Durante agosto estamos conmemorando el Mes del Gato Andino en Greenpeace. Para aprovecharlo como corresponde, el mismo Fantasma de Los Andes (tal como se lo conoce por ser muy escurridizo y por sus marcados hábitos nocturnos) bajó de la cordillera para hablar con nuestros seguidores a través de las redes sociales y sumarse a distintas acciones de difusión.
Sin dudas, no hay nada como tener al mismo protagonista de esta historia para generar más conciencia respecto a las amenazas que vive su especie y también su hábitat, producto del avance del proyecto minero Los Bronces Integrado a solo 50km de la ciudad de Santiago.
Para empezar su mes, nos visitó en nuestra oficina
Después fue la estrella en el festejo del Día de la Niñez en Plaza Ñuñoa, donde se acercaron familias que querían conocer más sobre nuestro querido amigo. Además, quienes asistieron se llevaron de regalo máscaras inspiradas en el Gato Andino, que lucieron niños y niñas en una jornada que se vivió con mucho entusiasmo.
¡Todavía hay más! Se lanzó un corto animado en el que el mismo gato andino nos cuenta por qué su especie está en peligro por la presencia de las amenazas de la minería, que avanza y destruye sin importarle dañar su hogar.
Este mes especial continúa. Te invitamos a seguir las actividades que vendrán desde nuestro Instagram y Tik Tok
Más sobre el Gato Andino
El gato andino habita en las montañas de nuestro país -así como en las de Argentina, Bolivia y Perú-. De hecho, hace poco se registró su presencia en Yerba Loca, en plena Región Metropolitana.
Se trata de la especie de felino más amenazado de América: cuenta con menos de 1.400 ejemplares adultos vivos en el mundo, lo que nos enfrenta a la enorme responsabilidad de hacer todo lo posible para sacarlo de esta categoría.
Las principales causas de que su población se encuentre en peligro son la destrucción, fragmentación y contaminación de su hábitat, que en Chile están ligadas primordialmente con la actividad minera en estos ecosistemas.
La buena noticia es que puedes hacer algo ahora para protegerlo: firma la petición para frenar la expansión de Los Bronces y proteger el hábitat del Gato Andino
La contaminación del aire es una crisis silenciosa y generalizada pero que afecta más al Sur Global. Es decir que, en particular, quienes vivimos en Latinoamérica, el Sudeste Asiático y Medio Oriente, respiramos aire que es peligroso para su salud, minuto a minuto.
Tanto es así que hace apenas unos meses, se comprobó que sólo 7 países estaban dentro del estándar internacional de calidad del aire, según el informe de IQAir, una organización suiza de calidad del aire que recopila datos de más de 30.000 estaciones de monitoreo en todo el mundo.
En vistas de que se conmemora cada 14 de agosto el Día Interamericano de la Calidad del Aire y que pronto, el 7 de septiembre, el calendario de la ONU marca el Día Internacional del Aire Limpio para un Cielo Celeste, repasamos los severos impactos que tiene este tipo de polución.
Una emergencia de salud pública mundial justo delante de nuestros ojos
Estamos ante una situación crítica que se repite en distintas partes del planeta. Al punto que se cobró alrededor de 8,1 millones de muertes sólo en el año 2021, lo que lo convirtió en el segundo factor de riesgo, según estimó el State of Global Air report 2024 (Reporte sobre el Estado Global del Aire en español), publicado recientemente por el Health Effects Institute.
El reporte da cuenta también que, de este total, las enfermedades no transmisibles -incluidas las cardíacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes, cáncer de pulmón y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)- representan casi 90% de la carga de morbilidad causada por este fenómeno.
Y no sólo eso, el estudio muestra que más de 700.000 muertes de niños menores de 5 años en 2021 estuvieron relacionadas con la contaminación del aire, lo que representa el 15% de todas las muertes mundiales en niños menores de cinco años. Esto implica la muerte de 2.000 niños cada día por este problema.
El mismo informe remarcó que los países de ingresos bajos y medios, en especial los del Sur de Asia y África, son los que sufren la mayor carga de enfermedades relacionadas a la polución del aire, y resaltó la urgencia de mejorar los sistemas de monitoreo e intervención en estos casos.
El caso de Chile
Chile enfrenta un “escenario preocupante” según describe Silvana Espinosa, vocera de Greenpeace Chile porque “De hecho, en 2023 -en la Región Metropolitana- se registraron 17 episodios críticos: dos preemergencias y 15 alertas ambientales; mientras que en lo que va de este año se han decretado ya 21 alertas ambientales y seis preemergencias”.
“La particularidad de las condiciones geográficas de la capital, de valle angosto y rodeado por un cordón montañoso, propician que en la zona urbana se acumule la contaminación atmosférica, caracterizada por altos niveles de MP 10 y 2.5, considerados los más peligrosos para la salud, que derivan en los episodios de alerta, preemergencia y emergencia ambiental”, puntualiza.
Además, Espinosa reflexiona sobre los posibles efectos de estos niveles de contaminación entre sus habitantes: “Cada vez más estudios revelan lo perjudicial que es la polución atmosférica en la salud de las personas y la enorme cantidad de enfermedades y patologías que se desprenden de ello, siendo responsables de millones de muertes cada año”.
Si a esta situación alarmante se suman nuevos permisos a industrias que seguirán contribuyendo a la emanación de contaminantes tóxicos en la región, como ocurrió, por ejemplo, con la aprobación de la expansión del proyecto minero de Los Bronces, en la comuna de Lo Barnechea, el cuadro se hace más acuciante.
En este sentido, puedes hacer algo ahora mismo para cuidar el aire de la ciudad de Santiago.
Firma la petición para frenar la expansión del proyecto Los Bronces y protege el aire y el agua de toda la ciudad de Santiago.
El costo en salud de los combustibles fósiles
En el centro de esta crisis está la quema de combustibles fósiles para generar energía y para el transporte. El carbón, el petróleo y el gas están contaminando nuestro aire y acelerando el cambio climático.
Marcha en Buenos Aires, Argentina, contra la exploración petrolera costa afuera.
Planta térmica NTPC, distrito de Korba en Chhattisgharh, India.
En India, las centrales eléctricas de carbón y las emisiones del transporte cubren las ciudades con smog. Las familias sufren, los niños respiran con dificultad y los ancianos luchan por respirar. En Sudáfrica, el mismo tipo de centrales eléctricas emiten nubes de contaminantes, asfixiando a las comunidades y oscureciendo los cielos. En partes de América del Sur y el sudeste asiático, las comunidades sufren bajo la misma mezcla tóxica.
Por todo esto, abordar la crisis de la contaminación del aire es una cuestión de justicia climática. El Sur Global lleva la peor parte debido a las actividades industriales que se realizan bajo pocos controles, las regulaciones débiles y la falta de acceso a tecnologías limpias.
Sin embargo, hay mucho por hacer y todos (los gobiernos, las corporaciones y la ciudadanía) tienen un rol importante a cumplir:
Los gobiernos deben hacer cumplir las directrices de calidad del aire de la OMS, invertir en energía limpia y promover el transporte sostenible.
Las corporaciones deben mejorar sus prácticas reduciendo las emisiones de forma rápida y apoyando leyes para hacer que nuestro aire sea más limpio.
Los individuos pueden contribuir abogando por políticas de aire más limpio, utilizando el transporte público y apoyando iniciativas de energía renovable.
Hablar de las emisiones de los gases que hacen que la temperatura de nuestro planeta aumente (es decir, que aceleran el cambio climático) podía ser algo demasiado abstracto y difícil de imaginar. Hasta ahora.
Imagen: NASA’s Scientific Visualization Studio
Con el nuevo video lanzado por la NASA ya se puede ver cómo circulan y se arremolinan por la atmósfera terrestre las emisiones de dióxido de carbono (CO2) las mismas que genera el transporte, la producción y consumo de energía, la basura que se descompone en los vertederos, etc. y que calientan la Tierra a un ritmo alarmante-.
De esta manera, y por primera vez, se revelan patrones de viento y circulación atmosférica que antes eran invisibles para los científicos. Esto fue posible gracias a que el material tiene una resolución más de 100 veces superior a los modelos meteorológicos típicos.
El trabajo audiovisual, llevado a cabo por el Estudio de Visualización Científica de la agencia espacial de Estados Unidos, se hizo en base a los datos obtenidos entre enero y marzo de 2020.
Vale decir que de esa fecha a esta parte, las emisiones de CO2 continuaron aumentando al punto que 2023 fue el año más caluroso jamás registrado.
Los detalles de la contaminación de CO2 en el mundo
Se trata de un video de alta definición que permite hacer zoom y ver con claridad cómo el dióxido de carbono sube desde centrales eléctricas, los incendios forestales y las ciudades, y se esparce por todos los continentes y océanos.
El modelo permite traducir en imágenes los datos que muestran que los países que más emisiones de CO2 aportan son China (33 %) y Estados Unidos (12 %) . Así como visualiza que en Estados Unidos, el sur de Asia y China, la mayoría de las emisiones provienen de la industria, las centrales eléctricas y el transporte.
En contraste, puede verse que en África y Sudamérica, las principales fuentes son las quemas agrícolas y los incendios forestales. Inclusive, los datos muestran un patrón de “pulsación” relacionado con que los incendios tienden a encenderse durante el día y apagarse por la noche, y también por la fotosíntesis y respiración de las plantas, que absorben CO2 durante las horas de luz y lo liberan durante las de oscuridad.
Con este material tan novedoso, desde la NASA esperan que sirva para informar al público y ayudar a los científicos a comprender mejor cómo interactúan las diversas fuentes de gases de efecto invernadero.
El Día del Sobregiro de la Tierra, una fecha que visibiliza que, como sociedad global, nuestra forma de consumir está fuera de control y esto genera una presión extra sobre el planeta. Este 2024 se adelanta en relación a 2023 siendo el 1 de agosto la fecha en la que la demanda de recursos ecológicos por parte de la humanidad supera los recursos que la Tierra puede regenerar en ese año.
Estamos demandando los recursos de 1.7 planetas Tierra para cubrir nuestras necesidades. Así lo calcula la Red Global de la Huella Ecológica(Global Footprint Network), organización internacional especializada en temas de sustentabilidad.
Esto quiere decir que para producir todo lo que consumimos en un año a nivel mundial, lo que genera la naturaleza a su ritmo natural no nos alcanza. Por ende, a partir de hoy estamos pidiendo prestados recursos de nuestro futuro cercano.
El sobregiro ecológico, explicado en ejemplos
La sobreexplotación de los sistemas naturales es posible porque la humanidad aún puede tomar más de lo que se está renovando a paso lento en las plantaciones, los cursos de agua, las selvas, etc.
Pero, ¿cuándo estamos usando más de lo que debemos? Por ejemplo, cuando con determinadas prácticas intensivas de producción de granos y cría de ganado no se cuida la capa fértil del suelo. Entonces, cuando no se piensa en regenerar eso que se utilizó, se terminan desertificando miles de hectáreas de campos que quedan inutilizados para siempre.
Otro caso es el de la pesca indiscriminada, que se practica a gran escala, y que altera el equilibrio de los ecosistemas marinos afectando a las poblaciones de peces y poniendo en peligro la fuente de alimento de millones de personas.
Alex Hofford / Greenpeace
Este abuso también ocurre con la tala de árboles para producir papel o madera virgen en zonas donde no está autorizado hacerlo. Así, se aniquilan bosques enteros (pulmones del mundo), dejando sin hogar a la fauna y flora que lo habita y rompiendo el equilibrio natural que sostienen.
Estas prácticas tan poco éticas suelen basarse en la idea de que los recursos que la naturaleza nos brinda son infinitos. Pero esto no es así y las pruebas están a la vista.
Es indudable que desde que el mundo natural fue sometido al ritmo acelerado de la economía de mercado (consumo irreflexivo y descarte rápido) el resultado ha sido ganancias colosales para pocos y triple crisis planetaria para todos (cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación.)
El Día del Sobregiro de la Tierra es el momento perfecto para entender que este accionar no podrá sostenerse por mucho tiempo más. No debemos esperar a que los sistemas naturales ya no puedan regenerarse, para preguntarnos ¿y ahora qué?
Expertos de la Universidad de Talca indican que lo más probable es que La Niña ocurra en ciclos consecutivos, llegando a manifestarse hasta tres veces seguidas según ocurrió en años anteriores. Contrario a lo que ocurre con El Niño, el cual no se ha manifestado de forma consecutiva. La Niña traería consigo una importante disminución de precipitaciones en el país.
El Niño y La Niña son fenómenos naturales que implican variaciones en las temperaturas de la superficie y subsuperficie del océano Pacífico ecuatorial. Estos eventos influyen significativamente en la atmósfera, provocando alteraciones en los patrones climáticos habituales en diversas regiones del mundo.
Los pronósticos iniciales sugerían que la fase de La Niña ya estaría presente en nuestro país. No obstante, según informes de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), su llegada se ha retrasado. La NOAA destaca que hay un 70% de probabilidad de que La Niña se instale entre agosto y octubre, y que perdure durante el verano austral.
De acuerdo con el informe de Meteored, se espera que este fenómeno resulte en un verano con temperaturas máximas inferiores a las registradas en 2023/2024. Asimismo, se prevé un incremento en los episodios de contaminación del aire, especialmente en la zona central y sur del país, debido a la estabilidad atmosférica.
Esta llegada de La Niña en los próximos meses nos recuerda la precaución con la que debemos mirar las lluvias vividas en los últimos meses.
“Si bien, ha sido un gran alivio contar con dichas precipitaciones, no podemos pensar que la situación de mega sequía que se vive en la zona central de nuestro país, se ha acabado”, aclara al respecto la geógrafa y vocera de Greenpeace, Silvana Espinosa.
Cajón del Maipo.
De hecho, muy por el contrario, según la NOAA, existe un 70% de probabilidad de que este fenómeno se establezca en Chile entre agosto y octubre y esta fase se caracteriza por presentar menores precipitaciones se asocia por tanto, a condiciones que profundizarán la sequía.
“Por lo que se vuelve urgente caminar hacia medidas que nos ayuden a cuidar el agua en todas sus formas. En este contexto resulta tan preocupante que el gobierno haya aprobado la expansión de la mina Los Bronces, considerando que esto impactará en nuestros glaciares y por supuesto en el agua”, declara Espinosa.
El proyecto tiene la potencialidad de ocupar más de 1.300 l/s, cantidad de agua equivalente al consumo diario de la población sumada de Viña del Mar y Valparaíso.
“En momentos de crisis climática no podemos permitir que proyectos como este avancen, puesto que La Niña sólo agudizará la crisis hídrica, y es nuestro deber oponernos a proyectos como este, puesto que aumentan nuestra vulnerabilidad para enfrentar las consecuencias del cambio climático”, advierte la vocera de Greenpeace Silvana Espinosa.
Uno de los objetivos de la campaña que Greenpeace Chile está empujando por estos días, “Subamos la voz, bajemos Los Bronces”, precisamente radica en aquello: proteger de forma determinada las reservas de agua de la capital.