Archive for April 30, 2008

Solicitud de concesiones mineras por parte de Celco para construir ducto sería ilegal

La solicitud de concesiones mineras por parte de Celulosa Arauco y Constitución (Celco), con el fin último de construir el ducto para descargar sus residuos líquidos industriales en Caleta Mehuín, tiene en máxima alerta a los habitantes de la zona y a los opositores al proyecto, quienes cuestionan fuertemente la medida.

La estrategia es conocida: pedir concesiones de explotación minera para un fin distinto a la explotación de minerales. “En principio no es legal, si bien es una práctica muy común”, advierten en el Ministerio de Minería.

Argumentan que la Constitución, en su artículo 19 Nº24, vincula el otorgamiento de las concesiones mineras con un fin de utilidad pública, que sólo se satisface con desarrollar las actividades mineras propias de la concesión. “La concesión minera obliga al dueño a desarrollar la actividad necesaria para satisfacer el interés publico que justifica su otorgamiento”, dice el cuerpo legal.

Celulosa Arauco y Constitución es una sociedad anónima cuyo rubro no es la minería. Así se desprende de la memoria 2006 de la empresa -la correspondiente a 2007 no está disponible en la página de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS)-, donde se establece que “la empresa realiza directamente actividades de producción y venta de celulosa y es la sociedad matriz de un conjunto de empresas industriales y forestales”. No se hace referencia a la actividad minera. La firma del grupo Angelini tampoco ha informado si se va a involucrar en una nueva actividad mediante un hecho esencial a la SVS.

Concesiones para futuro ducto

Pese a lo anterior, el 28 de marzo pasado, el representante de Celco, Mario Urrutia, presentó en el Juzgado de Letras de San José de Mariquina los documentos para conseguir la concesión minera para hacerse de los derechos de explotación.

Según el expediente, se trata de 5.790 hectáreas de subsuelo, tituladas como “Mariquina” del 1 al 15, que cubren toda la bahía de Mehuín, en particular la zona de Mehuín Alto, donde tienen asentamiento comunidades lafquenches opositoras al proyecto.

¿Qué hay tras esa petición? Celulosa Arauco tiene plazo hasta abril de 2009 para ingresar un Estudio de Impacto Ambiental con una alternativa de descarga para sus residuos líquidos de la planta Valdivia distinta al río Cruces, donde se produjo el desastre ecológico.

Con la reciente petición de concesiones en la zona la opción de un ducto que desemboque en la bahía de Mehuín toma cada vez mayor fuerza, pues los terrenos solicitados dibujan claramente el camino desde la planta hasta mar, por la caleta Mississippi.

Acciones legales

La edición del 10 de abril pasado del Boletín Oficial de Minería señala que la “manifestación minera” contiene 14 solicitudes de concesión, unas 600 hectáreas de terreno, por donde iría el ducto. El documento de manifestación ya fue sancionado y proveído por el titular del juzgado de Letras, Edison Lara, para su reciente publicación en el boletín de minería. A contar de entonces, Celco cuenta con un plazo de 120 días para ejecutar las mediciones técnicas, después de la cual, el tribunal queda en condiciones de pronunciarse y, de no mediar objeciones, otorgar la concesión definitiva a la Celulosa, y otorgarle derechos exclusivos sobre el subsuelo minero.

“Eso es lo que se llama un fraude a la ley”, comenta el abogado de la Fiscalía del Medio Ambiente, Fernando Dougnac. El jurista explica que para revertir la solicitud, se debe solicitar una nulidad de derecho público en el juzgado de letras correspondiente.

Las organizaciones que rechazan la construcción del ducto al mar por la bahía de Mehuín no descartaron acciones legales para salir al paso de las pretensiones de la firma. “Es una práctica habitual de las empresas para blindar las futuras obras, inscribiendo el subsuelo, para evitar que un tercero pueda hacerlo, con lo cual se impediría la construcción (del ducto). Eso se ha hecho en muchos otros megaproyectos”, señaló el abogado Hernando Silva, del Observatorio de Derechos Indígenas.

En Conama se informó que el proyecto para definir el ducto de descarga de la empresa aún no ha ingresado en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), por lo tanto, no hay conocimiento de las características de construcción que podría tener éste. Sin embargo, si éste tiene áreas subterráneas o superficiales igualmente debe ser evaluado en su totalidad por el SEIA. Celulosa Arauco declinó referirse a este tema.

Un ducto con historia

La planta Valdivia entró en operaciones en febrero de 2004 con una inversión de 1.200 millones de dólares. A fines de ese año, el vertido de sus residuos industriales líquidos en el río Cruces provocó la muerte y migración de miles de cisnes de cuello negro y el desastre ecológico en el Santuario de la Naturaleza Carlos Adwanter.

Las autoridades ambientales impusieron, entonces, una serie de restricciones a la planta para su operación: exigieron a Celco, entre otros puntos, proponer y poner en operaciones una opción alternativa de descarga para sus riles, distinta al río Cruces, en el plazo de un año. Dicha iniciativa deberá ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en forma de Estudio de Impacto Ambiental. La Corema de la Décima Región extendió el plazo hasta abril de 2007 y en enero de ese año, lo postergó nuevamente por dos años.

En ese momento, Celco pensó en la bahía de Mehuín y encontró la resistencia de los pescadores y la comunidad. No era la primera vez. El conflicto entre las partes comenzó en 1996 cuando los trabajadores de la zona expulsaron a los expertos de la empresa que habían ocupado el sector para evaluar la posibilidad de construir un ducto submarino en la bahía. El panorama cambió en octubre de 2007: algunos lafquenches alcanzaron un acuerdo con Celco a cambio de 8,9 millones de dólares. En el otro escenario, no hay mejoría: en noviembre de 2007, el científico de la UACH Eduardo Jaramillo explicó que el santuario del río Cruces no se ha recuperado desde 2004 y que las aves herbívoras siguen disminuyendo.

Fuente: La Nación

Encuesta CERC: la mayoría no quiere represas

El 70% estima que las centrales dañarán el medio ambiente, índice que fue en alza: 59% estimaba lo mismo en 2006 y 60% en 2007.

El trabajo de los grupos ambientalistas que se oponen al proyecto de construir cinco represas en la Patagonia ha rendido frutos. Así se desprende de los resultados de la última encuesta CERC, que muestra un vuelco en las opiniones sobre ese proyecto respecto de mediciones anteriores: el 53% de los consultados se declara en contra del proyecto (hace dos años ese índice marcaba 39%) y sólo el 35% dice estar a favor (el 2006 era de 53%). El mayor rechazo se concentra en Santiago, con 58%, y en regiones alcanza un 50%.

Los resultados se dieron a conocer cuando los directivos del Consejo de Defensa de la Patagonia (CDP) estaban reunidos en Coyhaique. “Esto da cuenta de que la gran mayoría de los chilenos percibe el gran error que significaría la construcción de las represas y el tendido eléctrico en la Patagonia”, comentó el secretario ejecutivo del CDP, Patricio Rodrigo. “La gente se da cuenta de que sí hay alternativas”.

La encuesta también se refiere a la sustentabilidad del proyecto. Un 70% de los encuestados estima que las centrales dañarán el medio ambiente, índice que también fue en alza: 59% estimaba los mismo en 2006 y 60% el 2007. La percepción de que el proyecto no provocará deterioros en el entorno descendió de 30% en 2006 a 24% este año.

“Los resultados regionales previos, en Caleta Tortel, donde casi un 80 por ciento de la población consultada se manifestó en contra y donde en Cochrane existe más de un 40 por ciento de rechazo, demuestran que este proyecto no está siendo aceptado por la ciudadanía”, comentó por su parte el coordinador de la Coalición Ciudadana por Aysén Reserva de Vida, Peter Hartmann.

El estudio -aplicado a 1.200 personas de todas las regiones del país con una representatividad del 100% de la población- también revela un aumento en la visibilidad del proyecto. Mientras en 2006 un 53% reconocía haber escuchado o leído sobre la construcción de cinco centrales hidroeléctricas en Aysén, la medición de este año alcanza a 59%. Desde la vereda opuesta, hace dos años el 44% decía no saber del plan de Endesa y Colbún, en la actualidad un 38% sigue ignorante respecto de ese

Fuente: www.lanacion.cl

El conflicto socio ambiental en Mehuín y Missisipi y el actuar de CELCO

AGRUPACION DE INGENIEROS FORESTALES POR EL BOSQUE NATIVO – AIFBN

Declaración Pública
El conflicto socio ambiental en Mehuín y Missisipi y el actuar de CELCO

En el contexto de los últimos acontecimientos ocurridos en las localidades de Mehuín y Missisipi (Región de Los Ríos) y en concordancia con su misión y visión crítica del modelo forestal implementado en Chile, la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo, AIFBN, considera fundamental hacer públicos los siguientes antecedentes:

1 – Existe una escandalosa, impresentable y vergonzosa estrategia recientemente implementada por CELCO, mediante la que solicita diversas concesiones mineras de explotación para una superficie de 600 hectáreas (considerando incluso el subsuelo de ambas riberas del río Lingue), catalogándolas de tierras abiertas e incultas, marcando incuestionablemente el trazado de un ducto que evacuará residuos industriales altamente nocivos para la salud de las personas y el medio ambiente.

2 – CELCO ha estado corrompiendo a pescadores y dirigentes mediante la entrega de dinero, con la intención de inmovilizar y dividir la oposición ciudadana a la construcción del ducto de la planta de Valdivia de Celulosa Arauco y Constitución, que vertiría sus residuos tóxicos al mar. Ello ha generado un profundo conflicto social al interior de las comunidades, cuyo principal objetivo comprende anular el legítimo rechazo de los ciudadanos a las políticas productivas planteadas por dicha empresa, buscando someter la voluntad pública para el beneficio económico de la industria primaria de celulosa. Esta entrega de dineros ha sido efectuada en conocimiento del Intendente de la Región de Los Ríos, Iván Flores, a través de quien el Gobierno manifiesta su incompetencia en estas materias con el argumento de que se trata de un “asunto entre privados”, política aplicada en todo el territorio mapuche.

3 – El gobierno ejerce un rol facilitador a los intereses de la empresa y ha tenido un actuar errático en este conflicto, donde destacan acciones que involucran directamente a las autoridades regionales y de altas esferas gubernamentales:

• La Autoridad Marítima no interviene en el acontecimiento de robos en áreas de manejo pertenecientes a las comunidades opositoras a la construcción del ducto de CELCO, a pesar de la existencia de una resolución judicial a raíz del recurso de amparo presentado por el Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas. Más aún, deriva responsabilidad en el intendente, quien ha utilizado medios violentos para reprimir las manifestaciones contrarias a la construcción del ducto.

• La permanencia de fuerzas especiales alojadas en un establecimiento educacional, interrumpiendo y atemorizando a niños y niñas totalmente ajenos al conflicto representa una prueba más de la política represiva del gobierno.

Ante el grave conflicto desarrollado, es necesario cuestionar las responsabilidades políticas de las autoridades locales. En este sentido, exigimos una posición clara del gobierno central, quien hasta ahora ha destinado recursos para proteger a la empresa CELCO en desmedro de sus obligaciones con la ciudadanía que los eligió.

4 – La estrategia de difusión implementada por CELCO a través de los medios de comunicación local es otra muestra del engaño de la empresa a la opinión pública, entregando una imagen preocupada por el medioambiente y por el desarrollo sustentable, mientras en sus prácticas productivas no duda en provocar serias intervenciones sociales y destructivas del entorno ambiental, confundiendo conceptos que afectan la ética profesional de los ingenieros forestales, posición compartida por el Colegio de Ingenieros Forestales del capítulo Valdivia.

5 – La AIFBN impugna las declaraciones de los senadores Frei y Allamand, en torno a su apoyo irresponsable e infundado a la empresa CELCO, y demanda una postura clara frente a la estrategia poco transparente, beligerante y corrupta implementada por la empresa, que actualmente tiene sumidas a las comunidades locales en una crisis social y en un clima de represión y beligerancia nunca antes visto.

6 – El conflicto desarrollado por la empresa CELCO plantea un peligroso precedente, a partir del cual la imagen internacional del país será irreversiblemente dañada, evidenciando el privilegio con que cuentan los proyectos industriales en desmedro del bienestar y de los intereses ciudadanos.

Frente a todo lo anterior, la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo manifiesta su total rechazo a la planificada presión y amedrentamiento del que están siendo sujetos pescadores y comunidades lafkenche del borde costero de la Provincia de Valdivia, y declara también su rechazo al ducto industrial planificado por CELCO bajo las actuales condiciones de operación.

Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo AIFBN
Janequeo 355, Valdivia – Chile
56-63-333 233

Aprueban Impacto Ambiental de nueva central en Puchuncaví

<P>Aprueban Impacto Ambiental de nueva central en Puchuncaví </P>El resistido proyecto de la Central Termoeléctrica Campiche, de Gener, quedó en condiciones de iniciar su construcción en la comuna de Puchuncaví, en la Quinta Región, a partir de la aprobación del Informe de Impacto Ambiental por parte de Corema.
 
 
 

Una nueva central a carbón se instalará en la localidad de Ventanas, en la comuna de Puchuncaví, luego que la Comisión Regional de Medio Ambiente  (Corema) diera luz ver al proyecto de la empresa Gener, pese a la fuerte resistencia de la comunidad frente a la instalación de nuevas turbinas en la zona.

Fueron 14 votos a favor y dos en contra los que dieron por aprobado el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto de central termoeléctrica Campiche, la que contará con una caldera apta para carbón pulverizado y tendrá una potencia de generación de 270 MW.

Aunque el informe aprobado por Corema asegura que elproyecto cumple con las normativas medioambientales vigentes y detalló algunas condiciones para la ejecución de la iniciativa, los detractores plantearon que hay un castigo a la calidad de vida de una zona que ya tiene niveles elevados de saturación.

El alcalde de Puchuncaví, Agustín Valencia, dijo que “una vez más hemos sido sobrepasados en los derechos constitucionales que tenemos, la constitución dice que tenemos derecho a vivir en un abiente libre de contaminación y con señales como esta estamos en un país al revés, porque no podemos seguir avanzando a costa de la salud de las personas”.

Recalcó que “sabemos que el país tiene una serie de necesidades, pero no puede ser que una vez más pasen sobre la gente de nuestra comuna”, y subrayó que con la ejecución de este proyecto a su juicio se está entregando “una subvención para que el resto del país siga viviendo como corresponde, peo a costa de los habitantes de Puchuncaví”.

El senador por la zona, Carlos Ominami (PS),  concentró su crítica en los aspectos legales que permiten que se apruebe un proyecto como Campiche. “La ley ambiental es mala, tiene estándares que son  particularmente bajos, se aprueban proyectos aquí  que estarían absolutamente rechazados  en otros países ambientalmente más exigentes”, indicó.

A juicio del parlamentario,  existe “una suerte de chantaje de las empresas  sobre el Gobierno”, pues “saben que el gobierno está débil, saben que el gobierno tiene la preocupación por el déficit energético y se está buscando suplir dicho déficit sin considerar ningún tipo de criterio medioambiental”.
 

Nuevas mediciones confirman alza de contaminación atmosférica en Chillán

Con el comienzo de las bajas temperaturas definitivamente el aire de Chillán comenzó a enrarecerse, cubriéndose durante horas de la tarde de una capa de smog que se torna molesta para los habitantes de la urbe. De hecho, a las 20 horas de ayer, el monitor marcó 178 microgramos de PM10 por metro cúbico, 28 puntos por sobre la norma nacional.

Sin embargo, se trató de un evento circunscrito a una hora determinada y no marca la tendencia del día, donde el promedio diario fue de 72,6 microgramos por metro cúbico, que es lo que finalmente se impone en los registros. En todo caso, aquel dato, muestra que las cifras que dan cuenta de la calidad del aire, que en el verano marcaron niveles normales, desde comienzos de abril iniciaron, definitivamente, una progresiva escalada.

Monitoreo y Alza de Contaminación

El nuevo equipo de monitoreo que mide la calidad del aire que respiran los chillanejos ciertamente está generando datos que permiten conocer oportunamente el estado de la atmósfera, ya que entrega datos en tiempo real a la Autoridad Sanitaria para que ésta dé a conocer cifras consolidadas diarias.

Esto es, sin duda, un avance con relación a lo que sucedió hasta el año pasado con un antiguo monitor cedido el 2005 por la Conama e instalado en la Casa de la Cultura (en calle Arauco, entre Prat y Cocharcas) que realiza mediciones solamente día por medio y cuyos resultados no eran conocidos por la opinión pública.

Sobre la base de los datos recogidos hasta ahora se puede señalar que mientras en los primeros tres meses del año, el promedio diario de las mediciones de partículas contaminantes llegó a los 37,4 microgramos por metro cúbico, en abril la tasa se incrementó en diez puntos.

Según las mediciones de las últimas tres semanas, la ciudad marcó el 3 de abril un máximo de 92,1 microgramos por metro cúbico de PM10, y el día 11 el monitor que mide la calidad del aire registró 89,1 microgramos por metro cúbico, según informó el profesional de la entidad Ricardo Espinoza.

Para el director de la Autoridad Sanitaria, Giancarlo Garbarino, era absolutamente esperable que con el comienzo de las bajas temperaturas la calidad del aire empeorara en la ciudad. Esto, básicamente motivado por el masivo uso de estufas a leña en la ciudad, en especial, como lo han señalado expertos, porque ellas son cargadas con combustible de baja calidad, con altos índices de humedad que contribuyen a producir mayor material particulado.

En la ciudad, la situación que se genera en cada invierno preocupa a las autoridades, quienes han conformado una mesa de trabajo provincial para analizar este tema.

De acuerdo a los antecedentes, es más que probable que en el futuro se deba decretar a la zona en calidad de latencia o saturada, tal como ocurre en otras ciudades. Para que esta declaración sea oficializada por la Conama, debe ocurrir que en un lapso de tres años se registre un promedio anual superior a 50 microgramos por metro cúbico.

Fuente: La discusion de Chillan