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Sólo 7 países del mundo respiraron aire libre de contaminación el último año

Un nuevo estudio encontró que sólo 7 países se encuentran dentro del estándar internacional de calidad del aire. Ninguno de ellos es sudamericano.

Greenpeace Colombia exigió la urgente necesidad de que la Alcaldía de Bogotá garantice el derecho de los ciudadanos a respirar aire limpio y un ambiente saludable.
Dos activistas de Greenpeace subieron al Monumento de los dos Congresos para exigir medidas contra la contaminación del aire. Mostraron una pancarta con el mensaje “¿Buenos? Aires”.

De los 134 países y regiones supervisados por este reporte, sólo Australia, Estonia, Finlandia, Granada, Islandia, Isla Mauricio y Nueva Zelanda están por debajo del límite establecido por la Organización Mundial de la Salud (WHO por su sigla en inglés). 

El resto de las naciones respira aire de mala calidad debido a dos factores: la polución que está empeorando en muchos lugares debido al repunte en la actividad económica y el humo de los incendios forestales.

Deforestación y los incendios forestales en la Amazonia en julio de 2022.

Esto significa que el nivel de partículas diminutas en el aire expulsadas por automóviles, camiones y procesos industriales es tan alto que puede poner en peligro la salud de las personas.

Qué dice el reporte: ¿cuáles son los países con peor calidad de aire?

A pesar de que el aire del mundo es hoy, en general, más limpio que lo que ha sido durante el siglo pasado, hay muchos sitios donde la contaminación continúa siendo peligrosa. Pakistán es el que más polución sufre, con niveles de PM2.5 más de 14 veces más altos de lo que establece el WHO. Le siguen India, Tayikistán y Burkina Faso, de acuerdo al informe de IQAir.

Greenpeace Indonesia “¡Aire limpio ahora!” acción en Monas en Yakarta.

La mayoría de las naciones no logran cumplir con esta normativa de PM2.5, un tipo de partícula microscópica de hollín -tan pequeña que es menos ancha que un cabello humano-, que al ser inhalada puede causar una gran varieda de problemas de salud e incluso muertes, según el informe de IQAir, una organización suiza de calidad del aire que recopila datos de más de 30.000 estaciones de monitoreo en todo el mundo.

Incluso Canadá, uno de los países más ricos y desarrollados, que supo disfrutar durante mucho tiempo de uno de los aires más limpios de Occidente, tuvo sus peores índices el año pasado a causa de los incendios que azotaron sus bosques. 

El aire contaminado, un gran problema de salud pública

La contaminación del aire mata alrededor de 7 millones de personas al año en todo el mundo -más que el SIDA y la malaria juntos- . Esta triste realidad se hace más notoria en los países en desarrollo, donde se utilizan combustibles sucios para calefaccionar, iluminar y cocinar los hogares. 

Activistas de Greenpeace protestan ante la oficina del Ministerio de Salud de Indonesia en Yakarta vistiendo trajes que muestran el efecto de la contaminación por partículas PM 2,5 en el cuerpo humano y portando carteles que dicen “Yakarta bajo contaminación”.

La solución es mucho más sencilla de lo que parece. Basta con lograr la voluntad política para planificar y crear ciudades más amigables para los peatones y los ciclistas y menos dependientes de los coches. 

Al mismo tiempo, hay que cuidar el arbolado urbano existente y sumar más vegetación donde sea posible. Además de seguir reforzando la oferta de energías limpias en contraposición a los combustibles fósiles.

Greenpeace instaló una cápsula de aire limpio en Bogotá, con el fin de reconocer la importancia del aire limpio y la urgente necesidad de mejorar la calidad del aire en Bogotá.

Y tan importante como todo lo anterior, y como señala Aidan Farrow, científico senior de calidad del aire de Greenpeace Internacional, tener mejores monitoreos de la calidad del aire es fundamental

“En 2023, la contaminación del aire siguió siendo una catástrofe de salud global”, dijo, “el conjunto de datos globales de IQAir proporciona un recordatorio importante de las injusticias resultantes y la necesidad de implementar las numerosas soluciones que existen para este problema”.



Aculeo: Humedal Urbano

Súmate y firma para que la Laguna de Aculeo, el Estero Pintué y Santa Marta, sean declarados como Humedal Urbano urgente.


Involúcrate

Fuente: The Guardian

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Author: Meri Castro

5 productos de uso cotidiano que no sabías que no se pueden reciclar

La regla de las 3R propone un orden sobre cómo tratar los residuos. Como seguro habrás escuchado, empieza por Reducir, sigue por Reutilizar y, sólo a lo último, habla de Reciclar. Pero, ¿por qué es así? 

Porque el proceso de reciclaje es mucho más complejo de lo que sospechamos y, por eso, no todos los productos que están en el mercado pueden recuperarse y reinsertarse como materia prima. 

Te contamos algunos ejemplos de productos que están en nuestras vidas que no se puede reciclar – y aún así nos los siguen vendiendo-:

1. Pañales, compresas y tampones

Estos productos que desde hace algunas décadas facilitan la vida de muchas personas están en  gran parte hechos de distintos tipos de plásticos (como por ejemplo, polietileno, polipropileno y politereftalato de etileno, entre otros.)

Al ser desechables, las cantidades que se usan y desechan son enormes. Sin embargo, no son reciclables.

Por suerte, existen opciones para evitar las de usar y tirar. La copa menstrual, las toallas reutilizables para la gestión de la menstruación  o la ropa interior  diseñada para usar durante el período menstrual-cada vez son más usadas. Así como los pañales de tela -en versiones lindas, resistentes y prácticas- también son cada vez más elegidos por madres y padres.

2. Tetrapacks

Este tipo de envases está hecho de la mezcla de cartón, plástico polietileno y aluminio. Esta combinación que los hace óptimos para conservar alimentos líquidos y refrigerados, es lo que los hace casi imposibles de reciclar.

Sólo puede ser reciclado al 100% en plantas que cuentan con la tecnología necesaria, que también es más costosa, por este motivo no es tan común que se los procese. 

Elegir otro tipo de envases que sabemos son más fáciles de reciclar.

3. Chicles

Al estar hechos de goma, y al estar compuestos de un tipo de goma que le da elasticidad, el  proceso de degradación es muy complejo. De hecho, tarda mínimo cinco años en degradarse por completo. 

Lo ideal es tirarlo en la basura común y, si se puede, elegir alguna otra golosina (o si es por saciar el deseo de algo dulce, una rica fruta de estación).

4. Medicamentos

Se habla muy poco de los residuos que generan los medicamentos vencidos. Pero hay que decir que son bioacumulables y ecotóxicos, lo que significa que se acumulan en el tejido de los diferentes seres vivos, en el ambiente y modifican los ecosistemas.

Por eso no hay que eliminarlos a través del desagüe porque contaminan la flora y fauna de nuestros ríos y océanos. 

Presta atención por si hay farmacias o puntos limpios que los reciban para acercarlos y desecharlos de una manera adecuada. Y exige a las autoridades que generen legislación para gestionar estos medicamentos de manera responsable.

5. Encendedores desechables

Los últimos objetos de la lista son los encendedores plásticos. Si bien tiene componentes reciclables, pero por su composición los encendedores en su conjunto no son recuperados. 

Desde ya, desde el lado de los y las consumidoras podemos aplicar el consumo responsable pero se necesita que empresas y gobiernos hagan su parte.

Fuente: National Geographic

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Author: Meri Castro

Sombra climática, la nueva medida ambiental que desplaza a la huella de carbono

A medida que nos adentramos en estos tiempos de crisis climática global, se imponen nuevos desafíos que llevan también a revisar las ideas, soluciones y herramientas con las que buscamos crear conciencia e incentivar a la acción.

Una sombra de un activista de Greenpeace Indonesia sostiene una pancarta que dice “Esta máquina lucha contra el cambio climático” durante la conmemoración del Día Mundial de la Bicicleta y el Día Mundial del Medio Ambiente en Yakarta.

Por bastante tiempo, las calculadoras de huella de carbono han ayudado a entender cuánto cada persona contribuía al problema del cambio climático para buscar, luego, mejorar hábitos. 

Al día de hoy, cientos de estas calculadoras están online y si contestas qué transportes usas más a menudo, qué dieta lleva y si lavas tu ropa con agua caliente o fría tendrás tu medida de sustentabilidad

Pero la realidad es más compleja de lo que la huella de carbono y las calculadoras pueden asimilar. Y las medidas que se necesitan para frenar los peores escenarios de esta crisis requieren un cambio.  

De ahí, emerge un concepto nuevo y más integrador, el de “sombra climática”. 

¿Qué es la sombra climática?

Es un concepto más holístico que el de huella porque busca trazar un panorama completo sobre la suma de todas las decisiones que toma cada persona y del impacto que tienen en el planeta. Fue acuñado por primera vez por la escritora estadounidense Emma Pattee

En un artículo que Pattee escribió en 2021, detalló: “[Tu sombra climática es] una forma que se despliega detrás tuyo. Adonde vayas, te sigue también, abarcando no sólo cuánto usas el aire acondicionado o tu coche, sino también cómo votas, cuántos hijos decidiste tener, dónde trabajas, cómo inviertes tu dinero, cuánto hablas sobre cambio climático, y si tus palabras amplifican la urgencia, la apatía o la negación”.  

Cuanto más grande sea tu sombra, más grande es tu impacto individual positivo al hacer cosas buenas por el planeta. 

Para que se entienda aún mejor, mientras que la huella de carbono puede achicarse si instalas un panel solar en el techo, al contrario de esto, tu sombra climática crecería con esta acción e incluso cuando les comentas a tus vecinos sobre esta acción para cuidar al ambiente. 

Es que ya el solo mensaje que envía ver un panel solar funcionando en tu casa influye en tu sombra, haciéndola más amplia. (De hecho, existen estudios que demuestran que usar energía limpia en los hogares incentiva a otros residentes cercanos a imitar este buen hábito).

En otras palabras, en vez de incentivar sólo acciones individuales, tu sombra climática llama a inspirar a que otros sean más sustentables, sea algo que buscas a propósito como si no. 

El problema con la huella de carbono

Las calculadoras de huella de carbono, por su propia naturaleza, resaltan las acciones individuales e ignoran la responsabilidad de las grandes industrias como el rol que juegan los gobiernos en regularlas. 

Greenpeace Indonesia celebra un Festival de Verano 2.0 sostenible que utiliza energía 100% renovable en el lado del área de la central eléctrica de carbón Celukan Bawang del 23 al 25 de agosto de 2019.

De hecho, una de las críticas que se le hace a esta herramienta es que fue cooptada por las compañías de petróleo para redireccionar la culpa y la atención bien lejos de ellas mismas y ponerla sobre los consumidores

Otro de los aspectos controversiales es su forma de medir la huella. No tienen en cuenta que hay quienes tienen una mayor huella de carbono porque tienen pocas opciones entre las que elegir. Tal vez se conducen muchos kilómetros porque no hay servicios públicos de transporte o tienen comidas que implican gran uso de recursos porque no hay variedad de vegetales disponibles en su zona.

Los yakartanos cruzan el distrito comercial de Sudirman en Yakarta.

Éste desequilibrio en el concepto es lo que molestó a Pattee. Entonces, la escritora entendió que, al final, “gran parte de nuestra huella de carbono se define por fuerzas que están fuera de nuestro control. Nosotros no definimos en cómo las ciudades se diseñan ni cómo funciona el transporte público. Ni siquiera controlamos en qué país nacemos”.

Se basa en esto para defender este nuevo concepto que incorpora y que resulta más preciso para reflejar el impacto más amplio que las personas tenemos en el entorno (desde cuánto reciclamos o si usamos tazas de café no biodegradables). 



Conoce tus opciones

Fuente: National Geographic

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Author: Meri Castro

Vacaciones en el mar ??: activa estas 5 ideas para cuidar la vida marina ?

La playa es el destino perfecto para gran parte de las personas que veranean cada temporada. Olas, sol, arena y relax son un combo indiscutido al que en esta nota le añadimos un elemento más: el turismo responsable. 

Si estás por viajar a la costa, te proponemos poner en práctica estos tips sustentables para  disfrutar sin dañar a la naturaleza.

Respetar el ecosistema marino ?

Para guardar el recuerdo de ese lugar soñado o de tal momento único mejor tomar lindas fotos que llevarte algún elemento natural de la playa porque cada caracola, rama o piedra cumple un propósito. 

Por ejemplo,  con el paso del tiempo las conchas se degradan y se convierten en arena. Esto ayuda a mantener los bancos de las playas para que podamos regresar a nuestros lugares favoritos año tras año. Incluso, otros tipos de conchas ayudan a criaturas como cangrejos ermitaños a encontrar un hogar a medida que crecen.

Por hermosas y tentadoras que sean, deja las conchas en las playas. Tampoco extraigas seres vivos de su hábitat, deja las piedras o rocas en su sitio y cuida de las plantas, algas y corales.

Convivir con los animales silvestres ?

La regla de oro en este caso es: mantener la distancia con todos los animales silvestres. Si te cruzas con peces, reptiles, aves, anfibios e incluso monos, aprecia su belleza y mira su comportamiento sin interferir en sus lugares y acciones.

Es sencillo, hay que respetar su espacio para tener una convivencia feliz. En especial, si alguna especie está en momentos sensibles como el apareamiento, la anidación o el cuidado de sus crías. 

Lo mismo si vas a hacer snorkel o buceo, disfruta de la vida marina sin tocar corales, mejillones u otros animales marinos. 

No participes en actividades ruidosas de deportes acuáticos, como motos acuáticas.

No ofrecer ningún tipo de alimento a los animales silvestres ?

Alimentar a animales salvajes es una mala idea y esto vale para todas las especies sea cual sea el lugar de dónde estén. 

Si les das comida lejos de generar un beneficio para ellos estarás haciendo todo lo contrario.  Por un lado, pueden acostumbrarse, lo que los hace perder su capacidad de caza -y con ello su sobrevivencia-, y podría también interferir con sus ciclos migratorios, lo que afectaría su reproducción y con ello la conservación de la especie.

Por otro lado, si esto se vuelve una costumbre, los animales no solo se acercarán constantemente a los humanos, ya que serán asociadas con alimento, sino que las personas podrían incluso llegar a ser atacadas por el animal.

Menos plásticos, más reutilizables ?

Este hábito está en la base de todo estilo de vida sustentable y no se suspende por vacaciones. Aún más cuando se sabe que la basura plástica es uno de los materiales que más contaminan los océanos. 

Por eso, llevar tu kit de reutilizables (botella, cubiertos, bolsa de tela, sorbete de metal, vianda, etc.) es tan importante para evitar productos desechables que si son mal gestionados, terminarán sumándose a la marea plástica. 

Asegúrate de que tu basura no contamine el mar ?

Además de evitar generar desechos, es importante llevarte contigo aquellos que sí generes. Es más, si te animas a dar un paso más, también puedes juntar la basura que veas en tu camino aunque no la hayas arrojado tú ?.

Por supuesto, la mayoría de las áreas públicas cuentan con cestos. Si eliges tirar tus residuos en ellos, cuida que no estén rebalsando porque en ese caso tu esfuerzo no servirá de mucho y es probable que lo que dejes termine contaminando el mar de todas maneras.

Protección solar amigable ?

Está comprobado que algunos de los componentes de los protectores solares que se venden en el mercado quedan en el agua y terminan afectando a la fauna y flora subacuática. 

Por eso,  la próxima vez que tengas que comprar crema solar, presta atención a la etiqueta y evita las que tengan estos químicos dañinos para los océanos: oxibenzone, octinoxate, octocrylene, parabenos, triclosán

Aprovechemos estas vacaciones para conectar con el mar desde un lugar de cuidado y admiración y no olvidemos que la vida que lo habita nos necesita más que nunca ??.



Exige #NoMásSalmoneras 

Cuida nuestro Mar Patagónico.


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Author: Meri Castro

Por qué Greenpeace pide a los gobiernos que reduzcan la producción de plástico al menos un 75% para 2040

El Tratado Mundial sobre los Plásticos es una oportunidad única para proteger a las personas y al planeta de la crisis climática y del plástico.

Nota escrita por Graham Forbes, Jefe de Delegación de Greenpeace en las negociaciones del Tratado Mundial sobre los Plásticos y Director de la Campaña Mundial sobre los Plásticos de Greenpeace Estados Unidos.

Los datos son claros. La producción mundial de plástico se duplicó entre 2000 y 2019, alcanzando los 460 millones de toneladas (Mt) anuales, y si no se toman medidas se prevé que casi se triplique para 2050 y que consuma el 13% o más del presupuesto de carbono que le queda a la Tierra para mantener el calentamiento por debajo de 1,5 °C.

Esta producción incontrolada de plásticos está acelerando la triple crisis planetaria –cambio climático, contaminación y pérdida de biodiversidad-, amenazando la salud humana a una escala inimaginable y exacerbando la desigualdad racial, de género y económica en todo el planeta.

Gestión de residuos y reciclables en Bogotá, Colombia

A medida que nos dirigimos a la tercera ronda de negociaciones internacionales para un tratado mundial sobre los plásticos en Kenia, los líderes mundiales deben asumir la realidad de que la única manera de abordar la crisis de los plásticos y evitar los peores efectos de la emergencia climática es establecer normas ambiciosas que reduzcan significativamente la cantidad de plásticos producidos. Los líderes mundiales tienen la oportunidad de ser ambiciosos y, si fracasan, todos saldremos perdiendo.

Reducir la producción de plástico al menos un 75% para evitar lo peor de la crisis climática

Si analizamos la crisis de los plásticos únicamente desde el punto de vista del clima, los mejores modelos disponibles (Eunomia y Pacific Environment) nos indican que será necesario reducir la producción de plástico en un 75% para 2050 a fin de mantener el calentamiento en 1,5 ºC y evitar los efectos más graves de un planeta que se calienta rápidamente. El informe Global Stocktake on climate change, publicado más recientemente, afirma que la ventana para mantener el calentamiento en 1,5 ºC se está cerrando rápidamente, y ofrece otra dura llamada de atención: el mundo tiene que hacer mucho más, mucho más rápido, para proteger la vida en la Tierra.

El establecimiento de un objetivo mundial para reducir la producción de plástico en al menos un 75 % de aquí a 2040 responde a este llamado a una acción internacional audaz y ambiciosa. Hacerlo no solo ayudará a los países a cumplir sus objetivos climáticos, sino que creará empleo, desbloqueará nuevos niveles de innovación y hará avanzar soluciones reales hacia economías bajas en carbono, libres de tóxicos y basadas en la reutilización.

Un tratado que defienda los intereses de las comunidades y los trabajadores afectados, no los de la industria de los combustibles fósiles

Como era de esperar, las empresas de combustibles fósiles están utilizando el libro de jugadas climático para sofocar la ambición y convencer a los gobiernos para definir lo que es posible por lo que les trae beneficios a corto plazo. Varios de los informes de alto nivel destinados a informar sobre las negociaciones del tratado proceden de una consultora vinculada a la industria del petróleo y el gas, y abocan al mundo al fracaso al proteger el statu quo y restar importancia a la necesidad de abordar directamente la producción de plástico. Los líderes mundiales deben rechazar este enfoque fundamentalmente derrotista.

Con décadas de experiencia en las negociaciones sobre el clima, sabemos que necesitamos normas ambiciosas y acordadas a escala mundial que reduzcan la producción de plástico y aceleren una transición justa que dé prioridad a los intereses de quienes menos han contribuido a causar esta crisis, pero están pagando el precio más alto.

Activista de Greenpeace en un relleno sanitario enTurquía

La mesa está puesta. Ahora debe empezar el verdadero trabajo

El recientemente publicado “Borrador Cero” del tratado incluye la arquitectura jurídica básica necesaria para establecer un ambicioso objetivo de reducción mundial de la producción de plástico. La mesa está servida y lo que más se necesita es el valor de ser ambiciosos.

El Tratado Mundial sobre los Plásticos es una oportunidad única para resolver la crisis de los plásticos. Junto con nuestros aliados del movimiento Break Free from Plastic y los millones de personas que están actuando, podemos lograr un ambicioso Tratado Mundial sobre los Plásticos que cierre el grifo de los plásticos y ponga fin, por fin, a la era del plástico.

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Author: Editor