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Bachelet aboga por una institucionalidad medioambiental “moderna y eficiente”

Jefa de Estado firmó proyecto de ley que crea el Ministerio del ramo y la Superintendencia de Fiscalización ambiental.

“Este proyecto es un tremendo paso”, dijo la Presidenta Michelle Bachelet al firmar el proyecto de ley que crea el Ministerio de Medioambiente y la Superintendencia de Fiscalización ambiental en una ceremonia realizada en el salón Montt Varas del Palacio de La Moneda.

Rodeada de los ministros integrantes del concejo de la Conama, representantes del empresariado como Alfredo Ovalle y del mundo ecologista como sara Larraín, la jefa de Estado recordó que este proyecto fue compromiso de su campaña. Incluso se dio tiempo para bromear al contar una infidencia de la ministra Ana Lya Uriarte: “La ministra me decía me siento como cuando estuve en mi parto y yo le dije felcitaciones pariste un niño o una niña”, frase que grafica lo que Bachelet llama “un proceso para construir una respuesta a una necesidad y la respuesta será perfectible, pero nosotros no queremos no hacernos cargo de un tema que había que abordar con seriedad”.

Para la jefa de Estado el objetivo final tras este proyecto es lograr “una institucionalidad moderna y eficiente que busque la sustentabilidad, la integración y la calidad de vida de la comunidad. Estoy segura que este proyecto va a generar mucha discusión, para algunos será insuficiente y para otros excesivo, porque es claro que frente al tema de medioambiente hay distinas posturas e intereses, pero en el parlamento habrá el espacio para que los distintos actores digan cuanto más quieren o cuanto menos y por qué”.

El nuevo Ministerio colaborará con el Ejecutivo en el diseño y aplicación de políticas, planes y programas en materia ambiental, así como en la protección y conservación de la diversidad biológica y de los recursos naturales renovables, promoviendo la integridad de la política ambiental y su regulación normativa.

El proyecto de ley permite transformar la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) en un servicio público descentralizado y desconcentrado a nivel regional, abocado exclusivamente al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). Asimismo, estará sujeto a un sistema de selección de Alta Dirección Pública a cargo de su administración, orientado a simplificar los trámites ambientales y proporcionar información adecuada para los proponentes y la comunidad.

Paralelamente se crea la Superintendencia de Fiscalización Ambiental como órgano autónomo, cuyo nombramiento será realizado por el Presidente de la República mediante el sistema de Alta Dirección Pública. Tendrá competencias en la fiscalización de los instrumentos de gestión ambiental, tales como Resoluciones de Calificación Ambiental; Medidas de Planes de Prevención y Descontaminación; Normas de Calidad y de Emisión y Planes de Manejo de la Ley N° 19.300.

La fiscalización directa será realizada por la Superintendencia, por los órganos sectoriales, cuando correspondan, y por terceros acreditados mediante sistema de normalización. Se regula también un sistema de evaluación y certificación de conformidad privada, sometido a la disciplina y regulación de la Superintendencia y que sólo podrá ser realizado por sujetos certificados.

Se establece una regla de denuncia ciudadana por incumplimiento, que habilita a la Superintendencia a investigar y se obliga a responder los resultados de toda investigación. Al denunciante se le da la calidad de interesado para todo el procedimiento administrativo respectivo.

Asimismo otra de las propuestas incluidas, la cual fue destacada por la ministra Ana Lya Uriarte, es la creación de la Unidad de Medio Ambiente de las Municipalidades, donde se establece que aseo y ornato a nivel municipal pasará a desempeñar competencias ambientales a nivel local, como proponer y ejecutar medidas tendientes a materializar acciones y programas; aplicar las normas ambientales a ejecutarse en la comuna; y elaborar el anteproyecto de ordenanza ambiental.

En cuanto al acceso a la información ambiental, el proyecto declara pública toda la información de carácter ambiental que está en poder de la administración, es decir: el estado de los componentes ambientales, así como de los factores que inciden en él y las medidas adoptadas; el establecimiento y administración de un sistema de información ambiental que considere un conjunto de información de acceso comprensible para los ciudadanos; y la obligación de emitir periódicamente un informe del estado del Medio Ambiente y la calidad del mismo a nivel nacional, regional y local.

“Muñequeo” por atribuciones ambientales

Una de las atribuciones del nuevo Ministerio será la administración de áreas protegidas, una tarea que realiza hoy Conaf, entidad que teme desaparecer.

El salón Montt Varas de La Moneda será el escenario donde hoy se entreguen los proyectos de ley que crean el Ministerio de Medio Ambiente y la Superintendencia de Fiscalización Ambiental para empezar su discusión en el Parlamento. Discusión que se anticipa acalorada porque nadie está dispuesto a ceder atribuciones.

El intendente Álvaro Erazo ya adelantó su parte: “Los gobiernos regionales deben seguir teniendo capacidad y autoridad en materia ambiental y ahí las Conamas regionales son muy importantes”. Los intendentes pierden protagonismo: la reforma ambiental plantea tecnificar las aprobaciones de proyectos a través de un Servicio de Evaluación Ambiental que tendrá su propia cabeza. Hoy se deciden en la Comisiones Regionales de Medio Ambiente (Coremas), encabezadas por el intendente de cada región.

La Corporación Nacional Forestal (Conaf) vive su propio calvario. Los trabajadores de esa secretaría convocaron a un paro nacional de tres días que se inició ayer. El temor de los funcionarios es que la Conaf desaparezca. ¿Por qué? Dentro de las funciones asignadas al Ministerio de Medio Ambiente se señala la administración del Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Estado (Snaspe) que incluye parques, reservas marinas y santuarios de la naturaleza, y hacerse cargo del manejo de áreas protegidas de propiedad privada. Todas atribuciones que actualmente tiene Conaf.

La directora ejecutiva de Conaf, Catalina Bau, pone paños fríos: “No hay nada definido y la discusión recién va a comenzar”. Agrega que ninguna modificación a la legislación medioambiental afectará los puestos de trabajo de quienes se desempeñan en la Conaf. Bau defiende capacidad de su secretaria para mantener sus atribuciones. “La corporación tiene una expertiz técnico que es necesario para administrar las áreas protegidas del Estado y también para regular las áreas silvestres privadas”.

Rechazan solicitud de sanción de la Superintendencia de Servicios Sanitarios contra Minera Pelambres

La Comisión Regional del Medio Ambiente (Corema) de la Región de Coquimbo rechazó, al menos temporalmente, sancionar a la Compañía Minera Pelambres por un incidente ambiental ocurrido el 26 de octubre de 2007, descartando así una solicitud planteada por la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS).

La decisión de la Corema, tomada en la reunión semanal de la instancia, celebrada en la tarde de este lunes en La Serena, se fundamentó en que la empresa ya había sido multada en 500 unidades tributarias mensuales por el mismo caso, por parte de la propia comisión. Dicha resolución, tomada el pasado 15 de febrero, implicaría la imposibilidad de juzgar a Los Pelambres nuevamente por el mismo hecho.

Debido a lo anterior, la entidad ambiental dictaminó regresar el expediente remitido por la SISS a la dirección regional de la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama), para que se pronuncie jurídicamente sobre el requerimiento.

El incidente en cuestión se refiere a una falla ocurrida a las 03:57 de la madrugada del 26 de octubre de 2007, cuando una falla en una bomba provocó un rebalse de “aguas claras” (aguas usadas en la planta de procesos) recuperadas del sistema de drenes, desde la piscina de la Estación de Bombeo Choapa 2 de la planta de la compañía, con un caudal de 128 litros cúbicos por segundo durante aproximadamente 40 minutos, los que alcanzaron al río Cuncumén.

Ministra Uriarte: Ecosistema en Chaitén está sometido a un estrés profundo

Como “compleja y en desarrollo” calificó la ministra de Medio Ambiente, Ana Lya Uriarte, la situación ambiental de Chaitén y las localidades más próximas.

Tras reunirse el lunes con los integrantes de la Mesa Medioambiental que se conformó el pasado sábado por instrucciones del Ministro de Defensa y actual ministro en campaña en la zona, José Goñi, la secretaria de Estado recibió un informe detallado de las gestiones realizadas hasta ahora y las acciones a ejecutar. Al término de la reunión, la Ministra afirmó que “vivimos una situación medioambiental extremadamente compleja, con un escenario que está completamente en desarrollo, puesto que los vulcanólogos, tanto de los servicios públicos como los académicos, no están en condiciones de predecir un comportamiento único de parte del volcán, de manera que nos acompaña el peor compañero de ruta que es la incertidumbre”.

La Secretaria de Estado agregó que se está en presencia de un ecosistema sometido a un estrés profundo debido al depósito de cenizas en la zona, con el consiguiente enturbiamiento de los cuerpos fluviales, el que acidifica las aguas, lo que implica, en definitiva, que los recursos hidrobiológicos estén absolutamente estresados.

Requerida respecto del impacto ambiental en el suelo de la zona, la ministra Uriarte dijo que se está a la espera de los resultados de los análisis de la composición química de las cenizas, puesto que ha habido algunos casos de erupción donde las cenizas se convirtieron en un verdadero fertilizante.

Aunque recalcó que la certeza sólo la darán los estudios de Sernageomin y el Instituto de Salud Pública, Uriarte destacó que “hay desde luego un enrarecimiento de las condiciones normales de la zona, lo que provoca un estrés que puede significar variaciones en las conductas de los organismos o en ocasiones muertes de esos organismos. Sin embargo, siempre resulta impactante la capacidad de regeneración de la naturaleza y la supervivencia de las especies”.

Por otra parte, y consultada sobre la posibilidad que las cenizas volcánicas ocasionen cáncer en las personas, la ministra advirtió que al haber sido evacuada la población, ésta no estuvo expuesta en forma prolongada ni aguda a la emanación de agentes tóxicos.
Asimismo, recordó que las mediciones que se hicieron por parte de expertos internacionales, señalaron que se estaba en presencia de una mayor cantidad de material particulado que el normal, pero que no contenían gases tóxicos que podrían haber afectado a quienes estuvieran expuestos a ellos por períodos prolongados. “Desde luego la evacuación realizada fue una medida muy oportuna”, argumentó.

Índices de Contaminación

En tanto, respecto a los índices de contaminación del área afectada, la ministra Uriarte advirtió que hay monitoreos permanentes en Futaleufú y en Palena, además de otras localidades aledañas. Igualmente aseveró que no hay riesgo para la salud de las personas, puesto que en el grupo reunido -integrado por el SAG, CONAF, Dirección de Aeronáutica Civil, Instituto Tecnológico del Salmón, Empresa de Servicios Sanitarios ESSAL, Dirección General de Aguas, Superintendencia de Servicios Sanitarios, Salud, Bienes Nacionales, Armada y Servicio Nacional de Pesca- ha habido reportes permanentes, destacando que el consumo de agua potable para la población se sigue entregando mediante camiones aljibes, que no tiene riesgo sanitario.

Fuente: Conama

Solicitud de concesiones mineras por parte de Celco para construir ducto sería ilegal

La solicitud de concesiones mineras por parte de Celulosa Arauco y Constitución (Celco), con el fin último de construir el ducto para descargar sus residuos líquidos industriales en Caleta Mehuín, tiene en máxima alerta a los habitantes de la zona y a los opositores al proyecto, quienes cuestionan fuertemente la medida.

La estrategia es conocida: pedir concesiones de explotación minera para un fin distinto a la explotación de minerales. “En principio no es legal, si bien es una práctica muy común”, advierten en el Ministerio de Minería.

Argumentan que la Constitución, en su artículo 19 Nº24, vincula el otorgamiento de las concesiones mineras con un fin de utilidad pública, que sólo se satisface con desarrollar las actividades mineras propias de la concesión. “La concesión minera obliga al dueño a desarrollar la actividad necesaria para satisfacer el interés publico que justifica su otorgamiento”, dice el cuerpo legal.

Celulosa Arauco y Constitución es una sociedad anónima cuyo rubro no es la minería. Así se desprende de la memoria 2006 de la empresa -la correspondiente a 2007 no está disponible en la página de la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS)-, donde se establece que “la empresa realiza directamente actividades de producción y venta de celulosa y es la sociedad matriz de un conjunto de empresas industriales y forestales”. No se hace referencia a la actividad minera. La firma del grupo Angelini tampoco ha informado si se va a involucrar en una nueva actividad mediante un hecho esencial a la SVS.

Concesiones para futuro ducto

Pese a lo anterior, el 28 de marzo pasado, el representante de Celco, Mario Urrutia, presentó en el Juzgado de Letras de San José de Mariquina los documentos para conseguir la concesión minera para hacerse de los derechos de explotación.

Según el expediente, se trata de 5.790 hectáreas de subsuelo, tituladas como “Mariquina” del 1 al 15, que cubren toda la bahía de Mehuín, en particular la zona de Mehuín Alto, donde tienen asentamiento comunidades lafquenches opositoras al proyecto.

¿Qué hay tras esa petición? Celulosa Arauco tiene plazo hasta abril de 2009 para ingresar un Estudio de Impacto Ambiental con una alternativa de descarga para sus residuos líquidos de la planta Valdivia distinta al río Cruces, donde se produjo el desastre ecológico.

Con la reciente petición de concesiones en la zona la opción de un ducto que desemboque en la bahía de Mehuín toma cada vez mayor fuerza, pues los terrenos solicitados dibujan claramente el camino desde la planta hasta mar, por la caleta Mississippi.

Acciones legales

La edición del 10 de abril pasado del Boletín Oficial de Minería señala que la “manifestación minera” contiene 14 solicitudes de concesión, unas 600 hectáreas de terreno, por donde iría el ducto. El documento de manifestación ya fue sancionado y proveído por el titular del juzgado de Letras, Edison Lara, para su reciente publicación en el boletín de minería. A contar de entonces, Celco cuenta con un plazo de 120 días para ejecutar las mediciones técnicas, después de la cual, el tribunal queda en condiciones de pronunciarse y, de no mediar objeciones, otorgar la concesión definitiva a la Celulosa, y otorgarle derechos exclusivos sobre el subsuelo minero.

“Eso es lo que se llama un fraude a la ley”, comenta el abogado de la Fiscalía del Medio Ambiente, Fernando Dougnac. El jurista explica que para revertir la solicitud, se debe solicitar una nulidad de derecho público en el juzgado de letras correspondiente.

Las organizaciones que rechazan la construcción del ducto al mar por la bahía de Mehuín no descartaron acciones legales para salir al paso de las pretensiones de la firma. “Es una práctica habitual de las empresas para blindar las futuras obras, inscribiendo el subsuelo, para evitar que un tercero pueda hacerlo, con lo cual se impediría la construcción (del ducto). Eso se ha hecho en muchos otros megaproyectos”, señaló el abogado Hernando Silva, del Observatorio de Derechos Indígenas.

En Conama se informó que el proyecto para definir el ducto de descarga de la empresa aún no ha ingresado en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), por lo tanto, no hay conocimiento de las características de construcción que podría tener éste. Sin embargo, si éste tiene áreas subterráneas o superficiales igualmente debe ser evaluado en su totalidad por el SEIA. Celulosa Arauco declinó referirse a este tema.

Un ducto con historia

La planta Valdivia entró en operaciones en febrero de 2004 con una inversión de 1.200 millones de dólares. A fines de ese año, el vertido de sus residuos industriales líquidos en el río Cruces provocó la muerte y migración de miles de cisnes de cuello negro y el desastre ecológico en el Santuario de la Naturaleza Carlos Adwanter.

Las autoridades ambientales impusieron, entonces, una serie de restricciones a la planta para su operación: exigieron a Celco, entre otros puntos, proponer y poner en operaciones una opción alternativa de descarga para sus riles, distinta al río Cruces, en el plazo de un año. Dicha iniciativa deberá ingresar al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en forma de Estudio de Impacto Ambiental. La Corema de la Décima Región extendió el plazo hasta abril de 2007 y en enero de ese año, lo postergó nuevamente por dos años.

En ese momento, Celco pensó en la bahía de Mehuín y encontró la resistencia de los pescadores y la comunidad. No era la primera vez. El conflicto entre las partes comenzó en 1996 cuando los trabajadores de la zona expulsaron a los expertos de la empresa que habían ocupado el sector para evaluar la posibilidad de construir un ducto submarino en la bahía. El panorama cambió en octubre de 2007: algunos lafquenches alcanzaron un acuerdo con Celco a cambio de 8,9 millones de dólares. En el otro escenario, no hay mejoría: en noviembre de 2007, el científico de la UACH Eduardo Jaramillo explicó que el santuario del río Cruces no se ha recuperado desde 2004 y que las aves herbívoras siguen disminuyendo.

Fuente: La Nación