Por qué Greenpeace pide a los gobiernos que reduzcan la producción de plástico al menos un 75% para 2040

El Tratado Mundial sobre los Plásticos es una oportunidad única para proteger a las personas y al planeta de la crisis climática y del plástico.

Nota escrita por Graham Forbes, Jefe de Delegación de Greenpeace en las negociaciones del Tratado Mundial sobre los Plásticos y Director de la Campaña Mundial sobre los Plásticos de Greenpeace Estados Unidos.

Los datos son claros. La producción mundial de plástico se duplicó entre 2000 y 2019, alcanzando los 460 millones de toneladas (Mt) anuales, y si no se toman medidas se prevé que casi se triplique para 2050 y que consuma el 13% o más del presupuesto de carbono que le queda a la Tierra para mantener el calentamiento por debajo de 1,5 °C.

Esta producción incontrolada de plásticos está acelerando la triple crisis planetaria –cambio climático, contaminación y pérdida de biodiversidad-, amenazando la salud humana a una escala inimaginable y exacerbando la desigualdad racial, de género y económica en todo el planeta.

Gestión de residuos y reciclables en Bogotá, Colombia

A medida que nos dirigimos a la tercera ronda de negociaciones internacionales para un tratado mundial sobre los plásticos en Kenia, los líderes mundiales deben asumir la realidad de que la única manera de abordar la crisis de los plásticos y evitar los peores efectos de la emergencia climática es establecer normas ambiciosas que reduzcan significativamente la cantidad de plásticos producidos. Los líderes mundiales tienen la oportunidad de ser ambiciosos y, si fracasan, todos saldremos perdiendo.

Reducir la producción de plástico al menos un 75% para evitar lo peor de la crisis climática

Si analizamos la crisis de los plásticos únicamente desde el punto de vista del clima, los mejores modelos disponibles (Eunomia y Pacific Environment) nos indican que será necesario reducir la producción de plástico en un 75% para 2050 a fin de mantener el calentamiento en 1,5 ºC y evitar los efectos más graves de un planeta que se calienta rápidamente. El informe Global Stocktake on climate change, publicado más recientemente, afirma que la ventana para mantener el calentamiento en 1,5 ºC se está cerrando rápidamente, y ofrece otra dura llamada de atención: el mundo tiene que hacer mucho más, mucho más rápido, para proteger la vida en la Tierra.

El establecimiento de un objetivo mundial para reducir la producción de plástico en al menos un 75 % de aquí a 2040 responde a este llamado a una acción internacional audaz y ambiciosa. Hacerlo no solo ayudará a los países a cumplir sus objetivos climáticos, sino que creará empleo, desbloqueará nuevos niveles de innovación y hará avanzar soluciones reales hacia economías bajas en carbono, libres de tóxicos y basadas en la reutilización.

Un tratado que defienda los intereses de las comunidades y los trabajadores afectados, no los de la industria de los combustibles fósiles

Como era de esperar, las empresas de combustibles fósiles están utilizando el libro de jugadas climático para sofocar la ambición y convencer a los gobiernos para definir lo que es posible por lo que les trae beneficios a corto plazo. Varios de los informes de alto nivel destinados a informar sobre las negociaciones del tratado proceden de una consultora vinculada a la industria del petróleo y el gas, y abocan al mundo al fracaso al proteger el statu quo y restar importancia a la necesidad de abordar directamente la producción de plástico. Los líderes mundiales deben rechazar este enfoque fundamentalmente derrotista.

Con décadas de experiencia en las negociaciones sobre el clima, sabemos que necesitamos normas ambiciosas y acordadas a escala mundial que reduzcan la producción de plástico y aceleren una transición justa que dé prioridad a los intereses de quienes menos han contribuido a causar esta crisis, pero están pagando el precio más alto.

Activista de Greenpeace en un relleno sanitario enTurquía

La mesa está puesta. Ahora debe empezar el verdadero trabajo

El recientemente publicado “Borrador Cero” del tratado incluye la arquitectura jurídica básica necesaria para establecer un ambicioso objetivo de reducción mundial de la producción de plástico. La mesa está servida y lo que más se necesita es el valor de ser ambiciosos.

El Tratado Mundial sobre los Plásticos es una oportunidad única para resolver la crisis de los plásticos. Junto con nuestros aliados del movimiento Break Free from Plastic y los millones de personas que están actuando, podemos lograr un ambicioso Tratado Mundial sobre los Plásticos que cierre el grifo de los plásticos y ponga fin, por fin, a la era del plástico.

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Author: Editor

Los gigantes del petróleo ante la justicia: ¿qué tienen en común los combustibles fósiles y los cigarrillos?

Infraestructura para procesar petróleo en Arvin, California.
Infraestructura para procesar petróleo en Arvin, California.

El Estado norteamericano de California comenzó una cruzada judicial contra las mayores empresas energéticas del mundo. Si la jugada sale bien, esto podría ser un antes y después en la industria, como lo fueron los juicios a las tabacaleras por generar cáncer en personas fumadoras.

El cambio climático no es algo que apareció por que sí. Es una consecuencia del accionar de grandes intereses económicos que eligieron (y siguen eligiendo) engrosar sus arcas a expensas de la vida en nuestro planeta. 

De eso se trata la demanda que presentó el Estado de California a Shell, Exxon Mobil y Chevron en la que acusa a estos gigantes de estar enterados sobre los daños que causan los combustibles fósiles en el ambiente y ocultar deliberadamente esta información durante más de medio siglo.

Activistas de Greenpeace en California. En el cartel se lee: “¿Combustibles fósiles o una California vivible?" con los bosques incendiados de fondo.
Activistas de Greenpeace en California. En el cartel se lee: “¿Combustibles fósiles o una California vivible?” con los bosques incendiados de fondo.

De esta manera, busca que los privados rindan cuentas por los platos que han roto. Si prospera el caso, deberán cubrir los costos del combate contra los incendios forestales y financiar la mitigación de los efectos del smog denso que las petroleras mismas han desencadenado.

Los responsables de un mundo que arde

Son las empresas multinacionales, los fondos de inversión, los bancos, etc., los responsables de alterar el clima con su forma de hacer negocios, con lo que pusieron en peligro a la biodiversidad y los ecosistemas de los que dependemos para vivir. 

Para dimensionar por qué estas empresas tienen más responsabilidad que un ciudadano o ciudadana común, valga este data de The Comons: una persona debería vivir 58 millones de años para emitir tanto dióxido de carbono como Shell (teniendo en cuenta el consumo de un ciudadano o ciudadana norteamericano.) 

Por todo esto, esta acción judicial pone en debate a las grandes petroleras por su contribución al cambio climático en un contexto donde sus accionistas no paran de facturar. Hoy los gigantes energéticos registran utilidades extraordinarias y el petróleo se acerca a los 100 dólares por barril.

Antes el tabaco, hoy el petróleo: la salud es lo de menos

Esta embestida de California se da al mejor estilo de lo que ocurrió en 1990. En esa década, este estado junto una decena de gobiernos más llevaron a la justicia a cuatro grandes empresas tabacaleras. En los tribunales se demostró que las empresas habían ocultado evidencias que relacionaban el tabaquismo con el cáncer y consiguieron un pago de más de 360.000 millones de dólares en el transcurso de 25 años. 

Este veredicto también obligó a que las empresas empezaran a etiquetar los cigarrillos como potencialmente letales, a cambiar cómo y dónde los comercializaban y a disolver el Instituto del Tabaco, el grupo comercial que financiaba la industria. Al igual que las tabacaleras sabían los efectos del tabaco en la salud y decidieron no informar a la sociedad, lo mismo hicieron las petroleras que ya en 1968 contaban con un informe realizado por Stanford que mostraba que los combustibles fósiles producían cambio climático.

En el caso de las tabacaleras muchos particulares habían encarado demandas sin éxito. El punto de inflexión en la justicia se dio sólo cuando los gobiernos decidieron hacer una acción colectiva. 

Es por esto que la irrupción de California se mira con mucha atención. No sólo se trata de un territorio con enorme influencia política y es uno de los principales productores de petróleo, sino que puede ser un movimiento que incite a otros estados a sumarse. 

Aunque es cierto que las grandes petroleras ya enfrentan demandas en otros lugares y que la diversidad de demandantes crece con rapidez, ¿marcará esto un nuevo capítulo en esta contienda? La victoria aún está muy lejos, pero hay que seguir los avances de cerca. Quizás estemos en un escenario similar al que hubo con la industria tabacalera en el que una vez que Florida presentó batalla, se desató un efecto dominó. ¿Ocurrirá lo mismo con las petroleras? 

Fuente: Infobae

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Author: Meri Castro

La marea de residuos plásticos que genera el running: un problema con muchas soluciones posibles.

Envases plásticos en la calle

Es indiscutible: el running es uno de los deportes más populares hoy en día. Tal vez incluso tú que estás leyendo esto, corras habitualmente. Lo cierto es que la huella de residuos que estos eventos generan está en crecimiento y es el momento de pensar en soluciones reales y efectivas.

Running y residuos: el problema 

Vasos en la calle

Una imagen vale más que mil palabras. Por eso, para que se entienda con claridad cuál es gran parte de la huella ambiental de las carreras de calle compartimos el reel de la influencer argentina Verde y Consciente

Esta es la reflexión de Manu tras su experiencia en la Media Maratón de Buenos Aires, que se corrió en agosto pasado:

En definitiva, así se ve la calle a la altura de los puestos de hidratación en una carrera promedio. Botellas plásticas con agua a medio tomar, vasos, sachets pequeños de geles, basura que termina en la vía pública sin pensarlo dos veces.

Por su puesto, el volumen de residuos varía dependiendo de la cantidad de corredores. Y si bien algunas empresas organizadoras ubican tachos donde dejar las botellas y vasos descartados, por lo general el nivel de recuperación continúa siendo bajo

Al problema del plástico descartado y del agua derrochada, podemos sumarle también las cáscaras de bananas, por ejemplo, que suelen comer los atletas para reponer energía.

Y claro, también los residuos previos y posteriores a la carrera, con las bolsas plásticas y los envases descartables que vienen en muchos de los kits de productos que se dan a cada participante.

El running como industria lleva  más de 10 años en expansión. Es tiempo que las empresas detrás de estos eventos busquen soluciones más allá del reciclaje. Así que acá compartimos algunas ?.

Running sustentable: reducir los residuos es posible 

A raíz del video de Verde y Consciente se generó un debate necesario tanto desde el mundo de la sustentabilidad como del running, al que queremos seguir dándole espacio.

Desde la mirada ambiental, Dafna Nudelman aportó desde la red social X (ex Twitter) un aporte clave:

En este sentido, Dafna encontró propuestas novedosas para reducir los residuos en las carreras
La primera es la de una empresa de Florida, Estados Unidos, que ofrece vasos plásticos reutilizables que se recolectan, se sanitizan profesionalmente y vuelven a usarse.

La creadora de esta idea es Kristina Smithe, quien en 2019 transformó la frustración que le generaba ver tanto desperdicio en los maratones en una opción sustentable. 

Notpla es una compañía de Reino Unido que es pionera en packaging comestible y que implementó un sachet con esta misma característica en el Maratón de Londres y muchas otras carreras. 

Otra forma de encarar las carreras es tener una mochila de hidratación. Es más común verlas en quienes participan de carrera a campo traviesa pero ¿por qué no popularizarlas en las de calle? Es una inversión duradera, siempre que se pueda hacerla.

El desafío está planteado. No es una cuestión de echar culpas ni de buscar excusas para seguir como hasta ahora, sin hacer nada para mejorar. Por el contrario, se trata de reconocer que donde haya una actividad humana, siempre hay formas de que nuestro impacto sea el menor posible.

Buscar soluciones a los residuos que genera el running es también una oportunidad de generar nuevos negocios que incluyan el cuidado del planeta como misión. Se trata de que las empresas también eduquen desde el ejemplo. 

El desafío está planteado. ¿Qué marca será la primera en tomar la posta? ?

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Author: Meri Castro

Día Mundial de los Animales: ¿Sabes cuáles son los tres animales más curiosos de Sudamérica?

Al pensar en Greenpeace muchas veces es inevitable que vengan a la cabeza imágenes de especies animales asociadas a la organización a nivel mundial. Desde hace muchos años Greenpeace lleva adelante campañas que protegen el hábitat y la supervivencia de muchas especies increíbles que conviven con nosotros en diferentes rincones del mundo. Por ello, esta fecha es tan especial.

El 4 de octubre de 1929 la Organización Mundial de Protección Animal en un congreso celebrado en Viena declaró el Día Mundial de los Animales con el objetivo principal de generar una solución al problema de las especies en peligro de extinción.

En este día queremos presentarte a tres de los animales más hermosos y curiosos de Sudamérica que forman parte de ecosistemas clave que defendemos desde nuestra organización. 

Gato Andino (Leopardus jacobita):

© Antonio Nuñez Lemos / Greenpeace

El gato andino es el felino más amenazado de América y uno de los 5 más amenazados del mundo. Está en categoría de conservación “en Peligro de Extinción (EN)” y se estima que solo existen 1.400 individuos.  Está presente en Chile, Argentina, Perú y Bolivia, vive en la Cordillera de los Andes entre los 2.000 y 5.000 m.s.n.m. 

Dentro de las culturas altoandinas tiene un carácter sagrado, símbolo de fertilidad y abundancia, es un espíritu de las montañas, o “Mallku” para los pueblos precolombinos, los aymaras lo conocen como “titi”, los atacameños le dicen “achamichi” y quienes hablan quechua usan “oskhollo”. Es el fantasma de la cordillera ya que es muy difícil de ver. 

© Antonio Nuñez Lemos / Greenpeace

Para poder identificarlo hay que fijarse en su gran cola peluda y anillada que es hermosa y su nariz de color negro (que lo diferencian del Gato Colocolo). Su tamaño es aproximadamente dos veces el de un gato doméstico.

Su presa predilecta son las Vizcachas, por lo que suele rondar por zonas de acantilados y roqueríos donde corra algún pequeño estero con vegetación asociada en el fondo de la quebrada.  

Las mayores amenazas que enfrenta esta particular especie, es la minería y ganadería al fragmentar y degradar su hábitat. También la caza paliativa, que se hace por desconocimiento (para que no ataque al ganado).

En el año 2013 Greenpeace Argentina lidero una campaña para salvar de la minería a la Reserva de San Guillermo en la provincia de San Juan, declarada por la UNESCO como la primera Reserva de Biosfera de la Argentina. La Reserva es hogar de numerosas especies, entre ellas el gato andino, el puma, la vicuña, el zorro colorado y el guanaco. 

Oso Andino u Oso de Anteojos (Tremarctos ornatus)

©Giselle Valente / Greenpeace

Es la única especie de oso existente en Sudamérica, habita en ambientes de bosques nublados y páramos  de la Cordillera de los Andes con poblaciones en Colombia, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Perú y Argentina.

Su característica más prominente es la presencia de manchas blancas o amarillentas en torno a los ojos y en ocasiones llegan hasta la zona de la garganta y pecho. El patrón de estas manchas es particular en cada individuo como una huella dactilar. 

A diferencia del resto de especies de osos, no hibernan, gracias a la enorme biodiversidad y la variedad de climas en los que habita, sus fuentes de alimentos están disponibles todo el año. Es un excelente trepador de árboles y nadador. Incluso han sido vistos construyendo sus propias plataformas encima de árboles para tomar siestas y comer con tranquilidad, sin ser interrumpidos.

Es una especie primordial para las zonas que habita por su rol ecológico. Es un arquitecto del ecosistema, al tener una dieta omnívora (mayoritariamente de semillas, frutos, vegetales, y en una menor medida de carroña, carne) tiene un rol muy importante como dispersor de semillas, fundamental para algunas especies vegetales, además tumba troncos completos para alcanzar sus frutos y alimentarse; de esta manera, dentro del bosque se abren espacios por donde entra más luz y el agua de lluvia llega directamente al suelo. Así, el oso ayuda en parte a la renovación de la vegetación del bosque.

© Juan Felipe Ramírez / Greenpeace

Sus mayores amenazas son fragmentación y pérdida de hábitats naturales en la región andina, causada por actividades antrópicas productivas (ganadería y agricultura) y de extracción de recursos naturales. Esto los ha obligado a veces a desplazarse a sitios habitados por los seres humanos, donde son cazados por su carne, piel y grasa o por proteger al ganado. En categoría de conservación Vulnerable (VU) por IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).

Greenpeace Colombia llevó adelante durante varios años una fuerte campaña para proteger los páramos, el hábitat del oso de anteojos, amenazados por la minería. Estos ecosistemas proveen agua a la mayoría de los colombianos, sobre todo a los que habitan en la zona cordillerana.

Ciudades como Bogotá, Cali y Medellín toman el agua directamente de los páramos o de los ríos o quebradas que nacen allí.  Los páramos también regulan el agua potable que se utiliza para regar cultivos y generar energía hidroeléctrica. A pesar de su importancia, la minería y el cambio climático los pone en riesgo.

Mono Carayá (Alouatta caraya):

© Hernán Pérez Aguirre / Greenpeace

Es uno de los monos aulladores presentes en Sudamérica (Brasil, Bolivia, Paraguay y Argentina) Los poderosos y característicos rugidos de los monos aulladores (género Alouatta) se encuentran entre las vocalizaciones más fuertes producidas por cualquier animal terrestre, como en todas las especies del género Alouatta, presenta un extraordinario desarrollo del hueso hioides y de la mandíbula inferior, que forman una verdadera caja de resonancia que le permite emitir potentes aullidos. 

A diferencia de otros aulladores el Carayá tiene dimorfismo sexual (el macho es negro y de mayor tamaño y la hembra es parda amarillenta y más pequeña) Vive en selvas, es diurno y arborícola. Vive en grupos familiares, son sedentarios y delimitan su territorio mediante fuertes vocalizaciones; por lo general el macho emite sus poderosos bramidos al amanecer y al atardecer, pero también cuando está por llover o ante algún peligro y muchas veces es acompañado a coro por el resto del grupo. Su dieta típicamente vegetariana está compuesta de hojas, brotes tiernos y frutos, que varían de acuerdo a la disponibilidad estacional.

©Emilio White / Greenpeace

Su mayor amenaza es el desmonte de bosques, destrucción y fragmentación  de su hábitat además de la captura por mascotismo (Es uno de los mamíferos silvestres más comercializados como mascotas en Argentina). 

Si bien se trata de una especie que en la provincia argentina de Corrientes tiene el máximo nivel de protección, dado que una ley provincial lo declaró monumento natural y cuentan además con un plan nacional de conservación, en los últimos años fueron víctimas de numerosos incendios en humedales.

2015- Reclamo de Greenpeace Argentina por la destrucción del hábitat de diferentes especies, entre ellas el mono carayá, por parte de petroleras en el Parque Nacional Calilegua. Activistas de Greenpeace, caracterizados como animales de la Selva de Yungas, protestaron frente a la casa de gobierno de Jujuy contra la autorización otorgada a una empresa china a extraer petróleo en el Parque .

Por ello, Greenpeace Argentina reclama la necesidad de desarrollar políticas de largo plazo que protejan los ecosistemas frente a las consecuencias devastadoras de los incendios intencionales, el cambio climático y las sequías 

Así como estás tres especies existen muchos otros animales con impresionantes características que juegan roles indispensables para mantener ecosistemas sanos y estables a través del tiempo, ecosistemas donde vivimos todos

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Author: Editor

En el Día Nacional del medio ambiente: los cuatro desafíos más urgentes para nuestro país según Greenpeace

  • Los requerimientos de la organización apuntan al cuidado del agua, los océanos, a cuidar el consumo y evitar desastres socio naturales a través de la protección de los ecosistemas

La última época el medio ambiente vive un constante estrés en diferentes áreas, que aumentan su deterioro y que exigen medidas a corto plazo para revertir esta situación. El siguiente listado elaborado por Greenpeace establece cuatro de estas principales urgencias. 

1.- Crisis hídrica y defensa del agua: Nuestro país acaba de pasar por uno de los inviernos más lluviosos de los últimos años pero nada garantiza que esa agua sea gestionada para asegurar suministro. ¿La razón? El modelo de gestión de aguas.  “Este sistema existe hace 30 años y, entre otras cosas, le otorga a privados derechos de agua para su explotación, acaparando los recursos hídricos, en desmedro de la priorización de los usos vitales del agua”, afirma Silvana Espinosa, vocera de la organización. 

A pesar de este escenario lluvioso, a septiembre de este año, el 22,3% de las comunas del país siguen bajo decretos de escasez hídrica, afectando al 17,3% de la población, según la Dirección General de Aguas (DGA). Desde Greenpeace creen que la solución parte porque “las instituciones cambien el modelo y pongan el foco en la defensa de este recurso, protegiendo el agua como un derecho para todas las personas y defendiendo los ecosistemas que permiten su reserva y suministro, como bosques, glaciares, ríos y humedales, entre otros”, dice Espinosa. 

2. Protección de los océanos: Hace algunas semanas Chile firmó el Tratado sobre la Conservación y Uso Sostenible de la Biodiversidad Marina más allá de las Jurisdicciones Nacionales (llamado BBNJ, por sus siglas en inglés), que busca fortalecer la gobernanza de los océanos y permite la creación de santuarios marinos que permitan cumplir con la meta de proteger el 30% de los océanos al 2030. El llamado de Greenpeace es que el congreso priorice esta ratificación. Sin embargo, a nivel local, sigue habiendo empresas que realizan actividades productivas en ecosistemas únicos como la Patagonia, e incluso al interior de áreas protegidas, violando el objetivo de conservación por el que fueron creadas, como es el caso de la empresa canadiense Cook Aquaculture y su centro ubicado en el Parque Nacional Laguna San Rafael, en la región de Aysén que nunca se ha sometido al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. “Es urgente demostrar coherencia a nivel local y proteger en serio las áreas protegidas, frenando su destrucción por parte de industrias como la salmonicultura”, opina Silvana Espinosa, de Greenpeace.

3. Reducir el consumo y frenar el desperdicio de plástico: El plástico es un material muy invasivo para el medio ambiente y lo contamina de diversas formas: con los residuos que llegan a los océanos, interfiere en la fauna y se descompone en microplásticos que incluso afectan la salud humana. En esta materia nuestro país ha ido avanzando con la prohibición de la producción bolsas plásticas y de los plásticos de un sólo uso, “pero aún tenemos mucho camino por recorrer”, dice Espinosa.

“Solo en Santiago se generan 1,3 kg de basura al día por persona, lo que nos sitúa dentro de los países que más desperdicios generan en la región. Como sociedad debemos adoptar hábitos de consumo que no se basen en lo desechable”, asegura la vocera de Greenpeace.

4. Detener los desastres socio naturales: En contexto de cambio climático, la ocurrencia de fenómenos meteorológicos extremos puede aumentar y derivar en desastres que no son naturales, “porque son producidos por decisiones que se toman en los territorios”, dice Silvana Espinosa. Algunas de estas decisiones son la de iniciar actividades productivas sin considerar las variantes ambientales, “como fue el caso de las inundaciones que sufrió la Celulosa Arauco este año por la subida del río Mataquito en la ciudad de Licantén (Región del Maule), que también afectó a la población del lugar. Esto demuestra que la instalación de actividades industriales no se hace cargo de los contextos ambientales en los que se desarrolla”, afirma la representante de Greenpeace. 

“Otro caso emblemático es el de Reñaca y Zapallar, donde la presión generada por los edificios instalados sobre las dunas provocó socavones, generando el deslizamiento de material y produciendo inestabilidad del terreno, con las consecuencias que todos vimos”, afirma Espinosa.

Greenpeace sobrevuela el Cajón del Maipo post-lluvias. Desde la organización explicaron que los aluviones y deslizamientos de tierra fueron agravados principalmente por la destrucción y tala del bosque nativo en las cuencas y la intervención de quebradas, ríos, laderas y montañas por las grandes empresas, afectando directamente la estabilidad de los ecosistemas y su capacidad de respuesta ante estos eventos, que funcionan como escudos naturales para resistir estas lluvias.

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Author: Melissa Jure