobada, cuya presencia y distribución migratoria en aguas antárticas ha sido registrada desde 1925. Hoy es estudiada en todo el planeta y, en especial, en el hemisferio sur donde más abunda.

Más de 40 años de protección mundial y prohibición de captura comercial parecen haber tenido un efecto positivo en su población, ya que a nivel global muestra signos de recuperación. Aunque esta especie todavía está lejos, advierten los científicos, de alcanzar las casi 100.000 ejemplares que habitaban los océanos del planeta antes de la explotación ballenera. 

ABUNDANTE ALIMENTO
Ese aumento de jorobadas fue advertido por científicos del Instituto Antártico Chileno (Inach) y la Universidad de Valparaíso, al comparar los avistamiento realizados específicamente en una de las zonas de alimentación más atractivas para esta especie: la Antártica. Específicamente en las aguas que comprenden la península Antártica y las Islas Shetland del Sur.

Anelio Aguayo, experto en Cetáceos del Inach y panelista en el IV Simposio Latinoamericano sobre Investigaciones Antárticas -que finaliza hoy en Valparaíso-, explica que en las primeras expediciones realizadas en el período 1994-1995 se efectuaban en promedio avistamientos de tres ejemplares. En 2007, en cambio, esa cifra de observaciones se había duplicado pues se veían a diario entre 5 y 6 ejemplares durantes las travesías.

Esto indica, a juicio del científico, que a esta zona de la Antártica    -que atrae a las jorobadas por la gran cantidad de alimento que existe-, están llegando poblaciones cada vez más grandes de esta especie. Lo que está en sintonía con una tendencia mundial observada por científicos: “Se han detectado aumento en las poblaciones de la costa occidental y oriental de Australia, Africa del sur, Nueva Zelandia y ahora en América del Sur”, asegura Aguayo.

JOROBADAS EN ALZA
El equipo dirigido por Aguayo estima que en 2005 sólo en la zona estudiada llegaban a alimentarse entre 700 y 1.000 ejemplares. En 2007, en cambio, fácilmente la población sobrepasaba los 1.800 individuos. “Hemos visto además una gran cantidad de ballenas con crías, lo que muestra la buena salud que tiene hoy la población de jorobadas”, dice el científico. La Comisión Ballenera Internacional calcula quen en el mundo la población de jorobadas fluctúa entre los 7.100 y 41.800 ejemplares.

La población de jorobadas que llega a la Antártica no es la misma que se alimenta en el Estrecho de Magallanes o el golfo de Corcovado (Chiloé). Dichas zonas y la península Antártica conforman los hábitat conocidos en Chile que utiliza esta especie para alimentarse.

Precisamente, indican los cientìficos, en estas áreas abundan pequeños crustáceos como el krill o cardúmenes de pequeños peces que constituyen el alimento de esta especie.

CONDUCTA CETÁCEA
De los 780 avistamientos reunidos por la bióloga Daniela Cortez para obtener su tesis de grado en la Universidad de Valparaíso, 120 correspondían a  madres que se encontraban acompañadas por sus crías.

“La alta biodiversidad presente en estas áreas de alimentación le permiten a las madres destetar a sus crías y enseñarles, al mismo tiempo, las técnicas necesarias para obtener alimento”, indica Anelio Aguayo.

El 73% de las observaciones correpondía a una madre con su cría y el 26% de la ballena su cría y un “escolta”. 

Generalmente las ballenas jorobadas navegan “acompañadas”, por eso no es de extrañar que de las 599 observaciones de ballenas sin crías realizadas, el 55% de ellas corresponde a grupos de dos y el 31% de ejemplares solitarios.

El peso medio de un ejemplar de ballena jorobada es de casi 40 toneladas y los ejemplares adultos miden entre 15 y 17 metros.
Un rasgo distintivo de los machos es que son capaces de emitir complejas “canciones”, que duran entre 10 y 20 minutos y que se pueden repetir a lo largo de horas.