Archive for May 30, 2008

Gener reingresó proyecto de central hidroeléctrica Alto Maipo para evaluación ambiental

Centrales de pasada Alfalfal II y Las Lajas incorporarán en conjunto 531 MW de potencia a partir del 2013.

La empresa de generación eléctrica AES Gener SA informó que la Comisión Nacional del Medioambiente de la Región Metropolitana admitió a tramitación el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo, que fue reingresado al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (Seia) el pasado jueves 22 de mayo de 2008.

A comienzos de este mes, la compañía retiró el proyecto del Seia para consolidar algunos cambios que se le efectuaron durante el proceso anterior.
Tales ajustes no modifican la potencia instalada de las centrales de pasada Alfalfal II y Las Lajas que, en conjunto, incorporarán al país 531 MW de potencia a partir del 2013.

En un comunicado, Gener señaló que “reafirma su convencimiento de que el Proyecto Hidroeléctrico Alto Maipo es plenamente compatible con los resguardos ambientales que el Cajón del Maipo requiere para preservar su entorno y actividades productivas y recreativas”.

Conama y empresas buscan fórmula para evitar su prohibición en Santiago

Evalúan recambio masivo de estufas a leña
La receta es simple: estufas podrán ser entregadas en parte de pago para adquirir una nueva que, bien utilizada, contaminaría cinco veces menos. La idea es aplicar el plan en comunas específicas.

Dos posturas para un mismo tema. Mientras tres intendentes de Santiago han intentado prohibir las supuestamente ecológicas estufas a leña -la mayoría compradas por familias ABC1- las empresas y Conama trabajan en un camino distinto: por un lado, regulación más estricta para fabricantes, y por otro, un masivo recambio tecnológico.

Lo anterior cierra la puerta a la prohibición total que pretende la Intendencia y da un respiro a un mercado que, en Santiago, entre mayo y septiembre de cada año, produce al menos 693 toneladas de humo (PM10), cifra incluso superior a lo que lanzan anualmente autos (516 toneladas) y buses (316), y apenas 70 menos que lo que contaminan los camiones a diésel.

Si bien los principales fabricantes como Bosca, Amesti y Pucón argumentan que, en condiciones ideales de operación, sus últimos modelos emiten entre uno y dos gramos de esmog por hora -mucho menos que la norma de 7,5 gramos que se trabajó en el año 2000- el gran tema es qué hacer con las más de 60 mil estufas que hoy funcionan en hogares capitalinos, la mayoría adquiridas entre 2002 y 2006.

En lugar de evaluar la prohibición, el director regional de Conama, Alejandro Smythe, indica que “estamos trabajando en una norma que signifique un nivel de exigencia mayor y en un sistema de compensaciones para dar con un tope de emisiones que estimule la renovación de equipos antiguos”.

Así lo confirma el gerente general de Bosca, Luis Alberto Echeñique. “Lo primero es que haya un marco regulatorio que establezca que sólo se puedan vender equipos de alto nivel tecnológico que aseguren un bajo nivel de emisiones. En segundo lugar, establecer un sistema de compensación de emisiones que obligue a los fabricantes e importadores a que, para vender un equipo de nueva tecnología, necesariamente deben retirar equipos con mayores niveles de emisiones”, dice.

¿Cómo operaría la fórmula? Ricardo Katz, asesor ambiental de Amesti, lo explica: “Una persona va a una tienda a comprar, ésta le retira el equipo antiguo con la garantía de que será destruido. Luego la persona recibe un vale, y con él se adquiere un equipo nuevo y certificado a menor precio”.

En Amesti estiman que la fórmula pueda ser aplicada en 2009 ó 2010 en Colina, Vitacura y Las Condes, que concentran un 43% de las estufas.

Quedan dos dudas en el aire: la mejor tecnología, dice Katz, de poco sirve si los usuarios queman leña húmeda o no certificada, y en Conama reconocen que es imposible una fiscalización. En cambio proponen una campaña educativa y un cambio cultural.

 

Ecologista Sara Larraín denuncia ‘chantaje’ en favor de represas y termoelectricidad

Acusó una “nueva escalada monopolista” en el mercado eléctrico de Chile:

La directora del Programa Chile Sustentable declaró que “grandes actores del negocio eléctrico buscan la aprobación proyectos energéticos que externalizan costos sobre la salud de las personas y el patrimonio natural”.

La directora ejecutiva de la organización no gubernamental (ONG) ambientalista Programa Chile Sustentable, Sara Larraín, acusó este miércoles “el interés por secuestrar el debate energético e imponer un chantaje para favorecer la instalación de megarrepresas hidroeléctricas y megatérmicas a carbón”.

El monopolio de Endesa

A juicio de Larraín, la inclinación empresarial por el carbón y las megarrepresas “devalan el usual sesgo de mercado: menor precio del carbón sin internalizar costos de emisión de CO2 y concentración de la propiedad de derechos de agua en un trasfondo de estrechez hídrica que augura el cambio climático”. En este sentido, la ecologista dijo recordó que Endesa ya posee el 80% de los derechos de aguas no cosuntivos del país y “hoy demanda ante la justicia al fisco para que en sus proyectos prime la Ley General de Servicios Eléctricos sobre el Código de Aguas. Si lo consigue, sucederá que en caso de sequía, aun cuando los derechos de todos los titulares deban reducirse proporcionalmente, los suyos no sufrirían esa restricción ni estaría sujeta a la normativa de extracción ilegal de agua ni debería responder ante juntas de vigilancia, conformadas por los demás usuarios del agua en cada cuenca”.

A renglón seguido, dijo que “con enorme despliegue comunicacional, actores del mercado eléctrico pretenden hacernos creer que sólo es factible avanzar con represas, centrales térmicas o tecnología nuclear, y quienes se oponen a la idea son catalogados de marginales o contrarios al progreso”.

Energía y democracia

Sara Larraín dijo que el tema energético “no sólo es una cuestión económica y financiera, como pretenden algunos, sino que es un tema que pone en juego la profundización de nuestra democracia, pues el país enfrenta un mercado eléctrico monopolizado, con empresas que cada vez obtienen mayor influencia política”

La representante del Programa Chile Sustentable recordó que una encuesta municipal determinó que el 78% de los tortelinos rechaza represar ríos de la Región de Aysén y que según el Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC), 70% de los chilenos estima que las megarrepresas dañarían el ambiente. “Esto implica evaluar si el gobierno propiciará la internalización de costos socioambientales; si exigirá una competencia justa entre opciones tecnológicas; si conciliará desarrollo energético y desarrollo regional o aplicará el dogma de la ‘neutralidad tecnológica’, para permitir que ‘el mercado energético’ -hoy, peligrosamente monopolizado- perpetúe su influencia sin contrapeso y la vulnerabilidad energética”, aseveró la líder ambientalista.-

Crítica proyección de esmog por estufas a leña en Santiago

Estudio revela que en 2010 contaminarán más que lo que hoy emiten camiones a diésel.

Con 693 toneladas de humo al año, las 60 mil estufas residenciales a leña contaminan más que los autos y las micros. Para 2010 se espera que su número crezca a 94 mil aparatos y su contribución al mal aire en al menos 813 toneladas.

En días de invernal frío, la batalla contra el esmog en Santiago reflota un tema que hace poco no preocupaba tanto como hoy: al emitir 693 toneladas anuales de tóxico material particulado (PM10), las estufas a leña pasaron a contaminar más que los autos y los buses, que lanzan 516 y 316 toneladas respectivamente, situándose sólo detrás de las industrias (1.266 toneladas) y los camiones a diesel (763 toneladas), según el inventario de emisiones 2005 entregado en mayo de 2007 por la Conama.

No es todo. La contribución al esmog capitalino de las chimeneas residenciales sigue en alza dado el crecimiento de un mercado dominado en un 90% por las marcas Bosca, Amesti y en menor grado Pucón. Hoy, se estima que en la Región Metropolitana funcionan 60 mil de estos calefactores, cifra que en 2010 crecerá a los 94 mil que, de una bocanada, emitirán entre 813 y 971 toneladas de humo al año.

Así lo revela un estudio encargado por la Conama Metropolitana a la empresa Gamma Ingenieros y publicado en abril de 2007, documento con el cual el Intendente de Santiago, Álvaro Erazo, intentó sin éxito prohibir este año el uso de estufas a leña en la capital pero que, en otro intento y con un nuevo informe bajo el brazo, pretende borrar del mapa en 2009, según comentó a este diario el 22 de abril pasado.

Más que las industrias

Como sea, el estudio de Gamma va todavía más allá, pues proyecta que a la actual tasa de crecimiento de la venta de estufas, para 2.015 habrá en Santiago entre 127 mil y 146 mil calefactores que aportarán entre 1.349 y 1.509 toneladas de PM10, una cifra que incluso supera a las actuales emisiones que lanzan al aire las grandes industrias.

La cantidad de PM10 que emitirá la calefacción residencial urbana en 2010 y 2015 se explica, por cierto, por el aumento del número de estufas y de la leña necesaria para que cumplan su función: si en 2006 se quemaban 58 mil toneladas al año, para 2010 el dato crecerá a 94 mil toneladas anuales, y para 2015 se estima que llegaría hasta 146 mil toneladas.

El estudio de Gamma es parte de la documentación con la que la autoridad ambiental trabaja medidas para el Plan de Prevención y Descontaminación del Aire de Santiago. Por lo mismo, el informe concluye que semejante proyección se cumplirá “salvo que se tomen medidas para disminuir las emisiones unitarias o restringir el uso de los calefactores”.

Estufas ABC1

“Los usuarios de calefactores a leña pertenecen mayoritariamente (71%) a los segmentos socioeconómicos de mayores ingresos (ABC1 y C2),” detalla el informe de Gamma. El 90% de éstas son fabricadas por Bosca, Amesti y en menor medida Pucón, vendidas en cadenas de retail, ofreciendo incluso crédito para su instalación, “lo que ha redundado en su masificación a nivel nacional”, dice el documento.

Los calefactores observados en la elaboración del estudio consisten en un “diseño basado en el modelo original de Bosca”, es decir, “una cámara de combustión hermética” con “puerta de vidrio templado” y entradas de aire primario y secundario, todo lo cual va envuelto por “una caja de acero que da la apariencia de calefactor”.

El aporte de las estufas a leña, según señalan los expertos en contaminación, es proporcionalmente mayor a otras fuentes de emisión por cuanto las 693 toneladas anuales de PM10 emitido son producidas dato que confirma el estudio de Gamma-, en escasos “tres a cuatro meses” (entre mayo y agosto) con un promedio de entre 5,3 a 6,1 horas diarias.

Estudio de U. de Chile plantea 8 hipótesis en colapso de río Cruces

Científicos de la Universidad de Chile expusieron ayer una nueva hipótesis acerca de la muerte y migración de los cisnes de cuello negro en el Santuario Carlos Anwandter de Valdivia. Según los expertos, la muerte de la egeria densa (luchecillo) fue a causa del frío y los bajos caudales. La tesis supone que esa planta -alimento principal de los cisnes- fue afectada en mayo de 2004 por tres eventos de temperaturas cercanas a cero grado Celcius. Ello habría matado al luchecillo e incidido en la muerte y migración de los cisnes.

El científico Víctor Marín, director del Laboratorio de Modelación Ecológica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, presentó ayer los avances de un estudio encargado por Conaf, que se enmarca en la primera fase del Plan de Gestión Integral del Santuario del Río Cruces. En ella se incluyeron ocho hipótesis, incluyendo la de estudios anteriores sobre el mismo fenómeno, dos de las cuales (frío y bajo caudal) eran nuevas.

La exposición fue interrumpida en varias ocasiones por las preguntas de ambientalistas de Acción por los Cisnes y Armadores Fluviales, quienes se sienten afectados económicamente por al contaminación del santuario.

Sobre los resultados, Marín dijo que “no hay que entrar en la dialéctica de cuál es la hipótesis que tiene más o menos peso. Hay decisiones que son urgentes y esa urgencia no debiera esperar lo que los académicos hacemos al interior de nuestras universidades”.

La nueva tesis tuvo reparos entre docentes de la Universidad Austral de Chile (Uach). El científico Eduardo Jaramillo señaló que “lo que hemos analizado no concuerda con la hipótesis presentada por el grupo de la Universidad de Chile. Es una hipótesis más, no sirve para explicar y no está bien fundamentada”.

Agregó que “no veo para qué sirve este trabajo de siete meses, si todo esto ya lo sabíamos. Lo que propusimos en 2006 a Conaf es que los monitoreos en  terreno partieran de inmediato y no fue así”. Por su parte, Angelo Romano, gerente de Asuntos Públicos de Celco, afirmó que “la empresa asume que la Planta Valdivia (de Celco) no ha tenido impacto en la muerte del luchecillo y consiguiente migración de cisnes desde el humedal del río Cruces”.