Archive for Clima y Energía

Greenpeace y FAU suscriben convenio para trabajo conjunto en Gestión Hídrica y Cambio Climático

El Decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la U. de Chile (FAU), Manuel Amaya junto al Director Nacional de  Greenpeace, Matías Asun,  firmaron hoy el convenio de colaboración entre la Facultad de Arquitectura y Urbanismo U. de Chile y Greenpeace, cuyo objetivo es abordar problemáticas ambientales como la gestión hídrica, la protección de los océanos, el cambio climático, entre otros. Cristobal Olivares / Greenpeace

Este 30 de noviembre de 2022 se firmó un convenio de colaboración entre la Facultad de Arquitectura y Urbanismo U. de Chile y Greenpeace, cuyo objetivo es abordar problemáticas ambientales como la gestión hídrica, la protección de los océanos, el cambio climático, entre otros.

El Decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la U. de Chile (FAU), Manuel Amaya junto al Director Nacional de Greenpeace, Matías Asun, firmaron hoy el convenio de colaboración entre la Facultad de Arquitectura y Urbanismo U. de Chile y la organización ambientalista internacional, que tendrá una vigencia de 4 años y que busca generar aportes importantes a las problemáticas climáticas actuales y a la urgencia de conservación del medio ambiente.

Al respecto, el Decano, Manuel Amaya, enfatizó la responsabilidad que tiene la Casa de Bello en estas temáticas. “La Universidad de Chile es una institución pública estrechamente vinculada con el desarrollo del país y con los desafíos pendientes en diversas áreas, parte importante de ellas son la justicia ambiental, la conservación ecológica y la preparación ante los desastres socio-naturales”.

Cristobal Olivares / Greenpeace

Uno de los mayores objetivos de este acuerdo es fortalecer la comprensión de la crisis climática y ecológica que vive nuestro planeta y que ya afecta a nuestro país desde una perspectiva aplicada con enfoque académico y científico de primer nivel. El convenio incluye la formación de estudiantes de pregrado y postgrado en áreas como la gestión hídrica, la protección de los océanos y zonas costeras, así como las problemáticas del cambio climático y los desastres socio-naturales, temas que actualmente ya son abordados en la carrera de geografía y arquitectura que dicta esta Facultad; pero en este caso, esta alianza permitirá desarrollar memorias de título, proyectos de título y tesis de las y los estudiantes de pre y postgrado orientadas a estudios, políticas y acciones específicas sugeridas por Greenpeace.

Cristobal Olivares / Greenpeace

El director nacional de Greenpeace, Matías Asun, explicó que: “Para nosotros en Greenpeace es un honor firmar este convenio de colaboración con una de las entidades académicas más prestigiosas del país que nos permitirá documentar y profundizar en aspectos claves de la actual crisis ecológica que vive nuestro planeta y que ya muestra sus efectos evidentes en Chile, en temas tan diversos como gestión hídrica, cuidado de océanos y costas, y protección de otros ecosistemas relevantes para enfrentar la crisis climática”.

En la misma línea y con el propósito de robustecer el conocimiento y el vínculo, Greenpeace participará de los cursos de la FAU para presentar ante las y los estudiantes los objetivos y quehacer de la institución, así como algunos casos de estudio que las y los alumnos podrán desarrollar con el apoyo profesional y técnico de este organismo.

“Esta alianza con Greenpeace permitirá que nuestras y nuestros estudiantes fortalezcan su formación profesional de mano de una institución reconocida mundialmente por su defensa del medio ambiente, con una destacada trayectoria institucional y con equipos profesionales de excelencia”, enfatizó el decano de la Universidad de Chile.

El propósito de este convenio es que los futuros profesionales cuenten con herramientas teóricas y prácticas en el área medio ambiental realizando proyectos concretos y que aporten soluciones a situaciones particulares. Del mismo modo, las y los estudiantes podrán optar a desarrollar su práctica profesional en Greenpeace.

Respecto del rol que pueden jugar las y los estudiantes, el Director de Greenpeace, agregó que “el contar con profesionales comprometidos con enfrentar los problemas de fondo detrás de los múltiples conflictos ambientales que vive nuestro país es un pilar fundamental para lograr una transición -cada vez más urgente- hacia modelos de vida realmente ecológicos y justos“.

Go to Source
Author: Prensa Chile

#BlackFriday ¿Tiene algo que ver el hiperconsumismo con la violencia ejercida sobre las mujeres?

Black Friday, rebajas, Blue Monday, San Valentín, Navidad… La respuesta es sí, tienen algo que ver.  Y como en Greenpeace rechazamos todo tipo de violencia y trabajamos día a día por un mundo verde y en paz, este 25 de noviembre nos sumamos al “Día de la eliminación de la violencia contra la mujer” resaltando los impactos y efectos que tienen las industrias en la realidad de las mujeres.

En ocasiones, hay relación directa entre el consumo y la violencia, mientras que otras hablamos de las causas estructurales que se esconden detrás.

Aquí te contamos algo más sobre esto para seguir sumando argumentos al necesario cambio del modelo de consumo que nos imponen las grandes marcas a uno que tenga en cuenta los límites del planeta y los derechos humanos de todas las personas.

Violencias directas sobre el cuerpo de las mujeres: explotación laboral

Existen numerosas denuncias e investigaciones que demuestran que las condiciones laborales de quienes sostienen la industria textil violan los derechos humanos. Jornadas de trabajo extenuante, sin apenas descansos o directamente sin ellos, y en ocasiones manipulando tejidos o sustancias tóxicas que tienen efecto directo sobre quienes las manipulan en el proceso de fabricación son las condiciones de trabajo habituales en este sector.

Según la OIT (Organización Internacional del Trabajo), las mujeres representan alrededor del 80 por ciento de la mano de obra del sector de la confección y sus puestos de trabajo están predominantemente situados en el nivel inferior de los sistemas de producción textil. Esto significa, según el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente), que tienen mayores riesgos de lesiones laborales y exposición a productos químicos peligrosos. 

Una investigación de la entidad Public Eye de 2020 demostró que las mujeres que confeccionan en los talleres de donde sale la ropa que vende Shein trabajan una media de 11,5 horas diarias y con graves carencias en seguridad. 

Violencias socioeconómicas

Wang Jinlan, una pescadora de Yanglingang, China, fue diagnosticada con cáncer de mama en 2005 Falleció en abril de 2010, cuatro meses después de que se tomara esta foto. En febrero de 2013, el gobierno chino reconoció por primera vez la existencia de “aldeas del cáncer” vinculadas a la contaminación por productos químicos peligrosos..

 Este estudio de la organización Changing Markets de 2017 muestra cómo la industria de la viscosa está relacionada con el aumento de cánceres y malformaciones congénitas debido a la contaminación de acuíferos y tierras de cultivo. Esta misma investigación constata que marcas como Zara y H&M se abastecen de esta viscosa contaminante.

Las sustancias tóxicas de algunos tejidos no solo afectan de forma directa a quienes los manipulan sino que contaminan el entorno generando situaciones críticas (contaminación de agua y alimentos, enfermedad, precariedad) que en todo el mundo siguen sosteniendo las mujeres.

.

No solo en la fabricación, también en la distribución de productos pueden verse este tipo de violencias. Una investigación del The New York Times de 2021 realizada en centros logísticos de Amazon en EEUU mostró los altos niveles de rotación del personal, los despidos por errores informáticos sin más, la cultura del miedo instalada y la desigualdad racial.

Violencias culturales

El consumismo es el motor del sistema económico. Si no consumes, y sobre todo si no consumes de la manera en que debes consumir, no existes para el sistema. Si no consumes, quedas fuera. Si te quedas fuera, en las reglas del juego actuales, perderás la capacidad de sostener tu vida y la de tu familia o tu red cercana. 

Para que esto funcione de forma eficaz ocurren al menos dos cosas. Por un lado, la homogeneización cultural: todo lo que consumimos sigue un patrón y ese patrón es el que se genera en Occidente. Patrón que además no está exento de representaciones patriarcales y estereotipos sexistas.

La violencia estética en la industria de la moda también está presente haciendo creer a las mujeres que tienen que mantener una belleza normativa socialmente; incentivando así la baja autoestima y no pertenencia dentro lo establecido como “aceptable”

Por otro lado, el mundo se divide en zonas productoras y zonas consumidoras, centros y periferias. Quienes forman parte de las primeras, producen pero no consumen, están por tanto fuera del sistema y sus vidas parece que valiesen menos. Es por eso que pueden violentarse sus cuerpos (especialmente los de las mujeres) y sus entornos sin que apenas pase nada. 

Como parte de estos procesos, la investigación acerca de Shein de 2020 constata que la mayoría de personas trabajadoras -mujeres- de los talleres proceden del medio rural que emigran a la ciudad, abandonando sus entornos y culturas tradicionales. 

 ¿Soluciones?

En un mercado totalmente copado por las grandes marcas y las grandes distribuidoras cada vez tenemos menos margen para consumir de otra manera y no caer en las redes de sus estrategias de greenwashing. La culpabilidad se apodera de nosotras y nosotros y es difícil ver alternativas.

Te animamos en primer lugar a hacer la reflexión acerca de las necesidades reales que tenemos antes de comprar

¿Quién, cómo y dónde se fabrica la ropa de muchas grandes marcas? 

¿Qué hay detrás de la industria textil? 

¿Cuáles son las condiciones de las trabajadoras?

¿Cuáles son los estereotipos de publicidad? (por ejemplo la relación entre electrodomésticos y la mujer)

Después te invitamos a probar algunas de estas propuestas. Reduciendo nuestro consumo a lo que realmente necesitamos, reparando siempre que sea posible, intercambiando las cosas que ya no nos gustan por otras que sí, comprando de segunda mano o comprando local estaremos reduciendo nuestra huella de carbono y, de paso, ahorrando dinero y haciendo amigas. 

La violencia contra la mujer y la relación con el medioambiente

Con mayor frecuencia vemos mujeres ignoradas, minimizadas, silenciadas o aún más; extorsionadas, encarceladas e inclusive asesinadas. Para la mujer, la decisión de proteger la naturaleza y su salud es una forma de manifestarse en contra de la violencia que sufre diariamente.

Según la UICN en su publicación Vínculos entre la violencia de género y el medioambiente se menciona que “el 59% de los encuestados indicó haber observado violencia de género (de violencia sexual, física o psicológica, trata de personas, acoso sexual, coerción sexual, y hasta violaciones en algunos casos, matrimonios infantiles y más) en todo un abanico de cuestiones relacionadas con mujeres defensoras de los derechos humanos ambientales (MDDHA), migrantes y refugiados ambientales”.

.

Las mujeres y niñas son las más afectadas en contextos de pérdida de la biodiversidad, inseguridad alimentaria, pobreza, desplazamientos y la pérdida de conocimientos tradicionales y culturales

La violencia contra la mujer sigue siendo un obstáculo para alcanzar igualdad, desarrollo, paz, al igual que el respeto de los derechos humanos de mujeres y niñas. Lo que es más, la promesa de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de no dejar que nadie se quede atrás, no podrá cumplirse sin primero poner fin a la violencia contra mujeres y niñas.

En Greenpeace buscamos un futuro donde la justicia social y ambiental se encuentren alineadas con el cumplimiento de los derechos de la mujer y la igualdad de género

Go to Source
Author: Lau Colombo

5 buenas noticias para combatir la eco ansiedad y seguir activando por el planeta

Ser activista en tiempos de crisis climática es transitar un fino equilibrio entre estar al día de los problemas urgentes y celebrar y agradecer los avances y victorias que se van dando en lo cotidiano

Por eso traemos un resumen de buenas noticias de diferentes partes del globo para contrarrestar la eco ansiedad y recargar la reserva de actitud positiva que el año se termina pero la misión de cuidar al planeta continúa. 

Colombia

© Ivan Valencia / Greenpeace

Greenpeace Colombia celebró la ratificación del Acuerdo Escazú, el primer tratado que busca proteger a los defensores ambientales y prevenir conflictos ambientales

Los promotores de este Acuerdo remarcaron que se trata de un paso importante en pos de los derechos humanos y el ambiente. También  insistieron en la necesidad de su rápida implementación y aplicación.

Adoptado en Costa Rica en marzo de 2018, el Acuerdo Escazú incluye medidas para asegurar los derechos a la información pública sobre temas ambientales y a la participación en la toma de decisiones así como de protección de los ambientalistas.

Este es un triunfo para miles de personas y organizaciones que trabajaron durante años en la firma del Acuerdo. En particular desde Colombia se hace un llamado para crear un plan que frene la deforestación y proteja al Amazonas.

Unión Europea

En marzo, activistas de Greenpeace Bélgica treparon por la fachada del Consejo de la Unión Europea para desplegar un contador con la cantidad de hectáreas de bosques que se destruían al mismo tiempo que los ministros de ambiente discutián la ley para frenar la deforestación. © Johanna de Tessières / Greenpeace 

El Parlamento Europeo votó a favor de la regulación que exige a las compañías que comercian con la Unión Europea que sus productos no provengan de tierras degradadas o deforestadas, y que verifiquen que en su producción se hayan respetado los derechos humanos y de los pueblos originarios. 

La lista inicial incluía ganado, cacao, café, aceite de palma, soja y madera y se ha extendido a cueros animales, ovejas, cabras, aves de corral, maíz, caucho, carbón vegetal e impresiones en papel.

Esto es importante porque según un informe de WWF, la Unión Europea es responsable de 17% de la deforestación tropical a través de la compra de commodities como carne, caucho, aceite de palma y soja. 

Australia

Activistas de Greenpeace Australia Pacific en Sydney durante una protesta pacífica exigiendo acción climática por parte del gobierno. © Renata Aldana / Greenpeace 

En una victoria histórica para la justicia climática, el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas encontró al gobierno de Australia responsable de no proteger de los impactos del cambio climático a los pobladores de las Islas del estrecho de Torres

La denuncia se realizó en 2019 y fue la primera acción legal presentada por habitantes vulnerables de islas bajas contra un estado nación. Ahora sienta un gran precedente para luchas similares, ¡otra gran noticia para compartir! 

Rusia

Incendios forestales en Siberia. © Julia Petrenko / Greenpeace 

Un sin sentido que empieza revertirse en Rusia también debe ser festejado. En este país gigante existen áreas de bosques llamadas “zonas de control” en las que se permite que los incendios sigan su curso sin intervención porque se las considera inaccesibles o porque no es económicamente viable extinguir el fuego. A estas Solo se las monitorea a través de satélites.

En octubre, el gobierno anunció nuevas regulaciones para esta zonas lo que logrará que solo quede entre 25-30% de la superficie bajo esta normativa. Es decir que 2 millones de kilómetros cuadrados serán protegidos de los incendios a partir de marzo de 2023.  

Aotearoa Nueva Zelanda 

Greenpeace Aotearoa pidiendo al gobierno que prohíba botellas de plástico de un solo uso e incentive alternativas reutilizables y recargables. © Dave Lintott / Greenpeace

El gobierno de Nueva Zelanda anunció que ya no se producirá ni venderá todo un rango de plásticos de un solo uso, medida que se irá ampliando. 

Greenpeace Aotearoa viene reclamando una estrategia nacional para eliminar los plásticos de un solo uso hace tiempo y celebra este paso adelante.

Go to Source
Author: Meri Castro

Ganó el juego limpio: Grecia funcionó 100% con energías renovables por primera vez

¡Extra, extra! Hay buenas noticias para este boletín así que activamos el redoble de tambores para este anuncio: Grecia funcionó totalmente con energías renovables por primera vez en su historia. Esto representa un enorme paso para las acciones que ayudan a mitigar el cambio climático.

Este día histórico fue a principios de octubre y fue informado por el Operador de Transmisión de Energía Independiente (IPTO). Durante alrededor de 5 horas las actividades de los 11 millones de habitantes fueron abastecidas con energías verdes en su totalidad, llegando a un récord de 3.106 MWh a las 8 pm

Este logro es una gran contribución para mitigar el cambio climático -porque las energías limpias no emiten gases de efecto invernadero y fue posible gracias a interconexiones en tierra y mar implementadas por el IPTO, que crean más capacidad eléctrica para tener mayor penetración de renovables. A su vez, estos avances permitirán que en el futuro la combinación de energías que se utiliza en Grecia tenga cada vez más proporción de renovables.

La demanda del país en los últimos 8 meses (hasta agosto pasado) fue abastecida en 46% por energías limpias. Esto representó un aumento de 4% comparado al mismo período de 2021. 

Este crecimiento que está teniendo la energía verde es impulsada por acuerdos de extracción de energías limpias por parte de corporaciones y por las políticas para el sector propiciadas por la Unión Europea (EU).

Así, Grecia busca llegar a 25GW de capacidad instalada para renovables para 2030, una gran apuesta considerando que actualmente cuenta con 10GW 

Go to Source
Author: Meri Castro

Una solución sobre ruedas: qué son los tickets climáticos para el transporte público que avanzan en países europeos

Los “tickets climáticos” están cobrando fuerza en Europa. Con ellos, la ciudadanía puede usar el transporte público y los trenes gratis o a precios más accesibles. La medida llega en un contexto crítico en el que las tarifas energéticas se disparan como consecuencia de que Rusia limita cada vez más las exportaciones de gas natural al continente.  

Por ejemplo, en Alemania se llevó el costo mensual del transporte a 9 euros y en España los trenes ofrecen descuentos o son gratuitos. Por su parte, los tickets climáticos de Austria permiten viajar por el país por no más de 3 euros al día o por 1 euro dentro de la región. 

También se sumaron Luxemburgo, Malta y 50 ciudades europeas a esta solución. Como era de esperarse, fue muy bien recibida porque representa un alivio para las economías hogareñas al mismo tiempo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero ayudando a cumplir metas climáticas. 

Los beneficios de los tickets climáticos no terminan ahí. Desde que se pusieron en uso llevaron a un menor uso de autos particulares y, por ende, a menos embotellamientos. Ante estos resultados abrumadores, ¿por qué no fueron adoptados por todos los gobiernos europeos? 

Cuando el costo de moverse deja a muchos a pie

Para ir al trabajo. Para pasar a buscar del colegio a niños y niñas. Para hacer trámites. Para pasear. El transporte es parte de nuestras vidas pero con los costos de la energía y del combustible en alza constante, la movilidad se está haciendo más inaccesible.

En el caso europeo, el transporte es el segundo mayor gasto en los presupuestos hogareños, después de los relacionados con la vivienda en sí. Es por eso que los sectores de más bajos ingresos, estudiantes, personas ancianas y con discapacidad, mujeres y niñez suelen vivir en zonas suburbanas o rurales, lo que los convierte en los más vulnerables quedando con poco (o nulo) acceso a la movilidad. 

Sumado a todo esto, el sistema de transporte basado en combustibles fósiles es responsable del 30% de las emisiones de gas de efecto invernadero de Europa, acelerando la crisis climática que golpea más fuerte a estos grupos que recién mencionamos. 

Sin embargo, y aún ante los evidentes beneficios que los tickets climáticos demostraron tener, solo un puñado de los 27 miembros de la Unión Europea los han implementado, y algunos solo de manera temporaria. 

A pesar de esto, hay que tomar lo positivo. Por eso, Herwig Schuster, experto en transporte de la Campaña Movilidad para todos de Greenpeace Europa, asegura que estos esquemas de transporte público demuestran que si hay voluntad política el Estado puede usar a este sector para ayudar a las personas en tiempos de crisis

Según Schuster, ahora es el momento correcto para crear sistemas de tickets climáticos, hacerlos accesibles y con métodos de reserva fáciles y para invertir en una infraestructura de transporte que use energías limpias. Solo así podemos abordar las crisis climática, energética y económica.

Go to Source
Author: Meri Castro