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Lo que nos dejó (y quitó) 2025 en materia ambiental

  • Balance anual de Greenpeace: Desde la entrada en vigencia del Tratado de los Océanos y el triunfo de Chile en los World Travel Awards, hasta el retroceso registrado en materia legal y en la conservación de especies, la organización ambientalista resaltó que fue lo mejor y lo peor en 2025.

18 de diciembre, 2025. Quedan pocos días para el cierre de 2025 y, como cada año, Greenpeace entregó un detallado balance, resaltando cuáles han sido las mejores y las peores noticias en materia ambiental durante este período.

Desde la organización destacaron que 2025 fue un año lleno de contrastes en materia ambiental: mientras, por una parte, la comunidad internacional logró importantes avances en materias claves para la conservación ambiental, por otro lado, a nivel local ha primado el ‘regresionismo’ y el abandono de algunas comunidades. 

“En 2024 celebramos que nuestro país fue uno de los primeros del mundo en ratificar el Tratado de los Océanos y este año podemos festejar que este instrumento alcanzó las 60 ratificaciones necesarias para su entrada en vigor en los próximos meses. Sin embargo, mientras celebramos la vigencia de este instrumento de protección internacional de nuestros océanos, a nivel local debemos lamentar que cada vez más especies chilenas nativas fueron reclasificadas a categorías de mayor amenaza, pasando a Vulnerable, En Peligro o En Peligro Crítico por el Ministerio del Medio Ambiente, lo que da cuenta del profundo deterioro de la biodiversidad en nuestro país”, aseguró Silvana Espinosa, geógrafa y experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace Chile.

Para la organización ambientalista, este escenario a nivel local pone en relieve la importancia de contar con una sociedad civil fuerte y profundamente involucrada en estos asuntos, capaz de develar y denunciar estos problemas, pero también de aportar en su mitigación y reparación; pero por sobre todo denota lo fundamental que es contar con ciudadanos organizados y comprometidos con las causas ambientales, para que sean capaces de defender a sus comunidades de los abusos de los que pueden ser víctima sus territorios.

A continuación, más detalle de los hitos que Greenpeace destacó en su balance anual.

Lo bueno

© Greenpeace

En septiembre de 2025, luego de más de 20 años de negociaciones, el Tratado Global de los Océanos (BBNJ, por sus siglas en inglés) alcanzó las 60 ratificaciones necesarias para su entrada en vigor. “Esta es una una medida clave en el actual contexto de crisis climática y ecológica, ya que fortalece la seguridad alimentaria, mejora la capacidad de regulación climática y protege la biodiversidad marina; esta herramienta nos permitirá avanzar hacia la protección del 30% de las aguas internacionales a 2030, mediante la creación de santuarios marinos en alta mar”, recalcó Espinosa.

Otra muy buena noticia, fue el nuevo triunfo de Chile en los World Travel Awards (WTA) Sudamérica 2025, los llamados “Premios Óscar del turismo”, donde este año Chile fue galardonado en las categorías de Turismo Aventura, Destino Romántico, Destino Verde, Destino de Naturaleza y Destino de Cruceros, lo que consolida a nuestro país y su diversa geografía como uno de los líderes indiscutidos (desde hace más de 10 años) en diversas categorías. 

En 2025, una normativa chilena recibió un importante reconocimiento a nivel internacional: la Relatora Especial de la ONU sobre el derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, Astrid Puentes destacó a la Ley Lafkenche y los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPOs) como una buena práctica a nivel global en materia de gobernanza oceánica, conservación marina y protección de los derechos de los pueblos indígenas. “Este reconocimiento es especialmente relevante porque valida un modelo que pone en el centro la protección del océano desde los territorios y las comunidades que históricamente lo han habitado”, explicó la vocera de Greenpeace.

Lo malo

Lamentablemente, durante 2025 también se registraron retrocesos importantes en materia ambiental. “Uno que nos preocupa largamente es que este año se reclasificaron varias especies chilenas nativas a categorías de mayor amenaza, pasando a ‘Vulnerable’, ‘En Peligro’ o ‘En Peligro Crítico’”, aseguró Espinosa. Ejemplo de ello, es la actualización del estado de conservación del pingüino de Humboldt, quien pasó de la categoría “Vulnerable” a “En Peligro”, bajo los estándares de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), similar a lo que ocurrió con otras especies como la rana de pecho espinoso del Catedral, el dragón de la patagonia, el cascarudo de peña o el chaura de laraquete. 

Otra tendencia negativa para el mundo ambiental ha sido la aprobación y avance de normas regresivas que debilitan estándares de protección ya consolidados, como la llamada “Ley de Permisología” o las modificaciones a la Ley de Plásticos de un Solo Uso. “En las mencionadas normativas vemos que se ha vulnerado el principio de no regresión -que establece que la protección ambiental, la salud, la biodiversidad, la participación y la transparencia no pueden retroceder-, dando cuenta del enorme poder del lobby empresarial, capaz de retrotraer leyes que incluso fueron altamente celebradas, tanto en el plano local como en el internacional”, puntualizó Espinosa. 

Urgencias y esperanzas

En los últimos meses se hicieron públicas nuevas intoxicaciones masivas en la Región de Valparaíso, que afectaron a más de 200 personas -principalmente niñas, niños y adolescentes- de Quintero y Puchuncaví. “Este no es un problema nuevo, pero no podemos continuar normalizándolo”, aseguró al respecto la geógrafa, y añadió que “si esto ocurriera en Santiago, jamás se le permitiría a una industria seguir funcionando luego de que un centenar de niños se intoxique por el sólo hecho de asistir al colegio. Es urgente generar un mayor accountability tanto entre las industrias como en las instituciones del Estado y exigir que de una vez por todas se identifiquen con claridad los gases, elementos y compuestos emitidos por TODAS las industrias de la bahía que dañan la salud de las personas”, aseguraron desde la ONG ambientalista.

Por otra parte, desde la organización sostuvieron que aún hay razones para sentir esperanza, y esto es evidente al hablar del proyecto Dominga: “Pese a todas las presiones, la insistencia y todo el dinero que han utilizado para convencer a la opinión pública y, al parecer, al Poder Judicial (según las últimas informaciones que vinculan a los abogados en prisión por el caso de la Muñeca Bielorrusa con la empresa Andes Iron, el titular de Dominga), este proyecto minero portuario sigue estando rechazado”, afirmó Espinosa. “Que Dominga no se haya construido hasta ahora también es resultado de una persistente defensa del territorio, sostenida por comunidades locales, organizaciones de la sociedad civil, evidencia científica robusta y decisiones fundadas. La permanencia del rechazo al proyecto refuerza la idea de que no todo es negociable y que existen límites ecológicos que deben ser respetados”, concluyó la vocera de Greenpeace.

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Author: Prensa Chile

Greenpeace y AIDA interponen un recurso de protección por nuevas intoxicaciones masivas en Quintero y Puchuncaví

Más de un centenar de niñas y niños de esta zona han sido atendidos en los recintos de salud, con diagnósticos de intoxicación por gases, humos y vapores. Las organizaciones ambientalistas exigen que cuando nuevas situaciones de esta naturaleza ocurran se paralicen por completo las operaciones industriales hasta determinar sus causas, para así evitar que cientos de niños, niñas y adolescentes se vean afectados por estas.

Más de un centenar de niñas y niños de esta zona han sido atendidos en los recintos de salud, con diagnósticos de intoxicación por gases, humos y vapores. Organizaciones ambientalistas exigen que cuando nuevas situaciones de esta naturaleza ocurran, se paralicen por completo las operaciones industriales hasta determinar sus causas, para así evitar que cientos de niños, niñas y adolescentes se vean afectados por estas.

19 de noviembre, 2025. Luego que se informara de la presencia de fuertes olores a gas y cloro en la zona (que coincidieron con operaciones de carga y descarga de hidrocarburos en la bahía de Quintero durante la madrugada del pasado 29 de septiembre), se registraron 127 atenciones de salud por cefaleas, vómitos, dolor abdominal, irritación ocular y mareos en estudiantes y docentes de la zona, situación que se repitió en los días siguientes. Desde entonces, casi 200 personas han asistido a los recintos sanitarios aquejados por síntomas coincidentes con intoxicaciones (en su mayoría, menores de edad) y, de ellos, más de un centenar fue diagnosticado con “intoxicación T59”, sistema de clasificación internacional referido al efecto tóxico de gases, humos y vapores.

Por esta razón, el pasado 8 de noviembre, abogadas de AIDA y Greenpeace, en representación de diversas personas menores de edad y sus familias, y organizaciones ambientales de la zona interpusieron un recurso de protección en contra de una serie de instituciones y organismos del Estado producto de las ilegalidades y arbitrariedades cometidas en el contexto de las intoxicaciones ocurridas en Quintero y Puchuncaví, que han aquejado a sus habitantes desde ese día hasta la fecha.

Según Juan Francisco Zapata, abogado de AIDA, estos hechos han afectado gravemente a quienes habitan la zona, particularmente a niñas, niños y jóvenes, vulnerando sus garantías constitucionales, como el derecho a la vida y la integridad física y psíquica; la igualdad ante la ley, y el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, todas consagradas en la Constitución.

“Es por esto que solicitamos a la Corte de Apelaciones de Valparaíso restaurar el imperio del derecho y ordenar medidas como la paralización del complejo industrial cada vez que una persona menor de edad sea diagnosticada con intoxicación T59 en la zona”, explica Zapata.

Roxana Núñez, abogada de Greenpeace Chile, pone en relieve que desde que en 2019, atendiendo la gravedad de la situación vivida en estas comunas, la Corte Suprema ordenó un listado exhaustivo de medidas preventivas, correctivas y de gestión ambiental y sanitaria, dirigidas a las autoridades para hacer frente a este tipo de episodios, las que no sólo no se han cumplido, sino que además los episodios de intoxicación han persistido en los años siguientes e, incluso, se han repetido con alarmante frecuencia hasta la actualidad, con cientos de personas afectadas cada año, en su mayoría menores de edad.

“Es por lo anteriormente expuesto que exigimos que, en primer lugar, se dé cumplimiento pleno a la sentencia de la Corte Suprema de 2019: es insólito que hayan pasado seis años y aún no se acate el dictamen del máximo tribunal, vulnerando los derechos de miles de habitantes de estas comunas”, asegura Núñez. Del mismo modo, para la abogada es necesario generar un protocolo adecuado que permita que cada vez que una persona -sobre todo si es menor de edad- es ingresada a los servicios asistenciales, se paralice por completo la actividad industrial, con el objetivo de, por una parte, evitar nuevas intoxicaciones y, por otra, determinar el origen real de estas.

Algunas de las acciones que incluye el petitorio de las personas afectadas individualizadas en este recurso de protección incluyen la ya mencionada paralización temporal y automática de faenas del cordón industrial ante cada nuevo diagnóstico de intoxicación por contaminación, con foco en niños, niñas y adolescentes; monitoreo continuo y público (Compuestos Orgánicos Volátiles -VOC-, vientos y mareas, por ejemplo) y trazabilidad de estos; cumplimiento total del fallo de la Corte Suprema de 2019 y el establecimiento de un plan de reparación ambiental y sanitaria en la zona, así como de protocolos de atención integral con derivación y seguimiento a personas afectadas, entre otros requerimientos.

“Es tanto el daño que se ha causado a esta zona de sacrificio, que muchos de los vecinos afectados por esta situación simplemente no han querido ser atendidos por los servicios de salud, ya que están cansados y no confían que recibirán una atención de salud integral y reparadora, por lo que han preferido sobrellevar los síntomas en sus hogares”, comenta Núñez.

“Ya ha pasado demasiado tiempo sin que estas personas puedan vivir en paz y con garantías de salud básicas. Es hora de entregarles verdaderas garantías y que el Estado y las empresas que operan el parque industrial de Quintero y Puchuncaví se hagan efectivamente responsables de esta situación”, puntualiza Zapata.

En este escenario, Greenpeace dispuso el sitio web InfanciaEnSacrificio.cl donde las personas pueden firmar para apoyar a las familias afectadas y rechazar este tipo de vulneraciones en la zona de Quintero y Puchuncaví. “Todos podemos contribuir para que este recurso de protección no quede archivado y logremos que tanto el Estado, como las empresas que operan en esta bahía se hagan responsables de verdad por estas vulneraciones. Cada firma ayuda a visibilizar esta crisis, aumenta la presión pública y acelera la instalación de medidas concretas de protección, fiscalización y reparación”, concluye Núñez.

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Author: Prensa Chile

Más de un centenar de personas intoxicadas nuevamente en Quintero-Puchuncaví

Desde la semana pasada, cientos de personas -especialmente niñas, niños y jóvenes-, han acudido a los servicios de emergencia con síntomas de intoxicación por exposición a contaminantes. Vecinos acusan fuerte olor a gas y cloro en el ambiente.

07 de octubre, 2025. Una nueva intoxicación masiva afecta desde la semana pasada a los habitantes de las comunas de Quintero y Puchuncaví, en la Región de Valparaíso.

El pasado lunes 29 de septiembre se registraron 106 atenciones de salud para estudiantes y funcionarios de los colegios Alonso de Quintero, Santa Filomena y Valle de Narau, además del Liceo Politécnico de Quintero, las que resultaron en 39 diagnósticos por T59, código de la Clasificación Internacional de Enfermedades utilizado para describir el efecto tóxico de gases y vapores en las personas. 

En los días posteriores, se reportaron nuevos casos de niñas, niños y jóvenes intoxicados en colegios de la comuna de Puchuncaví y en la localidad de Horcón, mientras los vecinos acusan percibir “un fuerte olor a cloro” -como informó la Escuela Multidéficit Amanecer, de Puchuncaví, en un comunicado-, razón por la que han tomado las medidas pertinentes para mantener la salud de los niños que asisten a estos centros, entre las que destacan la suspensión de actividades físicas, el uso de mascarillas en el exterior y la utilización de purificadoras de aire en las aulas.

Diversos habitantes de Ventanas aseguraron sentir un “fuerte olor a gas” previo a estas intoxicaciones -el domingo 28 de septiembre-, por lo que muchos vecinos del eje Quintero-Puchuncaví-Concón exigen respuestas desde las autoridades para entender a cabalidad este problema e identificar el gas que han estado inhalando los niños y adultos que habitan esta zona.

Al respecto, Katta Alonso, fundadora de la agrupación Mujeres de Zona de Sacrificio en Resistencia (MUZOSARE), asegura que ante estos hechos resulta crucial detener el complejo industrial para comprender qué contaminantes emite cada empresa y, con esa información, poder tener un diagnóstico claro para tomar las medidas pertinentes. 

“Hay Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs), S02, material particulado y gas, y ni siquiera sabemos quién los emite. Tenemos un cocktail de contaminantes que no conocemos, entonces amerita tener la información para solucionar el problema. También es necesario que se fiscalicen los barcos, sus descargas y funcionamiento porque tampoco hay normativa, sobre todo para los hidrocarburos”, afirma Alonso, para quien además es urgente contar con la voluntad política para que se cumpla la sentencia de la Corte Suprema y para que la normativa se adecúe a lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). “No podemos seguir así, porque es un verdadero genocidio ambiental para nuestros niños y toda la poblacion de esta zona”, sostiene la representante de la agrupación. 

Por su parte, Roxana Núñez, abogada y experta en Incidencia de Greenpeace Andino, expresa su preocupación por este nuevo caso de vulneración de derechos a las comunidades de Quintero-Puchuncaví, “sobre todo si se tiene en consideración que estas intoxicaciones afectan con mayor fuerza a mujeres y a adolescentes entre los 10 y 19 años, como se ha comprobado con el paso de los años”. Ante este escenario, la abogada llamó a, al menos, declarar alerta sanitaria, lo que permitiría facilitar la fiscalización y la paralización del complejo industrial, algo que se concretó el pasado miércoles 8 de octubre, cuando el Ministerio de Medio Ambiente anunció esta medida para las comunas de Concón, Quintero y Puchuncaví. 

Coincide con este diagnóstico Cristina Lux, abogada senior de la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA): “La situación requiere atención urgente. En la zona de Quintero y Puchuncaví, la infancia está desprotegida. Nadie sabe lo que respira y lo que está enfermando a los niños y a las niñas. Presentaremos las acciones que correspondan en tribunales nacionales y ante organismos internacionales para proteger la vida de quienes viven en la zona, especialmente de la infancia”, adelanta.  

“Urge que las empresas se hagan responsables de sus residuos y la contaminación que provocan, así como que el Estado se haga cargo no sólo de la salud de los habitantes de esta zona, sino también de su bienestar, garantizando los derechos a un ambiente sano, especialmente para la niñez. En este sentido, resulta inexplicable que las estaciones de monitoreo no presenten registros de alzas que impliquen una situación de emergencia, mientras la realidad evidencia un panorama completamente distinto. Es francamente inaceptable que a 6 años del histórico fallo de la Corte Suprema (que, en 2019, ordenó identificar con precisión los contaminantes presentes en el aire de la zona) las personas sigan sin saber cuáles son los tóxicos que los están intoxicando”, puntualiza la abogada de Greenpeace, quien asegura que en los próximos días presentarán acciones legales con el objetivo de proteger y reparar los daños causados en las comunidades.

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Author: Prensa Chile

Greenpeace en Chile celebra 30 años de independencia política y económica

Este 5 de octubre celebramos un nuevo año en nuestra historia. En esta oportunidad queremos que puedan ver reflejados nuestros valores mediante estas imágenes históricas que son solo una pequeña muestra de las diferentes luchas que Greenpeace, junto a activistas, celebridades, socios y socias, comunidades y voluntariado, ha realizado en los últimos 30 años en Chile.  

Nuestra misión por proteger el medioambiente inspira y motiva a las miles de personas que han sido testigos de la labor que realizamos en nuestro país. 

“Con mucho orgullo, celebramos un año más de Greenpeace en nuestro país. Somos una organización independiente económica y políticamente que  utiliza la confrontación pacífica y creativa para exponer los problemas ambientales.  Desde sus inicios y a lo largo de estos años, nuestra alma y motor  han sido las personas que, con voluntad y convicción dedican parte de su tiempo a proteger nuestro planeta” declaró Matías Asun, Director de Greenpeace en Chile.

Nuestros valores son:

INDEPENDENCIA: GREENPEACE NO DEPENDE DE EMPRESAS NI GOBIERNOS 

Somos independientes política y económicamente, es decir, no aceptamos dinero de empresas ni de gobiernos, ni respondemos a intereses particulares. Nos financiamos solo con las donaciones de personas naturales, supporters,  las que constituyen el pilar de nuestra organización y representan el soporte de Greenpeace.

Gracias a ellos, además, es que podemos enfrentar con libertad cualquier amenaza ambiental.

TRANSPARENCIA: GREENPEACE PROMUEVE EL DEBATE ABIERTO 

En nuestra constante lucha por visibilizar las amenazas que acechan al medio ambiente y en nuestra búsqueda de soluciones, no tenemos adversarios ni aliados permanentes justamente para garantizar la independencia en el cuidado del ambiente.

Si una empresa o gobierno está dispuesto a escuchar nuestras demandas y hacer reformas, trabajaremos con ellos para alcanzar nuestros objetivos, pero si cambian en sus propuestas, nosotros también cambiaremos. Lo que nos importa son los hechos y no las palabras, y nuestra prioridad es una sola: la protección del medioambiente.  

AUDACIA: GREENPEACE SE HACE CARGO DE SUS ACCIONES HASTA EL FINAL

Desde que comenzamos a defender el medioambiente en el año 1971, hasta hoy,  los activistas y voluntarios de Greenpeace alrededor del mundo seguimos uno de nuestros valores primordiales: la no violencia.

Ya sea cuando nos colgamos de un edificio, hasta cuando reciclamos, sabemos que estamos marcando una diferencia. Lo que hacemos es dejar que nuestras acciones hablen por nosotros y no imponernos mediante la fuerza.

PACIFISMO: GREENPEACE BUSCA UN MUNDO JUSTO Y SOLIDARIO

Buscamos garantizar la capacidad de la Tierra para nutrir la vida en toda su diversidad.

Queremos un mundo justo, pacífico, digno, sano, solidario y equitativo, donde las personas ejercen su poder, actúan y deciden vivir en armonía con el medio ambiente y la biodiversidad.

Tal como indica nuestro nombre, siempre sustentados en el valor que nos define hace 53 años: la Paz. 

DIVERSIDAD: GREENPEACE ACTÚA JUNTO A LA GENTE

Tenemos la convicción de que una organización que fomenta la diversidad e integración de distintas personas es esencial para proteger el lugar en que vivimos.

Por eso, para cumplir nuestros objetivos de cuidado del planeta, trabajamos junto a comunidades locales, celebridades, seguidores, supporters activist@s y ciberactvist@s y todos quienes, voluntariamente, quieran formar parte de nuestra organización. 

En Greenpeace creemos firmemente en el poder de las personas para salvar el medioambiente. 

CREATIVIDAD: GREENPEACE NO DEJA INDIFERENTE

La creatividad y el uso de medios no convencionales son nuestra herramienta para promover nuestros ideales, realizar denuncias sociales y transmitir los valores de nuestra organización. Buscamos generar contenido con ingenio y de esta manera dar a conocer nuestros mensajes.

No queremos dejar indiferente a nadie a la hora de formar conciencia pública en los ciudadanos y ser insistentes respecto a la importancia de cuidar el medioambiente. 

Nada de esto hubiera sido posible sin el apoyo de personas que defienden el medio ambiente y están dispuestas a movilizarse y alzar la voz, son quienes nos permiten seguir creciendo. Celebra con nosostros un nuevo año de Greenpeace en Chile y ¡Gracias!

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Author: Editor

Contaminación acústica: cuando el ruido enferma, el silencio de los parques cura

El crecimiento económico que persiguió el mundo en las últimas décadas vino acompañado de niveles de polución muy altos que afectan el aire, los suelos, los mares y cursos de agua, etc. De entre todos los distintos tipos de contaminación posibles, hay uno que influye a diario en quienes vivimos en las ciudades (y de la que no se suele hablar tanto): la acústica

Traffic in Jakarta. © Adhi Wicaksono / Greenpeace
Tráfico durante la hora pico en Yakarta.

En un informe de 2022 el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) llamaba ya la atención sobre esto, destacándolo como un grave problema ambiental en la actualidad

En esta nota te proponemos aprender más sobre esta problemática y sus consecuencias que es el paso previo para generar un cambio cultural y comenzar a valorar y administrar la tranquilidad en las zonas urbanas.

¿Qué es la contaminación acústica? 

La contaminación acústica se produce cuando hay ruidos (es decir, sonidos no deseados) demasiado fuertes y persistentes. Los casos más comunes son los que proceden de fuentes convencionales, como carreteras, ferrocarriles, aeropuertos e industrias y también de actividades domésticas o de ocio. 

 “El 70% del ruido urbano proviene de motores, especialmente el transporte público, los colectivos y las motos”, explicó el especialista Emmanuel Ferrario, docente universitario de economía del comportamiento para Infobae en Vivo, a la vez que destacó que el ruido de estos vehículos es el principal causante de la contaminación sonora en la ciudad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando los niveles de ruido superan los 55 decibeles durante el día, y 40 decibeles por la noche, las personas empiezan a experimentar molestias. 

La OMS también señala que el nivel de ruido para garantizar una buena salud y bienestar no debe superar los 65 decibeles (dBA). Para entender cuándo se sobrepasa el umbral entre lo tolerable y lo nocivo citamos a Beatriz Garzón, investigadora independiente del CONICET NOA Sur y directora del Grupo de Hábitat Sustentable y Saludable (GhabSS), quien ejemplifica: “65 dBA equivalen al sonido que produce un grupo de personas conversando en voz muy alta, el  que se percibe en un restaurante abarrotado sin tratamiento acústico, o el que genera un teléfono sonando cerca del oído”. 

En casos de exposición constante a niveles superiores a 75 decibeles, el riesgo de daños auditivos se incrementa considerablemente. 

¿Cómo nos afecta la contaminación acústica a las personas y animales? 

Este fenómeno afecta no sólo al oído, sino también la calidad del sueño, la concentración y el bienestar general. Por eso, se lo considera perjudicial para la salud en todos los grupos de edad y sociales, y también altera y pone en peligro la supervivencia de especies presentes en las ciudades y zonas afectadas.

Los efectos adversos del ruido para las personas pueden variar desde sensación de angustia; alteraciones del sueño y afectación del bienestar; deterioro cognitivo; hipoacusia (pérdida parcial o total de la capacidad auditiva) y acúfenos (percepción de sonidos en ausencia de una fuente externa, como zumbidos o pitidos en los oídos); efectos adversos en el momento del parto; y efectos en la calidad de vida, la salud mental y el bienestar. 

A su vez, la exposición al ruido del tráfico es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas, como aumentos de tensión, hipertensión arterial, cardiopatía coronaria y diabetes.

El PNUMA advierte que el ruido es una amenaza para los animales, ya que altera las comunicaciones y el comportamiento de varias especies, incluyendo aves, insectos y anfibios. El ruido también afecta los patrones de reproducción de las especies e incluso las expulsa de sus hábitats, con posibles implicaciones ecológicas importantes. 

Una solución natural: parques urbanos tranquilos

Let's Green Our Cities - Park in Bogota. © Nirian / Getty Images
Parque en Bogotá.
Let's Green Our Cities - Park in Valencia. © Pedro Armestre / Greenpeace
Parque en Valencia.

Lo interesante de estos problemas es que muchas veces la solución se encuentra en volver a lo básico. Por ejemplo, crear y preservar cada vez más espacios silenciosos a fin de proporcionar paisajes sonoros urbanos agradables, en especial aquellos que provienen de la naturaleza y aportan beneficios a la salud. 

Con esta misión cuentan desde National Geographic nació Quiet Parks International (QPI), una organización sin ánimo de lucro que certifica y protege lugares pacíficos en medio de las urbes más grandes y bulliciosas del planeta, para ello controla que el ruido de fondo no supere los 45 decibelios (similar al al ruido de una calle poco transitada o de una conversación tranquila).  

La organización está estudiando la posibilidad de crear parques urbanos tranquilos en ciudades como Nueva York, Nueva Orleans, París y Brisbane (Australia). En tanto, la Reserva Nacional Río Clarillo, en Chile, se encuentra en distintas fases del proceso. 

En 2024, el QPI reconoció a la Reserva Natural de NambiRand, en Windhoek (Namibia), como el primer Parque Natural Silencioso de África, subrayando el compromiso de la reserva de 200.000 hectáreas con la conservación de su entorno natural prístino y el fomento de un santuario tranquilo para humanos y animales.

Esperamos aportar a esta conversación tan importante porque consideramos que si aprendemos a valorar el silencio, podremos construir ciudades donde el ruido no tape lo más importante: nuestra calidad de vida.

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Author: Meri Castro