Archive for Clima y Energía

#BlackFriday ¿Tiene algo que ver el hiperconsumismo con la violencia ejercida sobre las mujeres?

Black Friday, rebajas, Blue Monday, San Valentín, Navidad… La respuesta es sí, tienen algo que ver.  Y como en Greenpeace rechazamos todo tipo de violencia y trabajamos día a día por un mundo verde y en paz, este 25 de noviembre nos sumamos al “Día de la eliminación de la violencia contra la mujer” resaltando los impactos y efectos que tienen las industrias en la realidad de las mujeres.

En ocasiones, hay relación directa entre el consumo y la violencia, mientras que otras hablamos de las causas estructurales que se esconden detrás.

Aquí te contamos algo más sobre esto para seguir sumando argumentos al necesario cambio del modelo de consumo que nos imponen las grandes marcas a uno que tenga en cuenta los límites del planeta y los derechos humanos de todas las personas.

Violencias directas sobre el cuerpo de las mujeres: explotación laboral

Existen numerosas denuncias e investigaciones que demuestran que las condiciones laborales de quienes sostienen la industria textil violan los derechos humanos. Jornadas de trabajo extenuante, sin apenas descansos o directamente sin ellos, y en ocasiones manipulando tejidos o sustancias tóxicas que tienen efecto directo sobre quienes las manipulan en el proceso de fabricación son las condiciones de trabajo habituales en este sector.

Según la OIT (Organización Internacional del Trabajo), las mujeres representan alrededor del 80 por ciento de la mano de obra del sector de la confección y sus puestos de trabajo están predominantemente situados en el nivel inferior de los sistemas de producción textil. Esto significa, según el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), que tienen mayores riesgos de lesiones laborales y exposición a productos químicos peligrosos. 

Una investigación de la entidad Public Eye de 2020 demostró que las mujeres que confeccionan en los talleres de donde sale la ropa que vende Shein trabajan una media de 11,5 horas diarias y con graves carencias en seguridad. 

Violencias socioeconómicas

Wang Jinlan, una pescadora de Yanglingang, China, fue diagnosticada con cáncer de mama en 2005 Falleció en abril de 2010, cuatro meses después de que se tomara esta foto. En febrero de 2013, el gobierno chino reconoció por primera vez la existencia de “aldeas del cáncer” vinculadas a la contaminación por productos químicos peligrosos..

 Este estudio de la organización Changing Markets de 2017 muestra cómo la industria de la viscosa está relacionada con el aumento de cánceres y malformaciones congénitas debido a la contaminación de acuíferos y tierras de cultivo. Esta misma investigación constata que marcas como Zara y H&M se abastecen de esta viscosa contaminante.

Las sustancias tóxicas de algunos tejidos no solo afectan de forma directa a quienes los manipulan sino que contaminan el entorno generando situaciones críticas (contaminación de agua y alimentos, enfermedad, precariedad) que en todo el mundo siguen sosteniendo las mujeres.

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No solo en la fabricación, también en la distribución de productos pueden verse este tipo de violencias. Una investigación del The New York Times de 2021 realizada en centros logísticos de Amazon en EEUU mostró los altos niveles de rotación del personal, los despidos por errores informáticos sin más, la cultura del miedo instalada y la desigualdad racial.

Violencias culturales

El consumismo es el motor del sistema económico. Si no consumes, y sobre todo si no consumes de la manera en que debes consumir, no existes para el sistema. Si no consumes, quedas fuera. Si te quedas fuera, en las reglas del juego actuales, perderás la capacidad de sostener tu vida y la de tu familia o tu red cercana. 

Para que esto funcione de forma eficaz ocurren al menos dos cosas. Por un lado, la homogeneización cultural: todo lo que consumimos sigue un patrón y ese patrón es el que se genera en Occidente. Patrón que además no está exento de representaciones patriarcales y estereotipos sexistas.

La violencia estética en la industria de la moda también está presente haciendo creer a las mujeres que tienen que mantener una belleza normativa socialmente; incentivando así la baja autoestima y no pertenencia dentro lo establecido como “aceptable”

Por otro lado, el mundo se divide en zonas productoras y zonas consumidoras, centros y periferias. Quienes forman parte de las primeras, producen pero no consumen, están por tanto fuera del sistema y sus vidas parece que valiesen menos. Es por eso que pueden violentarse sus cuerpos (especialmente los de las mujeres) y sus entornos sin que apenas pase nada. 

Como parte de estos procesos, la investigación acerca de Shein de 2020 constata que la mayoría de personas trabajadoras -mujeres- de los talleres proceden del medio rural que emigran a la ciudad, abandonando sus entornos y culturas tradicionales. 

 ¿Soluciones?

En un mercado totalmente copado por las grandes marcas y las grandes distribuidoras cada vez tenemos menos margen para consumir de otra manera y no caer en las redes de sus estrategias de greenwashing. La culpabilidad se apodera de nosotras y nosotros y es difícil ver alternativas.

Te animamos en primer lugar a hacer la reflexión acerca de las necesidades reales que tenemos antes de comprar

¿Quién, cómo y dónde se fabrica la ropa de muchas grandes marcas? 

¿Qué hay detrás de la industria textil? 

¿Cuáles son las condiciones de las trabajadoras?

¿Cuáles son los estereotipos de publicidad? (por ejemplo la relación entre electrodomésticos y la mujer)

Después te invitamos a probar algunas de estas propuestas. Reduciendo nuestro consumo a lo que realmente necesitamos, reparando siempre que sea posible, intercambiando las cosas que ya no nos gustan por otras que sí, comprando de segunda mano o comprando local estaremos reduciendo nuestra huella de carbono y, de paso, ahorrando dinero y haciendo amigas. 

La violencia contra la mujer y la relación con el medioambiente

Con mayor frecuencia vemos mujeres ignoradas, minimizadas, silenciadas o aún más; extorsionadas, encarceladas e inclusive asesinadas. Para la mujer, la decisión de proteger la naturaleza y su salud es una forma de manifestarse en contra de la violencia que sufre diariamente.

Según la UICN en su publicación Vínculos entre la violencia de género y el medioambiente se menciona que “el 59% de los encuestados indicó haber observado violencia de género (de violencia sexual, física o psicológica, trata de personas, acoso sexual, coerción sexual, y hasta violaciones en algunos casos, matrimonios infantiles y más) en todo un abanico de cuestiones relacionadas con mujeres defensoras de los derechos humanos ambientales (MDDHA), migrantes y refugiados ambientales”.

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Las mujeres y niñas son las más afectadas en contextos de pérdida de la biodiversidad, inseguridad alimentaria, pobreza, desplazamientos y la pérdida de conocimientos tradicionales y culturales

La violencia contra la mujer sigue siendo un obstáculo para alcanzar igualdad, desarrollo, paz, al igual que el respeto de los derechos humanos de mujeres y niñas. Lo que es más, la promesa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de no dejar que nadie se quede atrás, no podrá cumplirse sin primero poner fin a la violencia contra mujeres y niñas.

En Greenpeace buscamos un futuro donde la justicia social y ambiental se encuentren alineadas con el cumplimiento de los derechos de la mujer y la igualdad de género

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Author: Lau Colombo

5 buenas noticias para combatir la eco ansiedad y seguir activando por el planeta

Ser activista en tiempos de crisis climática es transitar un fino equilibrio entre estar al día de los problemas urgentes y celebrar y agradecer los avances y victorias que se van dando en lo cotidiano

Por eso traemos un resumen de buenas noticias de diferentes partes del globo para contrarrestar la eco ansiedad y recargar la reserva de actitud positiva que el año se termina pero la misión de cuidar al planeta continúa. 

Colombia

© Ivan Valencia / Greenpeace

Greenpeace Colombia celebró la ratificación del Acuerdo Escazú, el primer tratado que busca proteger a los defensores ambientales y prevenir conflictos ambientales

Los promotores de este Acuerdo remarcaron que se trata de un paso importante en pos de los derechos humanos y el ambiente. También  insistieron en la necesidad de su rápida implementación y aplicación.

Adoptado en Costa Rica en marzo de 2018, el Acuerdo Escazú incluye medidas para asegurar los derechos a la información pública sobre temas ambientales y a la participación en la toma de decisiones así como de protección de los ambientalistas.

Este es un triunfo para miles de personas y organizaciones que trabajaron durante años en la firma del Acuerdo. En particular desde Colombia se hace un llamado para crear un plan que frene la deforestación y proteja al Amazonas.

Unión Europea

En marzo, activistas de Greenpeace Bélgica treparon por la fachada del Consejo de la Unión Europea para desplegar un contador con la cantidad de hectáreas de bosques que se destruían al mismo tiempo que los ministros de ambiente discutián la ley para frenar la deforestación. © Johanna de Tessières / Greenpeace 

El Parlamento Europeo votó a favor de la regulación que exige a las compañías que comercian con la Unión Europea que sus productos no provengan de tierras degradadas o deforestadas, y que verifiquen que en su producción se hayan respetado los derechos humanos y de los pueblos originarios. 

La lista inicial incluía ganado, cacao, café, aceite de palma, soja y madera y se ha extendido a cueros animales, ovejas, cabras, aves de corral, maíz, caucho, carbón vegetal e impresiones en papel.

Esto es importante porque según un informe de WWF, la Unión Europea es responsable de 17% de la deforestación tropical a través de la compra de commodities como carne, caucho, aceite de palma y soja. 

Australia

Activistas de Greenpeace Australia Pacific en Sydney durante una protesta pacífica exigiendo acción climática por parte del gobierno. © Renata Aldana / Greenpeace 

En una victoria histórica para la justicia climática, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas encontró al gobierno de Australia responsable de no proteger de los impactos del cambio climático a los pobladores de las Islas del estrecho de Torres

La denuncia se realizó en 2019 y fue la primera acción legal presentada por habitantes vulnerables de islas bajas contra un estado nación. Ahora sienta un gran precedente para luchas similares, ¡otra gran noticia para compartir! 

Rusia

Incendios forestales en Siberia. © Julia Petrenko / Greenpeace 

Un sin sentido que empieza revertirse en Rusia también debe ser festejado. En este país gigante existen áreas de bosques llamadas “zonas de control” en las que se permite que los incendios sigan su curso sin intervención porque se las considera inaccesibles o porque no es económicamente viable extinguir el fuego. A estas Solo se las monitorea a través de satélites.

En octubre, el gobierno anunció nuevas regulaciones para esta zonas lo que logrará que solo quede entre 25-30% de la superficie bajo esta normativa. Es decir que 2 millones de kilómetros cuadrados serán protegidos de los incendios a partir de marzo de 2023.  

Aotearoa Nueva Zelanda 

Greenpeace Aotearoa pidiendo al gobierno que prohíba botellas de plástico de un solo uso e incentive alternativas reutilizables y recargables. © Dave Lintott / Greenpeace

El gobierno de Nueva Zelanda anunció que ya no se producirá ni venderá todo un rango de plásticos de un solo uso, medida que se irá ampliando. 

Greenpeace Aotearoa viene reclamando una estrategia nacional para eliminar los plásticos de un solo uso hace tiempo y celebra este paso adelante.

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Author: Meri Castro

Ganó el juego limpio: Grecia funcionó 100% con energías renovables por primera vez

¡Extra, extra! Hay buenas noticias para este boletín así que activamos el redoble de tambores para este anuncio: Grecia funcionó totalmente con energías renovables por primera vez en su historia. Esto representa un enorme paso para las acciones que ayudan a mitigar el cambio climático.

Este día histórico fue a principios de octubre y fue informado por el Operador de Transmisión de Energía Independiente (IPTO). Durante alrededor de 5 horas las actividades de los 11 millones de habitantes fueron abastecidas con energías verdes en su totalidad, llegando a un récord de 3.106 MWh a las 8 pm

Este logro es una gran contribución para mitigar el cambio climático -porque las energías limpias no emiten gases de efecto invernadero y fue posible gracias a interconexiones en tierra y mar implementadas por el IPTO, que crean más capacidad eléctrica para tener mayor penetración de renovables. A su vez, estos avances permitirán que en el futuro la combinación de energías que se utiliza en Grecia tenga cada vez más proporción de renovables.

La demanda del país en los últimos 8 meses (hasta agosto pasado) fue abastecida en 46% por energías limpias. Esto representó un aumento de 4% comparado al mismo período de 2021. 

Este crecimiento que está teniendo la energía verde es impulsada por acuerdos de extracción de energías limpias por parte de corporaciones y por las políticas para el sector propiciadas por la Unión Europea (EU).

Así, Grecia busca llegar a 25GW de capacidad instalada para renovables para 2030, una gran apuesta considerando que actualmente cuenta con 10GW 

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Author: Meri Castro

Una solución sobre ruedas: qué son los tickets climáticos para el transporte público que avanzan en países europeos

Los “tickets climáticos” están cobrando fuerza en Europa. Con ellos, la ciudadanía puede usar el transporte público y los trenes gratis o a precios más accesibles. La medida llega en un contexto crítico en el que las tarifas energéticas se disparan como consecuencia de que Rusia limita cada vez más las exportaciones de gas natural al continente.  

Por ejemplo, en Alemania se llevó el costo mensual del transporte a 9 euros y en España los trenes ofrecen descuentos o son gratuitos. Por su parte, los tickets climáticos de Austria permiten viajar por el país por no más de 3 euros al día o por 1 euro dentro de la región. 

También se sumaron Luxemburgo, Malta y 50 ciudades europeas a esta solución. Como era de esperarse, fue muy bien recibida porque representa un alivio para las economías hogareñas al mismo tiempo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero ayudando a cumplir metas climáticas. 

Los beneficios de los tickets climáticos no terminan ahí. Desde que se pusieron en uso llevaron a un menor uso de autos particulares y, por ende, a menos embotellamientos. Ante estos resultados abrumadores, ¿por qué no fueron adoptados por todos los gobiernos europeos? 

Cuando el costo de moverse deja a muchos a pie

Para ir al trabajo. Para pasar a buscar del colegio a niños y niñas. Para hacer trámites. Para pasear. El transporte es parte de nuestras vidas pero con los costos de la energía y del combustible en alza constante, la movilidad se está haciendo más inaccesible.

En el caso europeo, el transporte es el segundo mayor gasto en los presupuestos hogareños, después de los relacionados con la vivienda en sí. Es por eso que los sectores de más bajos ingresos, estudiantes, personas ancianas y con discapacidad, mujeres y niñez suelen vivir en zonas suburbanas o rurales, lo que los convierte en los más vulnerables quedando con poco (o nulo) acceso a la movilidad. 

Sumado a todo esto, el sistema de transporte basado en combustibles fósiles es responsable del 30% de las emisiones de gas de efecto invernadero de Europa, acelerando la crisis climática que golpea más fuerte a estos grupos que recién mencionamos. 

Sin embargo, y aún ante los evidentes beneficios que los tickets climáticos demostraron tener, solo un puñado de los 27 miembros de la Unión Europea los han implementado, y algunos solo de manera temporaria. 

A pesar de esto, hay que tomar lo positivo. Por eso, Herwig Schuster, experto en transporte de la Campaña Movilidad para todos de Greenpeace Europa, asegura que estos esquemas de transporte público demuestran que si hay voluntad política el Estado puede usar a este sector para ayudar a las personas en tiempos de crisis

Según Schuster, ahora es el momento correcto para crear sistemas de tickets climáticos, hacerlos accesibles y con métodos de reserva fáciles y para invertir en una infraestructura de transporte que use energías limpias. Solo así podemos abordar las crisis climática, energética y económica.

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Author: Meri Castro

¿Por qué nos tiene que importar muchísimo el cambio climático y qué hay que hacer para que no avance?

Inundaciones en Italia.

Hoy en día es difícil negar que sentimos y sufrimos el cambio climático en nuestra vida diaria en mayor o menor medida.  Olas de frío y calor, tormentas extremas, sequías, inundaciones, incendios, plagas, desertificación, pérdida de bosques, etc. ¿Por qué sucede y que debería suceder para evitar que la situación se agrave?

Nos pone en alerta que el informe más reciente del  Panel intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) Climate Change 2022: Mitigation of Climate Change” advierta que con los objetivos y políticas actuales, estamos acercándonos al precipicio, al límite de calentamiento del planeta (1,5 °C de acuerdo con establecido por 195 naciones en 2015 en el Acuerdo de París)

Los principales riesgos para América Central y del Sur son la falta de acceso al agua potable, efectos sanitarios graves (debido al aumento de las epidemias), la degradación de los ecosistemas de los arrecifes de coral (debido al blanqueamiento de los corales), sequías frecuentes y/o extremas que pondrán en peligro la seguridad alimentaria y las inundaciones, los corrimientos de tierra, la subida del nivel del mar, las mareas de tempestad y la erosión costera que puede generar daños severos a la vida y a medios de subsistencia. 

Un barrio de la ciudad de San Francisco cubierto de cenizas y humo debido a los incendios de California de 2020.

Aunque parezca un escenario de película apocalíptica ya estamos sufriendo los impactos, las pérdidas y los daños que exponen los informes internacionales.

Chile se ha posicionado dentro de los diez países más afectados por el Cambio Climático de acuerdo al índice de Riesgo Climático Global de Germanwatch. La solución es abandonar los combustibles fósiles: tenemos que decirle adiós al carbón.

Olas de calor:

Las olas de calor tiene consecuencias tanto ambientales como en materia de consumo energético (mayor consumo de aires acondicionados, por ejemplo), pero también se ve impacto en la salud de las personas y la calidad de vida. 

El  aumento gradual  de  temperatura está siendo responsable de mayores niveles de estrés hídrico, evidenciados por el retroceso de los glaciares en la cordillera de los Andes y a su vez, el incremento de un proceso de desertificación (SAyDS , 2007). 

A nivel estacional, se ha encontrado que los veranos tienden a ser más prolongados y los inviernos más moderados. Asimismo, se ha identificado una disminución en la ocurrencia de heladas y un incremento en la frecuencia de olas de calor (TCNCC, 2015).

En Chile los impactos se viven día a día con un sostenido aumento de la temperatura y de los fenómenos de olas de calor. Al mismo tiempo, hemos experimentado una tendencia a la baja de precipitaciones con una extensa sequía que ha sido lo peor de los últimos 100 años.

Incendios e inundaciones:

La crisis climática ya es una realidad y la sequía es uno de sus impactos más palpables y, junto al fenómeno de La Niña aumentan las condiciones para que sucedan eventos climáticos cada vez más graves.

Incendio de los lagos Martin y Steffen en Bariloche, Argentina. Foto: Marcelo Martinez

Los incendios en bosques y humedales no son nuevos, se repiten todos los años y la mayoría de ellos son intencionales y es urgente detenerlos. La quema de pasturas para ganadería intensiva y la gran cantidad de plantaciones exóticas suman aún más las posibilidades de que se expandan los fuegos..

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Animales quemados por incendios en Corrientes, Argentina. Foto: Emilio White

Falta de agua:

Sequía en Chile

En un contexto de cambio climático y sequía, el principal desafío del país es respecto a la seguridad hídrica. Hoy son sólo las personas y los ecosistemas los que ven amenazado su acceso al agua, mientras los sectores productivos continúan consumiendo grandes cantidades de agua.

Las grandes industrias como la minería, la agricultura industrial y la forestales, además de consumir el 98% del agua del país ,afectan directamente con sus actividades la capacidad de almacenar agua de los ecosistemas. Altísimo consumo de agua, destrucción de glaciares, humedales, suelos y bosques, son algunos de los impactos de estas actividades que no han adaptado su nivel de consumo al contexto de cambio climático. 

Avance de la deforestación:

Los bosques y sus suelos almacenan más carbono que cualquier otro ecosistema terrestre y juegan un papel vital en la mitigación de la inestabilidad del clima. Manteniendo los bosques intactos, es decir como extensiones ininterrumpidas de paisaje forestal, aumenta su capacidad de recuperación frente al cambio climático.

Bosque chaqueño Foto: Axel Indik

Lamentablemente, la deforestación anula este efecto. Cuando se destruyen y degradan los bosques se libera a la atmósfera el carbono presente (ya sea por quema, degradación de los suelos, etc.) y al mismo tiempo se reduce o elimina totalmente la capacidad de fijación de CO2 de la masa forestal. Es decir, pasan de ser un “sumidero” o almacén que absorbe el carbono a ser una fuente de liberación de esos mismos gases que quería absorber. Y cuanto más tardemos en reducir estas emisiones, peores serán las consecuencias y más nos costarán en el futuro en términos económicos, sociales y ecológicos.

Hoy Chile, dadas las proyecciones de cambio climático, debe resguardar el agua para las personas y ecosistemas protegiendo los ecosistemas hídricos de importancia como glaciares (que pueden aportar hasta el 60% caudales de los ríos), humedales, bosques nativos, entre otros. 

Foto: Sebastián Pani

No al carbón

La generación energética a base del carbón es de las mayores amenazas a la que se enfrenta nuestro clima.  El carbón es el combustible fósil que más contribuye al cambio climático y las centrales térmicas de carbón son la mayor fuente de emisiones de CO2 producidas por el ser humano. Nuestro país debe tomar medidas urgentes que logren abandonar el carbón para 2030. Más carbón significa más cambio climático.

La actividad de las carboneras afecta la salud de las poblaciones cercanas, contamina el medio ambiente y además, aumenta la temperatura del planeta. 

En Quintero-Puchuncaví, región de Valparaíso, la contaminación del aire supera los límites permitidos por la Organización Mundial de la Salud, se producen intoxicaciones masivas, hay derrames de petróleo y carbón, la tierra está quemada y ya casi no existe la pesca. 

Las carboneras emiten dióxido de azufre, vanadio, óxido de nitrógeno, material particulado, mercurio y níquel, entre otros gases contaminantes y metales pesados que llegan a la atmósfera y contaminan el aire, el mar y la tierra.

Chile debe descarbonizar su matriz energética de manera urgente, con una transición basada 100% en energías renovables. 

Derretimiento de glaciares

Greenpeace en Chile

Hoy en día la mayor parte de los glaciares andinos están retrocediendo a ambos lados de la Cordillera de los Andes como consecuencia de la crisis climática. Este derretimiento viene acompañado de un aumento constante de temperaturas medias que crean condiciones ideales para que año a año los glaciares estén más retraídos. 

Los cuerpos de hielo son altamente sensibles a los cambios del clima y, si la temperatura general aumenta, los glaciares se derriten más. Estos fenómenos también se observan en diferentes partes del mundo. 

Explotación en el mar

El barco de Greenpeace Esperanza confronta la plataforma petrolera Brent C de Shell para protestar contra los desechos tóxicos en el mar.

Los océanos también son reguladores de la temperatura terrestre: sin ellos, la temperatura rondaría los 36°C por encima de los valores diarios.  Aportan entre el 50% y 80% del oxígeno que se libera a la atmósfera.  A su vez, cumplen un rol fundamental al capturar entre el 20% y 30% del carbono procedente de las emisiones de gases de efecto invernadero y lo almacenan en el fondo marino. De esa manera, contribuyen a la mitigación del cambio climático. 

Sin embargo, y de acuerdo a un reporte de las Naciones Unidas, la absorción de carbono que realizan los océanos se está viendo alterada por la actividad humana y, al igual que con la deforestación de bosques, esto podría invertir su rol como regulador del clima para transformarlos en aceleradores del calentamiento global

Foto: Gabriel Bulacio

Los océanos han absorbido más del 90 % del exceso de calor del sistema climático. De aquí a 2100, absorberán entre dos y cuatro veces más calor que en el período comprendido entre 1970 y el momento actual, si el calentamiento global se limita a 2 °C.

Foto: Gabriel Bulacio

Por otro lado, la extracción y combustión de petróleo genera un gran volumen de emisiones  extra, que se sumarán a las vigentes, y a las emisiones del resto de los países, lo que profundiza el cambio climático, vulnerando así la subsistencia de las generaciones presentes y futuras. A su vez, la exploración sísmica impacta directamente en el poder de resiliencia del océano, propiciando el colapso del principal mitigador del cambio climático.

Hoy es fundamental la ambición climática para  mantener el aumento de temperatura en 1.5, ya que un aumento mayor afectará irreversiblemente a nuestros océanos. En un escenario de aumento de 2°C por ejemplo, se perderían el 100% de los corales a nivel global. 

Unos océanos sanos juegan un papel clave en la vida del planeta. No solo son la fuente de alimento para millones de personas, sino que son fundamentales para regular el clima.

Cuando las pesqueras arrasan con las especies, degradan el ecosistema y favorecen el cambio climático.

Además de avanzar hacia la ambición climática, necesitamos que los gobiernos a nivel internacional acuerden en la ONU, el año próximo,  un tratado global por los océanos, que proteja el 30% de los océanos para 2030 de las diferentes amenazas que hoy enfrentan.

Inundaciones en Jakarta, India.2019. Al menos 21 personas fallecieron por la catástrofe

Más inundaciones, más sequías, menos nieve y  más calor se  esperan para  los próximos años si los gobiernos no toman acciones urgentes. Cada ecosistema destruido redunda en menor capacidad de adaptación al cambio climático en la región dónde ocurre la destrucción. Sin una acción climática urgente, la crisis climática hará cada vez más vulnerable a nuestro país y esto pondrá en jaque nuestra seguridad alimentaria, energética, de infraestructura y económica. 

Desde Greenpeace trabajamos con campañas para impulsar la protección de ecosistemas (bosques, humedales, océanos, lecho marino etc) a través de leyes, de medidas más justas para evitar la destrucción ambiental y para ellos necesitamos de la participación y el apoyo de cada persona a la hora de poner estos temas en la agenda pública y de reclamar a nuestros gobernantes.

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Author: Lau Colombo

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