Comentarios al EIA “Proyecto Hidroelectrico San Pedro”

COMENTARIOS AL EIA “PROYECTO HIDROELECTRICO SAN PEDRO”

Luego de tener acceso al Estudio de Impacto Ambiental sobre la represa que se pretende construir en el Río san Pedro uno se da cuenta que COLBÚN S. A., está intentando pasar “gato por liebre” a los valdivianos. Por Jan Banister, ingeniero forestal.

  
Luego de tener acceso al Estudio de Impacto Ambiental sobre la represa que se pretende construir en el Río san Pedro uno se da cuenta que Colbún S. A., está intentando pasar “gato por liebre” a los valdivianos.

En cuanto al estudio, en general se estima una vida útil de 50 a 100 años siempre y cuando la empresa no decida darle término antes. De esta forma, el horizonte de tiempo sería teórico y no un hecho y dependería absolutamente de la voluntad de la empresa. Además sólo se considera una etapa de abandono con indicaciones a nivel general, donde se señala que el muro de contención quedará en el río para siempre y no será retirado. Por otro lado se construirá una represa de 38,4 metros para lograr altura de caída y poder producir energía. Para mantener esta altura en verano (cuando el río disminuye considerablemente su caudal), se deberá intervenir irremediablemente el caudal aguas debajo de la represa. Este problema no se comenta en este estudio. Además en el calendario de actividades se considera una serie de construcciones previas a la aprobación del EIA. Esto estaría implicando una pre aprobación del proyecto sin evaluación ambiental y causaría grandes presiones a las personas que deban decidir en los próximos meses. Se ha señalado que se ocuparán 500 personas en mano de obra de las cuales muchas serán de la zona, sin embargo esto será solo para la etapa de construcción. Luego de esta etapa solo se necesitará un total de 25 personas, un número de fuentes de trabajo mucho menor a lo que actualmente da el río (turismo y otros).

En cuanto al estudio de Vegetación y Flora, este se destaca por tener una serie de falencias en donde sobresale la inexistencia de una clasificación del bosque existente según estructura (adulto, adulto-renoval, renoval), señalándose sólo diferencias en cuanto a densidad. Además no hay ninguna referencia a la dinámica sucesional que están viviendo estos bosques y sus edades, lo cual es de suma importancia para saber el valor ecológico de estos y los servicios ambientales que estos están produciendo actualmente. Para peor, no existe referencia a la biomasa que se perderá por la tala de bosques en la zona de inundación y de construcciones varias. Esto es un insumo vital para cualquier estudio de impacto ambiental para poder hacer medidas de mitigación aceptables. Por otro lado se dice que en el área del proyecto no existe flora amenazada, esto se basa solo en el Libro Rojo y no se toma en cuenta otras fuentes igual de importantes a nivel nacional e internacional como los listados de UICN, Hechenleiner (2005), Boletín N°47 MNHN (1998) y otros. Si se tomara en cuenta estos listados, si existiría en el área especies en categorías de conservación. El endemismo de las especies también brilla por su ausencia, condición de gran importancia para valorar la flora de un lugar. También se señala que no existen áreas prioritarias para la conservación. Esto se contrapone a lo señalado por un estudio realizado por el Instituto de Silvicultura de la Universidad Austral de Chile (Lara et al. 2002) para la Conama en que se toma en cuenta el cauce del Río San pedro como área prioritaria, por ser un corredor biológico de gran importancia para conectar la Cordillera de los Andes y la costa de Valdivia. Todas estas fallas se coronan al no presentar el diseño de muestreo ocupado en el área de estudio (N° de unidades maestrales, tamaño, ubicación, etc).

Pese a no ser un gran entendido en lo que es fauna, llama la atención que tampoco en este tema se señala cuantos censos se realizaron y en que lugares. Además se destaca que existen 28 especies de fauna amenazadas y se reconoce al Río San Pedro como corredor biológico. Esto debería tener más fuerza dentro del propio informe.

En cuanto al estudio del paisaje se tomaron puntos de muestreo en forma discreta y no tomando al río como una unidad entera. Se consideró al río con bajo valor social por su mal acceso. Esto no sorprende, ya que se tomó como acceso solo el puente Malihue y el desagüe del lago Riñihue. Si estos dos lugares fueran los únicos accesos al río, yo no entiendo como el domingo pasado en plena temporada baja, en un descenso del río en rafting, vimos más de 50 personas pescando y recreándose en las orillas a lo largo del río justo en el área donde se va a inundar. Quizás para Colbún S.A. éstos visitantes no tienen valor social y llegan ahí en paracaídas. También se asume en el estudio que el río no es visitado por un gran número de personas y que no hay mayor actividad turística. Esto no es verdad y más que asumir esto se debería haber hecho un muestreo a lo largo del año para tener datos verdaderos.

En cuanto a la evaluación ambiental propiamente tal, las deficiencias en las líneas base tuvieron como causa que la Flora y Fauna, Turismo y Paisaje hayan sido escasamente ponderadas. Las medidas de mitigación dan realmente risa. De que sirve proponer un programa de educación ambiental, una campaña publicitaria y un libro de divulgación científica sobre la importancia del río San Pedro, si este después de la represa ya no existe? Además se propone antes de iniciar la inundación recorrer las orillas boscosas y extraer de ahí a toda la fauna que corra peligro. Esto es impracticable y con esto se nota que los que proponen estas medidas no han estado en el lugar, ya que las orillas del río en su gran mayoría tienen una gran pendiente y los bosques ribereños son impenetrables.

Por último y al tener en cuenta las manifestaciones ciudadanas que ha habido en Panguipulli y Valdivia, y al rechazo que han oficializado diversas autoridades, organizaciones y personas naturales de las tres comunas afectadas; llama la atención que en los días pasados en el Diario Austral se haya publicado una entrevista al gerente de Colbún S.A.,donde éste señala que no existe una percepción negativa al proyecto dentro de la ciudadanía, y que se mejorará la calidad de vida de las personas.

Sin lugar a dudas y luego de lo sucedido con Celco, estamos frente a un nuevo engaño…

Escrito por:
Jan Bannister
Ingeniero Forestal

Fuente: www.valdivianoticias.cl

One comment

  1. Sylvia Vildósola Gianotti says:

    Muchs gracias don Jan Bannister me alegra mucho saber que hay personas entendidas en la materia, que publican a tiempo de enmendar rumbos, para que no nos pasen gato por liebre.
    Estoy plenamente de acuerdo con sus dichos. Y espero que sus palabras sean acogidas por las autoridades pertinente, en el momento de tomar decisiones que nos afectarán tan seriamente.
    Nuevamente lo felicito por su visión de futuro y no lo tan típicamente nuestro que es el inmediatismo.
    Atentamente
    Sylvia

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