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Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico: cuando reducir hace la diferencia

Las bolsas plásticas son uno de los elementos descartables que más se producen y se desechan, día tras día, en todo el mundo. Este consumo que puede parecer tan pequeño, cuando se replica por los miles de millones de habitantes del planeta, genera cantidades exorbitantes de basura.

Protesta por el plástico de Publix en Florida

Por eso, cada 3 de julio, el calendario marca el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico. Así que hoy recordemos por qué reducir su uso y optar por versiones reutilizables son la mejor manera de darle un respiro a nuestro querido (y dañado) ambiente.

Bolsas plásticas: ¿uso o abuso? 

Nadie puede negar la practicidad que significó la llegada del plástico a la vida cotidiana. Sin embargo, muy pronto, nuestra cultura se volvió adicta a los objetos de un solo uso, que este material permite crear a muy bajo costo y comenzamos a habitar en un mundo de desechables y descartables

Hace tiempo que estamos viendo las graves consecuencias que esto trae a nivel ambiental, económico y de salud. Según datos de la ONU, entre las décadas de 1970 y 1990, la generación de residuos de este tipo se triplicó, acompañado de un aumento similar en la producción. Y para el año 2000, la cantidad de basura plástica producida en esa década fue aún mayor que la de las 4 décadas anteriores en su conjunto.

Reducir el uso de bolsas plásticas: menos basura, menos emisiones 

Las bolsas plásticas son uno más de los muchos productos descartables que se nos ofrecen. A nivel del consumo, la buena noticia es que son fáciles de reemplazar o rechazar y que, por cada una que se evita, se logra una gran victoria para todos. 

Por un lado, se utiliza menos materia prima virgen y combustibles fósiles, lo que redunda en menos daño a la naturaleza (por ejemplo, se prescinde de los combustibles fósiles que son usados para la fabricación de objetos de un solo uso en casi la totalidad de los casos). 

Al mismo tiempo, ayudamos a que baje el nivel de emisiones de gases de efecto invernadero asociado con su producción. 

Por otro lado, reducimos la generación de basura y también de microplásticos (partículas pequeñas en las que se degradan los artículos y que pueden entrar al cuerpo a través de la inhalación y la absorción, y acumularse en los órganos). 

Comestibles, incluidos alimentos frescos y productos básicos, pedidos en línea, con bolsas reutilizables de malla de algodón y frascos de vidrio.

El mundo está despertando al problema, y los gobiernos, la industria y otras partes interesadas están comenzando a actuar. Continuamos exigiendo un mundo sin contaminación plástica ??

Cálculo que hizo GPT 

Para ilustrar cuánto espacio ocuparían cinco billones de bolsas de plástico, vamos a hacer algunos cálculos aproximados.

Supongamos que una bolsa de plástico estándar tiene un volumen de aproximadamente 1 litro (1,000 cm³) cuando está completamente inflada o llena de aire.

  • Volumen total de cinco billones de bolsas:
    5 billones (5,000,000,000,000) de bolsas * 1 litro por bolsa = 5 billones de litros.
  • Convertir litros a metros cúbicos:
    1 metro cúbico = 1,000 litros
    5 billones de litros / 1,000 = 5,000,000,000 metros cúbicos.
  • Comparación con un objeto grande:
    Un estadio de fútbol estándar tiene un volumen aproximado de 1.5 millones de metros cúbicos.
    5,000,000,000 metros cúbicos / 1,500,000 metros cúbicos por estadio = aproximadamente 3,333 estadios de fútbol llenos de bolsas de plástico.


Los Bronces

El proyecto minero Los Bronces Integrado pone en riesgo las reservas de agua de toda la Región. Dile ¡No!


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Author: Meri Castro

6 cosas que puedes hacer hoy por los océanos

El océano es una de las grandes maravillas de nuestro planeta, tan asombroso que desde sus profundidades surgieron todas las formas de vida conocidas. Además de que, por su sola existencia, moldea la cultura de millones de personas a la par que sorprende con su inmensa biodiversidad y su fuerza intrínseca. 

Un pequeño grupo de peces dorados marinos refugiados bajo un alero decorado con corales.

Sin embargo, la avaricia corporativa -desplegada a través de la pesca industrial, la contaminación marina y el cambio climático – está llevando al océano a tocar sus propios límites. Mientras, las comunidades costeras y los pescadores dan su lucha para frenar esos intereses empresariales que se imponen ante los derechos de las personas y las comunidades. 

A este panorama se suma el avance de la minería en aguas profundas. Se trata de una actividad muy peligrosa que, en su afán de buscar minerales, pondrá en riesgo zonas naturales que aún no alcanzamos a conocer en detalle.

Por todo esto, Diego Gonzaga, editor de contenido en Greenpeace Internacional, propone 5 formas de tomar acción y ayudar a proteger el océano, a los derechos de quienes dependen de él y nuestro futuro:

1. Pedir a los líderes mundiales que ratifiquen el Tratado Mundial de los Océanos 

El Tratado fue adoptado por la Organización de las Naciones Unidas en junio de 2023 y fue un enorme paso adelante en cuanto a la protección de los ambientes marinos.  Así comenzamos a contar con una herramienta clave para crear áreas preservadas donde la biodiversidad no sólo se pueda recuperar de las actividades industriales y la contaminación sino que también pueda prosperar.  

Pero aún queda mucho por hacer. Por empezar, porque para que el Tratado Mundial de los Océanos entre en vigor se necesita que 60 gobiernos lo incorporen dentro de sus leyes nacionales. Al momento, de los 90 países que lo firmaron, sólo 6 lo ratificaron. 

El tiempo apremia porque hay que alcanzar la meta para junio de 2025, de lo contrario el documento perderá vigencia .

En consecuencia, debemos pedir a nuestros dirigentes que lo ratifiquen ??.

2. Detener la industria de la minería en fondos marinos antes de que comience

El fondo marino es la última frontera virgen de la Tierra. Pero eso le importa poco a la industria minera que se lanzó en una carrera para extraer metales y minerales como cobalto, níquel, magnesio y cobre del lecho marino, con la excusa de que se los necesita para hacer la transición hacia energías limpias (además, de paso, de sacar provecho para usos militares). 

Por suerte, estamos a tiempo de evitar que máquinas gigantes -que pesan tanto como una ballena azul- saqueen el prístino fondo del océano, destruyendo todo a su paso. 

El apoyo a esta causa está creciendo desde la sociedad civil. Ya son más de 800.000 personas de todo el mundo las que se sumaron al movimiento para aumentar la presión política y detener esta actividad antes de que comience.

3. Apoyar a las comunidades costeras

Son millones los hombres y mujeres cuyas vidas, tradiciones y cultura están conectadas al océano. Es que este vasto ecosistema no sólo provee de oxígeno y comida, sino que es parte constitutiva de la sabiduría ancestral de las comunidades costeras y de muchos pueblos indígenas. 

Sobre ellos -y todo su universo ligado al mar- recaen las consecuencias de la pesca industrial, la contaminación por plásticos y la exploración petrolera, amenazando su hogar  y formas tradicionales de subsistencia. 

Por todo esto, brindar apoyo a las comunidades indígenas y costeras, a los pescadores y trabajadores locales es la mejor manera de ayudarlos a proteger sus medios de vida y de cuidar el océano para todos.

Por eso una de las acciones que realizamos desde Greenpeace, por ejemplo, es pedir en Tailandia un área marina protegida inclusiva, co-gestionada por las comunidades locales y las agencias gubernamentales, para abordar la destrucción marina que afecta al clima y la seguridad alimentaria.

4. Cerrar el grifo de la contaminación plástica 

Desde la Gran Mancha de Plástico del Pacífico a las imágenes que llegan a diario de animales marinos atrapados en redes o confundiendo basura por comida, no caben dudas de que nuestro océano paga el precio de la contaminación que generamos desde las ciudades. 

Solucionar este nivel de polución sólo será posible si cerramos el grifo de la producción de plástico. Y este año tenemos la oportunidad de hacer historia ?

Los líderes mundiales están discutiendo un Tratado Mundial de Plásticos, un acuerdo que puede ayudar a recortar la producción de este material de forma drástica, y con ello, detener la fuente de la polución misma. 

Ahora más que nunca necesitamos un movimiento global que demande que este documento sea realidad.

5. Frenar la industria de los combustibles fósiles

Las temperaturas globales tanto de la atmósfera como del océano siguen en alza. Entonces, no sorprende que la Gran Barrera de Coral haya sufrido un nuevo blanqueamiento debido al calor del agua del mar, lo que constituye una amenaza real para toda la vida que habita en ella. 

Al mismo tiempo, los derrames de petróleo son un peligro que se repite con frecuencia en los mares del mundo, causando la muerte de la fauna marina y amenazando el sustento de las comunidades marinas y los pescadores artesanales. 

Sin embargo, esto no frena a la industria de los combustibles fósiles que sigue expandiéndose y generando enormes ganancias monetarias a sus accionistas.

Es por esto que en una gran hazaña, nuestros activistas escalaron y ocuparon con éxito una plataforma petrolera de Shell en el Mar del Norte. Esta acción expuso las ganancias récord de Shell, logradas a costa de nuestro futuro. 

Lo cierto es que lo que menos necesita nuestro planeta son más exploraciones petroleras y, al fin, la industria petroquímica está sintiendo la presión de toda la sociedad civil que pide que se hagan responsables de su papel en la crisis climática. Por eso, no daremos ni un paso atrás ?.  

6. Sumarse al movimiento ?

Ya sea firmando una petición o apoyando a tu comunidad de manera local, hay muchas maneras para ayudar a proteger los océanos. 

Te invitamos a tomar acción como voluntario con nosotros o a apoyarnos financieramente. Recuerda que Greenpeace es una organización independiente que no acepta dinero de empresas ni gobiernos. Todo nuestro trabajo es financiado por personas como tu, que aman nuestro planeta y nuestro futuro. Cada acción cuenta ?.


Un grupo de activistas de Greenpeace se presentó en la Maratón de Santiago de Chile para denunciar el avance de la industria salmonera en la Reserva Nacional Kawésqar en la Patagonia chilena.


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Esta nota se publicó en Greenpeace International

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Author: Meri Castro

La preocupación climática influye en el mercado laboral, revela nueva encuesta en jóvenes del mundo

El cambio climático es una de las principales preocupaciones de las personas más jóvenes y esto influye en gran medida sobre sus decisiones laborales. Así lo comprobó una reciente encuesta realizada por la consultora Deloitte.

LCOY Brasil 2023 fue un llamado a la lucha contra el cambio climático, siendo un espacio seguro y acogedor de diálogo, formación y conexión entre diferentes jóvenes, que necesitan ser protagonistas en la construcción de un futuro sostenible, igualitario y justo.
Fridays for Future Student Demonstration in Bangkok. © Biel Calderon / Greenpeace
Los estudiantes en Bangkok hacen una huelga y exigen a los políticos que actúen con urgencia para evitar un mayor calentamiento global y cambio climático.

El sondeo se hizo entre más de 22.000 jóvenes que residen en 44 países distribuidos en casi todos los continentes. Según el relevamiento, casi la mitad de los gen Z y los millennials (45%) ya dejaron o planean dejar sus trabajos debido a “preocupaciones ambientales”.

Generación Z y millenials: entre la eco ansiedad y la acción

La sustentabilidad continúa siendo un tema prioritario para las generaciones Z y millennial. De hecho, está tan presente en sus vidas que 6 de cada 10 integrantes de ambos grupos dicen haber sentido preocupación o ansiedad por el cambio climático en el último mes.

Los números concretos hablan de que 62% de los gen Z y 59% de los millennials sintieron ansiedad por el estado en que se encuentran los sistemas naturales.

También son mayoría quienes dicen tomar medidas para minimizar su impacto en el ambiente. A su vez, sienten que los gobiernos deberían tener mayor protagonismo cuando se trata de impulsar a las empresas a actuar en pos de frenar el cambio climático.En consecuencia, opinan que el sector de los negocios podría (y debería) acercar más opciones de compras sustentables a los consumidores.

Otro de los hallazgos es que las personas encuestadas consideran que el mercado tiene más oportunidades de crecimiento si se enfoca en el cuidado del planeta que si lo hace en cualquier otra área.

Art Installation on Black Friday's Consumerism in Bogotá. © Nathalia Angarita / Greenpeace
Fechas como el Black Friday y el Cyber ??Monday promueven compras innecesarias y perjudiciales para el medio ambiente.
Climate Justice Camp in Lebanon. © Tafadzwa Ufumeli / Magsman Media
Dirigidos por grupos climáticos de todo Oriente Medio y el Norte de África, organizadores y movilizadores juveniles de casi 100 países asistieron al Campamento de Justicia Climática de una semana de duración en el Líbano.

Al mismo tiempo, tanto los Gen Zs como los millennials están impulsando a las empresas a ese cambio deseado a través de las decisiones profesionales y de consumo que realizan.

Sustentabilidad y mercado de trabajo para Gen Z y millenials

Muchos y muchas Gen Z y millennials están eligiendo sus caminos profesionales basándose en su interés con la sustentabilidad. De hecho, 70% de los encuestados tiene en cuenta las políticas ambientales de las empresas a la hora de buscar trabajo.

Heaps Better: A Greenpeace Podcast. © Ash Berdebes
Ash Berdebes y Jess Hamilton, dos australianos habituales preocupados por la inacción ante el cambio climático, contactan a destacados expertos, científicos, economistas y héroes cotidianos para obtener una respuesta sencilla, accesible y práctica a la pregunta “¿Qué puedo hacer con respecto al cambio climático y cómo puedo marcar la mayor diferencia posible?”

Esto se traduce en que al momento de la búsqueda laboral, prefieren sumarse a empresas que ofrezcan productos o servicios que no dañen el ambiente, organizaciones comprometidas con reducir su huella de carbono, capacitaciones en sostenibilidad, etc.

Otro aspecto que tienen en cuenta es elegir ramas que creen serán menos vulnerables a la automatización.

Vale aclarar algo importante. No todos los trabajadores están en condición de elegir con tanta facilidad. Aún más cuando se habla del grupo más joven de la sociedad, que suele ser el que tiene las tasas de desempleo más altas respecto a otros segmentos etarios.

Más allá de esta salvedad, lo cierto es que la Generación Z y los millennials viene ayudando a expandir los límites de lo que se espera de los empleadores en la última década y esta tendencia, sin dudas, continuará.

Entonces, serán los empleadores que escuchen y ajusten sus estrategias a esta visión de sus empleados los que probablemente tendrán una fuerza laboral más satisfecha, productiva y ágil, mejor preparada para adaptarse a un mundo en transformación.

Por si te lo preguntabas ¿cuáles son la Generación Z y la Millenial y cuáles son sus características?

La Generación Z, también conocida como Centennials o Zoomers es la nacida entre el año de 1995 y principios de los años 2000. Este grupo no llegó a conocer el mundo analógico puesto que toda su vida ha transcurrido en compañía del internet y las redes sociales. Por eso también se los conoce como nativos digitales.

Los y las millennials nacieron entre 1982 y 1994. Están muy adaptados a la tecnología. La vida virtual es una extensión de la vida real. Aunque conservan algunos códigos de privacidad en relación a lo que exponen o no en Internet (a diferencia de los Centennials, que comparten todo). Además, son multitasking.



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Author: Meri Castro

Día Mundial de los Océanos: “El claroscuro de los mares de Chile”

Greenpeace destaca la ratificación del Tratado de los Océanos a nivel mundial y hace un llamado a preocuparse por la gestión local y  la protección de los mares en la Patagonia Chilena. 

8 de junio de 2024. La celebración del Día Mundial de los Océanos se constituye como un evento a nivel internacional cuya finalidad es hacer conciencia sobre las problemáticas que afectan a los mares y sus ecosistemas. Es en esta conmemoración donde la organización ambientalista, Greenpeace, señala el claroscuro de la situación de nuestro país, en esta materia. 

A nivel internacional, destacan la gestión del Estado como uno de los primeros países del mundo en aprobar el Tratado Global de los Océanos, que busca proteger el 30% de las aguas internacionales para el año 2030.  Esto incluye la creación de áreas marinas protegidas en alta mar, la promoción del uso sostenible de los recursos genéticos marinos, la evaluación de los impactos ambientales y el aseguramiento de un reparto equitativo de los beneficios, de modo que también se favorezca a los países en desarrollo.

Estefanía González, subdirectora de campañas de Greenpeace Chile, durante las negociaciones del Tratado Global de los Océanos en la ONU. © Stephanie Keith  Greenpeace

Sin embargo, en la gestión local, Greenpeace hace un llamado, a través de impactantes fotografías, a reconocer los impactos de la salmonicultura sobre los ecosistemas marinos de la Patagonia de nuestro país.

Impactos de la Salmonicultura en mares chilenos

1. Opera en zonas de alto valor ecológico: En Chile vive el 46% de los cetáceos del mundo y nuestra Patagonia alberga el 34% de ellos. Esto nos dota de ecosistemas con una biodiversidad significativa y de paisajes hermosos reconocidos a nivel mundial. Pese a su enorme valor, esta zona se encuentra amenazada por el avance de la salmonicultura.

La Patagonia norte chilena es la zona de alimentación más importante de la Ballena Azul del Pacífico Sur Oriental, una especie considerada en peligro de extinción. © Cristina Harboe Greenpeace

2. Contaminación del fondo marino aguas: por el constante abandono de basura y desechos plásticos en los fiordos y canales patagónicos, además de la contaminación por fecas y alimento no consumido por los salmones. 

Estructuras abandonadas por las salmoneras se entremezclan con la biodiversidad del fondo marino en el Archipiélago de las Guaitecas en la Región de Aysén. © Eduardo Sorensen Greenpeace 

3. Generación de condiciones anaerobia: se trata de la pérdida parcial o total de oxígeno en el mar, lo que se ha detectado que ocurre en el 50% de las concesiones de salmonicultura en operación en la Región de Magallanes. Esto afecta directamente las condiciones de vida de las especies que lo habitan.

La pérdida parcial o total de oxígeno como consecuencia del cultivo de salmones afecta las condiciones de vida de toda la biodiversidad marina. © Martin Katz Greenpeace

4. 1.389 concesiones otorgadas en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes: Alrededor del 30% de las concesiones otorgadas en estas tres regiones se ubican dentro de áreas protegidas y de las que se encuentran en trámite, el 45% pretenden también instalarse dentro de estas áreas. La mayoría de las concesiones otorgadas se ubican en la región de Aysén, con más de 700 y existen otras 158 en trámite, donde la mayoría pretende instalarse en la región de Magallanes.

Jaula salmonera de una de las más de 700 concesiones otorgadas en la región de Aysén. © Matias Romagosa Greenpeace

5. Basura plástica en la superficie: Los desechos de la producción de la industria de la salmonicultura en la superficie son evidentes. Sacos de comida de salmones, cuerdas, tuberías plásticas y jaulas de cultivo de salmones abandonadas, son algunas de las basuras que intervienen en el desarrollo de la biodiversidad de las especies de la zona.

Abandono de basura y demás desechos contaminantes de la industria salmonera en la Reserva Nacional Kawésqar. © Cristóbal Olivares Greenpeace



Freno a la expansión salmonera 

Ya hay más de 1.300 proyectos salmoneros aprobados entre las regiones de Los Lagos y Magallanes ¡y van por más!


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Author: Prensa Chile

En el Día del Reciclaje Greenpeace advierte: “En plásticos la cifra no alcanza el 8%”

  • De acuerdo con cifras de la ONU, cada año se producen a nivel mundial más de 430 millones de toneladas de plástico, de las cuales dos tercios se tiran a la basura.
  • La Asociación Gremial de Industriales del Plástico (Asipla), detalla que del total de plásticos que se consumieron en 2022 en nuestro país, se recicló un 7,8%, es decir 106.870 toneladas.

El 17 de mayo se conmemora el Día Internacional del Reciclaje y, de acuerdo con cifras de la ONU, cada año se producen a nivel mundial más de 430 millones de toneladas de plástico, de las cuales dos tercios se tiran a la basura. En cuanto a la realidad local, la Asociación Gremial de Industriales del Plástico (Asipla), detalla que en el año 2022 en Chile se consumieron 1 millón 375 mil toneladas de productos derivados de este material, de los que se recicló un 7,8%, equivalentes a 106.870 toneladas. 

Estas cifras demuestran que el reciclaje no es suficiente para resolver el problema de la basura y, por esta razón, los esfuerzos institucionales apuntan a la reducción del consumo y a que las industrias asuman sus responsabilidad en el caso. Un ejemplo es el “Tratado Global Contra la Contaminación por Plásticos”, instruido por la ONU en 2022 y suscrito por Chile, que busca reducir la producción y el uso de plásticos vírgenes. O las leyes locales, la Ley Responsabilidad Extendida del Productor (REP) del 2016, “No Más Bolsas Plásticas”, del año 2021 y “No más Plásticos” del año 2022. 

Desde Greenpeace Chile, evidencian que, “el hecho de que en plásticos la cifra de reciclaje no alcance el 8%, nos dice que la mayoría de estos residuos van a parar a los vertederos, desencadenando una serie de problemas ambientales”, dice Silvana Espinosa, vocera de la organización ambiental. Y agrega que la única solución real para abordar la crisis de contaminación por plásticos es evitar su generación desde el origen. “Se prevé que la producción de este material se triplicará antes del año 2060, lo que intensifica la urgencia de tomar medidas drásticas”, agrega.

Frente a este panorama, Espinosa dice que resulta imperativo que las industrias que contribuyen a la generación de plásticos y otros residuos en sus operaciones, 

“asuman un papel proactivo. Es urgente y necesario que reformulen sus procesos productivos para eliminar o reducir drásticamente el uso de materiales que no se pueden reciclar y que sólo generan contaminación”, afirma.

Estos esfuerzos también deben ser individuales, destacan desde Greenpeace. “Cada uno, desde la reflexión y responsabilidad personal, podemos reevaluar nuestros hábitos de consumo y nuestra perspectiva en relación con el uso del plástico y otros residuos, y avanzar en su reducción”, agrega la especialista. 

Recoleccion de residuios aprovechables, dia del reciclador de oficio. Bogotá, Colombia. Foto Diana Rey Melo

Según las cifras entregadas por el ranking The plastic Waste Makers Index, elaborado por la asociación australiana Minderoo Fundation, el año 2021 nuestro país alcanzó los 51 kilos de plástico de un solo uso por habitante desechado al año, ubicando a Chile en el puesto 11 de las 100 naciones analizadas.

“Frente a este escenario, es importante recordar que en el ciclo de vida de los productos la Reducción es el primer paso, el Reuso el segundo y el último es el Reciclaje”, añade. 

Reducir antes que reciclar: ¿Qué podemos hacer?

  • Evita comprar productos envueltos en plástico. Por ejemplo, legumbres o frutas. Puedes llevar bolsas de tela reutilizables o frascos de vidrio y transportarlo todo ahí.
  • Elimina los chicles, ya que muchos de los que están a la venta contienen plástico. También puedes consumir chicles 100% naturales y ecológicos.
  • Elige productos que estén envasados con cartón o vidrio. Por ejemplo, si compras una bebida elige botellas de cristal o si adquieres detergente para el lavavajillas opta por una caja de cartón.
  • Evita los productos desechables. Es fundamental decir no al uso de platos, cubiertos y vasos de plástico de un solo uso.
  • Cuando tengas que comprar pinzas nuevas para tender la ropa, elige las de madera y de buena calidad, para que duren mucho tiempo.
  • Utiliza encendedores recargables. 
  • Si tienes que renovar los contenedores para la comida, olvídate de los tuppers o films plásticos. Opta por recipientes de vidrio o bee wraps (envoltorios de cera de abeja).
  • Evita las maquinillas de afeitar desechables.

Medidas que gobiernos y empresas pueden poner en práctica para reducir: 

  • Fomentar el consumo sostenible y responsable del agua en los hogares, así como en la vía pública, instalaciones municipales y establecimientos de hostelería y restaurantes. 
  • Implementar sistemas de incentivo a la devolución de envases, conocidos como sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR).
  • Asegurar una mejor obtención de recuperación de los envases.
  • Prevenir la mala disposición de envases plásticos en el ambiente. 
  • Fomentar la creación y el apoyo público a las tiendas de reparabilidad y comercios de segunda mano, así como a establecimientos que eliminen el uso innecesario de envases, primando la venta a granel y generando de este modo nuevos empleos en la economía circular.
  • Contar con supermercados con pasillos libres de plásticos.

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Author: Prensa Chile