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Naturaleza en acción: Así transformamos tu apoyo en resultados

De la investigación al territorio. Te contamos cómo cada aporte se convierte en campañas y defensa real de nuestros ecosistemas.

Con un espectáculo de más de 200 drones, Greenpeace Chile realizó su primera protesta aérea contra la ampliación del proyecto minero Los Bronces, durante el Festival Ladera Sur en Santiago de Chile.

© Cristóbal Olivares / Greenpeace

Proteger a la naturaleza, en todas sus maravillosas expresiones, es nuestra misión desde hace más de 50 años. Para conseguirlo, trabajamos día a día en infinidad de tareas -que la mayoría de las veces- no se ven, pero que son la base que permiten cada avance, logro y victoria ambiental.

En otras palabras, el “detrás de escena” de cada uno de nuestros objetivos lleva meses, e incluso años:

-Creamos, planificamos e implementamos campañas.
-Relevamos los territorios, incluso aquellos lugares donde pocos llegan.
-Elaboramos reportes con información precisa.
-Conversamos y cooperamos con comunidades.
-Colaboramos codo a codo con otras organizaciones y sectores científicos.
-Difundimos noticias y llevamos adelante acciones directas que repercuten en la opinión pública.

Pero nada de esto lo realizamos en soledad. Nuestros socios, que nos respaldan con su apoyo mensual, hacen posible que seamos independientes de empresas y partidos políticos y que sigamos siempre para adelante, defendiendo nuestro planeta. Por otro lado, voluntarias y voluntarios ponen el cuerpo con el objetivo de que cada campaña tenga la repercusión que nos caracteriza.

Hoy, queremos contarte cómo los aportes que recibimos se traducen en acciones concretas que cuidan a la naturaleza. 

1. Investigamos a fondo y trabajamos en territorio

La investigación es la base y sustento de nuestras denuncias. Solo tras investigar podemos detectar, evaluar y comprender en toda su dimensión los casos urgentes que manejamos, sean impactos de la crisis climática, pérdida de biodiversidad o contaminación.

Vamos a los lugares donde se comete un crimen ambiental para poder comprobarlo, tomar videos e imágenes. Luego, nos dedicamos a analizar la información científica, los datos ambientales y medir así las implicancias de cada caso particular. 

Muchas veces son las propias comunidades las que alertan de las actividades sospechosas y nos dan el puntapié para realizar nuestras averiguaciones. La labor que llevamos adelante hace posible brindarles apoyo con el fin de denunciarlo.

Finalmente, todos los datos y evidencias que se recaban se traducen en informes específicos y campañas que nos permiten exponer y denunciar de manera pública incidentes, amenazas y demás problemáticas de interés.

La campaña por la protección de los fiordos y canales de la Patagonia es el más claro ejemplo de todas las etapas que incluye nuestro trabajo. Con el objetivo de exponer los daños al medio ambiente que representa la expansión de la salmonicultura en el mar patagónico, recorrimos la zona a bordo de nuestro velero Witness. 

Así investigamos, tomamos registros y obtuvimos pruebas de la contaminación marina. También llegamos a distintos territorios para acompañar a las comunidades a las que damos apoyo técnico y legal.

Desde el litigio para frenar el proyecto minero portuario Dominga hasta las presentaciones para frenar la expansión de la salmonicultura.
Desde las consecuencias que puede producir el megaproyecto Los Bronces Integrado, en Santiago, hasta impulsar la Ley de Prevención de Incendios.

En cada caso, la investigación y el trabajo es lo que da sustento a todo lo que tú ves. Entender los problemas socioambientales nos permite identificar amenazas y construir soluciones reales. Y esa es nuestra misión.

2. Llevamos adelante campañas y acciones no violentas para despertar el interés de la opinión pública

Como mencionamos, la investigación es solo el primer paso. Luego, es el momento de activar las campañas e impulsarlas con distintos tipos de acciones para llegar a toda la sociedad e influir en la agenda pública.

Greenpeace desplegó en el Congreso Nacional un lienzo exigiendo a los diputados y diputadas votar y aprobar el proyecto de ley que regula la prevención de incendios forestales y rurales. Después de dos años y medio de tramitación, hoy la Cámara de Diputadas y Diputados debe votar, en su tercer trámite constitucional, la normativa.

Entre nuestras acciones más recordadas, desplegamos en el Congreso Nacional un lienzo para exigir la aprobación del proyecto de ley que regula la prevención de incendios forestales y rurales. Este fue otro paso más dentro de la campaña #ChileSinCenizas, un llamado urgente para que el país cuente con leyes que nos protejan y evitar más desastres. 

También accionamos ante un nuevo caso de intoxicación masiva en habitantes de Quintero y Puchuncaví. En noviembre de 2025 casi 200 personas fueron asistidas en recintos sanitarios por síntomas producidos por la inhalación de gases contaminantes. 

© Matías Romagosa / Greenpeace

A partir de esta situación, nos unimos con AIDA (Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente) en representación de diversas personas menores de edad y sus familias, y organizaciones ambientales de la zona para interponer un recurso de protección en contra de una serie de instituciones y organismos del Estado, producto de las ilegalidades y arbitrariedades cometidas en este contexto

En definitiva, proteger a la naturaleza implica generar cambios a gran escala y desde Greenpeace, y gracias a cada persona que nos apoya, trabajamos día a día para impulsarlos. 

3. Generamos contenidos de calidad para promover la concientización y la educación ambiental

El apoyo de nuestros socios y socias es el motor que nos permite fomentar iniciativas para movilizar a la sociedad en el cuidado del planeta.

Gracias a este compromiso, lanzamos propuestas para todas las edades: nuestra serie animada Lina y los amigos del arcoiris, la revista ambiental infantil Semillas Andinas, encuentros virtuales y actividades presenciales, guías de consumo responsable, recetas saludables y más.

Show de 200 drones de Greenpeace en el festival Ladera Sur para pdetener la ampliación del proyecto minero Los Bronces en la ciudad de Santiago.

Por supuesto, esto es solo una pequeña muestra del extenso trabajo que realizamos. 

Hay mucho por delante. ¡Gracias por ser parte! 

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Author: Editor

Día Mundial de la Pesca: El liderazgo y el conocimiento de la pesca en pequeña escala son vitales para garantizar océanos saludables

© Sittichai Jittatad / Greenpea

¿Sabes cuántas personas en el mundo dependen de la pesca en pequeña escala para su sustento? Según investigaciones recientes, cerca de 492 millones, y la pesca en pequeña escala proporciona empleo a 60 millones de personas, lo que representa el 90% del empleo pesquero a nivel mundial. Además, cuatro de cada diez personas que participan en la pesca en pequeña escala son mujeres. Las y los pescadores artesanales desempeñan un papel crucial en el mantenimiento de la seguridad alimentaria y los medios de vida, pero también en la protección del océano y del clima. Basadas en prácticas sostenibles y conocimientos tradicionales, las pesquerías en pequeña escala alimentan al mundo mientras cuidan las poblaciones de peces y la biodiversidad marina. También protegen ecosistemas vitales en la lucha contra el cambio climático, como los manglares, que capturan carbono.

Sin embargo, las mismas comunidades que sostienen el océano están siendo empujadas a la primera línea de su destrucción.

Desde la Patagonia hasta Senegal, Tailandia y el océano Índico, las comunidades costeras enfrentan presiones cada vez mayores. En la Patagonia chilena, la rápida expansión de las salmoneras contamina las aguas, daña los ecosistemas locales y desplaza a la pesca artesanal, mientras impulsa una demanda global de harina y aceite de pescado. En Senegal y en toda África Occidental, las plantas industriales de harina y aceite de pescado están vaciando las aguas costeras de peces silvestres, empujando a las comunidades a una creciente inseguridad alimentaria y erosionando medios de vida históricos. En Tailandia, la sobrepesca y las prácticas ilegales están agotando las poblaciones costeras de peces, justo cuando las comunidades luchan contra megaproyectos industriales destructivos. Y en Sri Lanka e India, incidentes marítimos reiterados han provocado graves daños ambientales y un profundo impacto social y económico a largo plazo. El cambio climático también está teniendo efectos devastadores en las regiones más vulnerables, golpeando con más fuerza a las comunidades costeras a través del aumento del nivel del mar, olas de calor cada vez más intensas, ciclones y pérdida de zonas de pesca y oportunidades de turismo.

La granja de salmón Cermaq (que pertenece a la compañía multinacional Mitsubishi), abarca 120 kilómetros de Punta Arenas, y sus jaulas ocupan la superficie de una cancha de fútbol con una profundidad equivalente a la de un edificio de 5 pisos de altura.

© Sergio Salazar / Greenpeace

Al abordar las amenazas que enfrentan sus comunidades, representantes costeros de todo el mundo señalaron:

“La destrucción de especies marinas en peligro y el agotamiento de ecosistemas oceánicos esenciales están aumentando a un ritmo alarmante. Esto amenaza tanto la sostenibilidad del mar como la supervivencia de las comunidades costeras que dependen de él”, afirmó Selvaratnam Dilaxan, fundador de Happy Voice Hub y miembro de la comunidad de Mannar Pesalai, Sri Lanka.

“Los animales acuáticos pertenecen a todas las personas. Todas las personas tienen derecho a acceder a los recursos acuáticos, pero nadie tiene derecho a destruir el futuro de esos recursos: los peces juveniles y los animales acuáticos jóvenes”, dijo Piya Thedyam, presidenta de la Federación de Asociaciones de Pescadores de Tailandia.

“La situación es crítica: si no hacemos nada, el mar corre el riesgo de convertirse en un desierto líquido”, señaló Abdou Karim Sall, presidente del Comité de Gestión del Área Marina Protegida.

Se trata de una explotación industrial del océano que daña tanto a las personas como al planeta.

Estas amenazas no son incidentes aislados, sino piezas distintas de un mismo sistema. En todos los países, las y los pescadores en pequeña escala y los movimientos costeros demuestran que son parte esencial de la solución, al reafirmar su control sobre las aguas, proteger las zonas de pesca de la presión industrial, exigir una gobernanza transparente y fortalecer medios de vida resilientes que salvaguardan el futuro del océano. Los conocimientos de las comunidades costeras y sus prácticas sostenibles son fundamentales para conservar la riqueza del océano, un océano del que todas las personas dependemos: proporciona la mitad del oxígeno que respiramos, regula el clima y alimenta a miles de millones de personas en todo el mundo.

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Author: Editor

¡Conéctate por las ballenas!: un encuentro para celebrar, aprender e inspirarnos

El pasado miércoles 10 de septiembre realizamos un nuevo encuentro del ciclo Greenpeace en Acción, esta vez dedicado a las ballenas.

Más de 350 personas de Argentina, Chile, Colombia e incluso de Ecuador se unieron en un recorrido por las profundidades del océano para conocer más acerca de estos increíbles mamíferos marinos, dialogar, reflexionar y repasar todo lo que hemos logrado —y lo que aún queda por hacer— para defenderlos.

Voces inspiradoras y una experiencia compartida

© Santiago Salimbeni / Greenpea

El evento contó con la participación de nuestras campañistas Silvana Espinosa (Greenpeace Chile), Agostina Rossi (Greenpeace Argentina) y Camila Briñez, Coordinadora de Acciones y Voluntariado de Greenpeace Colombia. Durante el encuentro recorrimos la historia de la campaña que llevamos adelante desde hace más de 50 años en defensa de las ballenas.

Recordamos momentos históricos de lucha, hablamos de los corredores azules (las rutas de alimentación y reproducción que recorren en el océano) y descubrimos por qué estos gigantes cumplen un rol vital en el equilibrio marino. También hubo tiempo para contar cómo utilizamos las donaciones que recibimos, fundamentales para continuar nuestro trabajo.

Además, compartimos datos curiosos, información sobre los periodos de avistamiento en Argentina, Chile y Colombia, y repasamos las principales amenazas que enfrentan hoy, desde la contaminación plástica hasta la explotación de hidrocarburos.

Una invitada de lujo

Durante el evento contamos con la participación de Susannah Buchan, oceanógrafa y especialista en ecología y acústica de ballenas, quien nos llevó a comprender aún más la vida de estos seres extraordinarios.

Buchan contó que los investiga desde hace 20 años y que empezó su labor en Chile en 2007. Entre las tareas que realiza mar adentro, junto a su equipo, está la de monitorear a las diferentes especies de ballenas en su zona de alimentación en el norte del país (su alimento es a base de krill). 

El grupo científico que lidera utiliza diferentes herramientas (como drones, dispositivos de marcaje con ventosas para registrar vocalización y traslados, etc.) con el fin de determinar el estado de salud de los ejemplares, saber si la temporada de alimentación fue exitosa o no, registrar los recorridos que realizan y las zonas que frecuentan, entre otros datos.

Toda la información recopilada es clave para organizaciones como la nuestra, que ayudan a crear estrategias de protección más efectivas y coordinadas entre países.  

Voluntariado en acción: la experiencia en alta mar en primera persona

Por su parte, Camila Briñez -quien fue durante ocho años voluntaria en Greenpeace Colombia y en 2024 se convirtió en Coordinadora de Acciones y Voluntariado- relató su emocionante experiencia a bordo de nuestro barco Arctic Sunrise, la embarcación emblemática en la que viajó durante tres meses el año pasado. 

Briñez compartió dos momentos muy especiales que vivió con las ballenas. El primero ocurrió en la zona del Triángulo de Bermudas, donde se encuentra el Mar de los Sargazos. Allí tuvo el privilegio -junto a sus compañeros de tripulación- de observar incluso grupos de 17 ejemplares

El segundo gran momento fue cuando un puñado de ballenas jorobadas se acercaron al navío y comenzaron a interactuar con el equipo a bordo, sacando sus aletas, la cola y dejándose ver. Estos animales, tan gigantes como curiosos, merodearon el Arctic Sunrise durante una hora que toda la tripulación jamás olvidará. 

En la travesía, también hubo otro evento que marca la situación de peligro que siempre acecha a estos cetáceos y a todas las criaturas marinas. Camila y sus compañeros pudieron cortar una red de pesca en la que habían quedado atrapados decenas de animales. 

Una comunidad comprometida y activa

Fue emocionante ver la diversidad de lugares desde donde se conectaron los participantes: desde Santiago, Puerto Montt o Valparaíso en Chile; Bogotá, Medellín, Cali en Colombia; y Mendoza, Córdoba, Misiones o Tierra del Fuego en Argentina, entre muchos otros rincones dijeron presente. Este mosaico de voces y territorios nos recordó que la defensa de los océanos trasciende fronteras.

© Paul Hilton / Greenpeace

Además de escuchar con atención a las oradoras, el gran público que nos acompañó no perdió su oportunidad de participar haciendo preguntas y compartiendo sus opiniones. Como es habitual quienes asisten a nuestros encuentros son así de comprometidos e interesados, por eso teníamos sorpresas preparadas para todos. 

Llévate tus regalos desde los siguientes enlaces:

? Fotos 

Ballena azul

Ballena fin

Ballena franca austral

Ballena jorobada (1)

Ballena jorobada (2)

Ballena jorobada (3)

? Informe Cetáceos y salmonicultura (Chile)

Bonus track para compartir en familia

??? Revista infantil Semillas Andinas – Océanos

? Lina y los Amigos del Arcoíris – Un monstruo demasiado ruidoso

? Lina y los Amigos del Arcoíris – Pesca ilegal

Si no pudiste participar, o quieres revivir el encuentro, te lo compartimos aquí:

¿Te gustaría saber más? Nuestras campañistas contestan las preguntas de los participantes del encuentro.

En el caso de las salmoneras ¿qué se tendría que hacer? Ya que ellos votan bastante material como cabos, redes.

Dentro de las operaciones de la industria salmonicultora se utilizan diversos materiales que, lamentablemente, hemos constatado terminan transformándose directamente en basura en los fiordos y canales de la Patagonia chilena. En 2023, a bordo de nuestro barco Witness, navegamos por la región de Magallanes, donde registramos la presencia de boyas, cuerdas, estructuras metálicas, cascos de trabajadores, tuberías plásticas y una gran variedad de desechos en lugares que deberían estar dedicados únicamente a la naturaleza.

La industria tiene la responsabilidad de hacerse cargo de sus desechos tanto durante sus operaciones como en los períodos en que no se encuentre en funcionamiento. Esto implica retirar y gestionar dichos residuos conforme a lo establecido en las normativas vigentes, entre ellas la Ley de Pesca y Acuicultura y el Reglamento Ambiental para la Acuicultura (RAMA), a fin de mantener la limpieza y el equilibrio ecológico en la zona concesionada.

¿Cómo es que las ballenas chocan con barcos?

Las ballenas usan rutas migratorias y zonas de alimentación que muchas veces se solapan con rutas de navegación comercial de embarcaciones grandes. Según un estudio, aproximadamente el 92 % de la distribución de las distintas especies de ballenas tienen tráfico de barcos grandes. Los barcos grandes viajan rápido. A mayor velocidad, no sólo aumenta la probabilidad de impacto, sino que si golpean a la ballena, el daño suele ser letal o más severo. También, las embarcaciones de gran tonelaje tienen rutas menos flexibles para maniobrar, lo que reduce la posibilidad de evitar al animal.

¿Dónde hay cifras de esas colisiones con los barcos?

Las ballenas nadan libremente por los océanos, sin embargo, muchas veces su rutas coinciden con las rutas de navegación de diferentes tipos de barcos. Esto es un riesgo directo para su existencia, ya que además de provocar choques con dichas embarcaciones, el ruido afecta a la comunicación de las ballenas. El artículo revela que Chile tiene la mayor tasa global de mortalidad de ballenas por colisiones con embarcaciones en la última década. Las colisiones son la principal causa de muerte no natural en cetáceos, afectando gravemente a especies en peligro como la ballena fin. Con focos críticos en zonas portuarias como Magallanes y Los Lagos.

Si una ballena muere por colisión, ¿no hay caída de ballena? Porque la veo flotando

Al inicio muchas ballenas flotan porque en el proceso de descomposición se generan gases en los tejidos, lo que las hace subir a la superficie. Por eso, a menudo se las ve flotando tras morir. Sin embargo, una vez que esos gases se liberan o el cuerpo se descompone lo suficiente, el cadáver suele hundirse en el fondo marino.
Este proceso se conoce como “caída de ballena” (whale fall), y puede tardar desde horas a días en ocurrir dependiendo de la especie, el estado corporal y las condiciones del agua (temperatura, salinidad, profundidad).
– ECOLOGY OF WHALE FALLS AT THE DEEP-SEA FLOOR
What is a whale fall?

El censo da como total 2.600.000. ¿Cuál es el número que manejan ustedes?

A nivel global, después de siglos de caza, la mayoría de las poblaciones están muy por debajo de sus números históricos. En la página de la Comisión Ballenera Internacional se puede encontrar el estatus de algunas especies de ballenas.

En el día ¿cuántas veces sale a la superficie una ballena?

Las ballenas son mamíferos que respiran aire, por lo que deben emerger con frecuencia. Según la especie, pueden permanecer bajo el agua entre 5 y 20 minutos, y algunas como el cachalote (Physeter macrocephalus) o la ballena picuda (Ziphiidae) superan la hora en inmersiones profundas.

¿Cuántos años vive una ballena, sin ser víctima de barcos balleneros, por caza o accidente?

Hay muchos factores que pueden determinar la longevidad de una ballena, como la genética, el hábitat, la geografía, la dieta, el estilo de vida y el nivel de peligro de extinción. La longevidad varía según la especie. La mayoría de las ballenas grandes (misticetos) pueden vivir 60–90 años, mientras que hay estudios para la ballena de Groenlandia (Balaena mysticetus)  que indican que puede superar los 100 años, siendo uno de los mamíferos más longevos del planeta.

De acústica me gustaría saber más.

El sonido es esencial en la vida de las ballenas: lo usan para comunicarse, orientarse, alimentarse y mantener el contacto social en aguas donde la visibilidad es muy baja. Cada especie tiene un repertorio acústico propio.
La contaminación acústica causada por barcos, exploración sísmica o construcción submarina puede interferir con esa comunicación, reduciendo su alcance y provocando cambios de comportamiento.
Aquí compartimos mayor información: https://www.sur-austral.cl/equipo/susannah-buchan/

Dicen que las ballenas no se acercan mucho a los barcos por miedo, lo dijo un guía turístico en la tercera región.

Las respuestas de las ballenas a las embarcaciones varían según la especie, el contexto y su experiencia previa: algunas muestran curiosidad y se acercan, otras simplemente ignoran a los barcos y muchas tienden a evitarlos. Lo que puede pasar en zonas turísticas es que los animales estén más habituados a la presencia de embarcaciones y se acercan sin percibirlas como amenaza. En la mayoría de los casos, la interacción no es miedo sino un comportamiento natural condicionado por la situación.

¿Interactúan con el ICB de Argentina?

El Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) es referente en el estudio de la ballena franca austral en Argentina desde hace más de 50 años. Sus investigaciones han generado el catálogo individual más grande del mundo para esta especie. En la práctica, hay intercambio frecuente entre ICB, ONGs internacionales, universidades y organismos multilaterales para coordinar datos y estrategias de conservación.
Por ejemplo, investigadores del ICB exploraron junto a nosotros el Mar Argentino.

¿Qué es el proyecto Dominga?

Dominga es un megaproyecto minero y portuario, que amenaza con construirse en la mitad de un verdadero santuario, la zona del Archipiélago de Humboldt, en Chile, donde conviven cientos de especies únicas. Compartimos más información aquí.

Quisiera saber si tienen planificada alguna actividad o visita a la Localidad de punta de Choros con respecto a Dominga ya que nuevamente se activó el tema.

Desde Greenpeace, en diciembre del año pasado reactivamos la campaña en contra de la aprobación del proyecto Dominga, el cual representa una grave amenaza para las especies y ecosistemas que alberga el Archipiélago de Humboldt. En este marco, hemos presentado informes técnicos y escritos jurídicos que evidencian tanto las deficiencias técnicas del proyecto como su incompatibilidad con la protección de la naturaleza.

Es importante destacar que, pese a haber sido rechazado en tres ocasiones, la empresa continúa insistiendo en su aprobación a través de los tribunales, manteniéndose aún pendientes diversas instancias judiciales. Paralelamente, se han llevado a cabo acciones de visibilización respecto de los impactos del proyecto.

Si bien en el último tiempo estas actividades no se han concentrado en las localidades directamente afectadas, pues allí son principalmente impulsadas por las organizaciones locales que integran la Alianza Humboldt, de la cual formamos parte, actualmente se está trabajando en un plan para reforzar la visibilidad en la propia zona, en caso de que el proyecto obtuviera aprobación.

Se está presentando un problema y es que se está sobreexponiendo el turismo de avistamiento y ya son muchos los turistas que vienen a verlas y se está acosándolas mucho con el avistamiento.

El avistaje de ballenas tiene beneficios reales (económicos, educativos, conservación), pero cuando hay demasiadas embarcaciones o violaciones de las reglas (demasiado cerca, sin respetar tiempos, muchas visitas repetidas) los impactos negativos aparecen: estrés, interrupción de descanso, alimentación, comportamientos evasivos, ruido que interfiere con la comunicación, y hasta desplazamiento o disminución de población si la presión es constante. El Handbook de la IWC advierte claramente que los beneficios sólo se mantienen si hay una gestión responsable.

Gracias por ser parte

Queremos agradecer a las personas que participaron de este encuentro y, en especial a nuestros donantes, quienes hacen posible que cada campaña que realizamos siga adelante.

Defender a las ballenas no es solo un deber: es una oportunidad de conectar con la naturaleza y con los que soñamos un futuro más justo y sostenible.

Porque cuando nos unimos por los océanos, ganamos todos. ??

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Author: Editor

Celebramos el Día de la Niñez en una jornada en defensa de las ballenas

El domingo 10 de agosto pasado, el Parque O’Higgins, en Santiago, se transformó en el escenario de un encuentro inolvidable para grandes y pequeños. En el marco de nuestra campaña “¡Dile Sí a las ballenas!”, más de 300 personas participaron de una experiencia única para celebrar el Día de la Niñez y, al mismo tiempo, levantar la voz por la protección de esta especie.

El clima soleado acompañó un panorama para todas las edades con actividades gratuitas y educativas. La gran protagonista fue una ballena jorobada inflable de 17 metros de largo (¡su tamaño real!), que nos acompañó durante la mañana. Por la tarde, se sumaron dos corpóreos de ballenas inflables que llenaron de vida el parque y despertaron la curiosidad de niñas, niños y adultos.

Diversión y aprendizaje para compartir en familia

Las personas que se acercaron a nuestro stand pudieron disfrutar de talleres de origami y coloreado dedicados a los más pequeños. Además, realizamos dinámicas educativas sobre el mar y todos los que firmaron la petición en defensa de las ballenas recibieron premios sorpresa.

También hubo fila para vivir una experiencia diferente: subirse a uno de nuestros botes inflables con carteles de campaña y tomarse una foto como verdaderos activistas de Greenpeace.

Les damos las gracias a los donantes que se acercaron para retirar sus premios especiales y también a todos los que se sumaron a nuestro equipo durante la jornada. Con cada aporte seguiremos fortaleciendo el movimiento global por la protección de las ballenas.

Mira el reel completo aquí

Una experiencia con propósito

Esta fue una oportunidad única para aprender, disfrutar y al mismo tiempo ser parte de una campaña a favor del océano y la fauna marina. La participación y la buena disposición de las familias marcaron el espíritu del encuentro, que combinó diversión, conocimiento y compromiso ambiental. 

Más allá de los juegos y los premios, todos los asistentes se llevaron un mensaje clave: las ballenas enfrentan graves amenazas y es urgente proteger su hábitat.

Este evento fue solo una muestra de lo que podemos lograr juntos. La defensa de los océanos y sus especies necesita de la voz y la acción de personas comprometidas como tú.

Gracias a quienes participaron y compartieron este Día de la Niñez con nosotros. Fue un panorama perfecto para decir en comunidad Sí a las ballenas ??.

¡Nos vemos en el próximo encuentro!

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Author: Editor

El poder de las personas movilizadas logró una decisión histórica. ¡Vivir en un ambiente con un clima sano es un derecho humano individual!

Por primera vez en la historia la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) reconoció la existencia de un derecho humano a un clima sano, derivado del derecho a un ambiente sano, y se refirió al deber de los Estados de actuar contra las causas del cambio climático, mitigar las emisiones, determinar el impacto climático de actividades y avanzar progresivamente hacia el desarrollo sostenible. Celebramos esta victoria que es el resultado del arduo trabajo y el liderazgo de las comunidades y pueblos indígenas más vulnerables.

Sequías, inundaciones, incendios, deslizamientos y emergencia alimentaria. Con la crisis climática y las desigualdades sociales golpeando con más fuerza, menos de la mitad de las personas que viven en las ciudades se sienten seguras frente a fenómenos meteorológicos extremos, lo que afecta de forma desproporcionada a comunidades que han sido históricamente marginalizadas y, paradójicamente, han tenido una baja o nula contribución a la crisis climática global

Durante años, muchos líderes han postergado las acciones necesarias para hacer frente a la crisis climática, permitiendo que las causas del problema, como la contaminación de grandes industrias (petroleras y agroindustriales), se profundicen. Mientras tanto, el costo de mitigar y adaptarse a los impactos del cambio climático sigue aumentando, afectando cada vez más a nuestras comunidades, hogares y medios de vida.

En este escenario un grupo de personas valientes, afectadas por la crisis climática alzaron la voz, por sus comunidades y por todos nosotros, ante tribunales de todo el mundo. Por ello, desde Greenpeace celebramos las iniciativas que supieron decir BASTA y pusieron límites, derechos y responsabilidades frente a la crisis climática que afecta especialmente a América Latina y el sur global. ¡Y lograron resultados!

Como respuesta a una solicitud presentada por los gobiernos de Chile y Colombia a la Corte Interamericana de Derechos Humanos -el máximo tribunal de derechos humanos de las Américas- reconoció que la emergencia climática no es sólo una crisis ambiental, sino una amenaza directa a los derechos humanos en América Latina y el Caribe. 

La decisión además se convirtió en el proceso más participativo en la historia de la corte, con 265 observaciones escritas y más de 150 intervenciones orales, organizaciones internacionales, pueblos indígenas y actores de la sociedad civil presentaron argumentos orales y escritos, incluyendo a Greenpeace Internacional y Andino. Estos testimonios enriquecieron el proceso y garantizaron que el derecho internacional se construyera desde los territorios, no sólo desde los escritorios del poder.

Un camino hacia la justicia climática, ambiental y social

En enero del año 2023 la República de Colombia y la República de Chile presentaron a la Corte Interamericana de Derechos Humanos una solicitud de opinión consultiva para “aclarar el alcance de las obligaciones estatales, en su dimensión individual y colectiva, para responder a la emergencia climática en el marco del derecho internacional de los derechos humanos”. Se sostuvo que era clave prestar especial atención a los impactos diferenciados que sufren personas de diversas regiones y poblaciones, tanto como la naturaleza y en la supervivencia humana. 

En el pedido ambos países subrayaban que la emergencia climática representa una amenaza directa para la vida, la seguridad alimentaria, el acceso al agua y otros derechos esenciales. De acuerdo con informes del IPCC, el calentamiento global podría alcanzar los 1,5 °C entre 2030 y 2052, lo cual representa un riesgo crítico de daños irreversibles. Entre las consecuencias destacadas están el aumento de la migración climática, la pérdida de biodiversidad, la inseguridad alimentaria y las crecientes desigualdades sociales y económicas.

En la solicitud se destacaba cómo las regiones andina y amazónica, en particular, enfrentan un riesgo elevado frente a la crisis climática. 

Uno de los aspectos más importantes planteados en la solicitud fue la necesidad de adoptar un enfoque interseccional, intergeneracional y de derechos humanos, que reconociera la vulnerabilidad diferenciada de ciertos grupos, como niños, pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, mujeres y personas con discapacidad, entre otros. Según datos citados, el 80% de las personas desplazadas actualmente por fenómenos climáticos son mujeres y niñas.

Antecedentes en la judicialización de la crisis climática en clave de derechos humanos.

En 2017, la Corte IDH ya había reconocido el derecho a un medio ambiente sano como derecho autónomo. Sin embargo, se consideraba necesario precisar aún más el alcance de las obligaciones estatales, tanto a nivel nacional como internacional, para afrontar las causas y consecuencias del cambio climático, incluyendo las responsabilidades de actores no estatales y de entidades subnacionales.

En este contexto, la solicitud de Chile y Colombia destacó la importancia de establecer estándares interamericanos que orientaran la respuesta climática regional. Esto debía incluir medidas de mitigación, adaptación, restauración y cooperación internacional, considerando criterios de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Este principio reconoce que, si bien todos los países deben actuar, no todos han contribuido por igual al calentamiento global ni tienen la misma capacidad para enfrentarlo.

Finalmente, el documento resaltó que ya existían precedentes internacionales —como los litigios en curso ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y los pronunciamientos del Comité de Derechos Humanos de la ONU— que evidencian una tendencia global hacia la judicialización del cambio climático.

Una garantía para los derechos de las generaciones presentes y futuras.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos pudo aprovechar esta oportunidad histórica para establecer estándares sólidos para la protección de las personas en toda la región. Pudo actuar en favor de las personas más vulnerables a la emergencia climática, aclarando las obligaciones en materia de derechos humanos que estos gobiernos asumieron en la región de las Américas. Pudo ejercer presión moral y legal sobre nuestros líderes para que tomen medidas climáticas adecuadas, basadas en la ciencia establecida, para regular a los contaminadores climáticos y defender los derechos humanos.

Puso así de forma inequívoca los derechos de las personas y de la naturaleza, tanto de esta como de las futuras generaciones, por encima de los intereses de los intereses económicos que han contribuido a la crisis.

Ahora que el tribunal cumplió con su parte todos tenemos un papel que desempeñar, apoyando a las comunidades que dieron esos primeros pasos importantes en los tribunales y exigiendo responsabilidades a nuestros líderes. Deben cumplir con su deber para con todos nosotros, actuando ahora para garantizar la justicia climática para las personas afectadas y un futuro seguro y medios de vida sostenibles para todos.

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Author: Meri Castro