Archive for Clima y Energía

Día Mundial de la Tierra: reconectar con lo natural para sanar el planeta

© Eduardo Bodiño

Hoy celebramos el Día de la Tierra, nuestro hogar ??

Desde hace 53 años esta fecha se conmemora para recordar -al menos una vez al año- que la vida humana -nuestra vida- no es posible sin la Madre Tierra y todo lo que nos provee. 

Esta vez el lema elegido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) es “Invertir en nuestro planeta”. La propuesta es motivar a cada persona a comprometerse y apoyar soluciones y acciones que hagan frente al cambio climático y a otros problemas ambientales en todos los niveles (empresarial, finanzas, gobiernos locales y nacionales).

© Pablo Rodrígruez Merkel

Es sabido que no se cuida aquello que no se ama. Por eso, para que más ciudadanos y ciudadanas quieran “invertir en el planeta”, creemos que lo primero es ayudar a reparar la relación con la Madre Tierra. 

Esta relación se rompió porque en la sociedad de mercado nos enseñaron que la naturaleza es algo separado de las personas. Apenas un reservorio de recursos naturales infinitos de los que podemos tomar todo sin dar nada a cambio. 

Claro que esto no es cierto. Muy por el contrario, somos uno con la Tierra y sólo reconociéndolo podemos empezar a crear una sociedad sustentable que asegure un futuro vivible. ¿Y qué mejor día para empezar que hoy? 

Volver a ser sensibles al mundo natural 

Podemos decir que si cada persona es un integrante más del elenco estable de la naturaleza, cuidar de nuestro entorno es cuidarnos a nosotros mismos. Entonces resulta evidente que mantener esa premisa en olvido permitió usar al mundo natural sin reparos, como si estuviera sólo a nuestro servicio. 

En busca del supuesto “progreso”, talamos bosques enteros, explotamos montañas, sacamos petróleo de lo más profundo del suelo,  tiramos basura en cualquier lugar y cultivamos regando con veneno.

Tanto exigimos al planeta, que hace varios años venimos consumiendo por encima de su capacidad de regeneración. A lo que hay que sumar el gran daño que todas las actividades humanas ocasionaron (léase calentamiento global y crisis climática.) 

A esto le sigue la triste historia que ya conoces: ecosistemas en jaque, extinción de especies animales y vegetales, contaminación del aire, agua y suelo, etc. Nada parece frenar nuestra carrera, ni siquiera el hecho de que es la propia supervivencia de nuestra especie la que está también en peligro

Pero aún podemos cambiar el final de esta historia. ¿Cómo? Volviendo a sentir la conexión con la Pachamama. Basta con acercarnos a un espacio natural (puede ser la plaza más cercana o el patio de tu casa) y observar lo que ocurre alrededor: las hormigas que van en busca de comida, los pájaros, los árboles mecidos por el viento, las nubes en el cielo. 

Valorar lo natural nos llevará a cuidar y preservar lo que tenemos. De lo individual a lo grupal, la progresión se irá dando. Encontrarás a más hombres y mujeres con tus mismos intereses, apoyarás causas, comprarás de manera consciente, reciclarás… 

Sin darte cuenta, conformarás parte de esa masa crítica para que, como sociedad, nos despeguemos de la lógica del mercado (que necesita de consumidores siempre insatisfechos y trabajadores incansables). De esta forma, podremos buscar un ritmo que se acerque más a los de la naturaleza. Sólo así podremos darnos a la tarea de restaurar y regenerar la Tierra. 

Estamos seguros de que ejercitar la sensibilidad nos llevará a imaginar juntos otras formas de vivir y organizarnos.  

Ritual para agradecer 

Antes de seguir, creemos que es importante empezar por agradecer a la Tierra por ser nuestro sostén, por brindarnos alimento, agua y aire. 

Dar gracias es una buena forma de reconocer todo lo que sí tenemos. Y nos permite entender que la abundancia no está dada por los objetos ni la productividad, sino por los afectos, los momentos y la armonía que tengamos en nuestra vida. 

Por eso, puedes decir en voz alta o repetir para adentro:

Gracias Tierra querida por ser hogar de toda clase de seres maravillosos y por seguir dándonos todo a pesar de los tratos que recibes ? .

Si quieres, enumera todas aquellas cosas por las que hoy das las gracias y llénate de gratitud.

¡Ve por más! 5 formas de invertir en nuestro planeta

Sigamos haciendo con cada acción que el Día de la Tierra sea todos los días.

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Author: Meri Castro

Dengue, un síntoma del cambio climático ¿Cómo se relacionan?

Foto del año 2016 provista por el Centro de Control y Prevención de Enfermedades que muestra a una mosquita Aedes aegypti alimentándose de la sangre de una persona.

Hace poco un estudio científico confirmó que el cambio climático está afectando nuestra salud. Una de las formas en que esto se manifiesta es en la incidencia de enfermedades infecciosas por más tiempo. Mientras en Argentina se vive el brote de dengue más grande de la historia, volvemos a este tema urgente. 

El cambio climático, la deforestación y la urbanización son algunos de los mayores factores de riesgo detrás del aumento de casos de virus como dengue, zika y chikungunya en todo el mundo, alerta un estudio hecho por la Organización Mundial de la Salud. 

Además, se comprobó que estas infecciones causadas por el mosquito transmisor Aedes, que prosperan en climas tropicales y subtropicales, aumentaron dramáticamente en las décadas recientes

Y la tendencia continúa. Las últimas cifras muestran que cerca de la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer dengue, la enfermedad más común que se trasmite entre mosquitos y personas, con un estimativo de entre 100 y 400 millones de infectados por año.

El dengue prolifera de la mano del cambio climático

El cambio climático tiene una enorme influencia en esta situación crítica. Al haber más precipitaciones y aumentar las temperaturas medias y la  humedad se generan las condiciones ideales para que el mosquito se críe y multiplique

Incluso nuevas investigaciones demuestran que hasta en el clima seco el insecto puede reproducirse. Desde la ciencia afirman que el clima seco hace que el mosquito esté sediento y que al llegar a la deshidratación, quiera alimentarse de sangre más seguido. 

“Esto es realmente preocupante porque demuestra que el cambio climático jugó un rol principal en facilitar la dispersión del vector mosquito hacia el sur del continente. Luego, cuando las personas viajan, el virus circula naturalmente con ellos”, dijo  Raman Velayudhan, Jefe de la Unidad del programa de enfermedades tropicales de la OMS. 

Call to action: Frená al cambio climático. Exige un Mar Argentino sin petróleo. https://www.greenpeace.org/argentina/tag/marargentino/

Es importante que sepas que esta enfermedad suele ser leve y, en una gran parte de infectados, no manifiesta síntomas. Sin embargo, hay que prestar atención a cuadros de fiebre alta, dolor de cabeza, dolores corporales, náuseas y sarpullidos. La recuperación suele darse en unas semanas, aunque existen casos fatales.

Chikungunya y Zika

No podemos dejar de mencionar a estas otras dos enfermedades que el mosquito Aedes transmite. El virus Chikungunya se da en casi todos los continentes y puede causar discapacidades crónicas en pacientes que sufran un cuadro severo. El número de casos en América Latina es alarmante: aumentó de 50.000 en 2022 a 135.000 este año. 

Por su parte, el Zika suma otra complejidad porque además de transmitirse a través de la picadura del mosquito también puede ser contagiado a través de relaciones sexuales, y durante el embarazo, de madre a bebé. 

En el pico de la enfermedad, sólo en Brasil entre octubre de 2015 y enero 2016 se reportaron 1.5 millones de infectados. Y el virus sigue circulando hasta hoy. 

Por todo esto, es siempre importante recordar que hay que eliminar lugares donde el mosquito pueda criarse. En tu casa, no dejes recipientes donde se estanque agua. Recuerda usar repelente cuando estés en espacios verdes y luchar contra el cambio climático. 

Fuente: Voice of America

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Author: Meri Castro

Mujeres mayores suizas, primer caso climático en llegar a la Corte Europea

© Greenpeace / Emanuel Büchler

¿Te acuerdas del grupo de Mujeres Mayores para la Protección Climática de Suiza? Desde hace unos meses estamos siguiendo las acciones que llevan adelante. Ellas exigen que se tome a la crisis climática como la crisis de salud que es y, en especial, que el gobierno de su país se haga responsable por los efectos innegables que esto tiene en las personas de más edad.

En este camino, las activistas han marcado un antes y después el 29 de marzo pasado cuando la demanda presentada junto a otros cuatro querellantes individuales más, se convirtió en el primer caso en llegar ante la Corte Europea de Derechos Humanos en Estrasburgo, Francia. 

Así, su caso (Verein KlimaSeniorinnen Schweiz y Otros v. Suiza, Formulario no. 53600/20) sentó precedente ante los 46 estados del Consejo de Europa. Ahora resta que se decida si Suiza debe reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y si debe tomar medidas más drásticas para proteger los derechos humanos de estos demandantes.  

La importancia de este fallo, que no estaría para antes de fin de año, es que determinará si los estados violan derechos humanos al no mitigar los impactos de la crisis climática. Sin dudas, será un veredicto que tendrá otras consecuencias de largo alcance .

La asoción KlimaSeniorinnen (Mujeres Mayores por la Protección Climática)
© Greenpeace / Joris van Gennip  

En total son 2.038 las mujeres mayores que llevaron a su gobierno a la Corte Europea de Derechos Humanos en 2020 por un motivo muy claro: sus vidas y su salud están amenazadas por las olas de calor provocadas por el cambio climático.  

Como explica una de las integrantes de  Mujeres Mayores para la Protección Climática de Suiza, Elisabeth Stern, en una nota publicada hace unas semanas: “Como mujeres mayores, somos vulnerables en dos sentidos. Por un lado, estamos sufriendo los efectos directos del clima cambiante y, por el otro, sufrimos por nuestra exposición pública a raíz de la denuncia climática. A raíz de esto somos insultadas y denigradas. Las activistas mayores generamos al mismo tiempo admiración y desprecio”.

“Aún así- continúa Stern- alzamos la voz por todos los afectados por la crisis climática. Demandar a tu propio gobierno no es un “picnic de domingo” y sólo puede lograrse porque podemos probar realmente que estamos siendo afectadas”. 

© Greenpeace / Emanuel Büchler

En el artículo Stern se toma tiempo para aclarar que “En este proceso legal no estamos sólo peleando por nuestros derechos humanos. Al mismo tiempo, estamos peleando para que esto beneficie a los más jóvenes y a las generaciones futuras. La preocupación por el futuro de nuestros nietos se una motivación importante e innegable de mi compromiso con esta causa”. 

Desde Greenpeace apoyamos a este grupo de mujeres suizas que está haciendo historia. Te contaremos de sus próximas acciones y novedades ? 

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Author: Meri Castro

Una de cal y otra de arena sobre los vuelos privados en Europa

  Activistas en una de las protestas en Scniphol, meses atrás. 

Arrancamos con la buena noticia porque, además, vuelve a confirmar que el activismo funciona ?

“Uno de los aeropuertos más concurridos de Europa, el Schiphol en Ámsterdam, anunció la semana pasada que prohibirá los vuelos privados. Esta medida llega luego de meses de protestas de Greenpeace Holanda y Extinction Rebellion”. 

Es una señal positiva que el segundo aeropuerto más grande del continente reconozca el reclamo. Al mismo tiempo, valida el hecho de que al recibir los vuelos privados está colaborando con una actividad que tiene un enorme impacto ambiental.

Sin embargo, sabemos que para que los jets privados dejen de ser un problema deben tomarse medidas drásticas mucho más abarcativas. 

La contaminación de vuelos privados no para de crecer 

El número de vuelos privados en Europa aumentó 64% el año pasado, y las emisiones de dióxido de carbono se duplicaron, según describe un nuevo informe encargado por Greenpeace de Europa Central y del Este. Greenpeace pide a la Unión Europea y a los gobiernos nacionales que prohíban los vuelos privados para enfrentar la crisis climática de una manera más equitativa.

Protesta pacífica para pedir que Schiphol no permita vuelos de jets privados.  

El promedio de emisiones de carbono de cada jet privado en Europa en 2022 fue de 5.9 toneladas de CO2, lo que equivale a conducir un coche por 23.000 kilómetros o viajar de París a Roma 16 veces. La investigación también reveló que 55% de los vuelos privados realizados en 2022 fueron para distancias de menos de 750 kilómetros.

Thomas Gelin, miembro de la campaña de transporte de Greenpeace EU declaró: “Las personas vulnerables están en la primera fila de la destrucción climática, empujados a la pobreza por los picos en los precios del combustible, pero son quienes menos hicieron para causar esta crisis. Es injusto que las personas ricas puedan arruinar el clima así. Contaminar por derrochar en lujos así es lo primero que debe eliminarse.”

El estudio, realizado por la consultora ambiental holandesa CE Delft, encontró que el tráfico de jets privados en Europa subió en los últimos 3 años. El número fue de 118.756 vuelos privados en 2020, a 350.078 en 2021 y 572.806 en 2022, emitiendo más de 5.3 millones de toneladas de CO2 en total.

Los países europeos con más vuelos privados en 2022 fueron Francia, Reino Unido y Alemania. Los destinos más populares de estos viajes fueron Niza (Costa Azul), París y Ginebra  

La ruta más concurrida fue París-Londres, con un promedio de 9 vuelos privados entre ambas ciudades por día. Esta ruta tiene una conexión de tren directa que dura 2 horas y 14 minutos y tiene una frecuencia de 14 trenes al día. 

El gobierno francés está presionando a la Unión Europea para que endurezca las normas para vuelos privados, vuelos de corta distancia y baratos también. En diciembre pasado durante una reunión de la UE de ministros. Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Portugal expresaron su apoyo al pedido de Francia.

Por todo esto, Greenpeace pide a la UE que prohíba los jets privados así como los vuelos de distancias cortas en los que ya existe una conexión de tren razonable.

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Author: Meri Castro

¿Cómo mantener la esperanza climática en tiempos de crisis ambiental?

Por Chris Greenberg (editor de Greenpeace Internacional)

 © Ulet Ifansasti / Greenpeace

La esperanza también es un recurso natural. Como el aire puro y el agua fresca. Como las selvas exuberantes y las costas prístinas que nos devuelven la energía para afrontar el futuro. 

Sin embargo, como muchos otros recursos naturales, la esperanza es algo escaso en estos días, amenazada por las compañías petroleras y su extractivismo, por las corporaciones contaminantes y por los gobiernos que anteponen las ganancias a las personas. 

Incendios, inundaciones, eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes y más intensos en todo el mundo, pérdida de biodiversidad que se intersecta con pandemias, derechos y tierras de pueblos indígenas vulnerados, con todo lo que ocurre día a día hasta los defensores ambientales más entusiastas tienen momentos de tristeza y ansiedad:

Todo esto es mucho. Demasiado. Por eso es lógico que muchos sintamos lo que hoy se llama eco ansiedad o desesperanza climática.

Está bien experimentar esos sentimientos porque la crisis climática es real, está acá/aquí y en todas partes. Pero, no te olvides, el poder que tenemos las personas también es real y está en todos lados ?

La esperanza está donde estemos juntos, como un movimiento, parados unos al lado de otros aún en los peores momentos.

© Giorgos Moutafis / MSF / Greenpeace

Desde Greenpeace llevamos 50 años transformando la esperanza en acción gracias al apoyo de miles y miles de socios activistas. Hemos trabajado codo a codo con aliados y comunidades de todo el mundo. Así logramos victorias significativas, desde frenar las pruebas de armas nucleares y conseguir la suspensión de la caza comercial de ballenas en los años 70 hasta  lograr que la justicia haga responsable a Shell de la destrucción climática en 2021. 

Cuando sientas que los desafíos son demasiado grandes o que el poder detrás de combustibles fósiles es muy fuerte, saca fuerza de los palabras de una de las fundadoras de Greenpeace, Dorothy Stowe:

“Es increíble todo lo que puede lograr un puñado de personas sentadas alrededor de una mesa de cocina.”

Piensa en esa frase y recuerda que juntos vamos a hacer la diferencia. Juntos vamos a liderar la transición justa a un mundo más justo y sustentable, un mundo más allá de los combustibles fósiles.

© Greenpeace / Geoff Reid

Los desafíos son enormes, ¡pero también lo son las razones para tener esperanza! Te comparto algunos signos de progreso que ya son una realidad: 

  • Se lucha y se gana en los tribunales: en 3 años los casos de litigación climática se duplicaron y se lograron fallos a favor de los damnificados. 
  • La resistencia de los pueblos indígenas está frenando nuevos oleoductos: en Estados Unidos y Canadá, 21 proyectos de combustibles fósiles fueron evitados o demorados gracias a la acción directa de las comunidades originarias. 
  • La energía solar y eólica se convirtió en la forma más barata de generar electricidad en la mayor parte del planeta, y los costos continúan reduciéndose. 
  • Algunas estrategias de negocios están empezando a ser diferentes:  las empresas automotrices anunciaron motores a combustión y petroleras recortan la producción de gas.
  • La comunidad científica confirmó que aún tenemos tiempo para hace la gran diferencia que se necesita para evitar el peor escenario posible.

Sé que esto puede parecer poco pero todo apunta hacia una nueva dirección y nos da motivos para tener esperanzas y ponerlas en acción. 

Estamos avanzando. Ahora debemos acelerar el ritmo y ampliar la escala al máximo, y para eso necesitamos presión pública masiva.

© Marten van Dijl / Greenpeace

La esperanza no es una estrategia pero igual es necesaria. Tenemos que creer que podemos ganar -y lo haremos- si somos honestos, empáticos, creativos y buscamos un cambio de sistema, completo y real. 
La eco ansiedad es real y también lo es la esperanza climática. Estamos en un momento difícil, es cierto, pero si estamos unidos vamos a superarlo. 

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Author: Meri Castro