Celulosa Arauco inicia cierre indefinido de planta Licancel tras nuevo derrame

La empresa tomó la medida luego de que por segunda vez se derramaran residuos líquidos sobre el río Mataquito, por lo que Celco se comprometió además a sustituir “el actual sistema de tratamiento ambiental por uno nuevo (…) con la mejor tecnología disponible”.

Cristián Chandía y Paula Riquelme
 
Fecha edición: 18/06/2007 17:09

La empresa Celulosa Arauco y Constitución, Celco, anunció esta tarde el “cierre indefinido” de la planta Licancel ubicada en la Región del Maule, la que esta madrugada sufrió el nuevo derrame de residuos industriales líquidos sobre el estero Lourdes, un afluente del río Mataquito.

Mediante un comunicado publico firmado por el gerente general de la empresa, Matías Domeyko, la empresa precisa que la planta “sólo reiniciará sus actividades una vez que se haya sustituido el actual sistema de tratamiento ambiental por uno nuevo, incorporando la mejor tecnología disponible a satisfacción de la autoridad ambiental”.

En el mismo documento, Celco apunta que “la empresa dispondrá de todas sus capacidades técnicas y económicas para llevar adelante este plan de mejoramiento ambiental en el menor plazo posible. Mientras tanto, se tomarán las medidas necesarias para paliar los efectos sociales de esta situación”.

BACHELET PIDE RESPETO POR EL MEDIO AMBIENTE
De visita en la comuna de Aysén, la Presidenta Michelle Bachelet llamó a los empresarios a actuar con respeto “a las personas y el medio ambiente”.

Señaló que “la economía ha crecido mucho, se ha desarrollado y hemos empezado a tener situaciones en términos de no poder garantizar un desarrollo sustentable”.

En este sentido, la gobernante afirmó que “quiero pedirle a todos los empresarios que trabajemos con responsabilidad con las personas, con el medio ambiente”.

Asimismo, la Mandataria explicó que la ministra de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, es la encargada de crear la institucionalidad para que situaciones como las ocurridas en el río Mataquito no vuelvan a ocurrir.

El gobierno informó el mediodía sobre el nuevo derrame de residuos industriales líquidos (riles) de la planta Licancel pese a la orden que impide el funcionamiento de la planta por 30 días y gatilló que La Moneda ampliara la querella por “daño ambiental” que había presentado anteriormente la Intendencia del Maule en contra de Celco por el desastre ecológico en la zona.

El ministro del Interior, Belisario Velasco, y la ministra de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, comunicaron esta decisión que fue informada vía telefónica a la Presidenta Michelle Bachelet.

“Me informaron que la planta Licancel había lanzado 50 mil litros de líquido contaminado producto, según dice la empresa, de la rotura de un estanque, esta situación la estimo particularmente grave y he instruido al intendente con el objeto que amplíe la querella presentada días atrás por una causa similar”, explicó Velasco.

Agregó que la Presidenta Bachelet “ha dicho que tomemos todas las medidas tendientes a esclarecer estos hechos para que se hagan efectivas las responsabilidades que correspondan”.

La ministra de Medio Ambiente calificó el hecho “como un descuido en el desempeño ambiental” y señaló que la empresa debió haber tomado las medidas estrictamente necesarias teniendo en cuenta la situación producida días atrás.

Se dispuso un funcionario permanente, las 24 horas del día de la Superintendencia de Servicios Sanitarios para fiscalizar al interior de la planta y evitar que se repita este tipo de incidentes.

El Ministerio del Interior recibirá, además, el informe encargado para analizar el componente de los líquidos vertidos sobre el Mataquito que produjo muerte de peces, aves y ganado. En primera instancia se comprobaría el alto grado de toxicidad de las aguas del río.

Paralelamente, Ana Lya Uriarte viaja a la zona a tomar “las medidas correspondientes”.

La descarga ilegal fue detectada en terreno por el director general de aguas del MOP, Rodrigo Weisner, quien había llegado al sector del estero Lourdes para inspeccionar que la empresa cumpliera la resolución que disponía un plazo de cinco días para destruir los ductor ilegales.

Weisner indicó que funcionarios de la empresa trataron de evitar un nuevo evento contaminante construyendo un muro de contención, pero esto no impidió que los residuos industriales llegaran al afluente.

En tanto la directora regional de la Conama, Mónica Rivera, explicó que se estima que la descarga tuvo una duración máxima de una hora y que “la superintendencia estima que son aguas tratadas pero que los parámetros no están ajustados a la norma”.

Rivera destacó que se está “haciendo un acta acuciosa para iniciar el proceso de sanción”.

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