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El nuevo lobby feroz: plásticos

Imagen de la campaña # YoSinPlásticos de Greenpeace México

Por Estefanía González, subdirectora de Campañas de Greenpeace 

En agosto de 2018, la subsecretaria de Telecomunicaciones del segundo gobierno de Sebastián Piñera, Pamela Gidi, acusaba un lobby ferozde la industria debido a las decisiones del Ejecutivo previas al despliegue del 5G. En una entrevista con un medio nacional, la autoridad señaló que “cada vez que se ha querido hacer un cambio de políticas públicas en beneficio de usuarios y la competencia, las empresas han reaccionado con un gran lobby“.

Parece el cuento de nunca acabar. Cada vez que se busca legislar sobre una materia que pone a la ciudadanía y al medio ambiente en primer lugar, la industria arremete con un lobby implacable para detener o demorar la puesta en marcha de las iniciativas planteadas. 

Plásticos de un solo uso

En esta oportunidad, cambian los personajes pero la historia es la misma: el próximo 13 de agosto se cumplía el plazo estipulado hace tres años, para la entrada en vigencia de la última etapa de la Ley 21.368 -que regula la entrega de plásticos de un solo uso y botellas plásticas- y que establece la prohibición a todos los locales de expendio de alimentos de entregar productos desechables dentro de los establecimientos. Sin embargo, todo indica que esta puesta en marcha será nuevamente aplazada.

El lobby de las diferentes empresas responsables de esta contaminación, especialmente el llevado a cabo por Arcos Dorados, operador de McDonald’s en América Latina, y la Asociación Chilena de Gastronomía (Achiga), han logrado que el aparataje público les entregue un verdadero perdonazo: el pasado miércoles 7 de agosto la Cámara de Diputados y Diputadas aprobó en Sala un proyecto de ley que modifica estos plazos y le entrega al sector 18 meses adicionales para acatar la normativa, sumando un total de 54 meses de plazo: casi 5 años.

©Cristobal Olivares / Greenpeace

La excusa de la industria (junto a los senadores que presentaron esta modificación) fue que sin la publicación del reglamento les resulta imposible cumplir con esta normativa, pero lo cierto es que este fundamento es inconsistente y se aleja de la realidad, ya que, según lo estipulado en la ley, la obligación principal del artículo 3° (prohibición de entrega para consumo dentro del establecimiento) no depende de ningún reglamento y se puede aplicar desde ya. 

Activistas de Greenpeace Colombia en la Plaza de Bolivar en Bogotá

Durante tres años hemos esperado para que se materialice el cumplimiento efectivo de la ley, siendo testigos de las graves consecuencias medioambientales del uso de plásticos en nuestros entornos, y hoy, tristemente, vemos que dos grandes poderes del Estado (el Legislativo con respaldo del Ejecutivo) se alejan del espíritu de esta ley, que busca proteger a la naturaleza, y muestran su real falta de voluntad y compromiso para asumir su responsabilidad y rol de liderazgo en la actual crisis climática, generando así un pésimo y regresivo  precedente en materia ambiental.

Blanca Lewin y otras personalidades formaron parte de la campaña de Greenpeace Exige Alternativas, para revelar cómo el plástico está invadiendo nuestras vidas  © Alfredo León Bulling / Greenpeace

Lo único que se ha logrado con la aprobación de esta dilatación es abrir la puerta para que continúen las presiones de ciertos sectores para modificar la ley. Cabe recordar que la fundación Oceana recientemente publicó un reportaje que da cuenta de los esfuerzos liderados por McDonald’s y la industria del papel en Europa, cuando en febrero de 2023 se discutía el Reglamento de Envases y Residuos de Envases, financiando estudios, creando websites, desplegando enormes campañas de desinformación y reuniéndose con una enorme cantidad de parlamentarios europeos para frenar esta nueva normativa. 

Es triste pensar que las autoridades de nuestro país están permitiendo que esta historia se repita, y que la histórica ley promulgada en 2021 -y que puso a Chile a la vanguardia de estas materias- quede seriamente amenazada y que el ‘lobby feroz’ pueda cobrar una nueva víctima: nuestra naturaleza y, con ella, nuestra forma de vivir en ella.



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Author: Prensa Chile

¡Peligro! Hay plásticos en la comida y en el aire que respiramos

Los plásticos están presentes en la mayoría de nuestros hábitos cotidianos (cuando comemos, nos vestimos, en los lugares que habitamos, etc.) En este sentido, acercan una solución a la vida moderna. Sin embargo, la alerta de que su presencia se está convirtiendo en un problema cada vez mayor para la salud de las personas no para de crecer.

Demanda por una mejor gestión de residuos en la Plaza Bolívar de Bogotá, Colombia.

Mientras el uso que hacemos de este material sintético crece cada año, los residuos que genera están inundando el mundo. Está a la vista que sólo con el reciclaje y la escasa gestión a nivel global no es posible neutralizar la contaminación. 

Como el plástico no desaparece, los fragmentos pequeños en que se descompone se depositan en los suelos, los cursos de agua y el estómago de animales, para terminar su viaje en nuestros cuerpos.

¿De qué manera llegan los plásticos al organismo de las personas? 

Esto ocurre de dos formas:

Al comer alimentos y tomar agua 

Como mencionamos, a través del tiempo, los plásticos que quedan en ambientes naturales van desintegrándose en partículas microscópicas  -conocidos como microplásticos y nano plásticos–  contaminando el suelo y el agua para luego quedar asimilados en alimentos. De esta manera, desde su misma producción, nuestra dieta llega con plásticos sin que nos demos cuenta. 

También los envoltorios y envases de alimentos así como las botellas de bebidas desprenden partículas y sustancias químicas que luego ingerimos. 

Al respirar aire contaminado 

Esta es otra manera en que los plásticos entran en nuestro cuerpo. Al encontrarse microplásticos en la atmósfera cuando se inhala estamos absorbiendo fibras de plástico. Parece increíble pero es real y ocurre tanto al aire libre como en ambientes cerrados. 

Debido a su pequeño tamaño, los microplásticos transportados por el aire pueden pasar por nuestras fosas nasales directamente y presentar riesgos para la salud de los humanos, en particular para los trabajadores de la industria.

La instalación de arte plástico del artista Ben Van Wong frente al Shaw Center, con carteles que dicen “Hay plásticos en nuestros cerebros” y “dejan de envenenarnos con plásticos”.

En definitiva, al día de hoy distintos estudios científicos han encontrado microplásticos en la sangre, pulmones, hígado, placenta y leche materna. Y esto tiene incidencia en el buen funcionamiento de nuestro organismo. 

Si extrapolamos esta evidencia de lo que ocurre en las personas a todos los seres y los sistemas naturales del planeta entenderemos por qué este tipo de contaminación representa una amenaza para la vida en su conjunto.

Pero no es imposible revertir esta situación. Podemos frenar la marea si se crean y fomentan medidas que abarquen desde la producción hasta el consumo. 

Por eso, conseguir un Tratado Mundial sobre los Plásticos continúa siendo la mejor estrategia. Seguiremos luchando para que se haga realidad ??.

Fuente: Unplastify

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Author: Meri Castro

El balance de Greenpeace por los seis años de la ley que prohíbe las bolsas plásticas: “Aumentó la conciencia ambiental pero falta fiscalización”

Contaminación plástica en el océano

Este sábado se conmemora un nuevo aniversario de la entrada en vigencia de la Ley 21.100, también conocida como “Chao bolsas plásticas”, que prohibió la venta y distribución de estos productos en los comercios de nuestro país. 

Agosto 2024. Con el objetivo de proteger al medio ambiente de las consecuencias por el uso indiscriminado del plástico, en el año 2018, el Estado de Chile fue el primero en Latinoamérica en prohibir la venta y distribución de bolsas fabricadas en un 50% o más, de materiales derivados del petróleo.

Providencia Regula Plásticos © Cristóbal Olivares / Greenpeace

Este sábado 3 de agosto se cumplen 6 años de este hito, en los que desde Greenpeace destacan que “hemos visto una transformación en la conciencia ambiental en nuestro país. Por un lado, el comercio avanzó en ofrecer alternativas reutilizables, más sustentables, y por otro, los consumidores adoptaron nuevos comportamientos de compra, trayendo y llevando sus propios embalajes”, destaca Silvana Espinosa, vocera de la organización ambiental.

PlásticoS en Supermercados de Chile © Cristóbal Olivares / Greenpeace

Sin embargo, la representante de la ONG en Chile, reconoce que faltan avances.Mientras nos esforzamos en llevar la bolsa reutilizable al supermercado, nos encontramos con que todos los productos de las góndolas están envasados en plástico. Lo que, a todas luces, presenta una contradicción. Y así, se pueden encontrar un montón de otros casos dentro del comercio”, asegura. 

Plásticos en Magallanes © Vicente González Mimica / Greenpeace

Sobre el impacto de este material, explica que su degradación es lenta, lo que deriva en que estén por siglos liberando sustancias químicas tóxicas en el agua y el suelo. “Además, en su descomposición, se fragmenta en microplásticos, perpetuando esta contaminación e infiltrándose en toda la cadena alimentaria”, cuenta. Y lo ejemplifica de la siguiente manera: “En los diferentes animales, terrestres y marinos, este material se transfiere mediante las cadenas tróficas  de un organismo a otro, en la relación presa-depredador. Es decir, el plástico, persistente y duradero en su composición, no se degrada junto con la digestión y se traspasa al siguiente cuerpo, en un círculo de contaminación sin fin”. Este fenómeno ha sido observado en focas, bivalvos, crustáceos, aves marinas, entre otras muchas especies, “que incluso mueren de hambre por no tener espacio en sus estómagos, ocupados por el plástico”, asegura Espinosa. 

Microplasticos © Fred Dott / Greenpeace

Los humanos tampoco están a salvo. “Somos una especie más dentro de la cadena alimentaria, por lo que estamos igual de expuestos que el resto de los animales. Sin ir más lejos, distintos estudios científicos han hallado microplásticos en el tejido de distintos órganos, como el cerebro o la placenta”, afirma la vocera de Greenpeace en Chile. 

De ahí, que el llamado de la organización ambiental sea a que las empresas dedicadas a la producción y distribución de este tipo de bolsas, reconozcan su responsabilidad en la crisis ambiental. “Cada decisión corporativa, desde la fabricación hasta la distribución, impacta directamente en la cantidad de plástico que termina en nuestros ecosistemas y nuestros cuerpos”, dice su vocera.

Contaminación Plástica en Filipinas © Daniel Müller / Greenpeace

Por otro lado, la recomendación a los ciudadanos, es a preferir alternativas reutilizables, reducir el uso de plásticos y participar activamente en programas de reciclaje. “Con todas estas acciones esperamos que se contribuya a la protección del medio ambiente, lo cual impactará directamente en nuestra calidad de vida y salud”, sentencia Espinosa.



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Author: Prensa Chile

Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico: cuando reducir hace la diferencia

Las bolsas plásticas son uno de los elementos descartables que más se producen y se desechan, día tras día, en todo el mundo. Este consumo que puede parecer tan pequeño, cuando se replica por los miles de millones de habitantes del planeta, genera cantidades exorbitantes de basura.

Protesta por el plástico de Publix en Florida

Por eso, cada 3 de julio, el calendario marca el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico. Así que hoy recordemos por qué reducir su uso y optar por versiones reutilizables son la mejor manera de darle un respiro a nuestro querido (y dañado) ambiente.

Bolsas plásticas: ¿uso o abuso? 

Nadie puede negar la practicidad que significó la llegada del plástico a la vida cotidiana. Sin embargo, muy pronto, nuestra cultura se volvió adicta a los objetos de un solo uso, que este material permite crear a muy bajo costo y comenzamos a habitar en un mundo de desechables y descartables

Hace tiempo que estamos viendo las graves consecuencias que esto trae a nivel ambiental, económico y de salud. Según datos de la ONU, entre las décadas de 1970 y 1990, la generación de residuos de este tipo se triplicó, acompañado de un aumento similar en la producción. Y para el año 2000, la cantidad de basura plástica producida en esa década fue aún mayor que la de las 4 décadas anteriores en su conjunto.

Reducir el uso de bolsas plásticas: menos basura, menos emisiones 

Las bolsas plásticas son uno más de los muchos productos descartables que se nos ofrecen. A nivel del consumo, la buena noticia es que son fáciles de reemplazar o rechazar y que, por cada una que se evita, se logra una gran victoria para todos. 

Por un lado, se utiliza menos materia prima virgen y combustibles fósiles, lo que redunda en menos daño a la naturaleza (por ejemplo, se prescinde de los combustibles fósiles que son usados para la fabricación de objetos de un solo uso en casi la totalidad de los casos). 

Al mismo tiempo, ayudamos a que baje el nivel de emisiones de gases de efecto invernadero asociado con su producción. 

Por otro lado, reducimos la generación de basura y también de microplásticos (partículas pequeñas en las que se degradan los artículos y que pueden entrar al cuerpo a través de la inhalación y la absorción, y acumularse en los órganos). 

Comestibles, incluidos alimentos frescos y productos básicos, pedidos en línea, con bolsas reutilizables de malla de algodón y frascos de vidrio.

El mundo está despertando al problema, y los gobiernos, la industria y otras partes interesadas están comenzando a actuar. Continuamos exigiendo un mundo sin contaminación plástica ??

Cálculo que hizo GPT 

Para ilustrar cuánto espacio ocuparían cinco billones de bolsas de plástico, vamos a hacer algunos cálculos aproximados.

Supongamos que una bolsa de plástico estándar tiene un volumen de aproximadamente 1 litro (1,000 cm³) cuando está completamente inflada o llena de aire.

  • Volumen total de cinco billones de bolsas:
    5 billones (5,000,000,000,000) de bolsas * 1 litro por bolsa = 5 billones de litros.
  • Convertir litros a metros cúbicos:
    1 metro cúbico = 1,000 litros
    5 billones de litros / 1,000 = 5,000,000,000 metros cúbicos.
  • Comparación con un objeto grande:
    Un estadio de fútbol estándar tiene un volumen aproximado de 1.5 millones de metros cúbicos.
    5,000,000,000 metros cúbicos / 1,500,000 metros cúbicos por estadio = aproximadamente 3,333 estadios de fútbol llenos de bolsas de plástico.


Los Bronces

El proyecto minero Los Bronces Integrado pone en riesgo las reservas de agua de toda la Región. Dile ¡No!


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Author: Meri Castro

6 cosas que puedes hacer hoy por los océanos

El océano es una de las grandes maravillas de nuestro planeta, tan asombroso que desde sus profundidades surgieron todas las formas de vida conocidas. Además de que, por su sola existencia, moldea la cultura de millones de personas a la par que sorprende con su inmensa biodiversidad y su fuerza intrínseca. 

Un pequeño grupo de peces dorados marinos refugiados bajo un alero decorado con corales.

Sin embargo, la avaricia corporativa -desplegada a través de la pesca industrial, la contaminación marina y el cambio climático – está llevando al océano a tocar sus propios límites. Mientras, las comunidades costeras y los pescadores dan su lucha para frenar esos intereses empresariales que se imponen ante los derechos de las personas y las comunidades. 

A este panorama se suma el avance de la minería en aguas profundas. Se trata de una actividad muy peligrosa que, en su afán de buscar minerales, pondrá en riesgo zonas naturales que aún no alcanzamos a conocer en detalle.

Por todo esto, Diego Gonzaga, editor de contenido en Greenpeace Internacional, propone 5 formas de tomar acción y ayudar a proteger el océano, a los derechos de quienes dependen de él y nuestro futuro:

1. Pedir a los líderes mundiales que ratifiquen el Tratado Mundial de los Océanos 

El Tratado fue adoptado por la Organización de las Naciones Unidas en junio de 2023 y fue un enorme paso adelante en cuanto a la protección de los ambientes marinos.  Así comenzamos a contar con una herramienta clave para crear áreas preservadas donde la biodiversidad no sólo se pueda recuperar de las actividades industriales y la contaminación sino que también pueda prosperar.  

Pero aún queda mucho por hacer. Por empezar, porque para que el Tratado Mundial de los Océanos entre en vigor se necesita que 60 gobiernos lo incorporen dentro de sus leyes nacionales. Al momento, de los 90 países que lo firmaron, sólo 6 lo ratificaron. 

El tiempo apremia porque hay que alcanzar la meta para junio de 2025, de lo contrario el documento perderá vigencia .

En consecuencia, debemos pedir a nuestros dirigentes que lo ratifiquen ??.

2. Detener la industria de la minería en fondos marinos antes de que comience

El fondo marino es la última frontera virgen de la Tierra. Pero eso le importa poco a la industria minera que se lanzó en una carrera para extraer metales y minerales como cobalto, níquel, magnesio y cobre del lecho marino, con la excusa de que se los necesita para hacer la transición hacia energías limpias (además, de paso, de sacar provecho para usos militares). 

Por suerte, estamos a tiempo de evitar que máquinas gigantes -que pesan tanto como una ballena azul- saqueen el prístino fondo del océano, destruyendo todo a su paso. 

El apoyo a esta causa está creciendo desde la sociedad civil. Ya son más de 800.000 personas de todo el mundo las que se sumaron al movimiento para aumentar la presión política y detener esta actividad antes de que comience.

3. Apoyar a las comunidades costeras

Son millones los hombres y mujeres cuyas vidas, tradiciones y cultura están conectadas al océano. Es que este vasto ecosistema no sólo provee de oxígeno y comida, sino que es parte constitutiva de la sabiduría ancestral de las comunidades costeras y de muchos pueblos indígenas. 

Sobre ellos -y todo su universo ligado al mar- recaen las consecuencias de la pesca industrial, la contaminación por plásticos y la exploración petrolera, amenazando su hogar  y formas tradicionales de subsistencia. 

Por todo esto, brindar apoyo a las comunidades indígenas y costeras, a los pescadores y trabajadores locales es la mejor manera de ayudarlos a proteger sus medios de vida y de cuidar el océano para todos.

Por eso una de las acciones que realizamos desde Greenpeace, por ejemplo, es pedir en Tailandia un área marina protegida inclusiva, co-gestionada por las comunidades locales y las agencias gubernamentales, para abordar la destrucción marina que afecta al clima y la seguridad alimentaria.

4. Cerrar el grifo de la contaminación plástica 

Desde la Gran Mancha de Plástico del Pacífico a las imágenes que llegan a diario de animales marinos atrapados en redes o confundiendo basura por comida, no caben dudas de que nuestro océano paga el precio de la contaminación que generamos desde las ciudades. 

Solucionar este nivel de polución sólo será posible si cerramos el grifo de la producción de plástico. Y este año tenemos la oportunidad de hacer historia ?

Los líderes mundiales están discutiendo un Tratado Mundial de Plásticos, un acuerdo que puede ayudar a recortar la producción de este material de forma drástica, y con ello, detener la fuente de la polución misma. 

Ahora más que nunca necesitamos un movimiento global que demande que este documento sea realidad.

5. Frenar la industria de los combustibles fósiles

Las temperaturas globales tanto de la atmósfera como del océano siguen en alza. Entonces, no sorprende que la Gran Barrera de Coral haya sufrido un nuevo blanqueamiento debido al calor del agua del mar, lo que constituye una amenaza real para toda la vida que habita en ella. 

Al mismo tiempo, los derrames de petróleo son un peligro que se repite con frecuencia en los mares del mundo, causando la muerte de la fauna marina y amenazando el sustento de las comunidades marinas y los pescadores artesanales. 

Sin embargo, esto no frena a la industria de los combustibles fósiles que sigue expandiéndose y generando enormes ganancias monetarias a sus accionistas.

Es por esto que en una gran hazaña, nuestros activistas escalaron y ocuparon con éxito una plataforma petrolera de Shell en el Mar del Norte. Esta acción expuso las ganancias récord de Shell, logradas a costa de nuestro futuro. 

Lo cierto es que lo que menos necesita nuestro planeta son más exploraciones petroleras y, al fin, la industria petroquímica está sintiendo la presión de toda la sociedad civil que pide que se hagan responsables de su papel en la crisis climática. Por eso, no daremos ni un paso atrás ?.  

6. Sumarse al movimiento ?

Ya sea firmando una petición o apoyando a tu comunidad de manera local, hay muchas maneras para ayudar a proteger los océanos. 

Te invitamos a tomar acción como voluntario con nosotros o a apoyarnos financieramente. Recuerda que Greenpeace es una organización independiente que no acepta dinero de empresas ni gobiernos. Todo nuestro trabajo es financiado por personas como tu, que aman nuestro planeta y nuestro futuro. Cada acción cuenta ?.


Un grupo de activistas de Greenpeace se presentó en la Maratón de Santiago de Chile para denunciar el avance de la industria salmonera en la Reserva Nacional Kawésqar en la Patagonia chilena.


Conoce tus opciones

Esta nota se publicó en Greenpeace International

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Author: Meri Castro