Microplásticos a la carta: estos son los 5 alimentos que más microplásticos contienen 

La contaminación por plásticos suele pasar desapercibida antes nuestros ojos. Sin embargo, nos afecta de manera tan cotidiana, y de tantas formas, que nunca deja de ser noticia. 

En esta oportunidad, desde Greenpeace Reino Unido detallan cuáles son los alimentos y bebidas de consumo habitual se detectó más concentración de estos diminutos fragmentos (los microplásticos miden menos de 5 mm de diámetro). 

1. SAL

La sal suele ser empaquetada con plástico. De acuerdo a un estudio realizado en 2023, la sal rosada del Himalaya contiene más microplásticos que la sal de mesa común e incluso de otros tipos.

© Jane Gonzalez en Unsplash

2. SACOS DE TÉ

Aunque muchos pensamos que están hechos de papel, lo cierto es que la mayoría de los pequeños sacos de té están hechos de plástico

En este sentido, estudios científicos hechos en Canadá reportaron que una sola infusión hecha con saco de té libera millones de partículas de microplástico en el agua, que luego tomamos sin siquiera pensar en el tipo de consecuencias que genera. 

3. ARROZ

La Universidad de Queensland informó que cada 100 gramos de arroz podemos ingerir entre 3 a 4 miligramos de microplásticos. La ingesta de estas pequeñas partículas contaminantes aumentan a 13 miligramos cada 100 gramos si se trata de arroz instantáneo. 

4. PESCADOS Y MARISCOS

El nivel de basura plástica que inunda los océanos del mundo es un hecho ya comentado (y comprobado) por doquier. Por eso, no debe llamarnos la atención que los peces y mariscos que comemos contengan en sus cuerpos pequeños fragmentos de este material que terminan en nuestros sistemas digestivos

5. AGUA EMBOTELLADA

Se encontraron microplásticos en la mayoría de las marcas de agua embotellada. En las más contaminadas, se detectaron miles de partículas por litro. 

Para más detalle, debemos decir que incluso algunos estudios científicos han encontrado que el agua embotellada contiene niveles significativamente más altos de microplásticos en comparación con el agua del grifo.

¿A dónde terminan los microplásticos que ingerimos?

Los microplásticos terminan dentro de nuestro cuerpo, sea porque están en la misma comida que ingerimos o porque se transfieren a ella desde los recipientes que utilizamos para transportarla. 

Investigaciones recientes los encontraron en el cerebro y también se los encontró en la sangre, pulmones, hígado y hasta en la placenta y leche materna. 

Sería irresponsable pensar que esto no tiene incidencia en el buen funcionamiento de nuestro organismo. En especial cuando sabemos que 1 de cada 4 plásticos químicos son consideradas peligrosas por su capacidad de generar riesgos potenciales para la salud, como la disrupción de las hormonas y la predisposición al cáncer. 

¿Cómo reducir la exposición de nuestra comida a los microplásticos?

Siempre hay soluciones que se pueden poner en práctica para maximizar el cuidado de nuestra salud. Por ejemplo:

?Usar recipientes de vidrio, acero inoxidable o cerámica en vez de los plásticos.

?Volver a hacer té con las hojas sin embolsar en saquitos de té.

?Elegir botellas para el agua reutilizables que también sean de vidrio o acero inoxidable.

?Evitar la comida que viene lista para calentar en microondas.

?Evitar las comidas que vengan envueltas en plástico. Para eso, una buena opción es comprar productos frescos y almacenarlos uno mismo en contenedores reusables.

Por último, debemos recordar que en 2025 tenemos una nueva y única oportunidad de reducir la producción de plástico si logramos que se llegue a un Acuerdo Global. Seguiremos luchando para que se haga realidad ??.



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Author: Meri Castro

Greenpeace reafirma su compromiso con la libertad de expresión tras la demanda infundada de Energy Transfer

Esta semana comenzó el juicio en contra de Greenpeace llevado a cabo por la empresa estadounidense de combustibles fósiles Energy Transfer (ET). Esta compañía ha interpuesto una demanda sin fundamentos por 300 millones de dólares contra Greenpeace Internacional (GPI) y las oficinas de Greenpeace en EE.UU., en relación con las protestas lideradas por comunidades indígenas contra el oleoducto Dakota Access en 2016.

El juicio, que se lleva a cabo en un tribunal del condado de Morton, Dakota del Norte, es un claro ejemplo de una Demanda Estratégica contra la Participación Pública (SLAPP, por sus siglas en inglés). Estas acciones judiciales buscan intimidar y silenciar a organizaciones de la sociedad civil y activistas, amenazando gravemente la libertad de expresión y el derecho a la protesta pacífica.

Greenpeace reafirma su compromiso con la defensa de la libertad de expresión, la participación ciudadana y la protección del ambiente. La intimidación legal no detendrá el movimiento por la justicia climática.

Deepa Padmanabha, asesora legal senior de Greenpeace USA, advirtió: “Más allá del impacto que esta demanda pueda tener sobre Greenpeace, lo más preocupante es que podría sentar un precedente legal peligroso que responsabilice a cualquier persona que participe en una protesta por las acciones de otros. Esto podría tener un efecto paralizante en quienes deseen ejercer su derecho a la protesta”.

Kristin Casper, asesora general de Greenpeace Internacional, agregó: “Confiamos en que Greenpeace y nuestros co-demandados en EE.UU. prevalecerán en este juicio. Al mismo tiempo, seguimos adelante con nuestras acciones legales en los Países Bajos para recuperar los costos derivados de estas demandas infundadas. La solidaridad global es clave: cuando el movimiento actúa unido, ganamos“.

Respuesta global y acción legal contra las SLAPP

Greenpeace Internacional ha tomado la iniciativa de utilizar por primera vez la Directiva Anti-SLAPP de la Unión Europea, presentando una demanda contra Energy Transfer en los tribunales de los Países Bajos. Esta acción busca recuperar los daños y costos derivados de las demandas abusivas interpuestas por ET contra Greenpeace en EE.UU.

A nivel mundial, cada vez más corporaciones recurren a estrategias legales abusivas como las SLAPP para intimidar y silenciar a sus críticos. En Europa, la Coalición contra las SLAPPs (CASE) documentó 1.049 demandas de este tipo entre 2010 y 2023, con 166 casos solo en el último año. Empresas de combustibles fósiles  han intentado sin éxito usar estas prácticas contra Greenpeace.

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Author: Prensa Chile

Acuerdo de París y NDC: el compromiso de los países para cuidar el futuro del planeta, explicado por un especialista

Hay momentos de la historia en que se dan puntos de quiebre críticos. 2025 podría ser uno de ellos, al menos en lo que a lucha climática se refiere. A punto de cumplirse 10 años desde que se cerró el Acuerdo de París, llegó el momento en que los países deben enviar a las Naciones Unidas nuevos planes de acción climática

Pancarta desplegada sobre un edificio "COP 29: frenar el cambio climático salva vidas".
11/11/2024. Plaza de España, Madrid, España.

Conocidos como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) estas versiones actualizadas deben ejecutarse de cara al 2035. Sin embargo, ya pasamos la fecha límite de entrega (fue el 10 de febrero pasado) y sólo unas pocas naciones han enviado sus presentaciones. Entre quienes no cumplieron con el plazo, están algunas de las naciones que más emisiones contaminantes generan. 

Estos planes son claves son mapas de acción centrales si se quieren frenar los peores efectos del cambio climático. Y lo son más aún de cara a la COP30 que se realizará en unos meses en Brasil. Por eso, Naciones Unidas urgió a que se entreguen las metas antes de que llegue septiembre.

Si todavía no te queda muy claro qué son estas NDCs y por qué son importantes, Aaron Gray Block, especialista en políticas climáticas de Greenpeace Internacional explica todo en detalle, en esta nota.

¿Qué son las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional y cuál es su importancia?

Las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) están en el corazón del Acuerdo de París, el histórico pacto climático alcanzado en 2015. En ese momento los gobiernos se comprometieron a limitar el calentamiento global por debajo de 2 °C y a realizar esfuerzos para restringir el aumento de la temperatura a 1.5 °C.

Activistas exigen que los delegados de la Conferencia sobre Cambio Climático de Bonn se alineen con 1,5°C.

Para lograrlo, cada país se comprometió a delinear y comunicar de manera pública sus planes de acción climática, en los que se detallan los esfuerzos para reducir las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero (GEI) y para adaptarse a los impactos del cambio climático.

Cada nueva NDC que un país presenta debe demostrar avances en términos de ambición y acción en comparación con su NDC anterior. Esto se conoce como el mecanismo de “aumento progresivo” del Acuerdo de París, mediante el cual la ambición se incrementa de manera continua.

Las NDCs y la forma en que los gobiernos las implementen desempeñan un papel clave en determinar si el mundo logrará limitar el calentamiento según los objetivos del Acuerdo de París.

¿Cuándo se produjeron las primeras NDCs y cada cuánto se renuevan? 

Las primeras NDCs fueron parte del plan de adopción del Acuerdo de París en 2015 y se confirmaron en 2020/2021. Después de esa fase inicial, se entregan cada 5 años a una secretaría de la ONU encargada de apoyar la respuesta global al cambio climático.

¿Las NDC están ayudando a desacelerar el cambio climático? 

Si bien estamos viendo una mejora gradual gracias a un mayor nivel de ambición en las NDC, el progreso sigue siendo demasiado lento. El análisis anual de la ONU sobre las NDC del año pasado mostró que aún queda un largo camino por recorrer en términos de reducción de emisiones de GEI y que los gobiernos deben intensificar sus esfuerzos.

Ese análisis indicó que se espera que las emisiones globales en 2025 sean un 54% más altas que en 1990 y que en 2030 sigan siendo un 50% más altas que en 1990.

Por ello, es fundamental que las NDCs para 2035 sean mucho más ambiciosas, ya que el calor récord, las tormentas y los incendios forestales son una prueba de que la crisis climática no esperará mientras las naciones retrasan sus planes de acción.

¿Todavía estamos a tiempo de limitar el aumento de la temperatura global a 1.5°C? 

Sí, pero necesitamos acelerar enormemente los esfuerzos para reducir las emisiones de GEI. 

“Revolución energética ahora”.

La buena noticia es que el Informe sobre la Brecha de Emisiones 2024 de UNEP, que evalúa la diferencia entre las políticas actuales de acción climática y lo que se necesita, afirmó que el objetivo de 1.5°C todavía es técnicamente posible

El informe agregó que hay una verdadera promesa en la energía eólica, solar y los bosques para reducir las emisiones de manera rápida y amplia, pero que es necesario presentar NDCs fuertes y respaldarlas con gobiernos utilizando todas sus ramas para combatir el cambio climático. 

Cada milésima de grado de aumento de temperatura global que podamos frenar hará la diferencia. ¡Es tiempo de actuar!



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La nota se publicó originalmente en Greenpeace International

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Author: Meri Castro

La marea plástica no para: encontraron microplásticos en el cerebro humano

Una vez más tenemos novedades alarmantes sobre la presencia de microplásticos y nano plásticos en el cuerpo humano. Un nuevo estudio publicado en Nature Medicine encontró que se acumulan en el cerebro humano en porcentajes más altos de lo que lo hacen en el hígado y los riñones

Cinco gramos de microplástico, cantidad que entra en una cucharita de café, es lo que una persona en todo el mundo consume de media a la semana. La ingesta se produce, por ejemplo, a través del aire que respiramos, bebidas, alimentos e incluso cosméticos.

La investigación se hizo sobre muestras tomadas en 2024 a 52 hombres y mujeres y halló concentraciones de microplásticos (partículas de un tamaño menor a 5 milímetros) y nano plásticos (que miden entre 1 y 1000 nanómetros) más elevadas comparadas con las de 2016. Incluso, comprobó mayores niveles en los cerebros de personas diagnosticadas con demencia.

Vale aclarar que el estudio no establece una causalidad directa entre las partículas plásticas y esta enfermedad pero sí despierta nuevos interrogantes sobre las consecuencias de vivir expuestos a los plásticos.

La realidad es que vivimos en una sociedad en la que la producción de este material sintético supera las 300 millones de toneladas al año, cuyo uso no para de crecer y que, en consecuencia, genera enormes desperdicios que derivan, por ejemplo, en que 2.5 millones de toneladas de plástico flotan en los océanos del planeta. Es imposible no verse afectado de alguna manera por esto.

La contaminación plástica crece a ritmo exponencial 

Los microplásticos y nano plásticos (MNP) pueden desprenderse de cientos de objetos, como bolsas, botellas de gaseosas o recipientes de telgopor/poliespan, etc, que se van quebrando en pedazos cada más pequeños hasta acumularse en el ambiente. 

La ciencia viene estudiando sus efectos en  los océanos desde la década de 1970. Los primeros hallazgos de MNP se dieron en los animales marinos. En esa etapa se comprobó que los absorben a través del agua o al comer peces contaminados. Más adelante, también se los encontró en los tejidos de otros animales como cerdos, vacas y pollos

Pero su avance no terminó allí porque estos micro contaminantes se hallaron en el aire. En especial, en los espacios interiores donde quedan liberadas partículas de los plásticos de la ropa, los muebles y los productos del hogar que son inhaladas y viajan por nuestro cuerpo para almacenarse en distintos órganos (pulmones, placentas, vasos sanguíneos y huesos). 

En conclusión, ningún ser vivo ni ecosistema de nuestro planeta ha quedado sin ser “tocado” por la marea plástica y todos, de alguna manera, pagamos con nuestra salud las consecuencias. 

Es por esto que debemos seguir luchando para lograr el Tratado Mundial sobre los Plásticos, que se convierta en un instrumento internacional jurídicamente vinculante que permita abordar el ciclo de vida completo de los plásticos para romper esta dependencia excesiva que está ahogando al mundo entero



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Author: Meri Castro

2024 extremo: el cambio climático hizo más probables los eventos climáticos más peligrosos 

Más frecuentes, más intensos y más dañinos, así son los eventos climáticos extremos que son el signo de nuestro tiempo. Detrás de este escenario, el responsable definitivo es uno solo: el cambio climático provocado por la quema de carbón, petróleo y gas de las actividades humanas.

“Justicia climática ahora”. Proyección de fotomatón de Greenpeace en el Centro de la Sociedad Civil en la COP29 con retratos e imágenes de los impactos climáticos para enviar un mensaje a los delegados de los países de que ahora es el momento de actuar.

Así lo confirmó un nuevo estudio llevado a cabo por el World Weather Attribution (WWA) y Climate Central, dos grupos científicos especializados en determinar cómo el cambio climático influye en un evento extremo. 

El equipo de trabajo contabilizó 219 grandes eventos extremos durante el último año. De esos, analizaron 29 y encontraron evidencia clara de la influencia del cambio climático en 26.

Las peores catástrofes climáticas de 2024

El peor fenómeno meteorológico del año pasado fueron las inundaciones de Sudán, Nigeria, Níger, Camerún y Chad, con al menos 2.000 personas muertas y millones de desplazados.

Una mujer está parada en el agua frente a una aldea inundada en Sudán del Sur.
Sudán del Sur.

El segundo más dramático fue lo que ocurrió en Estados Unidos con el huracán Helene, que causó en septiembre 230 muertos en seis estados, convirtiéndose en uno de los más mortíferos de los últimos 50 años, sólo superado por el Katrina de 2005. Según un estudio de atribución del WWA, el cambio climático incrementó entre 200 y 500 veces la probabilidad de que se produjeran las altas temperaturas del mar que provocaron el huracán Helene y aumentó en un 10% sus devastadoras precipitaciones.

Daños del huracán Helene en Carolina del Norte.

En tanto la DANA que afectó a varias provincias españolas resultó en 220 personas fallecidas solo en València. También en este caso, y según un rápido estudio de atribución del WWA, el cambio climático hizo un 12% más intensas y el doble de probables las lluvias que causaron las posteriores inundaciones. 

Secuelas de las inundaciones en Valencia, España. DANA 2024.

Los investigadores de ambos grupos aclararon en su informe anual que si bien factores naturales como El Niño han podido tener cierta influencia, el cambio climático ha sido, sin duda, el responsable de un 2024 repleto de extremos.

Vivimos una era peligrosa

Los efectos del calentamiento provocado por los combustibles fósiles nunca han sido tan claros ni devastadores como en 2024. Vivimos en una nueva era peligrosa», declaró la doctora Friederike Otto, directora del WWA y profesora titular de Ciencias del Clima en el Imperial College de Londres.

El peligro del que habla Otto no es metafórico sino tangible. Como hemos visto, tras cada evento climático extremo se produce la muerte de miles de personas mientras otras millones se ven forzadas a abandonar sus hogares. Todo lo cual genera un sufrimiento incesante. 

Vale sumar que además de huracanes e inundaciones, otros eventos como las sequías también son más probables debido al cambio climático. WWA y Climate Central remarcan que la probabilidad de casos como el ocurrido en la Amazonía se han multiplicado por diez, mientras que las sequías agrícolas se han vuelto aproximadamente 30 veces más probables.

El costo económico de los eventos extremos en 2024

Durante el año pasado los eventos climáticos extremos en todo el mundo causaron pérdidas económicas por u$s 368 mil millones. De esta manera, cerró el noveno año consecutivo de pérdidas superiores a los u$s 300 mil millones. El dato se desprende del informe 2025 Climate and Catastrophe Insight, publicado por Aon plc, firma líder mundial en servicios profesionales.

La inmensidad del costo económico en daños que generaron las catástrofes naturales globales en 2024 podría servir para entender cuánto mejor sería invertir ese dinero en adaptación, mitigación y prevención que evite las pérdidas de vidas y de infraestructura. 

De cara a un 2025 que será el más caluroso desde que se tienen registros y uno de los peores en cuanto a eventos extremos, tal cual anticipa el informe de WWA y Climate Central, es tiempo de exigir que los gobiernos tomen cartas en el asunto.



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Author: Meri Castro