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UACh desacreditará tesis que exculpa a Celco con nuevo estudio

UACh desacreditará tesis que exculpa a Celco con nuevo estudio
Que Conaf le quitara el piso a la hipótesis de la U. de Chile -que libra a Celulosa Arauco de la responsabilidad por la crisis ambiental en el río Cruces- no fue suficiente. El investigador que culpó originalmente a la planta Valdivia prepara un nuevo golpe y acusa al profesor Víctor Marín de no tener fundamentos científicos.

Un mes. Ese es el plazo que se pone el científico de la Universidad Austral, Eduardo Jaramillo, para tener listos los resultados de un estudio que rebatirá la hipótesis del informe de la Universidad de Chile que exculpa a la planta Valdivia, de Celulosa Arauco, del daño ambiental que vive hace casi cuatro años el humedal del río Cruces.

Jaramillo fue el jefe del equipo que realizó, por encargo de la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama), la investigación que determinó que los cambios ambientales en el santuario de la naturaleza Carlos Anwandter se originaron por deterioro en la calidad del agua, hecho que coincidió con la puesta en marcha de la planta de celulosa.

Sin embargo, para el profesor de la U. de Chile Víctor Marín y su equipo (entre los cuales se encuentra la destacada experta en ecosistemas acuáticos, Irma Vila) la disminución del luchecillo, principal alimento de los cisnes de cuello negro, tuvo su origen en tres factores: baja en el caudal, ausencia de lluvia y tres episodios de temperaturas bajo cero en mayo de 2004.

“Una hipótesis es la mejor explicación que tienes para un fenómeno, lo que no significa que mañana no pueda haber una mejor. Por eso he sostenido que los cambios ambientales ocurridos en el humedal del río Cruces relacionados con la alteración en la calidad del agua siguen siendo la mejor explicación de lo que ocurrió”, explicó Jaramillo.

Hipótesis sin fundamento

Son dos hipótesis que se confrontan, pero Jaramillo asegura que la planteada por la Universidad Austral tiene fundamentos, mientras que la desarrollada por Marín en el informe “Modelo conceptual del ecosistema del humedal del río Cruces” no tiene base.

“Cualquier científico tiene el derecho de ‘volarse’, de ir más allá del estudio que le encargaron y, con lo que analizó, proponer otras explicaciones. Pero si presento una hipótesis tengo el deber de fundamentarla bien y ése es el problema con esta hipótesis: no ha sido fundamentada. Eso es lo que molesta”, dijo Jaramillo.

“Estoy seguro que en la Universidad de Chile hay muchos científicos que no habrían cometido el error que cometió Víctor Marín al proponer una hipótesis sin fundamento”, agregó.

Para el científico, la situación derivada del estudio de la U. de Chile es compleja y por eso realizarán una nueva investigación. En concreto, Jaramillo y su equipo encargaron equipos al extranjero para medir la temperatura sobre y bajo las aguas del humedal, información que luego será complementada con el análisis de estadísticas históricas, ya que la hipótesis de Marín plantea que las temperaturas bajo cero afectaron al luchecillo y para esto sólo se consideraron datos del aeropuerto de Pichoy. “En los últimos 12 años me recuerdo de muchas heladas, pero antes de 2004 nunca le pasó nada al luchecillo”, comentó el académico de la UACh.

Consultado del porqué no se realizó un estudio de este tipo en el informe de la Conama, explicó que sólo analizaron datos pluviométricos y de temperatura. “Teníamos cinco meses para llegar a una respuesta, teníamos que terminar… Podríamos haber analizados miles de cosas (aire temperatura, radiación ultravioleta), pero tuvimos que decidir y apuntamos a lo más razonable. Por experiencia empírica, por lo que uno ha vivido en el área, más el conocimiento teórico, uno puede decidir a qué variables ambientales dedicarles más atención y a cuáles no”.

Un ejemplo: si bien la radiación ultravioleta no fue parte de sus primeros estudios -pese a que se levantó como una de las posibles causas de la crisis en el santuario- el fenómeno se estudió posteriormente y hace un mes terminaron un informe sobre este tema que refuta esta teoría y que hoy es revisado por una revista científica norteamericana.

El profesor Marín fue contactado por La Nación para tener su opinión, pero declinó referirse al tema debido a que el contrato con Conaf aún no termina.

CONAF REITERA RECHAZO A ESTUDIO DE U. DE CHILE

En una declaración pública, la Conaf reiteró los dichos de su directora Catalina Bau en Valdivia: la nueva hipótesis sobre lo ocurrido en el humedal del río Cruces contenida en el Informe Final de la Universidad de Chile es una tarea que no encomendó esa corporación y lo que se pedía era valorar las hipótesis existentes.

Por esa razón la dirección ejecutiva de Conaf rechazó el informe y así se lo comunicó a las autoridades de esa universidad.

Conaf aclaró que el estudio, patrocinado en conjunto por la Convención Ramsar y cuya licitación se adjudicó el equipo del profesor Víctor Marín, correspondía a un ejercicio de modelamiento de lo ocurrido en el conflicto ambiental de río Cruces que condujera a acuerdos básicos sobre la recuperación posible del humedal.

Lo anterior se realizó en el contexto del inicio de la implementación del Plan Integral de Gestión de Río Cruces elaborado por Conaf por encargo del Gobierno Regional de los Lagos.

MINISTRA URIARTE ESPERA INFORME

En el Ministerio de Medio Ambiente están a la espera del informe técnico sobre las conclusiones del estudio de la Universidad de Chile que contradicen la tesis con la que ha trabajado el Gobierno. Este no es el primer episodio en que Conaf contradice a Medio Ambiente. El año pasado la institución organizó el seminario “Planificación para la conservacion de la biodiversidad en Chile” que sería inaugurado por Ana Lya Uriarte, pero todo quedó en nada porque la Conama y la ministra no sabían que uno de los auspiciadores era Celco. Un hecho que indignó a Uriarte y que terminó con la cancelación del evento.

CORMA APOYA A CELCO Y CRITICA A LA ADMINISTRACIÓN LAGOS

El informe de la Universidad de Chile caló hondo en el sector forestal. Tan hondo, que ayer la Corporación Chilena de la Madera (Corma) organizó un almuerzo de apoyo a Celulosa Arauco donde participó la directiva de la firma -el presidente del holding Empresas Copec, Roberto Angelini, y el presidente del directorio de la celulosa, José Tomás Guzmán- junto al presidente de Empresas CMPC, Eliodoro Matte, y el gerente de Masisa Chile, Gastón Urmeneta.

Tras el almuerzo, el presidente de Corma, Fernando Léniz, criticó el comportamiento del gobierno de turno -la administración Lagos- tras el episodio en el río Cruces porque, dijo, resta confianza al sistema institucional y desprestigia al país y al sistema en su conjunto. “La autoridad se dejó llevar por presiones ecologistas, que son muy explicables, para que no se perjudique el medio ambiente, pero no debieron tomarse decisiones apresuradas sin tener estudios serios al respecto”, dijo Léniz. “No puede ser que una institución diga una cosa y después aparezca diciendo otra cosa distinta. Se pierde confianza y esa es una de las gracias que tiene Chile”. El empresario pidió al Gobierno reconocer sus errores y no insistir en ellos.

Angelini y Guzmán, por su parte, agradecieron el apoyo.

Conaf y Río Cruces: “No es tiempo de nuevas hipótesis”

<P>Conaf y Río Cruces: “No es tiempo de nuevas hipótesis”</P>Directora del organismo se refirió así al informe de la Universidad de Chile que señala que procesos naturales y no la contaminación de Celco, como lo concluyó la UACh- habrían provocado desaparición del luchecillo, alimento principal de los cisnes que habitaban el humedal. Catalina Bau aclaró que nuevo estudio fue encargado en el marco del proceso de recuperación del Santuario de la Naturaleza “Carlos Andwanter”.
 
 
La directora de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Catalina Bau, aclaró este miércoles que el estudio encargado a la Universidad de Chile sobre el río Cruces no tenía la finalidad de revisar ni levantar nuevas tesis sobre el desastre ambiental, sino como parte del plan de recuperación del ecosistema.

“Creemos que ya pasó la etapa de las hipótesis. No hemos contratado un estudio para hacer nuevas hipótesis”, indicó la titular de Conaf, quien agregó que el organismo aún “no ha dado la aprobación a dicho informe, y prontamente le vamos a dar nuestros comentarios técnicos. Pero lo que se ha publicado no es para el objetivo para el cual fue contratado”, insistió.

En esa misma línea Bau indicó que si el informe “está más allá de los términos de referencias por los cuales fue contratada la Universidad de Chile, vamos a tomar las medidas que nos corresponden como corporación”.

El polémico estudio denominado “Modelo Conceptual del Ecosistema del Humedal del Río Cruces”, elaborado por un equipo de la Universidad de Chile dirigido por el profesor Víctor Marín, cuyas conclusiones que salieron a la luz a fines de mayo señalaban que el desastre ecológico producido en el humedal del río Cruces fue producto de factores naturales. Una tesis opuesta a la  Universidad Austral de Chile, cuyo informe encargado por la Conama, atribuyó los cambios en el santuario “Carlos Andwanter” a los residuos industriales líquidos provenientes de la Planta Valdivia de Arauco.

“Lo que vale acá es lo que determinó la resolución de la Corema, donde está claramente establecido qué pasó y cuáles eran las medidas que tomar, y en base a esa resolución, a la Conaf se le encargaron una serie de tareas. Y entre ellas, el Plan Integral para el Río Cruces, donde está claramente establecido qué fue lo que le causó el daño al humedal”, aseguró Catalina Bau.

UACH exige no avalar nueva tesis en caso Celco

Académicos envían carta a Conaf desechando hipótesis que exculpa a la celulosa

Profesores del Centro de Estudios Ambientales (CEAM) advierten que si la Conaf oficializa una nueva hipótesis sobre la muerte de cisnes de cuello negro ésta podría a futuro tener peso jurídico, en circunstancias que no tiene peso científico.

Un grupo de académicos de la Universidad Austral de Chile (UACH) envió una dura carta a la Corporación Nacional Forestal (Conaf) en la que cuestionan el estudio denominado “Modelo Conceptual del Ecosistema del Humedal del Río Cruces”, elaborado por un equipo de la Universidad de Chile -dirigido por el profesor Víctor Marín- y cuyas conclusiones son utilizadas hoy para exculpar a Celulosa Arauco del desastre ambiental en el santuario Carlos Andwanter.

La Conaf está a cargo de la recuperación del santuario y en ese marco licitó la realización de este estudio. Sin embargo, la conducción de este proceso levantó polvareda porque que las conclusiones que entregó Marín a fines de mayo se oponen a los estudios que la Universidad Austral elaboró a petición de la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama), por la muerte de cisnes de cuello negro. En 2005, la UACH atribuyó los cambios ocurridos en el santuario a los residuos industriales líquidos provenientes de la Planta Valdivia de Arauco.

Piden no avalar hipótesis

Los profesores que firman la carta son Pablo Villarroel, Enrique Estrada y Juan Carlos Skewes, todos pertenecientes al Centro de Estudios Ambientales (CEAM) de la UACH y que asistieron a la presentación del informe de la U. de Chile.

La hipótesis principal del informe plantea que el luchecillo alimento de los cisnes- desapareció debido a la concurrencia de tres factores simultáneos: baja en el caudal, ausencia de lluvia y tres episodios de temperaturas bajo cero en mayo de 2004. Sin embargo, los académicos advierten que la presencia de luchecillo se mantuvo en otros cauces de la misma cuenca, lo que evidencia que el planteamiento del estudio es débil.

“Si se da reconocimiento oficial a esta hipótesis se desacredita el estudio realizado por el equipo científico de la UACH y, de paso, se establece un antecedente que podría tener peso jurídico por el hecho de ser aprobado por un organismo del Estado”, advierten los profesores del CEAM, por lo que piden a Bau no dar reconocimiento oficial al estudio.

Manipulación de Ramsar

La ONG Acción por los Cisnes tampoco está conforme con los resultados del estudio que levanta una segunda hipótesis a la crisis ambiental y pedirá a la Convención Ramsar, tratado internacional que protege al humedal del río Cruces, que termine con el convenio de trabajo que mantiene con la Conaf, para que realice su trabajo con mayor autonomía científica del organismo estatal.

“Si la hipótesis (de la U. de Chile) dice que todo se debió a un fenómeno climático, le estamos diciendo a todo el mundo que no hay necesidad de ejecutar un plan de recuperación del santuario”, señaló uno de los voceros del movimiento, José Araya.

Acción por los Cisnes recordó que los fondos del estudio cuestionado fueron entregados por Celco a Ramsar, organismo que los derivó finalmente a Conaf y ésta a la U. de Chile, mecanismo que a la luz de los resultados es sospechoso para los ambientalistas. “La misma Conaf anunció que se iba a hacer esta triangulación de platas, por lo que nosotros creemos que desde un principio se pensó en esta suerte de manipulación de este organismo internacional”, dijo Araya, quien pedirá se auditen los fondos.

“Muñequeo” por atribuciones ambientales

Una de las atribuciones del nuevo Ministerio será la administración de áreas protegidas, una tarea que realiza hoy Conaf, entidad que teme desaparecer.

El salón Montt Varas de La Moneda será el escenario donde hoy se entreguen los proyectos de ley que crean el Ministerio de Medio Ambiente y la Superintendencia de Fiscalización Ambiental para empezar su discusión en el Parlamento. Discusión que se anticipa acalorada porque nadie está dispuesto a ceder atribuciones.

El intendente Álvaro Erazo ya adelantó su parte: “Los gobiernos regionales deben seguir teniendo capacidad y autoridad en materia ambiental y ahí las Conamas regionales son muy importantes”. Los intendentes pierden protagonismo: la reforma ambiental plantea tecnificar las aprobaciones de proyectos a través de un Servicio de Evaluación Ambiental que tendrá su propia cabeza. Hoy se deciden en la Comisiones Regionales de Medio Ambiente (Coremas), encabezadas por el intendente de cada región.

La Corporación Nacional Forestal (Conaf) vive su propio calvario. Los trabajadores de esa secretaría convocaron a un paro nacional de tres días que se inició ayer. El temor de los funcionarios es que la Conaf desaparezca. ¿Por qué? Dentro de las funciones asignadas al Ministerio de Medio Ambiente se señala la administración del Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Estado (Snaspe) que incluye parques, reservas marinas y santuarios de la naturaleza, y hacerse cargo del manejo de áreas protegidas de propiedad privada. Todas atribuciones que actualmente tiene Conaf.

La directora ejecutiva de Conaf, Catalina Bau, pone paños fríos: “No hay nada definido y la discusión recién va a comenzar”. Agrega que ninguna modificación a la legislación medioambiental afectará los puestos de trabajo de quienes se desempeñan en la Conaf. Bau defiende capacidad de su secretaria para mantener sus atribuciones. “La corporación tiene una expertiz técnico que es necesario para administrar las áreas protegidas del Estado y también para regular las áreas silvestres privadas”.

Centro de Conservación Cetácea: “Para Japón la Comisión ballenera Internacional es disfuncional”

En el contexto de la sextoagésima reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional que se desarrolla en Santiago, la integrante del Centro de Conservación Cetácea, Elsa Cabrera, acusó que el gobierno japonés reiterara el argumento de que tal comisión es “disfuncional”.

Para la especialista, Japón afirma su posición en el mantenimiento de la moratoria sobre la caza comercial de ballenas, lo que “impedirá a la CBI cumplir con el objetivo de salvaguardar las poblaciones de ballenas y garantizar el desarrollo sustentable. Sin embargo, Cabrera reconoce que, desde su establecimiento en 1946 hasta la adopción de la moratoria en 1982, la institución “fue incapaz de cumplir con ambos mandatos”.

Asimismo, la funcionaria del Centro de Conservación Cetácea, expone que desde hace unos cuarenta años, las iniciativas del CBI fueron dominadas por intereses económicos y políticos, provocando “un resultado fatal para las ballenas”.

“La mayoría de las especies fueron llevadas al borde de la extinción y poblaciones completas fueron eliminadas para siempre de los mares del planeta” agregó.

En este sentido, la investigadora destacó que a partir de la implementación de la moratoria en 1986, algunas naciones históricamente balleneras consolidaron políticas sobre la conservación y el manejo de las ballenas para fines científicos, sin necesidad de cazarlas.

Así también, la moratoria ha permitido a la CBI crear instancias para abordar el adecuado manejo no letal de los cetáceos y asegurar su conservación. Entre las iniciativas se destacan la existencia de subcomités científicos orientados al analisis del impacto del turismo de avistaje de cetáceos, la creación de santuarios en donde se prohíben todas las operaciones de captura y el establecimiento del Comité de Conservación.

En el caso de América Latina, la adopción de la moratoria significó el redescubrimiento de especies que históricamente abundaban en sus aguas, pero que sistemáticamente fueron eliminadas por las flotas balleneras extranjeras, como la japonesa.

Es así, como hoy en día “la creciente adhesión de países de América Latina a la CBI ha conseguido que el bloque sea un importante negociador al interior del organismo internacional”, añade Cabrera.

“Gracias a la moratoria, la CBI puede afirmar finalmente que está avanzando hacia el efectivo cumplimiento de su mandato de conservar las poblaciones de ballenas para las generaciones futuras”, destaca la especialista sobre la iniciativa del año 1986.

La miembro del CCC, señala entonces que, “en vista de estos antecedentes que resulta difícil aceptar que la moratoria sobre la caza comercial de ballenas sea la responsable de la disfuncionalidad de la CBI”.

“Este argumento de Japón sólo forma parte de una batería propagandística orientada a detener la modernización de la CBI y fosilizar la Convención a favor de los intereses de una minoría”, puntualizó Elsa Cabrera.