Archive for océanos

EN VIVO desde el Pacífico #2: Cómo vivir 3 meses en el mar

Estoy ayudando a Laurence en la cocina del Rainbow Warrior en el Pacífico. © Marten van Dijl / Greenpeace

A principios de marzo de este año, el icónico Rainbow Warrior zarpó hacia el Océano Pacífico para enfrentar y exponer una amenaza emergente para los océanos: la minería en aguas profundas.

Esta arriesgada industria planea extraer metales y minerales del lecho marino, a miles de metros bajo el agua. Si se permitiera la minería en aguas profundas, se bajarían máquinas gigantes al fondo del océano donde sacarían, dragarían y cortarían metales, causando daños irreparables al ecosistema. Esto sería desastroso tanto para las increíbles especies que viven en las profundidades marinas como para las comunidades del Pacífico que dependen de los océanos para sobrevivir, y podría amenazar el clima global. De hecho, las empresas mineras DeepGreen GSR ya se encuentran en el Pacífico, evaluando el potencial económico y probando su maquinaria minera.

Un equipo internacional de Greenpeace está a bordo hoy para frenar esta amenaza y pedir un Tratado Oceánico Global fuerte en la ONU que pueda abrir la puerta a una red global de santuarios oceánicos y establecer altos estándares para proteger los océanos globales de industrias destructivas.

Esta es el testimonio de una de las tripulantes: Kelly

Así se ve el horizonte desde el Puente de Mando del Rainbow Warrior.  © Marten van Dijl / Greenpeace

Como lo mencionaba en el anterior blog, soy de Taiwán, donde hay más de 200 montañas con más de 3000 metros de altura. Mis pasatiempos favoritos son el senderismo y el montañismo.  Esta es la primera vez que paso tres meses en el mar junto a la Tripulación y el Equipo de Campaña de diferentes nacionalidades, habitando el mismo barco. De vez en cuando algunas olas y la mareta se hacen sentir contra el casco.  No solamente -los pocos que lo sufrimos- debemos enfrentarnos al mareo, sino debemos limpiar y trabajar a pesar del movimiento constante.

Hablemos del mareo

Mientras escribía este blog el barco se movía bastante.  A pesar de que estamos con muchas ganas de cumplir la misión, cuando se trata de mareo, sin importar qué tan fuerte seas, varios no logramos resistirnos al poder de la naturaleza.  La Doctora es Loes, especializada en Medicina de Urgencias.  Además de encargarse de la enfermería de abordo, nos aconseja cómo manejar el mareo.

Aquí intento balancearme mientras el barco se menea. © Kelly Huang/Greenpeace

Cada cual tiene su forma de enfrentar el mareo.  La mayoría permanece en cubierta para respirar aire fresco.  Yo tomé clases de respiración justo antes de empezar este viaje.  Aprendí a ajustarla para aumentar la energía corporal, lo cual ha sido bastante útil.  Algunos usan goma de mascar o se acuestan y descansan.  Cuando el movimiento del barco aumenta demasiado, también tomo pastillas contra el mareo.  Por ejemplo, al escribir debo mirar constantemente la pantalla.  Sólo con las pastillas y/o pausas intermitentes puedo trabajar por largo tiempo en el portátil.

Camino al sitio de la minería de profundidad, tuvimos grandes olas y mareta.  De acuerdo al Capitán el rolido era de sólo 6 en escala de 1 a 10. Cuando una ola grande nos golpeó, me encontraba ayudando a Laurence con la limpieza de la Cocina, repentinamente, ollas, tapas, tazas y sobras de comida pasaron de la mesa de preparación al piso! Afortunadamente nos agarramos de los pasamanos, no hubiera sido agradable caer contra la pared de metal.

Aquí haciendo ensalada de remolacha © Marten van Dijl / Greenpeace

Aquí dormimos en camarotes de dos pisos, el mío es el de arriba. Para evitar caer de la cama con el movimiento del barco, Adrián –Primer Oficial- ajustó mi cama en ángulo contra la pared de tal manera que ocupo sólo un lado de la cama.  Dormir es muy difícil, despierto repentinamente, pero por lo menos nunca me he caído.

También empecé a darme cuenta de que la cafeína empeoraba el mareo, así que el hábito de una taza al día, y el té Oolong Taiwanés tuvo que ser suspendido.  Afortunadamente hay jugos y otros tipos de té como alternativa. 

¿Cómo alimentar 25 personas por 3 meses?

La Cocinera, Laurence Nicoud organiza las provisiones en Colón, Panamá. © Marten van Dijl / Greenpeace

Nuestra Cocinera es francesa, se llama Laurence. Es excelente en la cocina, usa vegetales y otros ingredientes saludables y orgánicos.  Además de pan, arroz y pasta, también hay quinua, cuscús y lentejas.  Todas las comidas también incluyen combinaciones de ensaladas.  Una vez que pedí ser asistente de cocina, aprendí a hacer ensalada de remolacha.  Esta es una de esas raras oportunidades en la vida para aprender cocina francesa!

La Tripulación recibe y organiza las provisiones en el  Rainbow Warrior en Colón, Panamá. © Marten van Dijl / Greenpeace

Cocinar abordo es difícil. De vez en cuando el Capitán invita al Equipo de Campaña a que haga la comida.  Mientras cocinamos, hay que encargarse de las ollas y sartenes mientras el barco se mueve.  También hay que limpiar la cocina después, encargarse de las sobras y organizar la basura.  No es fácil alimentar 25 personas.  Además de cocinar, Laurence se encarga de la limpieza.  Para esto, los barcos de Greenpeace cuentan con Asistentes, normalmente Voluntaries Jóvenes que embarcan para dar una mano en la cocina.

El aprovisionamiento de productos para alimentar 25 personas por 3 meses, es una labor muy importante.  En este recibimos provisiones dos veces, la primera en Curaçao al inicio, la segunda en Panamá, mientras esperábamos el turno para cruzar el Canal.  En estas ocasiones aprovechamos para abastecernos de ingredientes frescos.  Tan pronto estos llegaron, todos ayudamos en el proceso.  Nos tomó casi 3 horas el desempacar, hacer inventario, organizar y guardarlos.  Primera vez que desempaco tanta comida en un solo día.  Ahora, dos meses después, debemos optimizar al máximo el uso de los vegetales y frutas maduras, haciendo pizza, arroz frito o helado de fruta!

Continuará…

Go to Source
Author: Lau Colombo

La vida a bordo del Rainbow Warrior para proteger a los océanos de la minería de aguas profundas

A principios de marzo de este año, el icónico Rainbow Warrior zarpó hacia el Océano Pacífico para enfrentar y exponer una amenaza emergente para los océanos: la minería en aguas profundas.

Esta arriesgada industria planea extraer metales y minerales del lecho marino, a miles de metros bajo el agua. Si se permitiera la minería en aguas profundas, se bajarían máquinas gigantes al fondo del océano donde sacarían, dragarían y cortarían metales, causando daños irreparables al ecosistema. Esto sería desastroso tanto para las increíbles especies que viven en las profundidades marinas como para las comunidades del Pacífico que dependen de los océanos para sobrevivir, y podría amenazar el clima global. De hecho, las empresas mineras DeepGreen y GSR ya se encuentran en el Pacífico, evaluando el potencial económico y probando su maquinaria minera.

Un equipo internacional de Greenpeace está a bordo hoy para frenar esta amenaza y pedir un Tratado Oceánico Global fuerte en la ONU que pueda abrir la puerta a una red global de santuarios oceánicos y establecer altos estándares para proteger los océanos globales de industrias destructivas.

Esta es el testimonio de una de las tripulantes: Kelly

Esta soy Yo, Kelly Huan, encargada de Medios Digitales abordo del Rainbow Warrior durante el tour por el Pacífico, de la Campaña de Protección de los Océanos. © Marten van Dijl / Greenpeace

¿Quién Soy? Quién está en mi equipo? 

“Justo luego del año nuevo lunar, regresé de 4 días mochileando en la Cordillera Central de Taiwán.  Tan pronto tuve acceso a internet, recibí un correo del Proyecto de Protección de Océanos de Greenpeace confirmando que embarcaría en el Rainbow Warrior para manejar los Medios Digitales con colegas de diferentes partes del mundo.  Poco después iniciaba el viaje para evidenciar un daño ecológico en el Océano Pacífico.

Mi nombre es Yu-Chi Huang, mis amigos me llaman Kelly.  Soy de Taiwán. He trabajado en Greenpeace del Este Asiático por cerca de 6 años, en las oficinas de Taipei, Hong Kong y Seúl. Lideré el equipo de 4 personas de Recaudación Digital de Fondos en Hong Kong y Taipei antes de unirme a esta misión de Protección Oceánica.  Como parte del equipo de Participación Digital y Recaudación Digital de Fondos, hice de puente entre el Público y la Campaña, relatando las historias del trabajo de Greenpeace e inspirando el apoyo de la gente, de tal manera que pudiéramos continuar la lucha por un  futuro pacífico y más verde.

En el 2021 me encontré con un reto diferente al hacer parte del equipo de Campaña de Protección Global de los Océanos, y así trasladar mis esfuerzos al frente de batalla.  Estaré creando y relatando historias desde el Rainbow Warrior en altamar. Espero intercambiar puntos de vista con colegas alrededor del mundo. Debido a lo remoto de nuestro destino, el viaje es un reto más complicado debido a los prolongados periodos que deberemos permanecer en el mar.  Tuvimos que almacenar provisiones para cerca de 3 meses sin llegar a puerto.

Aquí aparezco nuevamente ayudando a nuestra cocinera, Laurence Nicoud a bordo del Rainbow Warrior en el Pacífico. © Marten van Dijl / Greenpeace

Para la Campaña de Protección Global de los Océanos, Greenpeace había organizado viajes en los Océanos Atlántico e Índico. En esta ocasión, estamos en el Pacífico, donde actualmente vivo.  No puedo esperar a llegar a la zona para denunciar -de primera mano- el abuso al ecosistema!

Para este viaje, el equipo del proyecto consiste en su mayoría de colegas de Austria, Bélgica, Alemania, Holanda y Taiwán, vamos dos Campaigners, Coordinador de Acciones, Oficial de Prensa, Fotógrafo, Videografía, Activistos y Campaigner Digital (Yo).  Adicionalmente, la Tripulación consiste de Capitán, Marineros, Cocinera, Radio Operador, y Oficiales de Chile, Colombia, Fiji, Francia, Alemania, India, Panamá, Rusia, España e Inglaterra.  Todos comemos, limpiamos y trabajamos juntos día tras día. Compartimos la pasión por la lucha ambiental.  Luego de aproximadamente una semana de vivir juntos casi ni se sienten las barreras culturales de tal manera que estamos literalmente en el mismo barco!

Algunos de los Tripulantes del Rainbow Warrior durante la fase Pacífico de la Campaña de Protección Oceánica, transitando el Canal de Panamá. © Kelly Huang/Greenpeace

¿Por qué es importante hacer este viaje ahora?

Greenpeace nunca paró la labor de protección medioambiental durante la pandemia. Hay muchas restricciones operativas para los barcos, pero se hace lo posible para garantizar el estado de salud de la Tripulación y para asegurarse de hacer este trabajo crucial en la ambición de lograr un Tratado Internacional de los Océanos fuerte durante la próxima reunión IGC4 de Naciones Unidas.  Aprovechamos cada oportunidad para exponer la destrucción oceánica, desde la Pesca Ilegal y la Contaminación con Plásticos hasta los Derrames de Petróleo y la Minería de Profundidad.  Nuestros barcos  navegan por todo el mundo, posibilitando la recopilación de información de primera mano para usarla en tierra firme, exponiendo en los medios la evidencia de la destrucción, usándola en el lobby político y  haciendo acciones directas no violentas para parar la destrucción.

Activistas de Greenpeace Internacional a bordo del Rainbow Warrior, desplegan mantas con el mensaje “Paren la Minería de Profundidad” y “Protejamos el Océano” cerca al “Maersk Launcher”, un barco charteado por DeepGreen, una de las compañías pioneras en la intención de abrir operaciones mineras en el escasamente conocido ecosistema de las profundidades. © Marten van Dijl / Greenpeace

En el 2020, durante los primeros meses de la pandemia, cancelamos todas las actividades públicas de campaña con nuestra flota.  Los barcos regresaron a puerto y las tripulaciones a sus casas de manera segura.  Los barcos permanecieron en puerto durante varios meses.  Ahora hemos implementado protocolos que habilitan la operación de los barcos de manera segura en vista a la nueva realidad que a todos nos aboca.

Antes de zarpar, la Tripulación y el Equipo del Proyecto tuvieron que pasar por entre dos a cuatro pruebas negativas de PCR.  Además, tuvimos todos que obtener un Certificado Médico Internacional.  Personalmente, tuve que viajar a último momento a una ciudad portuaria en el norte de Taiwán para las pruebas médicas, y a hacerme la primera prueba PCR.  Tuve también que minimizar el contacto con otros y auto-aislarme por unos días antes de volar.  Una vez en el aeropuerto de partida, pasé por otra prueba PCR, y al llegar a mi destino final en Curaçao, estuve en cuarentena por 10 días, luego de los cuales pasé por otra prueba PCR.  Finalmente pude embarcar junto a mis demás colegas luego de que también obtuvieran resultados negativos de las diferentes pruebas PCR durante sus respectivas jornadas hacia el barco.

La Tercera Oficial Juliette Van Der Schaeghe durante su guardia en el puente del Rainbow Warrior, en el Océano Pacífico. © Marten van Dijl / Greenpeace

Lo que el viento se llevó!

Al igual que la mayoría de los que vamos abordo, esta será la primera vez que me alejo de la costa por tanto tiempo. Es un gran reto para el cuerpo y la mente. La característica más  notable del Rainbow Warrior son sus velas.  Como tal, puede desplazarse con el viento siempre y cuando esté presente y venga de la dirección adecuada!  Cambiando la posición de las velas, la Tripulación puede usar el viento para maniobrar el barco en la dirección deseada.  Durante los últimos días, hemos navegado a una velocidad de entre 7 a 10 Nudos (Millas Náuticas por hora, equivalentes a unos 12 a 18 Km/h).  Cada vez que el barco va a vela, todos nos alegramos.  Estamos profundamente orgullosos de poder trabajar en este barco ambientalmente amigable y relativamente de bajo impacto de carbón.

Continuará .. “

Go to Source
Author: Lau Colombo

Este fue el 2020

“Cuarentena” fue la palabra del año.

Cuando miremos hacia atrás, recordaremos al 2020 como el año que interrumpió nuestra vida: estuvimos en aislamiento durante meses, haciendo todo desde casa, sin poder ver a familiares y amistades, lavando nuestras manos constantemente y practicando la distancia social. Muchas veces nos preocupamos y sentimos ansiedad por las incertidumbres de la vida en el encierro. 

Pero en medio de una pandemia mundial, también enfrentamos una amenaza más grande. Mientras algunas personas se sentían seguras en sus casas, miles luchaban por sobrevivir en un clima extremo. 

El 2020 nos dio una peligrosa mezcla de incendios forestales, olas de calor, huracanes y tifones que resultaron en grandes inundaciones en varias partes del mundo. 

Esta colección de fotos es para aplaudir a activistas y profesionales de la fotografía y video que arriesgaron sus vidas durante la pandemia para ser testigos de estos incidentes y para asegurarse de que fueran documentados para que el mundo los viera. Llegamos a un punto de inflexión climático y debemos actuar ahora.

Incendios en Australia. © Kiran Ridley / Greenpeace

Australia enfrentó incendios devastadores que destruyeron casi 11 millones de hectáreas y causaron al menos 29 muertos. Se estima que más de mil millones de aves, mamíferos y reptiles, muchos exclusivos de Australia, murieron o sufrieron graves consecuencias. Bomberos voluntarios del Servicio Rural de Fuego fueron testigos de cómo el “mega” incendio de Nueva Gales del Sur se acercó a los límites del pequeño pueblo de Tumbarumba en las Montañas Nevadas.

Pingüinos de la Antártida. © Abbie Trayler-Smith / Greenpeace

Pingüinos de barbijo y pingüinos Gentoo pescan en un iceberg cerca de la isla Media Luna. Estuvimos en la Antártida en la última parte de la expedición para proteger los océanos, un viaje de un año de Polo a Polo. Nos unimos a un grupo de científicos para investigar y documentar los impactos de la crisis climática en la zona. 

Deforestación en el Gran Chaco argentino. © Martin Katz / Greenpeace

El gran Chaco es el segundo bosque más grande de América del Sur, después del Amazonas. En el área habitan 3.400 especies de plantas, 500 especies de aves, 150 mamíferos, 120 reptiles y comunidades indígenas. En los últimos 3 años, Argentina perdió 8 millones de hectáreas de bosques por la agricultura y la ganadería intensiva. La deforestación empeora el cambio climático y genera fenómenos extremos como sequías y fuertes tormentas. 

Decoloración del coral en la Gran Barrera de Coral. © Victor Huertas / Greenpeace

La gran barrera de coral de Australia enfrenta su tercera decoloración en 5 años. En isla Magnética, peces damisela (Neopomacentrus bankieri y Pomacentrus moluccensis) y peces mariposa dorada (Chaetodon aureofasciatus) nadan al lado de corales Acropoca decolorados. 

Nuevos incendios en el Amazonas. © Christian Braga / Greenpeace

Cada año, Greenpeace Brasil sobrevuela el Amazonas para monitorear la deforestación y los incendios forestales. En julio del 2020, se hicieron sobrevuelos en los puntos con Deter (un sistema de detección de la deforestación en tiempo real) y alertas de incendios del Inpe (Instituto Nacional de Investigación Espacial) en los estados de Pará y Mato Grosso. Este año, al igual que el año pasado, los incendios en el Amazonas no son un accidente. Son generados intencionalmente por agricultores y acaparadores de tierras para expandir la frontera agrícola-ganadera y son empeorados por la agenda anti-ambiental de Bolsonaro. Las comunidades indígenas corren el mayor riesgo, ya que el fuego amenaza sus casas, sustento y salud. 

Fuertes lluvias causan destrucción en Kyushu, Japón. © Masaya Noda / Greenpeace

La temporada de inundaciones más devastadora de la historia está causando estragos en muchos países: China, India, Nepal, Bangladesh, Japón, Indonesia, Pakistán, Tailandia, Corea del Sur, Kenia, Sudán, Nigeria y Yemen. Globalmente, más de 50 millones de personas sufrieron los impactos de estas inundaciones y este número va a seguir aumentando, sobre todo teniendo en cuenta las evidencias de que la crisis climática va a empeorar si no hacemos nada para reducir las emisiones globales.

Acciones en el océano. © Andrew McConnell / Greenpeace

Activistas de Greenpeace abordan el barco frigorífico Taganrogskiy Zaliv (vinculado a Laskaridis Shipping Ltd.), para realizar una inspección. El barco estaba camino a dejar su carga y el barco Esperanza de Greenpeace estaba en la última parte de la campaña “Protege los océanos”, navegando del Ártico a la Antártida. Esta expedición de casi un año, la más grande hasta el momento, mostró las amenazas que enfrentan los océanos y sirvió para exigir un Tratado Global para proteger las aguas internacionales. 

Agricultura ecológica en Kenia. © Paul Basweti /Greenpeace

Quema de las hojas de Paw Paw para tener una consistencia de ceniza. Agricultores de Kenia aplican prácticas ecológicas para lograr más resiliencia y lidiar con el cambio climático. El sistema alimentario del país está devastado y la agricultura industrial amenaza su seguridad. Estas prácticas no solo afectan el ambiente, sino también a los pequeños productores que actualmente alimentan Kenia.

California de rojo. © David McNew / Greenpeace

Árboles incendiados a lo largo de la autopista de Los Ángeles, mientras los fuegos superan las 40 mil hectáreas en la mañana del 21 de septiembre, cerca de Wrightwood, California. 

Los incendios destruyeron gran parte del bosque nacional Angeles y amenazaron los históricos observatorios del monte Wilson. Los fuegos superaron las 40 mil hectáreas, convirtiéndose en los más grandes de la historia de Los Angeles. 

Este es solo uno de los incendios que azotó California en 2020. Las temporadas de incendios son cada vez más largas e intensas. El aumento de temperatura causado por la crisis climática seca los bosques y otras áreas naturales, haciendo más probable que se incendien. Las personas están perdiendo sus vidas, su casas, sus pertenencias y sustento. Están muriendo especies nativas y los bosques de los que todos dependemos están desapareciendo. Este año, con el riesgo adicional del COVID-19, las personas enfrentan un riesgo más a su salud, ya que aumentan los fuegos y la contaminación del aire. 

Desastre ecológico en Rusia. © Elena Safronova / Greenpeace

Kamchatka sufrió un desastre ambiental: animales del fondo marino aparecieron muertos en la costa. Por el momento se consideran varias hipótesis, como el derrame de sustancias tóxicas de un basural pesticida, derrames de otros objetos y proliferación de algas nocivas. No hay conclusiones, la investigación continúa. La oficina del fiscal admitió que las acciones del gobierno para averiguar las razones fueron inoportunas, al mismo tiempo que reveló muchas otras violaciones ambientales en Kamchatka. El gobierno decidió cerrar el basural pesticida y establecer un sistema de monitoreo para revelar los problemas en el océano de manera temprana.

Consecuencias de los tifones. © Basilio H. Sepe / Greenpeace

Tifones consecutivos azotaron Filipinas en noviembre, causando inundaciones que dejaron más de 3 millones de personas desplazadas. Hasta el 17 de noviembre, los daños a la agricultura alcanzaron los $256 millones y los destrozos a la infraestructura llegaron a los $165 millones. El presidente Duterte declaró en estado de calamidad a toda la isla de Luzon, para permitir la movilización de fondos de apoyo y recuperación. De todos modos, la población utilizó las redes sociales para exigirle al gobierno que se responsabilice por su falta de preparación y para que persiga la justicia climática.

Maravillas bajo el mar. © Paul Hilton / Greenpeace

Los manglares de Raja Ampat, Papua, Indonesia, son hogar de muchas especies exóticas y son vitales para la supervivencia de peces jóvenes. Desafortunadamente, este bello ecosistema está amenazado por los daños a los arrecifes de coral y por la contaminación plástica. 

Go to Source
Author: Lau Colombo

Las mejores fotos de acciones de Greenpeace 2020

El 2020 fue un año difícil. Las cuarentenas sanitarias y el distanciamiento social se convirtieron en la “nueva normalidad”, cambiando nuestras vidas como si estuviéramos viviendo en una película de ciencia ficción. 

A pesar de todos los obstáculos que enfrentamos este año, nuestros valientes voluntarios, voluntarias y activistas nunca dudaron en llamar la atención sobre la crisis climática. Te compartimos algunas de las mejores imágenes de las acciones que realizaron nuestros equipos de acción en todo el mundo durante el 2020.

Foto: Javier Gallardo / Greenpeace

Greenpeace Chile, junto al artista visual Caiozzama, exhibieron una obra de 15 por 15 metros titulada “Soltemos el agua” que busca alertar sobre la situación de crisis hídrica que atraviesa el país y la necesidad de incorporar el tema del agua en el redacción de una nueva Constitución. La obra muestra el agua liberándose de los captores que la han retenido durante mucho tiempo, bajo la atenta mirada de los ángeles y una divinidad hindú.

© Robert Ormerod / Greenpeace

Activistas y donantes de Greenpeace Reino Unido se reunieron afuera del Tribunal de Sesión de Edimburgo el primer día del juicio de Transocean, el operador de la plataforma de la petrolera BP. Esta compañía pidió a los tribunales escoceses que encarcelen al jefe de Greenpeace y castiguen al grupo de campaña con enormes multas. En junio pasado, los activistas impidieron, durante 12 días, que una plataforma de BP perforara nuevos pozos de petróleo en el Mar del Norte. Transocean consiguió un interdicto provisional, con el consentimiento de BP, que Greenpeace fue acusado de violar al continuar su protesta.

© Jongjin Lim / Greenpeace

Los jóvenes hicieron oír su voz a través de una proyección holográfica en la Asamblea Nacional de Seúl, en Corea del Sur. La proyección muestra a 33 jóvenes pronunciando discursos emocionales para instar a los políticos a actuar de inmediato contra la crisis climática.

© Bernd Hartung / Greenpeace

Greenpeace Alemania celebra la destrucción de las dos torres de refrigeración de la central nuclear de Philippsburg con una proyección con el mensaje: “Haciendo espacio para el cambio de energía” y #NOMONEYFORYESTERDAY. La planta de energía nuclear será desmantelada.

© Vincent Chan / Greenpeace

Dos paracaidistas de Greenpeace Hong Kong vuelan sobre la isla Lantau para exigir al gobierno que no avance con el proyecto de recuperación “Lantau mañana”. Este proyecto costará al menos 68.3 billones de euros y no solamente destruirá la biodiversidad y los ecosistemas marinos del país, sino que vaciará sus reservas fiscales.  

© Adhi Wicaksono / Greenpeace

Protesta en Jakarta contra la esclavitud moderna de los pescadores de Indonesia. La unión de trabajadores migrantes (SBMI), acompañados de activistas de Greenpeace, realizaron una protesta pacífica frente al Palacio Presidencial para pedirle al presidente que ratifique el proyecto de protección de los pescadores migrantes. De acuerdo al reporte de investigación realizado por la SBMI y Greenpeace, hubo al menos 11 tripulantes indonesios que fueron forzados a trabajar y hasta murieron en buques extranjeros. No es poco común que arrojen sus cuerpos a aguas internacionales.  

© Andrew McConnell / Greenpeace

Activistas nadan hacia la plataforma petrolera Dan Bravo en Dinamarca, sosteniendo banners con el mensaje “Fósiles o nuestro futuro”. Los activistas de Greenpeace Dinamarca nadaron desde el barco Rainbow Warrior hacia el campo petrolero en el mar danés del norte para ocupar pacíficamente la plataforma y exigir la prohibición inmediata de toda explotación de gas y petróleo en el país, seguida por el abandono progresivo de la producción de combustibles fósiles para uso doméstico y la expansión a gran escala de la energía eólica. 

© Dmitry Sharomov / Greenpeace

Activistas de Greenpeace Rusia sostienen un banner con el mensaje “El mundo está cambiando, ustedes no”, con el paisaje industrial de Norilsk de fondo. Norilsk es la ciudad más al norte del mundo, tiene 150.000 habitantes y es la segunda más poblada del círculo Ártico. Es una de las tres ciudades en la zona de permafrost continuo y la más contaminada de Rusia. Sufre muchos problemas ecológicos (contaminación del aire y el agua, lluvia ácida, smog) debido a la minería y las plantas metalúrgicas, propiedad de Norilsk Nickel. 

© Josh Edelson / Greenpeace

Activistas de Greenpeace Estados Unidos navegan en la bahía de San Francisco con un mensaje para el Congreso y la industria del petróleo. En el banner aparece el mensaje “Basta de petróleo, el futuro depende de ustedes”, al lado del Amazon Flacon, uno de los tantos tanques de petróleo crudo atascado en la costa de California mientras la industria se detiene. Esta acción ocurrió mientras el Congreso iniciaba las negociaciones del nuevo paquete de estímulo post COVID-19 y los petroleros realizaban un feroz lobby para asegurarse dinero de los contribuyentes para mejorar su obsoleto modelo de negocio. 

Greenpeace Filipinas se unió a la amplia protesta multisectorial en la Universidad de las Filipinas antes del quinto discurso sobre el estado de la nación del presidente Rodrigo Duterte. Junto con otros grupos, nuestros activistas están denunciando a la administración de Duterte por no liderar un gobierno más inclusivo, centrado en las personas y responsable, sobre todo a la luz de su respuesta militarizada a la pandemia del COVID-19  y de su intento de silenciar críticas y opiniones disidentes. 

© Gordon Welters / Greenpeace

En apoyo a la primera huelga digital por el clima en Berlín (Alemania), organizada por Fridays for Future, un activista de Greenpeace realizó imágenes fantasma de una demostración climática a primera hora de la mañana en el espacio delante del Reichstag. Mostró a la activista Greta Thunberg y reflejó escenas de la última marcha por el clima usando imágenes traslúcidas. Usaron un pixel stick para generar estos mensajes durante las horas del alba. 

Go to Source
Author: Lau Colombo

Declaración sobre multa de SMA a salmonera Mowi Chile (ex Marine Harvest) por fuga en 2018

Jaulas salmoneras instaladas en el sur de Chile © Martin Katz / Greenpeace

Santiago, 21 de agosto de 2020 – Ante la sanción de la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) a la salmonera Mowi (ex Marine Harvest), por la fuga de más de 690 mil salmones en julio de 2018, en Calbuco, Región de Los Lagos, Greenpeace señala:

“Desde Greenpeace, junto a comunidades locales afectadas por el escape y la ONG FIMA, nos hicimos parte en el proceso que desemboca en ésta sanción por parte de la Superintendencia. La multa que algunos han calificado como “histórica” representa menos del 10% de las utilidades que la empresa obtuvo durante el año 2019 (Reporte Anual Mowi 2019(ex marine harvest), por lo que no sólo es insuficiente, sino que no contribuye a que estos daños dejen de generarse. Los cargos por los cuales hoy esta empresa es sancionada son gravísimos, de acuerdo a la propia SMA. Hay una comprobada responsabilidad de la empresa que no cumplió con las obligaciones mínimas establecidas en la Resolución de Calificación Ambiental, poniendo en riesgo y dañando a la comunidad y ecosistemas”.

“La mínima sanción para un caso como este, donde las negligencias e incumplimiento han sido deliberados por parte de la empresa, es caducarles el permiso ambiental de funcionamiento (RCA) y esto está dentro de las atribuciones de la SMA y no se entiende por qué sólo aplicar multas económicas que en la práctica no sirven: las empresas las pagan con los beneficios económicos que obtienen burlando la ley y destruyendo el medio ambiente. Los daños que generan no son compensando por montos de dinero”.

“La sanción indica que la empresa utilizó datos de corrientes del año 2011 para una obra construida en 2017, sin seguir con las recomendaciones de la memoria de cálculo respecto de los fondeos del centro, además de presentar un desgaste de los materiales de unión y las redes a un solo año de haber instalado el centro. Un nivel de negligencia tal, y que denunciamos desde un comienzo, no puede ser pasado por alto con una multa, sino que, en atención a que una concesión marítima es una porción de mar que nos pertenece a todas y todos, estos actos deben sancionarse con la pérdida del permiso para operar. Acá no sólo se les debe caducar el permiso ambiental, sino también la concesión marítima”.

“Al continuar poniéndole un precio al daño de los ecosistemas marinos, seguiremos perpetuando el daño ambiental en todas las regiones donde opera esta industria. Muestra de ello es que a pocos kilómetros de donde sucedió este escape masivo, se repitió la misma historia dos años después, con una situación que tiene en vilo a las comunidades con 2.900 toneladas de salmones muertos en el fondo marino tras el colapso de un centro perteneciente a Blumar. Hoy resulta incomprensible estar hablando de multas mientras hemos tenido en los meses de pandemia: nuevos escapes, hudimiento de balsas con químicos, jaulas completas con 4 mil toneladas de salmones en descomposición en el fondo marino, muerte de ballena atrapada en redes, volcamiento de camiones con vísceras de salmón y un sin número de constantes daños. Es momento de decirle basta a la industria y sancionar adecuadamente”.

“Recordar que en el Estado de Washington por un escape de 263 mil salmones, se decidió frenar la expansión de la industria y poner termino a la totalidad de la industria de las salmonicultura en la zona al 2025. Acá en Chile, por el escape del triple de salmones, ni siquiera se cierra UNO de los más de 1.200 centros aprobados“.

Ante esta situación, Victoria Belemmi abogada de la ONG FIMA, indicó:

“El problema de los escapes de salmones, es que, tal como ha relevado la literatura científica, el daño ambiental no necesariamente es constatable de forma inmediata, siendo verificable hasta 5 años después. En este contexto, la presunción de daño ambiental contemplada en la Ley de Pesca, aun siendo deficiente para su objetivo de protección de los océanos, ya que solo exige recuperar el 10% de los peces escapados, establece un mínimo legal. Frente a un escape de casi 1 millón de salmones, Marine Harvest debía hacerse cargo de recuperarlos en un porcentaje muy pequeño y no lo hizo”.

Go to Source
Author: Prensa Chile

A %d blogueros les gusta esto: