Crítica proyección de esmog por estufas a leña en Santiago

Estudio revela que en 2010 contaminarán más que lo que hoy emiten camiones a diésel.

Con 693 toneladas de humo al año, las 60 mil estufas residenciales a leña contaminan más que los autos y las micros. Para 2010 se espera que su número crezca a 94 mil aparatos y su contribución al mal aire en al menos 813 toneladas.

En días de invernal frío, la batalla contra el esmog en Santiago reflota un tema que hace poco no preocupaba tanto como hoy: al emitir 693 toneladas anuales de tóxico material particulado (PM10), las estufas a leña pasaron a contaminar más que los autos y los buses, que lanzan 516 y 316 toneladas respectivamente, situándose sólo detrás de las industrias (1.266 toneladas) y los camiones a diesel (763 toneladas), según el inventario de emisiones 2005 entregado en mayo de 2007 por la Conama.

No es todo. La contribución al esmog capitalino de las chimeneas residenciales sigue en alza dado el crecimiento de un mercado dominado en un 90% por las marcas Bosca, Amesti y en menor grado Pucón. Hoy, se estima que en la Región Metropolitana funcionan 60 mil de estos calefactores, cifra que en 2010 crecerá a los 94 mil que, de una bocanada, emitirán entre 813 y 971 toneladas de humo al año.

Así lo revela un estudio encargado por la Conama Metropolitana a la empresa Gamma Ingenieros y publicado en abril de 2007, documento con el cual el Intendente de Santiago, Álvaro Erazo, intentó sin éxito prohibir este año el uso de estufas a leña en la capital pero que, en otro intento y con un nuevo informe bajo el brazo, pretende borrar del mapa en 2009, según comentó a este diario el 22 de abril pasado.

Más que las industrias

Como sea, el estudio de Gamma va todavía más allá, pues proyecta que a la actual tasa de crecimiento de la venta de estufas, para 2.015 habrá en Santiago entre 127 mil y 146 mil calefactores que aportarán entre 1.349 y 1.509 toneladas de PM10, una cifra que incluso supera a las actuales emisiones que lanzan al aire las grandes industrias.

La cantidad de PM10 que emitirá la calefacción residencial urbana en 2010 y 2015 se explica, por cierto, por el aumento del número de estufas y de la leña necesaria para que cumplan su función: si en 2006 se quemaban 58 mil toneladas al año, para 2010 el dato crecerá a 94 mil toneladas anuales, y para 2015 se estima que llegaría hasta 146 mil toneladas.

El estudio de Gamma es parte de la documentación con la que la autoridad ambiental trabaja medidas para el Plan de Prevención y Descontaminación del Aire de Santiago. Por lo mismo, el informe concluye que semejante proyección se cumplirá “salvo que se tomen medidas para disminuir las emisiones unitarias o restringir el uso de los calefactores”.

Estufas ABC1

“Los usuarios de calefactores a leña pertenecen mayoritariamente (71%) a los segmentos socioeconómicos de mayores ingresos (ABC1 y C2),” detalla el informe de Gamma. El 90% de éstas son fabricadas por Bosca, Amesti y en menor medida Pucón, vendidas en cadenas de retail, ofreciendo incluso crédito para su instalación, “lo que ha redundado en su masificación a nivel nacional”, dice el documento.

Los calefactores observados en la elaboración del estudio consisten en un “diseño basado en el modelo original de Bosca”, es decir, “una cámara de combustión hermética” con “puerta de vidrio templado” y entradas de aire primario y secundario, todo lo cual va envuelto por “una caja de acero que da la apariencia de calefactor”.

El aporte de las estufas a leña, según señalan los expertos en contaminación, es proporcionalmente mayor a otras fuentes de emisión por cuanto las 693 toneladas anuales de PM10 emitido son producidas dato que confirma el estudio de Gamma-, en escasos “tres a cuatro meses” (entre mayo y agosto) con un promedio de entre 5,3 a 6,1 horas diarias.

3 comments

  1. ana aguiar says:

    Estimados señores:

    Muy interesante el artículo, pero creo que falta un poco de información. Por ejemplo, me gustaría saber lo que el Sr. Álvaro Erazo o Uds. proponen como alternativa al uso de las estufas a leña.

    Atentamente,
    Ana Paula Aguiar

  2. emilio jorquera says:

    Estimados Señor@s

    Tengo entendido que si realiza la combustion con leña seca los niveles de contaminacion se reducen al mínimo. Las estufas de combustion de doble cámara tinen la gracia de que si en la primera camara no existe una combustión ‘perfecta’los compuestos que no se combustionan pasan a la sugunda cámara que si lo hace, de acuerdo con la humedad de la leña. Ahora, si la leña esta seca existen mayores probabilidades de que la combustion sea perfecta y la estufa emita solo CO2 y vapor de agua que son inocuos para la salud humana (sin considerar su efecto como gases invernadero).
    Atte,
    Emilio J.F

  3. Sandro says:

    Lamentablemente los niveles de emisión de las estufas a leña son críticos, las doble cámara ni siquiera cumplen las dimensiones necesarias para ser llamadas como tales. la tecnología es tan obsoleta que contaminan con leña húmeda o seca, las emisiones de material particulado fino mp2,5 de estas estufas es preocupante, como será que un estudio de gobierno encontró que el 50% del MP2,5 en invierno en santiago (el más dañino) es producto de quema de leña.

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