Frente a las costas de las regiones de Atacama y Coquimbo se ubica el Archipiélago de Humboldt, uno de los ecosistemas marinos más valiosos y biodiversos del planeta. En sus aguas frías y ricas en nutrientes conviven ballenas fin y azul, delfines nariz de botella, lobos marinos, chungungos, pingüinos de Humboldt —especie en peligro de extinción— y una enorme variedad de aves marinas.
Nuestra misión: proteger el Archipiélago de Humboldt
Desde Greenpeaceseguimos trabajando para defender este territorio irremplazable y visibilizar lo que está en juego por el proyecto minero portuario Dominga. Por eso, junto a @turismohumboldt, y tras recorrer la zona con @mariana.derderian y @dimitry_vitani lanzamos un concurso muy especial: conocer el Archipiélago de Humboldt y disfrutar de su belleza natural.
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¿Cuál es el premio?
Para 3 ganadores y sus acompañantes:
Traslado en van desde La Serena a Chañaral de Aceituno (ida y vuelta en el día).
Tour de navegación en la Reserva Marina Isla Chañaral con posibilidad de avistar ballenas, pingüinos de Humboldt, delfines y lobos marinos.
El ecoturismo: una alternativa real y sostenible
A diferencia de los megaproyectos industriales, el turismo de naturaleza y el avistamiento responsable de cetáceos han demostrado ser una alternativa económica sustentable, educativa y respetuosa con el ecosistema.
En los últimos años, el ecoturismo ha generado empleo local, fortalecido las economías de la zona y reforzado el vínculo de las comunidades con el mar, demostrando que proteger la naturaleza también es una forma de desarrollo.
¿Por qué el Archipiélago de Humboldt está en peligro?
Hoy, este santuario natural se encuentra amenazado por proyectos extractivistas de alto impacto, en particular el megaproyecto minero-portuario Dominga, que busca instalar infraestructura industrial a pocos kilómetros de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt.
De concretarse, sus consecuencias podrían ser irreversibles:
contaminación acústica,
aumento del tráfico marítimo,
riesgo de derrames,
alteración de hábitats que podrían alejar para siempre a las ballenas y delfines.
Si Dominga avanza, esta tal vez sea la última temporada de avistamiento de cetáceos en el Archipiélago de Humboldt.
Por eso, cada acción cuenta, cada participación suma. Conocer el Archipiélago de Humboldt es también una forma de defenderlo. Hoy, más que nunca, este ecosistema necesita que levantemos la voz y actuemos juntos para protegerlo.
PorSilvana Espinosa, experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace
El inicio de un nuevo año siempre es un momento ideal para hacer balances de lo pasado y proyectar los desafíos del periodo por venir. Algo que se vuelve particularmente importante este 2026, considerando que pronto comenzaremos también un nuevo ciclo político en el país, con la instalación de un nuevo gobierno y de una nueva composición del Congreso.
No cabe duda que son muchos los desafíos que hoy enfrenta el país en materia económica, de derechos sociales y, por cierto, de seguridad. Sin embargo, en la priorización de asuntos se suele olvidar una materia clave (tal vez la más importante, sobre todo si consideramos sus variadas consecuencias): la crisis climática. Este problema no sólo está generando la pérdida acelerada de biodiversidad y cientos de miles de hectáreas producto del impacto de eventos meteorológicos extremos (sequías, inundaciones, incendios, etc) o la degradación constante de estos territorios, sino que también está provocando cada vez más muertes. En efecto, según la OMS, más de 250 mil muertes adicionales podrían ocurrir cada año producto del alza de temperaturas.
Pero la crisis climática no sólo pone en riesgo la vida de las personas más vulnerables, sino que también amenaza la calidad de vida y la estabilidad económica de todo el mundo. Las cifras al respecto son elocuentes y no dejan espacio a la interpretación: según la ONG Christian Aid, el costo de la crisis climática en 2025 -considerando daños materiales y pérdidas directas de infraestructura y actividad económica- se alzaría por sobre los 120 mil millones de dólares; mientras, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que sólo el alza de 1.5°C en la temperatura podría provocar una reducción de 2,2% de las horas de trabajo a nivel mundial hacia 2030, con un costo de al menos 2,4 billones de dólares para la economía mundial.
Estas estimaciones ponen en contexto la importancia del desafío y los esfuerzos que deben desplegar los gobiernos para poder abordar de manera correcta este enorme problema.
Es por eso que llama tanto la atención la falta de alusiones a esta temática en nuestro país. De hecho, durante todo el periodo de elecciones (parlamentaria y presidencial) ninguna candidatura se refirió proactivamente al clima o al medio ambiente, mientras que en los debates estas materias quedaron relegadas a la discusión puntual de ciertos proyectos de inversión, y no a una mirada sistémica de lo que necesita construir el país para proteger su biodiversidad y su economía.
En los próximos días el presidente electo dará a conocer al gabinete con el que asumirá este 11 de marzo el gobierno. Es de esperar que junto a la presentación de esos nombres, se expongan también las ideas, iniciativas y propuestas para prevenir y mitigar los efectos de la crisis climática en nuestro país, siendo conscientes que no abordar estas materias repercutirá en una mayor migración (tanto interna, como externa), mayor inseguridad y más pobreza para el país.
Balance anual de Greenpeace:Desde la entrada en vigencia del Tratado de los Océanos y el triunfo de Chile en los World Travel Awards, hasta el retroceso registrado en materia legal y en la conservación de especies, la organización ambientalista resaltó que fue lo mejor y lo peor en 2025.
18 de diciembre, 2025. Quedan pocos días para el cierre de 2025 y, como cada año, Greenpeace entregó un detallado balance, resaltando cuáles han sido las mejores y las peores noticias en materia ambiental durante este período.
Desde la organización destacaron que 2025 fue un año lleno de contrastes en materia ambiental: mientras, por una parte, la comunidad internacional logró importantes avances en materias claves para la conservación ambiental, por otro lado, a nivel local ha primado el ‘regresionismo’ y el abandono de algunas comunidades.
“En 2024 celebramos que nuestro país fue uno de los primeros del mundo en ratificar el Tratado de los Océanos y este año podemos festejar que este instrumento alcanzó las 60 ratificaciones necesarias para su entrada en vigor en los próximos meses. Sin embargo, mientras celebramos la vigencia de este instrumento de protección internacional de nuestros océanos, a nivel local debemos lamentar que cada vez más especies chilenas nativas fueron reclasificadas a categorías de mayor amenaza, pasando a Vulnerable, En Peligro o En Peligro Crítico por el Ministerio del Medio Ambiente, lo que da cuenta del profundo deterioro de la biodiversidad en nuestro país”, aseguró Silvana Espinosa, geógrafa y experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace Chile.
Para la organización ambientalista, este escenario a nivel local pone en relieve la importancia de contar con una sociedad civil fuerte y profundamente involucrada en estos asuntos, capaz de develar y denunciar estos problemas, pero también de aportar en su mitigación y reparación; pero por sobre todo denota lo fundamental que es contar con ciudadanos organizados y comprometidos con las causas ambientales, para que sean capaces de defender a sus comunidades de los abusos de los que pueden ser víctima sus territorios.
A continuación, más detalle de los hitos que Greenpeace destacó en su balance anual.
En septiembre de 2025, luego de más de 20 años de negociaciones, el Tratado Global de los Océanos (BBNJ, por sus siglas en inglés) alcanzó las 60 ratificaciones necesarias para su entrada en vigor. “Esta es una una medida clave en el actual contexto de crisis climática y ecológica, ya que fortalece la seguridad alimentaria, mejora la capacidad de regulación climática y protege la biodiversidad marina; esta herramienta nos permitirá avanzar hacia la protección del 30% de las aguas internacionales a 2030, mediante la creación de santuarios marinos en alta mar”, recalcó Espinosa.
Otra muy buena noticia, fue el nuevo triunfo de Chile en los World Travel Awards (WTA) Sudamérica 2025, los llamados “Premios Óscar del turismo”, donde este año Chile fue galardonado en las categorías de Turismo Aventura, Destino Romántico, Destino Verde, Destino de Naturaleza y Destino de Cruceros, lo que consolida a nuestro país y su diversa geografía como uno de los líderes indiscutidos (desde hace más de 10 años) en diversas categorías.
En 2025, una normativa chilena recibió un importante reconocimiento a nivel internacional: la Relatora Especial de la ONU sobre el derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, Astrid Puentes destacó a la Ley Lafkenche y los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPOs) como una buena práctica a nivel global en materia de gobernanza oceánica, conservación marina y protección de los derechos de los pueblos indígenas. “Este reconocimiento es especialmente relevante porque valida un modelo que pone en el centro la protección del océano desde los territorios y las comunidades que históricamente lo han habitado”, explicó la vocera de Greenpeace.
Lo malo
Lamentablemente, durante 2025 también se registraron retrocesos importantes en materia ambiental. “Uno que nos preocupa largamente es que este año se reclasificaron varias especies chilenas nativas a categorías de mayor amenaza, pasando a ‘Vulnerable’, ‘En Peligro’ o ‘En Peligro Crítico’”, aseguró Espinosa. Ejemplo de ello, es la actualización del estado de conservación del pingüino de Humboldt, quien pasó de la categoría “Vulnerable” a “En Peligro”, bajo los estándares de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), similar a lo que ocurrió con otras especies como la rana de pecho espinoso del Catedral, el dragón de la patagonia, el cascarudo de peña o el chaura de laraquete.
Otra tendencia negativa para el mundo ambiental ha sido la aprobación y avance de normas regresivas que debilitan estándares de protección ya consolidados, como la llamada “Ley de Permisología” o las modificaciones a la Ley de Plásticos de un Solo Uso. “En las mencionadas normativas vemos que se ha vulnerado el principio de no regresión -que establece que la protección ambiental, la salud, la biodiversidad, la participación y la transparencia no pueden retroceder-, dando cuenta del enorme poder del lobby empresarial, capaz de retrotraer leyes que incluso fueron altamente celebradas, tanto en el plano local como en el internacional”, puntualizó Espinosa.
Urgencias y esperanzas
En los últimos meses se hicieron públicas nuevas intoxicaciones masivas en la Región de Valparaíso, que afectaron a más de 200 personas -principalmente niñas, niños y adolescentes- de Quintero y Puchuncaví. “Este no es un problema nuevo, pero no podemos continuar normalizándolo”, aseguró al respecto la geógrafa, y añadió que “si esto ocurriera en Santiago, jamás se le permitiría a una industria seguir funcionando luego de que un centenar de niños se intoxique por el sólo hecho de asistir al colegio. Es urgente generar un mayor accountability tanto entre las industrias como en las instituciones del Estado y exigir que de una vez por todas se identifiquen con claridad los gases, elementos y compuestos emitidos por TODAS las industrias de la bahía que dañan la salud de las personas”, aseguraron desde la ONG ambientalista.
Por otra parte, desde la organización sostuvieron que aún hay razones para sentir esperanza, y esto es evidente al hablar del proyecto Dominga: “Pese a todas las presiones, la insistencia y todo el dinero que han utilizado para convencer a la opinión pública y, al parecer, al Poder Judicial (según las últimas informaciones que vinculan a los abogados en prisión por el caso de la Muñeca Bielorrusa con la empresa Andes Iron, el titular de Dominga), este proyecto minero portuario sigue estando rechazado”, afirmó Espinosa. “Que Dominga no se haya construido hasta ahora también es resultado de una persistente defensa del territorio, sostenida por comunidades locales, organizaciones de la sociedad civil, evidencia científica robusta y decisiones fundadas. La permanencia del rechazo al proyecto refuerza la idea de que no todo es negociable y que existen límites ecológicos que deben ser respetados”, concluyó la vocera de Greenpeace.
Febrero 2024- Desplegando un cartel flotante de 5 metros sobre la Laguna de Aculeo, activistas de Greenpeace se sumaron a la iniciativa que busca que este espejo de agua, en conjunto con los esteros Pintué y Santa Marta, sean declarados como humedal urbano y de esta forma, dotarlos de más herramientas jurídicas para su protección.
La organización ambientalista celebró la declaración de este espejo de agua y los esteros que lo alimentan como humedal urbano, algo que calificó como una “victoria ciudadana”, ya que responde a años de gestiones de la comunidad painina y a las miles de personas que se sumaron a la campaña de la ONG para lograr esta declaratoria.
26 de diciembre, 2025. Los humedales son ecosistemas cruciales: regulan el clima, almacenan CO2, previenen inundaciones, filtran aguas y recargan acuíferos, sostienen a las comunidades humanas y albergan cerca del 40% de la biodiversidad del planeta. Pese a ello, Chile ha perdido alrededor del 35% de sus humedales en los últimos 50 años; por esta razón, en 2020 se promulgó la Ley de Humedales Urbanos con el objetivo de protegerlos.
En este contexto, en 2022, la Municipalidad de Paine comenzó las gestiones para lograr el reconocimiento de la Laguna de Aculeo como Humedal Urbano, luego de que se secara por completo -por primera vez en la historia- en 2018. El regreso de sus aguas tras los inviernos lluviosos de 2023 y 2024 reforzó aún más esta iniciativa. Fue así que en febrero de 2024, Greenpeace inició una masiva campaña que buscaba apoyar la petición de la comunidad painina para declarar como humedal urbano esta laguna ubicada al suroeste de la Región Metropolitana, iniciativa que logró un importante apoyo de la ciudadanía con más de 35 mil firmas de personas que exigían esta declaratoria al Ministerio de Medio Ambiente.
“Hoy celebramos que la autoridad ambiental escuchó la demanda de las comunidades y el clamor de miles de personas, y reconoció como humedal urbanoel cuerpo de agua conformado por los esteros Pintué y Santa Marta y la Laguna de Aculeo, lo que permitirá dotar de mayor protección a estos cuerpos de agua, entregando además herramientas concretas a los gobiernos locales para su defensa y ordenará su inclusión en los Instrumentos de Planificación Territorial como área de protección de valor natural”, aseguró Silvana Espinosa, geógrafa y experta en Ecosistemas y Clima de Greenpeace Chile.
La geógrafa además valoróel pronunciamiento de la Dirección General de Aguas (DGA) que reconoció que este humedal se soporta en parte gracias al aporte de aguas subterráneas, ya que esta definición permitirá delimitar la zona de prohibición para nuevas explotaciones del recurso, algo fundamental cuando se comprende que la laguna se había secado debido al desvío de aguas para labores de agricultura y el sobreuso de napas producto de la sobreexplotación inmobiliaria.
Al respecto, Pablo García-Chevesich, académico e hidrólogo de Unesco, destacó que hoy existe consenso en la comunidad científica en que Aculeo se secó por una mala gestión de los recursos hídricos, que incluyó la desviación de sus afluentes, un consumo indiscriminado (legal e ilegal), cambios de uso de suelo y asignaciones de derechos de aprovechamiento de agua que nunca debieron autorizarse. “La declaración de humedal protegido es un avance fundamental, pero su efectividad dependerá no solo de evitar futuros desastres, sino también de corregir estas fallas estructurales mediante una gestión basada en evidencia científica, control real de extracciones, fiscalización efectiva y una planificación territorial responsable”, advirtió el hidrólogo.
Carolina Silva, directora de Redfugio, vocera del movimiento Aculeo y vecina del sector, aseguró recibir con “alegría y esperanza” esta declaración, destacando que es el reconocimiento a un sistema vivo que fue dañado hasta desaparecer, pero que resistió y volvió a la vida. “Cuidar su renacimiento es un deber colectivo y ético. No se trata solo de su conservación ambiental, es la responsabilidad con todas las formas de vida de la cuenca de Aculeo, con nuestra forma de habitar y relacionarnos con el territorio, de pensar en el presente y futuro, habiendo aprendido la gran lección que nos dejó su desaparición durante 5 años: sus aguas no son un recurso infinito ni reemplazable”, sostuvo Silva.
“Si bien esta definición se sustenta en la ciencia y la importancia ecosistémica del humedal, también se debe reconocer que fue trascendental la organización de los vecinos de la laguna, así como la presión desde todas las personas que firmaron nuestra campaña y adhirieron a este sueño de proteger un ecosistema tan importante para la Región Metropolitana. Esta declaratoria es sin duda una victoria ciudadana, y eso es algo que nos llena de esperanza”, enfatizó la vocera de Greenpeace.
Hablar de los yaguaretés nos transmite la alegría de saber que compartimos este mundo maravilloso con ellos. Sin embargo, también nos llena de preocupación porque sabemos que la especie enfrenta distintas amenazas que complican su supervivencia.
Nuestro gran continente americano es un territorio extenso donde existen variedad de hábitats, ríos caudalosos y climas bondadosos, lo que permite que la biodiversidad encuentre un lugar perfecto para prosperar. En este entorno casi perfecto, no es raro que existan animales increíbles como el gran yaguareté,el mayor felino de la región (y el tercero en el mundo, luego de los tigres asiáticos y los leones).
Este 29 de noviembre, en su Día Internacional, te proponemos conocer más sobre él para crear conciencia en pos de su conservación.
El rey de las selvas americanas
Hablamos del animal que es el gran amo de las selvas porque sólo con su presencia impone respeto entre animales y humanos por igual. ¿Cómo no hacerlo cuando un macho puede alcanzar los 2,50 metros de longitud, incluida la cola, y pesar hasta 140 kg?
Además, posee la mandíbula más fuerte de todos los felinos,lo que le facilita tener una dieta amplia y variada, alimentándose de grandes vertebrados como el tapir, chanchos de monte y venados. También se incluyen en su menú coatíes, yacarés y presas menores como tortugas, lagartos, aves, peces, cuises, etc.
Hasta principios del siglo XX, la especie ocupó desde el sur de Estados Unidos hasta la Patagonia argentina. El hecho de que hayan llegado a abarcar tanto territorio se explica porque cada animal precisa aproximadamente de 40 mil hectáreas de bosque continuo y en buen estado de conservación para vivir.
Su presencia es garantía de que otras especies de flora y fauna están también protegidas, lo que asegura una naturaleza sana para las personas. Por todo esto, está comprobado que allí donde haya yaguaretés, se tiene un buen indicador de la salud de los ambientes.
Desde los tiempos prehispánicos, los pueblos originarios conviven con este gigante, respetándolo y venerándolo como su protector -incluso muchas culturas consideran tener lazos familiares con ellos-.
Lamentablemente, el reinado de los yaguaretés empezó a declinar de manera drástica hace un siglo y ya nunca se recuperó. Las actividades humanas empezaron a ocupar las tierras que solían ser su hogar con cultivos, ganado y viviendas. Al mismo tiempo, los desmontes, la cacería y los atropellamientos sumaron más factores de riesgo a su supervivencia.
En la actualidad, está clasificado a nivel global como Casi Amenazado ya que la ciencia estima que a nivel mundial ocupan menos del 50% de su distribución original. Esta pérdida se debe a la desaparición de su hábitat y a los conflictos con los humanos. La destrucción del entorno y la caza ilegal son las principales amenazas para los jaguares. Proteger grandes extensiones continuas de selva tropical es esencial para su supervivencia a largo plazo.
Día Internacional del Yaguareté: un llamado de atención
Por todos estos motivos desde 2018, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) haya establecido cada 29 de noviembre como Día Internacional del Yaguareté para crear conciencia sobre la importancia de su conservación.