Hace poco te contamos sobre la contaminación que genera el uso de internet. Así, comenzamos a desentrañar cuál es el costo ambiental que esconden detrás de un concepto tan vago e intencionalmente inocente como “la nube”.
En esta nota sumamos algunos datos más que nos ayudarán a bajar a tierra qué implica vivir en esta sociedad hiper conectada.
En principio, no hay que perder de vista que las tecnologías digitales se sostienen gracias a objetos tangibles que se crean a partir de metales raros. Esta materia prima se consigue rompiendo la corteza terrestre y separando la roca por medio de explosiones. Es decir, con el altísimo costo de la minería a gran escala.
¿Sabías que para fabricar un chip de 2 gramos se emplean 32 kilos de material? Además de una gigante huella hídrica: sólo la empresa líder del rubro, Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), usa 156.000 toneladas de agua diarias en la producción de sus chips: unas 60 piscinas olímpicas.
Otro discusión pendiente es sobre si el uso de internet trae más beneficios que desventajas (o viceversa.) Si bien hay varios estudios y posturas al respecto, destacamos la mirada del Proyecto Shift, un proyecto Erasmus financiado por la Comisión Europea, que alerta sobre el crecimiento rápido del consumo mundial de energía que genera la economía digital (alrededor del 9% anual.)
Esta presión sobre la demanda termina por empeorar la eficiencia energética. Ante esta situación los expertos llaman a la sobriedad digital como una forma de evitar los impactos asociados.
Esta mirada integral empieza a revelar cómo funciona y qué necesita internet para funcionar rompe con el espejismo de la nube, aquella que flota lejos de nuestro alcance, etérea e inofensiva.
Por el contrario, estar conectados es otra actividad económica más que es posible gracias a los recursos que nuestro planeta nos da. La pregunta que nadie se anima a hacer es, ¿hasta cuándo se puede sostener un uso que no para de crecer en un planeta finito? Y más aún, ¿cuántas de las comodidades que nos da internet estamos dispuestos a resignar para cuidar nuestro mundo?
Por el momento, internet sigue siendo uno de los dioses intocables de nuestra sociedad. Eso sí, si te interesa hacer un uso más ecológico de ella, te dejamos algunos consejos a continuación:
Go to Source
Author: Meri Castro
Por Roxana Núñez, abogada de Greenpeace y especialista en Incidencia de Campañas “Hoy ganó el medio ambiente.…
Por Roxana Núñez, abogada de Greenpeace y especialista en Incidencia de Campañas Para Greenpeace, la…
Mientras el Hemisferio Norte atraviesa otro verano de temperaturas récord, sus consecuencias dejan una advertencia…
© Greenpeace En el marco del Día de la Niñez, la organización advirtió que niños,…
Letiicia Caro. La comunidad Kawésqar Grupos Familiares Nómades del Mar recuerda que las ballenas son…
© ALEJANDRO ZO„EZ/AGENCIA GRADUA La organización advierte que el país ha destinado más de mil…