Archive for océanos

Este fue el 2020

“Cuarentena” fue la palabra del año.

Cuando miremos hacia atrás, recordaremos al 2020 como el año que interrumpió nuestra vida: estuvimos en aislamiento durante meses, haciendo todo desde casa, sin poder ver a familiares y amistades, lavando nuestras manos constantemente y practicando la distancia social. Muchas veces nos preocupamos y sentimos ansiedad por las incertidumbres de la vida en el encierro. 

Pero en medio de una pandemia mundial, también enfrentamos una amenaza más grande. Mientras algunas personas se sentían seguras en sus casas, miles luchaban por sobrevivir en un clima extremo. 

El 2020 nos dio una peligrosa mezcla de incendios forestales, olas de calor, huracanes y tifones que resultaron en grandes inundaciones en varias partes del mundo. 

Esta colección de fotos es para aplaudir a activistas y profesionales de la fotografía y video que arriesgaron sus vidas durante la pandemia para ser testigos de estos incidentes y para asegurarse de que fueran documentados para que el mundo los viera. Llegamos a un punto de inflexión climático y debemos actuar ahora.

Incendios en Australia. © Kiran Ridley / Greenpeace

Australia enfrentó incendios devastadores que destruyeron casi 11 millones de hectáreas y causaron al menos 29 muertos. Se estima que más de mil millones de aves, mamíferos y reptiles, muchos exclusivos de Australia, murieron o sufrieron graves consecuencias. Bomberos voluntarios del Servicio Rural de Fuego fueron testigos de cómo el “mega” incendio de Nueva Gales del Sur se acercó a los límites del pequeño pueblo de Tumbarumba en las Montañas Nevadas.

Pingüinos de la Antártida. © Abbie Trayler-Smith / Greenpeace

Pingüinos de barbijo y pingüinos Gentoo pescan en un iceberg cerca de la isla Media Luna. Estuvimos en la Antártida en la última parte de la expedición para proteger los océanos, un viaje de un año de Polo a Polo. Nos unimos a un grupo de científicos para investigar y documentar los impactos de la crisis climática en la zona. 

Deforestación en el Gran Chaco argentino. © Martin Katz / Greenpeace

El gran Chaco es el segundo bosque más grande de América del Sur, después del Amazonas. En el área habitan 3.400 especies de plantas, 500 especies de aves, 150 mamíferos, 120 reptiles y comunidades indígenas. En los últimos 3 años, Argentina perdió 8 millones de hectáreas de bosques por la agricultura y la ganadería intensiva. La deforestación empeora el cambio climático y genera fenómenos extremos como sequías y fuertes tormentas. 

Decoloración del coral en la Gran Barrera de Coral. © Victor Huertas / Greenpeace

La gran barrera de coral de Australia enfrenta su tercera decoloración en 5 años. En isla Magnética, peces damisela (Neopomacentrus bankieri y Pomacentrus moluccensis) y peces mariposa dorada (Chaetodon aureofasciatus) nadan al lado de corales Acropoca decolorados. 

Nuevos incendios en el Amazonas. © Christian Braga / Greenpeace

Cada año, Greenpeace Brasil sobrevuela el Amazonas para monitorear la deforestación y los incendios forestales. En julio del 2020, se hicieron sobrevuelos en los puntos con Deter (un sistema de detección de la deforestación en tiempo real) y alertas de incendios del Inpe (Instituto Nacional de Investigación Espacial) en los estados de Pará y Mato Grosso. Este año, al igual que el año pasado, los incendios en el Amazonas no son un accidente. Son generados intencionalmente por agricultores y acaparadores de tierras para expandir la frontera agrícola-ganadera y son empeorados por la agenda anti-ambiental de Bolsonaro. Las comunidades indígenas corren el mayor riesgo, ya que el fuego amenaza sus casas, sustento y salud. 

Fuertes lluvias causan destrucción en Kyushu, Japón. © Masaya Noda / Greenpeace

La temporada de inundaciones más devastadora de la historia está causando estragos en muchos países: China, India, Nepal, Bangladesh, Japón, Indonesia, Pakistán, Tailandia, Corea del Sur, Kenia, Sudán, Nigeria y Yemen. Globalmente, más de 50 millones de personas sufrieron los impactos de estas inundaciones y este número va a seguir aumentando, sobre todo teniendo en cuenta las evidencias de que la crisis climática va a empeorar si no hacemos nada para reducir las emisiones globales.

Acciones en el océano. © Andrew McConnell / Greenpeace

Activistas de Greenpeace abordan el barco frigorífico Taganrogskiy Zaliv (vinculado a Laskaridis Shipping Ltd.), para realizar una inspección. El barco estaba camino a dejar su carga y el barco Esperanza de Greenpeace estaba en la última parte de la campaña “Protege los océanos”, navegando del Ártico a la Antártida. Esta expedición de casi un año, la más grande hasta el momento, mostró las amenazas que enfrentan los océanos y sirvió para exigir un Tratado Global para proteger las aguas internacionales. 

Agricultura ecológica en Kenia. © Paul Basweti /Greenpeace

Quema de las hojas de Paw Paw para tener una consistencia de ceniza. Agricultores de Kenia aplican prácticas ecológicas para lograr más resiliencia y lidiar con el cambio climático. El sistema alimentario del país está devastado y la agricultura industrial amenaza su seguridad. Estas prácticas no solo afectan el ambiente, sino también a los pequeños productores que actualmente alimentan Kenia.

California de rojo. © David McNew / Greenpeace

Árboles incendiados a lo largo de la autopista de Los Ángeles, mientras los fuegos superan las 40 mil hectáreas en la mañana del 21 de septiembre, cerca de Wrightwood, California. 

Los incendios destruyeron gran parte del bosque nacional Angeles y amenazaron los históricos observatorios del monte Wilson. Los fuegos superaron las 40 mil hectáreas, convirtiéndose en los más grandes de la historia de Los Angeles. 

Este es solo uno de los incendios que azotó California en 2020. Las temporadas de incendios son cada vez más largas e intensas. El aumento de temperatura causado por la crisis climática seca los bosques y otras áreas naturales, haciendo más probable que se incendien. Las personas están perdiendo sus vidas, su casas, sus pertenencias y sustento. Están muriendo especies nativas y los bosques de los que todos dependemos están desapareciendo. Este año, con el riesgo adicional del COVID-19, las personas enfrentan un riesgo más a su salud, ya que aumentan los fuegos y la contaminación del aire. 

Desastre ecológico en Rusia. © Elena Safronova / Greenpeace

Kamchatka sufrió un desastre ambiental: animales del fondo marino aparecieron muertos en la costa. Por el momento se consideran varias hipótesis, como el derrame de sustancias tóxicas de un basural pesticida, derrames de otros objetos y proliferación de algas nocivas. No hay conclusiones, la investigación continúa. La oficina del fiscal admitió que las acciones del gobierno para averiguar las razones fueron inoportunas, al mismo tiempo que reveló muchas otras violaciones ambientales en Kamchatka. El gobierno decidió cerrar el basural pesticida y establecer un sistema de monitoreo para revelar los problemas en el océano de manera temprana.

Consecuencias de los tifones. © Basilio H. Sepe / Greenpeace

Tifones consecutivos azotaron Filipinas en noviembre, causando inundaciones que dejaron más de 3 millones de personas desplazadas. Hasta el 17 de noviembre, los daños a la agricultura alcanzaron los $256 millones y los destrozos a la infraestructura llegaron a los $165 millones. El presidente Duterte declaró en estado de calamidad a toda la isla de Luzon, para permitir la movilización de fondos de apoyo y recuperación. De todos modos, la población utilizó las redes sociales para exigirle al gobierno que se responsabilice por su falta de preparación y para que persiga la justicia climática.

Maravillas bajo el mar. © Paul Hilton / Greenpeace

Los manglares de Raja Ampat, Papua, Indonesia, son hogar de muchas especies exóticas y son vitales para la supervivencia de peces jóvenes. Desafortunadamente, este bello ecosistema está amenazado por los daños a los arrecifes de coral y por la contaminación plástica. 

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Author: Lau Colombo

Las mejores fotos de acciones de Greenpeace 2020

El 2020 fue un año difícil. Las cuarentenas sanitarias y el distanciamiento social se convirtieron en la “nueva normalidad”, cambiando nuestras vidas como si estuviéramos viviendo en una película de ciencia ficción. 

A pesar de todos los obstáculos que enfrentamos este año, nuestros valientes voluntarios, voluntarias y activistas nunca dudaron en llamar la atención sobre la crisis climática. Te compartimos algunas de las mejores imágenes de las acciones que realizaron nuestros equipos de acción en todo el mundo durante el 2020.

Foto: Javier Gallardo / Greenpeace

Greenpeace Chile, junto al artista visual Caiozzama, exhibieron una obra de 15 por 15 metros titulada “Soltemos el agua” que busca alertar sobre la situación de crisis hídrica que atraviesa el país y la necesidad de incorporar el tema del agua en el redacción de una nueva Constitución. La obra muestra el agua liberándose de los captores que la han retenido durante mucho tiempo, bajo la atenta mirada de los ángeles y una divinidad hindú.

© Robert Ormerod / Greenpeace

Activistas y donantes de Greenpeace Reino Unido se reunieron afuera del Tribunal de Sesión de Edimburgo el primer día del juicio de Transocean, el operador de la plataforma de la petrolera BP. Esta compañía pidió a los tribunales escoceses que encarcelen al jefe de Greenpeace y castiguen al grupo de campaña con enormes multas. En junio pasado, los activistas impidieron, durante 12 días, que una plataforma de BP perforara nuevos pozos de petróleo en el Mar del Norte. Transocean consiguió un interdicto provisional, con el consentimiento de BP, que Greenpeace fue acusado de violar al continuar su protesta.

© Jongjin Lim / Greenpeace

Los jóvenes hicieron oír su voz a través de una proyección holográfica en la Asamblea Nacional de Seúl, en Corea del Sur. La proyección muestra a 33 jóvenes pronunciando discursos emocionales para instar a los políticos a actuar de inmediato contra la crisis climática.

© Bernd Hartung / Greenpeace

Greenpeace Alemania celebra la destrucción de las dos torres de refrigeración de la central nuclear de Philippsburg con una proyección con el mensaje: “Haciendo espacio para el cambio de energía” y #NOMONEYFORYESTERDAY. La planta de energía nuclear será desmantelada.

© Vincent Chan / Greenpeace

Dos paracaidistas de Greenpeace Hong Kong vuelan sobre la isla Lantau para exigir al gobierno que no avance con el proyecto de recuperación “Lantau mañana”. Este proyecto costará al menos 68.3 billones de euros y no solamente destruirá la biodiversidad y los ecosistemas marinos del país, sino que vaciará sus reservas fiscales.  

© Adhi Wicaksono / Greenpeace

Protesta en Jakarta contra la esclavitud moderna de los pescadores de Indonesia. La unión de trabajadores migrantes (SBMI), acompañados de activistas de Greenpeace, realizaron una protesta pacífica frente al Palacio Presidencial para pedirle al presidente que ratifique el proyecto de protección de los pescadores migrantes. De acuerdo al reporte de investigación realizado por la SBMI y Greenpeace, hubo al menos 11 tripulantes indonesios que fueron forzados a trabajar y hasta murieron en buques extranjeros. No es poco común que arrojen sus cuerpos a aguas internacionales.  

© Andrew McConnell / Greenpeace

Activistas nadan hacia la plataforma petrolera Dan Bravo en Dinamarca, sosteniendo banners con el mensaje “Fósiles o nuestro futuro”. Los activistas de Greenpeace Dinamarca nadaron desde el barco Rainbow Warrior hacia el campo petrolero en el mar danés del norte para ocupar pacíficamente la plataforma y exigir la prohibición inmediata de toda explotación de gas y petróleo en el país, seguida por el abandono progresivo de la producción de combustibles fósiles para uso doméstico y la expansión a gran escala de la energía eólica. 

© Dmitry Sharomov / Greenpeace

Activistas de Greenpeace Rusia sostienen un banner con el mensaje “El mundo está cambiando, ustedes no”, con el paisaje industrial de Norilsk de fondo. Norilsk es la ciudad más al norte del mundo, tiene 150.000 habitantes y es la segunda más poblada del círculo Ártico. Es una de las tres ciudades en la zona de permafrost continuo y la más contaminada de Rusia. Sufre muchos problemas ecológicos (contaminación del aire y el agua, lluvia ácida, smog) debido a la minería y las plantas metalúrgicas, propiedad de Norilsk Nickel. 

© Josh Edelson / Greenpeace

Activistas de Greenpeace Estados Unidos navegan en la bahía de San Francisco con un mensaje para el Congreso y la industria del petróleo. En el banner aparece el mensaje “Basta de petróleo, el futuro depende de ustedes”, al lado del Amazon Flacon, uno de los tantos tanques de petróleo crudo atascado en la costa de California mientras la industria se detiene. Esta acción ocurrió mientras el Congreso iniciaba las negociaciones del nuevo paquete de estímulo post COVID-19 y los petroleros realizaban un feroz lobby para asegurarse dinero de los contribuyentes para mejorar su obsoleto modelo de negocio. 

Greenpeace Filipinas se unió a la amplia protesta multisectorial en la Universidad de las Filipinas antes del quinto discurso sobre el estado de la nación del presidente Rodrigo Duterte. Junto con otros grupos, nuestros activistas están denunciando a la administración de Duterte por no liderar un gobierno más inclusivo, centrado en las personas y responsable, sobre todo a la luz de su respuesta militarizada a la pandemia del COVID-19  y de su intento de silenciar críticas y opiniones disidentes. 

© Gordon Welters / Greenpeace

En apoyo a la primera huelga digital por el clima en Berlín (Alemania), organizada por Fridays for Future, un activista de Greenpeace realizó imágenes fantasma de una demostración climática a primera hora de la mañana en el espacio delante del Reichstag. Mostró a la activista Greta Thunberg y reflejó escenas de la última marcha por el clima usando imágenes traslúcidas. Usaron un pixel stick para generar estos mensajes durante las horas del alba. 

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Author: Lau Colombo

Declaración sobre multa de SMA a salmonera Mowi Chile (ex Marine Harvest) por fuga en 2018

Jaulas salmoneras instaladas en el sur de Chile © Martin Katz / Greenpeace

Santiago, 21 de agosto de 2020 – Ante la sanción de la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) a la salmonera Mowi (ex Marine Harvest), por la fuga de más de 690 mil salmones en julio de 2018, en Calbuco, Región de Los Lagos, Greenpeace señala:

“Desde Greenpeace, junto a comunidades locales afectadas por el escape y la ONG FIMA, nos hicimos parte en el proceso que desemboca en ésta sanción por parte de la Superintendencia. La multa que algunos han calificado como “histórica” representa menos del 10% de las utilidades que la empresa obtuvo durante el año 2019 (Reporte Anual Mowi 2019(ex marine harvest), por lo que no sólo es insuficiente, sino que no contribuye a que estos daños dejen de generarse. Los cargos por los cuales hoy esta empresa es sancionada son gravísimos, de acuerdo a la propia SMA. Hay una comprobada responsabilidad de la empresa que no cumplió con las obligaciones mínimas establecidas en la Resolución de Calificación Ambiental, poniendo en riesgo y dañando a la comunidad y ecosistemas”.

“La mínima sanción para un caso como este, donde las negligencias e incumplimiento han sido deliberados por parte de la empresa, es caducarles el permiso ambiental de funcionamiento (RCA) y esto está dentro de las atribuciones de la SMA y no se entiende por qué sólo aplicar multas económicas que en la práctica no sirven: las empresas las pagan con los beneficios económicos que obtienen burlando la ley y destruyendo el medio ambiente. Los daños que generan no son compensando por montos de dinero”.

“La sanción indica que la empresa utilizó datos de corrientes del año 2011 para una obra construida en 2017, sin seguir con las recomendaciones de la memoria de cálculo respecto de los fondeos del centro, además de presentar un desgaste de los materiales de unión y las redes a un solo año de haber instalado el centro. Un nivel de negligencia tal, y que denunciamos desde un comienzo, no puede ser pasado por alto con una multa, sino que, en atención a que una concesión marítima es una porción de mar que nos pertenece a todas y todos, estos actos deben sancionarse con la pérdida del permiso para operar. Acá no sólo se les debe caducar el permiso ambiental, sino también la concesión marítima”.

“Al continuar poniéndole un precio al daño de los ecosistemas marinos, seguiremos perpetuando el daño ambiental en todas las regiones donde opera esta industria. Muestra de ello es que a pocos kilómetros de donde sucedió este escape masivo, se repitió la misma historia dos años después, con una situación que tiene en vilo a las comunidades con 2.900 toneladas de salmones muertos en el fondo marino tras el colapso de un centro perteneciente a Blumar. Hoy resulta incomprensible estar hablando de multas mientras hemos tenido en los meses de pandemia: nuevos escapes, hudimiento de balsas con químicos, jaulas completas con 4 mil toneladas de salmones en descomposición en el fondo marino, muerte de ballena atrapada en redes, volcamiento de camiones con vísceras de salmón y un sin número de constantes daños. Es momento de decirle basta a la industria y sancionar adecuadamente”.

“Recordar que en el Estado de Washington por un escape de 263 mil salmones, se decidió frenar la expansión de la industria y poner termino a la totalidad de la industria de las salmonicultura en la zona al 2025. Acá en Chile, por el escape del triple de salmones, ni siquiera se cierra UNO de los más de 1.200 centros aprobados“.

Ante esta situación, Victoria Belemmi abogada de la ONG FIMA, indicó:

“El problema de los escapes de salmones, es que, tal como ha relevado la literatura científica, el daño ambiental no necesariamente es constatable de forma inmediata, siendo verificable hasta 5 años después. En este contexto, la presunción de daño ambiental contemplada en la Ley de Pesca, aun siendo deficiente para su objetivo de protección de los océanos, ya que solo exige recuperar el 10% de los peces escapados, establece un mínimo legal. Frente a un escape de casi 1 millón de salmones, Marine Harvest debía hacerse cargo de recuperarlos en un porcentaje muy pequeño y no lo hizo”.

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Author: Prensa Chile

Greenpeace asegura: “Blumar suma dos concesiones salmoneras ilegales en reserva natural indígena”.

A través de un pronunciamiento respecto a una consulta ante la contraloría sobre salmoneras dentro de Reservas Nacionales, la oficina central de Conaf indicó que: “no pueden otorgarse, aprobarse ni evaluarse concesiones de acuicultura, en el caso en particular, o más bien al menos no es posible antes que se expliciten los objetos de protección del área protegida. Lo anterior es una obligación para el Estado de Chile proveniente de la propia Convención de Washington, y en aplicación de los principios precautorio y preventivo que rigen toda actividad de la Administración del Estado en materia ambiental”.

Ante esto, la organización ambientalista Greenpeace asegura que: “Blumar, la empresa involucrada en el reciente escape masivo en la Región  de Los Lagos, tiene dos de las concesiones salmoneras ilegales que se ubican  dentro de la  Reserva Nacional Kawésqar y que consideran producir un estimado de 30.500 toneladas de salmones, lo que equivale a casi un tercio de la producción actual de la región”.

Julio 2020. Greenpeace, Fima y Fundación AIDA aseguran que las concesiones acuícolas ubicadas en la Reserva Nacional Kawésqar son ilegales. Su posición se sustenta con lo informado por la CONAF central a Contraloría en esta materia indicando que: “No pueden otorgarse, aprobarse ni evaluarse concesiones de acuicultura, en el caso en particular, o más bien al menos no es posible antes que se expliciten los objetos de protección del área protegida. Lo anterior es una obligación para el Estado de Chile proveniente de la propia Convención de Washington, y en aplicación de los principios precautorio y preventivo que rigen toda actividad de la Administración del Estado en materia ambiental”. ( adjunta). 

La Reserva Nacional Kawésqar, nace a comienzos de 2018, de la recategorización de la antigua Reserva Forestal Alacalufes, a partir de una consulta indígena con comunidades del Pueblo Kawésqar, en donde se definió la protección del área marina como una respuesta a las demandas de éste pueblo originario.

Esta declaración de la dirección nacional de CONAF, es fruto de un proceso legal y administrativo que hemos iniciado junto con las comunidades Kawésqar por la defensa del mar, y las organizaciones FIMA y AIDA para lograr detener la expansión de la industria salmonera al interior de la Reserva Nacional Kawésqar, en donde seguiremos apelando a la Contraloría General de la República para que se pronuncie sobre esta ilegalidad constante que están cometiendo los organismos del estado, y sobre la CONAF, para que haga valer el compromiso con las comunidades del Pueblo Kawésqar que está consagrado en el Decreto que dio creación a la Reserva”, explica Mauricio Ceballos, vocero de Greenpeace en Chile. 

Y agrega: “Blumar, la empresa  involucrada en el reciente escape masivo en la Región  de Los Lagos,  tiene dos de las cinco concesiones salmoneras ilegales que se ubican  dentro de la  Reserva Nacional Kawésqar y  que tienen estimado producir 30.500 toneladas de salmones, lo que equivale a casi un tercio de la producción actual de la región. Estas concesiones fueron aprobadas por el Servicio de Evaluación Ambiental   en un proceso que, a la luz del pronunciamiento del jefe de CONAF, incumplió tanto la legislación nacional pues debió haber ingresado por Estudio de Impacto Ambiental y así contemplar medidas de mitigación, compensación y reparación de los daños como el Convenio de Washington, firmado a nivel internacional. No es posible que esto siga ocurriendo”. 

Para Florencia Ortúzar de AIDA: “El desarrollo de la acuicultura en reservas nacionales únicamente puede ser autorizado en la medida que tal actividad resulte compatible con los fines ambientales para los cuales se protegieron dichos espacios. Ese tipo de acuicultura es la que definieron los pueblos Kawésqar en la consulta indígena que se les hizo con ocasión de la creación de la reserva nacional “acuicultura de pequeña escala, de carácter comunitario que contemple sólo especies nativas”.  

Dos criterios desde CONAF 

Hace algunos días, el director regional de Conaf, Mauricio Véjar, indicó que “la Reserva fue creada como tal, el 30 de enero de 2019 y con anterioridad a ello ya existía un sinnúmero de concesiones otorgadas, no es que posterior a la Reserva haya salido este tema. La actividad acuícola ya se estaba produciendo mucho antes de declararse como Reserva Nacional”.

Respecto a la contradicción que se genera entre las declaraciones de este funcionario y el pronunciamiento la oficina central de Conaf,  las comunidades kawésqar en la región enfatizaron que: Nos parece irresponsable que un empleado de conaf, como es el caso de Mauricio Vejar, director de CONAF Magallanes, declare públicamente que se pueden aprobar concesiones de salmonicultura en la Reserva Nacional kawésqar, desconociendo las resoluciones de CONAF nacional , las que dicen claramente que no se acepta Salmonicultura en la Reserva.  Mauricio Vejar , desconoce la realidad de nuestro pueblo y su cosmovisión.  Como miembros del Pueblo Kawésqar y además defensores del mar, exigimos respeto y cumplimiento de lo que quedó estipulado en la consulta Indígena, el decreto es claro y las resoluciones emanadas de CONAF nacional también”. 

Finalmente, El Director de FIMA, Ezio Costa asegura que: “Las declaraciones del director de CONAF de Magallanes, Mauricio Véjar,  proclives a la industria salmonera, no se alinean con la opinión técnico-jurídica que tiene la oficina central de CONAF, sobre su deber de protección en las áreas protegidas. Ello es gravísimo si consideramos que CONAF Magallanes está liderando el proceso de creación del Plan de Manejo, el que además debe hacerse cargo de las obligaciones adquiridas por el Estado en el proceso de consulta indígena”.

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Author: Melissa Jure

Apoyo de Chile a protección del 30% de los océanos: “Es un paso mínimo para detener la crisis que viven los mares del planeta”.

Greenpeace destacó como un paso mínimo para frenar la grave degradación que hoy enfrentan los mares del planeta la decisión expresada a través de la Ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, quien aseguró que Chile se suma a la ambición de proteger el 30% de los océanos para el 2030.

“La protección de al menos el 30% de los océanos al 2030 es clave para la salud no solo de los mares, sino que del planeta completo. Se trata de un esfuerzo que ha liderado desde hace mucho tiempo Greenpeace junto con diversas organizaciones a nivel internacional y el apoyo masivo de personas de todo el mundo. El reciente anuncio de la ministra, por cierto, podría haber sido mucho antes si es que hubiese existido una real ambición por parte del gobierno para proteger nuestros mares. Ahora queda un largo recorrido que exige asumir medidas rápidas y efectivas para que la idea de cuidar el 30% de los mares se haga realidad para el año 2030. Sin embargo, se trata de un anuncio que debe materializarse en medidas concretas y así vamos a seguir presionando para que no quede solo en una declaración de intenciones”, dijo Mauricio Ceballos, vocero del área de océanos de Greenpeace.

Frente al tema de protección de los mares, un estudio encargado por Greenpeace a las universidades de York y Oxford del Reino Unido, se encargó de recopilar las últimas evidencias científicas para dibujar una radiografía precisa de los océanos y subrayar la urgencia de proteger las aguas internacionales. El informe muestra exactamente cómo se puede alcanzar este 30% para proteger toda la vida marina de alta mar.

“Lo que nos preocupa es la posición del Ministerio de Relaciones Exteriores, la cual ha sido titubeante en el último tiempo. Con la declaración de intención de la ministra Schmidt lo que corresponde es que el gobierno asuma una posición clara y única. El problema es esta declaración ocurre al mismo tiempo en que, por ejemplo, las aguas de la Patagonia se repletan de actividades productivas de alto impacto ambiental, como la salmonicultura que arrebata espacios marinos de la Reserva Nacional Kawésqar, que son lugares que debieran estar protegidos. Es este tipo de contradicciones las que no se comprenden, especialmente cuando son avaladas por el propio ministerio que lidera la ministra Carolina Schmidt”, señaló Ceballos.

En la actualidad, menos del 3% de los mares del planeta están protegidos. La cifra es alarmante baja si es que se considera que alta mar forma un vasto patrimonio mundial que cubre el 61% del área del océano y el 73% de su volumen. Engloba, además, el 43% de la superficie de la Tierra y el 70% del espacio vital en el planeta, incluyendo tierra y mar. 

“Lo que nos preocupa es la posición del Ministerio de Relaciones Exteriores, la cual ha sido titubeante en el último tiempo”

Desde la ONG destacaron el papel medioambiental de los océanos, los que albergan un complejo mundo marino, con una vida rica y diversa que nada tiene que envidiar a la de las aguas costeras y de la tierra y donde la vida marina que habita este mundo es el motor de la bomba biológica del océano: captura el carbono en la superficie y lo almacena a gran profundidad. De hecho, sin este servicio esencial, nuestra atmósfera contendría un 50% más de dióxido de carbono y la temperatura del planeta sería tan alta que se volvería inhabitable.

Greenpeace, por último, destacó las crecientes presiones que están afectando a los mares, como la creciente explotación por parte de un puñado de naciones ricas, la pesca, la búsqueda de recursos genéticos,la emergente industria mineraen los fondos marinos, la acidificación y la contaminación por plásticos.

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Author: rbarria

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