De la investigación al territorio. Te contamos cómo cada aporte se convierte en campañas y defensa real de nuestros ecosistemas.
Con un espectáculo de más de 200 drones, Greenpeace Chile realizó su primera protesta aérea contra la ampliación del proyecto minero Los Bronces, durante el Festival Ladera Sur en Santiago de Chile.
Proteger a la naturaleza, en todas sus maravillosas expresiones, es nuestra misión desde hace más de 50 años. Para conseguirlo, trabajamos día a día en infinidad de tareas -que la mayoría de las veces- no se ven, pero que son la base que permiten cada avance, logro y victoria ambiental.
En otras palabras, el “detrás de escena” de cada uno de nuestros objetivos lleva meses, e incluso años:
-Creamos, planificamos e implementamos campañas. -Relevamos los territorios, incluso aquellos lugares donde pocos llegan. -Elaboramos reportes con información precisa. -Conversamos y cooperamos con comunidades. -Colaboramos codo a codo con otras organizaciones y sectores científicos. -Difundimos noticias y llevamos adelante acciones directas que repercuten en la opinión pública.
Pero nada de esto lo realizamos en soledad. Nuestros socios, que nos respaldan con su apoyo mensual, hacen posible que seamos independientes de empresas y partidos políticos y que sigamos siempre para adelante, defendiendo nuestro planeta. Por otro lado, voluntarias y voluntarios ponen el cuerpo con el objetivo de que cada campaña tenga la repercusión que nos caracteriza.
Hoy, queremos contarte cómo los aportes que recibimos se traducen en acciones concretas que cuidan a la naturaleza.
1. Investigamos a fondo y trabajamos en territorio
La investigación es la base y sustento de nuestras denuncias. Solo tras investigar podemos detectar, evaluar y comprender en toda su dimensión los casos urgentes que manejamos, sean impactos de la crisis climática, pérdida de biodiversidad o contaminación.
Vamos a los lugares donde se comete un crimen ambiental para poder comprobarlo, tomar videos e imágenes. Luego, nos dedicamos a analizar la información científica, los datos ambientales y medir así las implicancias de cada caso particular.
Muchas veces son las propias comunidades las que alertan de las actividades sospechosas y nos dan el puntapié para realizar nuestras averiguaciones. La labor que llevamos adelante hace posible brindarles apoyo con el fin de denunciarlo.
Finalmente, todos los datos y evidencias que se recaban se traducen en informes específicos y campañas que nos permiten exponer y denunciar de manera pública incidentes, amenazas y demás problemáticas de interés.
La campaña por la protección de los fiordos y canales de la Patagonia es el más claro ejemplo de todas las etapas que incluye nuestro trabajo. Con el objetivo de exponer los daños al medio ambiente que representa la expansión de la salmonicultura en el mar patagónico, recorrimos la zona a bordo de nuestro velero Witness.
Desde el litigio para frenar el proyecto minero portuario Dominga hasta las presentaciones para frenar la expansión de la salmonicultura. Desde las consecuencias que puede producir el megaproyecto Los Bronces Integrado, en Santiago, hasta impulsar la Ley de Prevención de Incendios.
En cada caso, la investigación y el trabajo es lo que da sustento a todo lo que tú ves. Entender los problemas socioambientales nos permite identificar amenazas y construir soluciones reales. Y esa es nuestra misión.
2. Llevamos adelante campañas y acciones no violentas para despertar el interés de la opinión pública
Como mencionamos, la investigación es solo el primer paso. Luego, es el momento de activar las campañas e impulsarlas con distintos tipos de acciones para llegar a toda la sociedad e influir en la agenda pública.
Greenpeace desplegó en el Congreso Nacional un lienzo exigiendo a los diputados y diputadas votar y aprobar el proyecto de ley que regula la prevención de incendios forestales y rurales. Después de dos años y medio de tramitación, hoy la Cámara de Diputadas y Diputados debe votar, en su tercer trámite constitucional, la normativa.
También accionamos ante un nuevo caso de intoxicación masiva en habitantes de Quintero y Puchuncaví. En noviembre de 2025 casi 200 personas fueron asistidas en recintos sanitarios por síntomas producidos por la inhalación de gases contaminantes.
En definitiva, proteger a la naturaleza implica generar cambios a gran escala y desde Greenpeace, y gracias a cada persona que nos apoya, trabajamos día a día para impulsarlos.
3. Generamos contenidos de calidad para promover la concientización y la educación ambiental
El apoyo de nuestros socios y socias es el motor que nos permite fomentar iniciativas para movilizar a la sociedad en el cuidado del planeta.
Gracias a este compromiso, lanzamos propuestas para todas las edades: nuestra serie animada Lina y los amigos del arcoiris, la revista ambiental infantil Semillas Andinas, encuentros virtuales y actividades presenciales, guías de consumo responsable, recetas saludables y más.
Show de 200 drones de Greenpeace en el festival Ladera Sur para pdetener la ampliación del proyecto minero Los Bronces en la ciudad de Santiago.
Por supuesto, esto es solo una pequeña muestra del extenso trabajo que realizamos.
Vivimos en una época en que los intereses económicos y políticos condicionan decisiones ambientales clave. Empresas que priorizan ganancias y gobiernos presionados por lobbies hacen que muchas veces la protección del medioambiente quede en segundo plano. Frente a ese problema, la respuesta de Greenpeace es clara: no dependemos de ellos.
Nuestra independencia es un valor central. Greenpeace no le debe nada a nadie porque existe gracias a la gente: no aceptamos financiamiento de gobiernos, partidos políticos ni empresas. Esa autonomía nos permite investigar, denunciar y exigir cambios sin ataduras; nos autoriza a señalar irregularidades, visibilizar impactos y defender la naturaleza con total libertad frente a gobiernos, empresas y otros actores de poder.
La campaña “Gracias x Nada” comunica precisamente eso: nadie nos financia, nadie nos manda. Al mismo tiempo, reconoce a quienes hacen posible nuestro trabajo —miles de socios y socias— con un mensaje de agradecimiento e invitación a sumarse.
El aporte ciudadano es el motor que sostiene nuestras embarcaciones, investigaciones y acciones en terreno: la ciudadanía hace posibles las investigaciones, denuncias y campañas ambientales que impactan políticas públicas y protegen ecosistemas.
Hace más de 30 años venimos obteniendo victorias que confirman que la independencia rinde frutos. Más de 30.000 personas en Chile sostienen a Greenpeace cada día, permitiendo que reclamemos sin negociar. En tiempos de crisis climática y negacionismo, mantener organizaciones ambientales independientes es más necesario que nunca: nos permite denunciar abusos aunque incomoden a poderosos, respaldar políticas públicas basadas en ciencia y acompañar a comunidades afectadas sin conflictos de interés.
Estos son algunos de nuestros logros más emblemáticos local e internacionalmente:
2026
Rechazo al proyecto Dominga El gobierno, gracias a la presión ciudadana y argumentos científicos, decidió por tercera vez no permitir el proyecto minero-portuario Dominga, que hubiera afectado gravemente la vida marina y ecosistemas valiosos en el norte de Chile.
2025
Protección de la Laguna de Aculeo Las autoridades escucharon a la gente y reconocieron a la Laguna de Aculeo y sus esteros como un humedal urbano. Esto significa que ahora tienen mayor protección legal y podrán cuidarlos mejor frente a amenazas.
2024
Querellas por muerte de ballenas en la Patagonia Greenpeace y comunidades locales lograron que se investigue la muerte de 2 ballenas jorobadas en áreas protegidas, para encontrar a los responsables.
Se confirma la existencia de gato andino en Yerba Loca Greenpeace instaló cámaras que captaron por primera vez en el santuario a este felino muy amenazado, lo que ayudará a protegerlo mejor.
Chile ratifica el Tratado Global de los Océanos Chile fue uno de los primeros países en el mundo en ratificar un pacto internacional para proteger al menos el 30% de los océanos para 2030.
Avances en cierre de plantas a carbón Varias centrales termoeléctricas contaminantes fueron cerradas o comprometieron su cierre antes del 2025 para reducir emisiones dañinas para el ambiente y la salud de la población.
2023
Detienen permisos para centros de salmones El Tribunal Ambiental anuló permisos de centros de cultivo de salmones que habrían dañado áreas protegidas en el sur de Chile.
2022
Revocan permisos ambientales de salmoneras en Magallanes Las autoridades sacaron los permisos de varias salmoneras que dañaban áreas del Parque Nacional Alberto de Agostini.
Empresas deben entregar información ambiental La Justicia falló a favor de la transparencia, las salmoneras deberán entregar datos claros sobre cómo producen, algo que antes no pasaba.
Tribunal cancela permisos salmoneros en Reserva Nacional Kawésqar Se logró que no se autorizaran dos proyectos de salmonicultura que dañaban esa zona protegida.
2021
Prohibición de plásticos de un solo uso en Chile El Congreso aprobó una ley que prohíbe platos, cubiertos, vasos y otros plásticos desechables, y exige opciones reutilizables.
2020
Cierre definitivo de Mina Invierno Tras años de lucha con comunidades y organizaciones, se confirmó el fin de esta mina de carbón que dañaba la Patagonia.
Chile se une para proteger el 30% de océanos y tierras El país firmó su apoyo a un plan global para proteger más zonas del planeta para 2030, lo que Greenpeace impulsó.
Tu participación importa. Si compartes la convicción de que el medioambiente debe primar sobre intereses económicos y políticos, únete: defiende la independencia, asóciate a Greenpeace.
Gracias x Nada, Graicas X Todo: gracias porque nadie nos compra, y gracias a ti porque todo esto es posible.
Cada 26 de enero se conmemora el Día Mundial de la Educación Ambiental, una fecha clave para reflexionar sobre el rol que cumple la educación en la construcción de una sociedad más justa, consciente y comprometida con el cuidado del planeta. Esta efeméride nos recuerda que el acceso a un ambiente sano y diverso es un derecho de todas las personas, y que garantizarlo requiere mucho más que buenas intenciones: implica un cambio profundo de valores en nuestras sociedades.
¿Por qué se celebra el Día Mundial de la Educación Ambiental?
El origen de esta fecha se remonta a 1972, cuando se llevó a cabo la Conferencia sobre el Medioambiente Humano de las Naciones Unidas en Estocolmo. Allí se firmó la Declaración de Estocolmo, un hito histórico que reconoció por primera vez la necesidad de incorporar la Educación Ambiental como una prioridad para la humanidad.
Tres años más tarde, este compromiso se profundizó con la firma de la Carta de Belgrado, un acuerdo internacional que estableció un marco general para la educación ambiental, definiendo sus objetivos, metas y principios fundamentales. Desde entonces, la educación ambiental es entendida como una herramienta esencial para generar conciencia, promover la participación ciudadana y avanzar hacia modelos de desarrollo más sustentables.
En nuestro país, si bien existen avances en la temática, aún tenemos mucho por hacer para que la Educación Ambiental ocupe un lugar central en la agenda pública y educativa, con marcos normativos, políticas y programas que reconozcan su rol estratégico para enfrentar la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y los conflictos socioambientales.
Educar para transformar nuestra relación con la naturaleza
Hoy más que nunca, frente a la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, resulta urgente revisar la forma en que nos vinculamos con el ambiente. La educación ambiental se constituye como un proceso participativo que busca concientizar sobre los problemas ambientales a nivel global y local, identificar las interacciones entre el ambiente y la sociedad, y fomentar una relación más armoniosa entre las actividades humanas y la naturaleza.
La solución a los problemas ambientales no puede darse sin un profundo cambio cultural. En ese sentido, la educación ambiental es la base de esa transformación: la principal herramienta para promover nuevas miradas, valores y prácticas que nos permitan cuidar el planeta y garantizar la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras.
Nuestro compromiso con la Educación Ambiental
Desde Greenpeace trabajamos de manera sostenida para que la Educación Ambiental sea una herramienta viva, accesible y transformadora. Generamos contenidos originales con el objetivo de que el mensaje de protección del ambiente circule, se multiplique y promueva conversaciones de valor en la sociedad.
Para niñas, niños y adolescentes realizamos charlas en instituciones y colegios, y desarrollamos materiales educativos como la revista digital Semillas Andinas y distintos e-books pensados para acompañar procesos de aprendizaje y reflexión.
Además, creamos la serie animada Lina y los amigos del Arcoíris, disponible en YouTube, protagonizada por una superheroína de nueve años que, junto a su abuelo Gunther y un grupo de amigos multiespecie, recorre mares y ríos resolviendo problemas ambientales de forma cercana y lúdica.
Nuestro trabajo también incluye la realización de conversatorios y eventos presenciales y online que, según la temática, están dirigidos a toda la familia, a mujeres o a público general. A esto se suma el lanzamiento de documentales sobre ejes centrales de la agenda ambiental, que buscan informar, sensibilizar y generar debate.
En este Día Mundial de la Educación Ambiental, reafirmamos nuestro compromiso con la educación como base de un cambio cultural profundo. Porque educar para cuidar el ambiente es una tarea colectiva y permanente, fundamental para construir sociedades más conscientes, solidarias y comprometidas con el presente y el futuro de nuestro planeta.
El pasado miércoles 10 de septiembre realizamos un nuevo encuentro del ciclo Greenpeace en Acción, esta vez dedicado a las ballenas.
Más de350 personas de Argentina, Chile, Colombia e incluso de Ecuador se unieron en un recorrido por las profundidades del océano para conocer más acerca de estos increíbles mamíferos marinos, dialogar, reflexionar y repasar todo lo que hemos logrado —y lo que aún queda por hacer— para defenderlos.
El evento contó con la participación de nuestras campañistas Silvana Espinosa (Greenpeace Chile), Agostina Rossi (Greenpeace Argentina) y Camila Briñez, Coordinadora de Acciones y Voluntariado de Greenpeace Colombia. Durante el encuentro recorrimos la historia de la campaña que llevamos adelante desde hace más de 50 años en defensa de las ballenas.
Recordamos momentos históricos de lucha, hablamos de los corredores azules (las rutas de alimentación y reproducción que recorren en el océano) y descubrimos por qué estos gigantes cumplen un rol vital en el equilibrio marino. También hubo tiempo para contar cómo utilizamos las donaciones que recibimos, fundamentales para continuar nuestro trabajo.
Además, compartimos datos curiosos, información sobre los periodos de avistamiento en Argentina, Chile y Colombia, y repasamos las principales amenazas que enfrentan hoy, desde la contaminación plástica hasta la explotación de hidrocarburos.
Una invitada de lujo
Durante el evento contamos con la participación de Susannah Buchan, oceanógrafa y especialista en ecología y acústica de ballenas, quien nos llevó a comprender aún más la vida de estos seres extraordinarios.
Buchan contó que los investiga desde hace 20 años y que empezó su labor en Chile en 2007. Entre las tareas que realiza mar adentro, junto a su equipo, está la de monitorear a las diferentes especies de ballenas en su zona de alimentación en el norte del país (su alimento es a base de krill).
El grupo científico que lidera utiliza diferentes herramientas (como drones, dispositivos de marcaje con ventosas para registrar vocalización y traslados, etc.) con el fin de determinar el estado de salud de los ejemplares, saber si la temporada de alimentación fue exitosa o no, registrar los recorridos que realizan y las zonas que frecuentan, entre otros datos.
Toda la información recopilada es clave paraorganizaciones como la nuestra, que ayudan a crear estrategias de protección más efectivas y coordinadas entre países.
Voluntariado en acción: la experiencia en alta mar en primera persona
Por su parte, Camila Briñez -quien fue durante ocho años voluntaria en Greenpeace Colombia y en 2024 se convirtió en Coordinadora de Acciones y Voluntariado- relató su emocionante experiencia a bordo de nuestro barco Arctic Sunrise, la embarcación emblemática en la que viajó durante tres meses el año pasado.
Briñez compartió dos momentos muy especiales que vivió con las ballenas. El primero ocurrió en la zona del Triángulo de Bermudas, donde se encuentra el Mar de los Sargazos. Allí tuvo el privilegio -junto a sus compañeros de tripulación- de observar incluso grupos de 17 ejemplares.
El segundo gran momento fue cuando un puñado de ballenas jorobadas se acercaron al navío y comenzaron a interactuar con el equipo a bordo, sacando sus aletas, la cola y dejándose ver. Estos animales, tan gigantes como curiosos, merodearon el Arctic Sunrise durante una hora que toda la tripulación jamás olvidará.
En la travesía, también hubo otro evento que marca la situación de peligro que siempre acecha a estos cetáceos y a todas las criaturas marinas. Camila y sus compañeros pudieron cortar una red de pesca en la que habían quedado atrapados decenas de animales.
Una comunidad comprometida y activa
Fue emocionante ver la diversidad de lugares desde donde se conectaron los participantes: desde Santiago, Puerto Montt o Valparaíso en Chile; Bogotá, Medellín, Cali en Colombia; y Mendoza, Córdoba, Misiones o Tierra del Fuego en Argentina, entre muchos otros rincones dijeron presente. Este mosaico de voces y territorios nos recordó que la defensa de los océanos trasciende fronteras.
Además de escuchar con atención a las oradoras, el gran público que nos acompañó no perdió su oportunidad departiciparhaciendo preguntas y compartiendo sus opiniones. Como es habitual quienes asisten a nuestros encuentros son así de comprometidos e interesados, por eso teníamos sorpresas preparadas para todos.
Si no pudiste participar, o quieres revivir el encuentro, te lo compartimos aquí:
¿Te gustaría saber más? Nuestras campañistas contestan las preguntas de los participantes del encuentro.
En el caso de las salmoneras ¿qué se tendría que hacer? Ya que ellos votan bastante material como cabos, redes.
Dentro de las operaciones de la industria salmonicultora se utilizan diversos materiales que, lamentablemente, hemos constatado terminan transformándose directamente en basura en los fiordos y canales de la Patagonia chilena. En 2023, a bordo de nuestro barco Witness, navegamos por la región de Magallanes, donde registramos la presencia de boyas, cuerdas, estructuras metálicas, cascos de trabajadores, tuberías plásticas y una gran variedad de desechos en lugares que deberían estar dedicados únicamente a la naturaleza.
La industria tiene la responsabilidad de hacerse cargo de sus desechos tanto durante sus operaciones como en los períodos en que no se encuentre en funcionamiento. Esto implica retirar y gestionar dichos residuos conforme a lo establecido en las normativas vigentes, entre ellas la Ley de Pesca y Acuicultura y el Reglamento Ambiental para la Acuicultura (RAMA), a fin de mantener la limpieza y el equilibrio ecológico en la zona concesionada.
¿Cómo es que las ballenas chocan con barcos?
Las ballenas usan rutas migratorias y zonas de alimentación que muchas veces se solapan con rutas de navegación comercial de embarcaciones grandes. Según un estudio, aproximadamente el 92 % de la distribución de las distintas especies de ballenas tienen tráfico de barcos grandes. Los barcos grandes viajan rápido. A mayor velocidad, no sólo aumenta la probabilidad de impacto, sino que si golpean a la ballena, el daño suele ser letal o más severo. También, las embarcaciones de gran tonelaje tienen rutas menos flexibles para maniobrar, lo que reduce la posibilidad de evitar al animal.
¿Dónde hay cifras de esas colisiones con los barcos?
Las ballenas nadan libremente por los océanos, sin embargo, muchas veces su rutas coinciden con las rutas de navegación de diferentes tipos de barcos. Esto es un riesgo directo para su existencia, ya que además de provocar choques con dichas embarcaciones, el ruido afecta a la comunicación de las ballenas. El artículo revela que Chile tiene la mayor tasa global de mortalidad de ballenas por colisiones con embarcaciones en la última década. Las colisiones son la principal causa de muerte no natural en cetáceos, afectando gravemente a especies en peligro como la ballena fin. Con focos críticos en zonas portuarias como Magallanes y Los Lagos.
Si una ballena muere por colisión, ¿no hay caída de ballena? Porque la veo flotando
Al inicio muchas ballenas flotan porque en el proceso de descomposición se generan gases en los tejidos, lo que las hace subir a la superficie. Por eso, a menudo se las ve flotando tras morir. Sin embargo, una vez que esos gases se liberan o el cuerpo se descompone lo suficiente, el cadáver suele hundirse en el fondo marino. Este proceso se conoce como “caída de ballena” (whale fall), y puede tardar desde horas a días en ocurrir dependiendo de la especie, el estado corporal y las condiciones del agua (temperatura, salinidad, profundidad). – ECOLOGY OF WHALE FALLS AT THE DEEP-SEA FLOOR – What is a whale fall?
El censo da como total 2.600.000. ¿Cuál es el número que manejan ustedes?
A nivel global, después de siglos de caza, la mayoría de las poblaciones están muy por debajo de sus números históricos. En la página de la Comisión Ballenera Internacional se puede encontrar el estatus de algunas especies de ballenas.
En el día ¿cuántas veces sale a la superficie una ballena?
Las ballenas son mamíferos que respiran aire, por lo que deben emerger con frecuencia. Según la especie, pueden permanecer bajo el agua entre 5 y 20 minutos, y algunas como el cachalote (Physeter macrocephalus) o la ballena picuda (Ziphiidae) superan la hora en inmersiones profundas.
¿Cuántos años vive una ballena, sin ser víctima de barcos balleneros, por caza o accidente?
Hay muchos factores que pueden determinar la longevidad de una ballena, como la genética, el hábitat, la geografía, la dieta, el estilo de vida y el nivel de peligro de extinción. La longevidad varía según la especie. La mayoría de las ballenas grandes (misticetos) pueden vivir 60–90 años, mientras que hay estudios para la ballena de Groenlandia (Balaena mysticetus) que indican que puede superar los 100 años, siendo uno de los mamíferos más longevos del planeta.
De acústica me gustaría saber más.
El sonido es esencial en la vida de las ballenas: lo usan para comunicarse, orientarse, alimentarse y mantener el contacto social en aguas donde la visibilidad es muy baja. Cada especie tiene un repertorio acústico propio. La contaminación acústica causada por barcos, exploración sísmica o construcción submarina puede interferir con esa comunicación, reduciendo su alcance y provocando cambios de comportamiento. Aquí compartimos mayor información: https://www.sur-austral.cl/equipo/susannah-buchan/
Dicen que las ballenas no se acercan mucho a los barcos por miedo, lo dijo un guía turístico en la tercera región.
Las respuestas de las ballenas a las embarcaciones varían según la especie, el contexto y su experiencia previa: algunas muestran curiosidad y se acercan, otras simplemente ignoran a los barcos y muchas tienden a evitarlos. Lo que puede pasar en zonas turísticas es que los animales estén más habituados a la presencia de embarcaciones y se acercan sin percibirlas como amenaza. En la mayoría de los casos, la interacción no es miedo sino un comportamiento natural condicionado por la situación.
¿Interactúan con el ICB de Argentina?
El Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) es referente en el estudio de la ballena franca austral en Argentina desde hace más de 50 años. Sus investigaciones han generado el catálogo individual más grande del mundo para esta especie. En la práctica, hay intercambio frecuente entre ICB, ONGs internacionales, universidades y organismos multilaterales para coordinar datos y estrategias de conservación. Por ejemplo, investigadores del ICB exploraron junto a nosotros el Mar Argentino.
¿Qué es el proyecto Dominga?
Dominga es un megaproyecto minero y portuario, que amenaza con construirse en la mitad de un verdadero santuario, la zona del Archipiélago de Humboldt, en Chile, donde conviven cientos de especies únicas. Compartimos más información aquí.
Quisiera saber si tienen planificada alguna actividad o visita a la Localidad de punta de Choros con respecto a Dominga ya que nuevamente se activó el tema.
Desde Greenpeace, en diciembre del año pasado reactivamos la campaña en contra de la aprobación del proyecto Dominga, el cual representa una grave amenaza para las especies y ecosistemas que alberga el Archipiélago de Humboldt. En este marco, hemos presentado informes técnicos y escritos jurídicos que evidencian tanto las deficiencias técnicas del proyecto como su incompatibilidad con la protección de la naturaleza.
Es importante destacar que, pese a haber sido rechazado en tres ocasiones, la empresa continúa insistiendo en su aprobación a través de los tribunales, manteniéndose aún pendientes diversas instancias judiciales. Paralelamente, se han llevado a cabo acciones de visibilización respecto de los impactos del proyecto.
Si bien en el último tiempo estas actividades no se han concentrado en las localidades directamente afectadas, pues allí son principalmente impulsadas por las organizaciones locales que integran la Alianza Humboldt, de la cual formamos parte, actualmente se está trabajando en un plan para reforzar la visibilidad en la propia zona, en caso de que el proyecto obtuviera aprobación.
Se está presentando un problema y es que se está sobreexponiendo el turismo de avistamiento y ya son muchos los turistas que vienen a verlas y se está acosándolas mucho con el avistamiento.
El avistaje de ballenas tiene beneficios reales (económicos, educativos, conservación), pero cuando hay demasiadas embarcaciones o violaciones de las reglas (demasiado cerca, sin respetar tiempos, muchas visitas repetidas) los impactos negativos aparecen: estrés, interrupción de descanso, alimentación, comportamientos evasivos, ruido que interfiere con la comunicación, y hasta desplazamiento o disminución de población si la presión es constante. El Handbook de la IWC advierte claramente que los beneficios sólo se mantienen si hay una gestión responsable.
Gracias por ser parte
Queremos agradecer a las personas que participaron de este encuentro y, en especial a nuestros donantes, quienes hacen posible que cada campaña que realizamos siga adelante.
Defender a las ballenas no es solo un deber: es una oportunidad de conectar con la naturaleza y con los que soñamos un futuro más justo y sostenible.
Porque cuando nos unimos por los océanos, ganamos todos.
El domingo 10 de agosto pasado, el Parque O’Higgins, en Santiago, se transformó en el escenario de un encuentro inolvidable para grandes y pequeños. En el marco de nuestra campaña “¡Dile Sí a las ballenas!”, más de 300 personas participaron de una experiencia única para celebrar el Día de la Niñez y, al mismo tiempo, levantar la voz por la protección de esta especie.
El clima soleado acompañó un panorama para todas las edades con actividades gratuitas y educativas. La gran protagonista fue una ballena jorobada inflable de 17 metros de largo (¡su tamaño real!), que nos acompañó durante la mañana. Por la tarde, se sumaron dos corpóreos de ballenas inflables que llenaron de vida el parque y despertaron la curiosidad de niñas, niños y adultos.
Diversión y aprendizaje para compartir en familia
Las personas que se acercaron a nuestro stand pudieron disfrutar de talleres de origami y coloreado dedicados a los más pequeños. Además, realizamos dinámicas educativas sobre el mar y todos los que firmaron la petición en defensa de las ballenas recibieron premios sorpresa.
También hubo fila para vivir una experiencia diferente: subirse a uno de nuestros botes inflables con carteles de campaña y tomarse una foto como verdaderos activistas de Greenpeace.
Les damos las gracias a los donantes que se acercaron para retirar sus premios especiales y también a todos los que se sumaron a nuestro equipo durante la jornada. Con cada aporte seguiremos fortaleciendo el movimiento global por la protección de las ballenas.
Esta fue una oportunidad única para aprender, disfrutar y al mismo tiempo ser parte de una campaña a favor del océano y la fauna marina. La participación y la buena disposición de las familias marcaron el espíritu del encuentro, que combinó diversión, conocimiento y compromiso ambiental.
Más allá de los juegos y los premios, todos los asistentes se llevaron un mensaje clave: las ballenas enfrentan graves amenazas y es urgente proteger su hábitat.
Este evento fue solo una muestra de lo que podemos lograr juntos. La defensa de los océanos y sus especies necesita de la voz y la acción de personas comprometidas como tú.