Día Mundial de las Ballenas: animales esenciales para la vida

Mother Whale and Baby off Western Australia from above. © Alex Westover / Greenpeace

Sólo si cuidamos la salud de nuestros océanos podremos proteger a las ballenas, los mamíferos marinos más grandes y maravillosos que existen. 

© Alex Westover / Greenpeace

Desde los orígenes mismos de Greenpeace,nuestra lucha siempre estuvo ligada a la defensa de estos increíbles animales. De hecho, nuestro nombre quedó para siempre asociado a esa primera campaña, llevada adelante por los fundadores de nuestra organización, que logró frenar la caza comercial que las estaba llevando a un punto crítico de su supervivencia.

Por eso hoy, en un nuevo Día Mundial de las Ballenas, volvemos a hablar de ellas y de la multitud de desafíos y problemas que deben sortear día a día para poder vivir en esos ecosistemas tan amenazados.   

Ballena jorobada madre y cría en el Océano Pacífico
Fotógrafo y ballena franca austral en argentina

© Greenpeace

¿Cuáles son los riesgos que amenazan la supervivencia de las ballenas? 

Actualmente, las ballenas (y con ellas otras especies marinas) corren diversos riesgos que son producto tanto del impacto del cambio climático como del accionar humano:

1. Pesca intensiva y salmonicultura

2. Búsqueda de hidrocarburos que perturba su hábitat con perforaciones y bombardeos sonoros

3. La contaminación acústica que desorienta a los animales

4. La contaminación con sustancias tóxicas, entre ellas, vertidos de petróleo, productos químicos, residuos plásticos e industriales

5. Intenso tráfico marítimo 

6. Las capturas de ejemplares que continúan realizando países como Japón, Islandia y Noruega bajo el pretexto de un falso programa científico y pese a que la caza de estos cetáceos está prohibida desde 1986, cuando entró en vigencia una moratoria mundial sobre su caza. 

De hecho, sólo en Buenos Aires, en julio de 2025 se registraron tres casos de varamiento de ballenas en dos semanas. Si bien las causas no pudieron comprobarse, se sospechó que podían haber factores humanos involucrados como varios de los citados en el listado anterior (puntos 3, 4 y 5). Cada varamiento nos recuerda que nuestros océanos están en peligro y que su bienestar está conectado con el nuestro.

¿Qué puedo hacer para ayudar a las ballenas? 

Lo principal es entender que si el océano, es decir, su hogar, no está sano, ellas tampoco pueden estarlo. De por sí ya el cambio climático y la contaminación los afectan, disminuyendo la cantidad de alimentos disponible para las ballenas y alterando la temperatura del mar, ambos factores que impactan en su bienestar y comportamiento. 

Greenpeace protesta contra los balleneros con una pancarta que dice "Salven a las ballenas" en el puerto de Paita, Perú, 1982.
Greenpeace protesta contra los balleneros con una pancarta que dice “Salven a las ballenas” en el puerto de Paita, Perú, 1982.
Escultura de ballena franca austral advierte sobre exploración petrolera en Buenos Aires.
Escultura de ballena franca austral advierte sobre exploración petrolera en Buenos Aires.

En este sentido, estas son algunas maneras de las que puedes ayudar a proteger a las ballenas: 

1. Participar en jornadas de limpieza de costas y ríos

Para ayudar a que menos basura ingrese en el agua que ellas habitan. 

2. Mantenerte informado de cualquier proyecto privado o público que se haga mar adentro y pueda afectar la vida marina

De esa manera, podrás participar de acciones o protestas que frenen estos avances y así preservar su hogar (por ejemplo, de compañías que quieran buscar petróleo o tierras raras en el lecho marino, del tráfico excesivo de grandes embarcaciones en rutas que frecuentan las ballenas, etc.)

3. Apoyar la creación de Tratados Globales, que regulen problemáticas que las afectan directamente, también es muy importante

Como los Tratados de Plástico que son centrales para lograr acuerdos amplios entre naciones que permitan un mayor alcance del cuidado de todo el ecosistema marino se hace prioritario.

4. Asociarte a Greenpeace y ayudarnos a defenderlas

Como venimos haciendo desde hace 50 añosDesde nuestros inicios, participamos en forma activa de los debates en los organismos internacionales y nos manifestamos pacíficamente ante las embajadas y los gobiernos de países balleneros para que suspendan la cacería de manera definitiva. 

Asóciate

5. Si tienes la posibilidad, viaja y asiste a un sitio donde puedas avistarlas

En América Latina se pueden encontrar ocho especies de ballenas, entre ellas, la jorobada, arenquera, minke y de aleta. De acuerdo a la temporada es posible ver ballenas en diferentes lugares. En Argentina, en Península Valdés y Puerto Madryn, en la provincia de Chubut. De hecho, la Patagonia argentina es considerada como el destino más importante del mundo para el avistamiento de ballenas. Tanto es así que fue calificada por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) como Patrimonio Natural de la Humanidad. En Colombia, en Bahía Málaga, en Valle del Cauca, suelen llegar unas 3.000 ballenas. Por su parte, Nuquí, departamento de Chocó, es uno de los mejores lugares para apreciar la biodiversidad marina. Te podés acercar en lancha a unos 200 metros y tomar las mejores fotografías. También en el Parque Nacional Natural Gorgona, Valle del Cauca, es posible encontrar unas 11 especies de ballenas y delfines. En Chile, podés ver ballenas azules en la Isla Grande de Chiloé y en el Golfo de Corcovado.

¿Por qué se celebra el Día Mundial de la Ballena y cuál es su importancia como especie? 

En 1980, el fundador de la Pacific Whale Foundation, Greg Kauffman, instauró esta fecha inamovible que sirviera para tomar conciencia sobre el peligro de extinción de las ballenas jorobadas que viven frente a la costa de Maui, Hawái. Sin embargo, muy pronto, su propósito se expandió y abarcó a todas las ballenas que habitan en los océanos de nuestro planeta. 

Ballena jorobada frente a la costa de Tonga.

Es por eso que, desde entonces, cada nuevo 19 de febrero volvemos a hablar de ellas, para conocerlas más y aprender a cuidarlas. Para resaltar que sólo la caza comercial mató 3 millones de ballenas en el último siglo y que éste no es el único factor que deja su supervivencia como especie pendiendo de un hilo.

Cuidar a las ballenas no es solo una cuestión de empatía: es una decisión inteligente para la salud del planeta. Estos gigantes del océano cumplen un rol clave en la estructura y dinámica de los ecosistemas marinos. Al alimentarse y desplazarse, influyen en el ciclo de nutrientes y ayudan a mantener el equilibrio natural del mar.

Además, almacenan grandes cantidades de carbono en sus cuerpos a lo largo de su vida, contribuyendo a mitigar el cambio climático. Y hay más: sus fecas estimulan el crecimiento del fitoplancton, diminutos organismos que producen gran parte del oxígeno que respiramos y que sirven de base para miles de especies marinas. Es decir, cuando protegemos a las ballenas, estamos fortaleciendo toda la red de vida del océano.

Como si fuera poco, también funcionan como verdaderas “centinelas” del mar. Al ser especies sensibles a los cambios ambientales y recorrer enormes distancias entre zonas de alimentación y crianza, pueden alertarnos tempranamente sobre alteraciones en los ecosistemas.

Proteger a las ballenas es, en definitiva, proteger el océano. Y proteger el océano es proteger nuestro propio futuro.

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Author: Meri Castro

Las amenazas que enfrentan las ballenas en los mares chilenos

Ballena Jorobada Reserva Chile © Cristobal Olivares / Greenpeace

Colisiones con embarcaciones y enmallamientos son algunas de las principales causas de muerte de estos cetáceos en su tránsito por Chile.

13 de febrero, 2026.- En el marco del Día Mundial de las Ballenas, Greenpeace hizo un llamado a la protección de estos cetáceos, claves para la salud de los océanos y del planeta, gracias a sus tremendos aportes ecosistémicos tanto fertilizando los océanos como reteniendo grandes cantidades de carbono en sus cuerpos.

Debido a nuestra ubicación privilegiada, Chile constituye uno de los principales corredores migratorios para las ballenas en el mundo: nuestro país conecta las cálidas costas de Colombia, Ecuador y Perú —fundamentales para la reproducción de estos mamíferos— con los fríos mares de la Patagonia y la Antártica, que funcionan como zonas de alimentación y refugio, convirtiendo a nuestros mares en espacios fundamentales en sus migraciones, particularmente el Golfo Corcovado, entre las regiones de Los Lagos y Aysén; la Región de Magallanes (en especial el Parque Marino Francisco Coloane), y el archipiélago del Pingüino de Humboldt, ubicado entre las regiones de Atacama y Coquimbo.

Silvana Espinosa, experta en Ecosistemas y Clima de Greenpeace, explica que, en estas zonas, es posible avistar con frecuencia especies como la ballena sei, jorobada, azul y franca austral, las que acuden a estas zonas atraídas por la extraordinaria riqueza biológica de sus mares, gracias a la corriente de Humboldt y la surgencia costera (un fenómeno oceanográfico que permite que aguas profundas, frías y ricas en nutrientes, asciendan a la superficie), lo que repleta estos espacios con krill, pequeños peces y crustáceos, claves en la alimentación de estos cetáceos.

Ballena Azul Muerta por Colisio?n Foto de Craig Hayslip vi?a Wikimedia Commons

Sin embargo, la especialista de Greenpeace advierte que producto de una mayor actividad marítima industrial, nuestro país no es un paso seguro para estos animales: “Mientras en la Patagonia se han encontrado ballenas muertas producto de la colisión con embarcaciones o por enredamiento en redes de la salmonicultura, en el norte de nuestro país, particularmente en el Archipiélago de Humboldt, vemos cómo la intención de desarrollar un proyecto minero portuario podría amenazar gravemente su tránsito por esta zona, un hotspot de la biodiversidad por sus particulares características que lo convierten en un paraíso para las especies marinas y costeras”, asegura Espinosa.

En este sentido, la vocera de Greenpeace recuerda las querellas que interpuso la organización ambientalista contra quienes resulten responsables por la muerte de dos ballenas jorobadas jóvenes en el Parque Nacional San Rafael (Región de Aysén) y en la Reserva Nacional Kawésqar, en Magallanes. Estas investigaciones, que continúan avanzando en los tribunales correspondientes, determinaron que la causa de muerte del primer ejemplar se debió a un enmalle con redes de pesca o líneas de fondeo, asociado a actividades de acuicultura, mientras que en el caso de la ballena encontrada en Magallanes, el estudio determinó como causa más probable el impacto con una embarcación.

Cachalote Muerto por Enmallamiento

© Greenpeace / Walter Obiol

Cabe recordar que un estudio publicado por Marine Policy en 2025 reveló que Chile registra la mayor tasa de mortalidad de ballenas por causa de colisiones con embarcaciones, con un 28% de las muertes de ballenas atribuidas a esa razón, seguido por enmallamientos (7%) y depredación natural (3%). “Nos parece que es grave que, conociendo esta realidad, algunas autoridades continúen defendiendo y apoyando proyectos que pueden poner en mayor riesgo el hábitat y rutas migratorias tanto de estos cetáceos como de cientos de otras especies, como ocurre en el caso de Dominga, un proyecto minero portuario que generaría un intenso tráfico marítimo y contaminación acústica que podría alterar el comportamiento natural de los cetáceos”, alerta Espinosa.



Defiende a las ballenas

En la actualidad, la cacería sigue siendo una amenaza para estos cetáceos, aunque otras causas ambientales también están afectando su supervivencia.


Involúcrate

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Author: Prensa Chile

Incendios forestales y victoria ciudadana: Cómo logramos hacer avanzar una ley en medio de la tragedia.

La organización ambientalista se manifestó afuera del Congreso para exigir que se vote el mencionado proyecto de ley, el que ya fue aprobado el pasado miércoles por la Comisión de Hacienda del Senado.

© Christian Zamora Veas / Greenpeace.

La ciudadanía chilena se negó a seguir normalizando que cada verano el fuego arrase con miles de hectáreas de bosques, hogares, animales y vidas.  La acción tomó prioridad y se lograron resultados.

Para cientos de miles de chilenos y chilenas, la época estival no trae tranquilidad sino alerta y preocupación porque sabemos que  el fuego vuelve. Vemos con angustia como las llamas están arrasando con todo lo que encuentran a su paso.

Actualmente, los incendios forestales que han afectado a las regiones del sur del país -principalmente, Ñuble, Biobío y La Araucanía– mantienen al país en estado de emergencia. De hecho, a la fecha, se registran 11 incendios en combate, 10 bajo observación y 36 controlados, además de miles de familias afectadas.

© Pablo Hidalgo / Greenpeace

Según cifras oficiales, solo en la temporada 2025-2026 ya se registraron más de tres mil incendios forestales, afectando una superficie de más de 65 mil hectáreas. A nivel nacional, la superficie quemada supera en un 193% la registrada en la temporada anterior (2024-2025).  En regiones como Biobío, Ñuble y Araucanía, el aumento alcanza un 2.975%, 351% y 159% respectivamente. 

En un contexto de calor extremo y sequía, ambos empujados por la crisis climática, el terreno está preparado para que cualquier chispa se transforme en tragedia. 

Lo que viene aconteciendo cada verano confirma que esto no es un miedo infundado: en la última década, las llamas arrasaron una superficie similar a 10 veces el Parque Nacional Torres del Paine; llevándose vidas humanas, casas, trabajos, bosques y animales. Quienes han padecido un incendio, saben que la marca en sus vidas y territorios quedará allí por siempre.

© Pablo Hidalgo / Greenpeace

Como si esto no fuera poco, está comprobado que la gran mayoría de los incendios en nuestro país comienzan por una acción humana. Una chispa completamente evitable. Una decisión que pudo ser distinta. No son hechos aislados ni naturales. Y, aún así, seguimos llegando tarde.

¿Qué hicimos al respecto?

Los incendios son fenómenos socioecológicos muy complejos. Su gestión requiere de un trabajo multidisciplinario que apunte a disminuir sus impactos y prevenir su ocurrencia. Aún a sabiendas de esto, las medidas de prevención no avanzaban con la URGENCIA que el país necesita. Los cambios estructurales que podrían hacer la diferencia brillaban por su ausencia y, tal inacción, nos deja expuestos a que el fuego vuelva a arrasar, una y otra vez.

La Ley de Prevención de Incendios lleva más de dos años en trámite en el Congreso y lamentablemente solo fue retomada luego de los incendios ocurridos en las regiones de Biobío y Ñuble. La prevención permite actuar antes de la ocurrencia de incendios, reduciendo daños y evitando que las tragedias se repitan en el futuro. 

Ante esta emergencia, desde Greenpeace lanzamos la campaña #ChileSinCenizas, un llamado urgente a aprobar la Ley de Prevención de Incendios entendiendo que es un paso en el camino correcto porque representa un avance fundamental para evitar nuevos desastres. En la petición ciudadana, además, pedimos:

  • Planificación territorial que incorpore la gestión del riesgo de desastres en las decisiones públicas.
  • Políticas efectivas de prevención y educación ambiental, acompañadas de recursos suficientes.
  • Diversificación de los territorios con vegetación nativa y protección de los ecosistemas hídricos.

En muy pocos días la petición logró reunir las voces de más de 50 mil personas que exigieron al Congreso hacer su trabajo y legislar en las materias que se requieren. 

Al mismo tiempo, activistas de Greenpeace se manifestaron en las afueras del Congreso Nacional para representar el clamor ciudadano que le exige al Senado la aprobación del proyecto de ley..

¿Qué sucedió luego?

La organización ambientalista se manifestó afuera del Congreso para exigir que se vote el mencionado proyecto de ley, el que ya fue aprobado el pasado miércoles por la Comisión de Hacienda del Senado.

Al día siguiente de la actividad pudimos celebrar un primer paso de victoria ciudadana: tras años de postergaciones, el Senado avanzó en la tramitación de la ley  respaldado por mayoría una serie de votaciones separadas y enmiendas clave.

Este avance no fue casual. Fue el resultado de una ciudadanía organizada que exigió a  senadores y senadoras asumir su responsabilidad frente a una crisis que ya no admite más dilaciones. La aprobación en la Sala marcó un hito en la tramitación de un proyecto que busca establecer nuevos instrumentos y fortalecer los ya existentes para prevenir, mitigar y reducir el riesgo asociado a los incendios forestales en todo el territorio nacional.

¿Qué debemos esperar ahora?

El proyecto volverá a la Cámara de Diputadas y Diputados para que se pronuncie sobre las modificaciones introducidas por el Senado. Si estas enmiendas son aprobadas, el proyecto quedará despachado por el Congreso Nacional y podrá ser remitido al Presidente de la República para su promulgación. En la sesión se informó que esta etapa se concretará a inicios de marzo, una vez finalizado el receso legislativo de febrero. No obstante, instamos a que pueda resolverse a la mayor brevedad posible.

Este proyecto de ley busca, por primera vez, contar con un marco normativo integral de prevención, superando el enfoque reactivo y punitivo que ha predominado históricamente. 

Esta es una señal clara de que cuando la ciudadanía se moviliza e incide, logra cambios concretos.

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Author: Lau Colombo

#ChileSinCenizas: Greenpeace exige al Senado mayor urgencia en proyecto de prevención de incendios

© Christian Zamora Veas / Greenpeace

La organización ambientalista se manifestó afuera del Congreso para exigir que se ponga en tabla la votación del proyecto de ley, aprobado el pasado miércoles por la Comisión de Hacienda.

Lunes 26 de enero, 2026.- Activistas de Greenpeace se manifestaron en las afueras del Congreso Nacional para exigir que el Senado ponga en tabla y se vote en Sala el proyecto de ley que regula la prevención de incendios forestales y rurales, aprobado la semana pasada por la comisión de Hacienda, tras permanecer más de 10 meses detenido en esta instancia.

© Christian Zamora Veas / Greenpeace.

Desde la organización señalaron que la demora en la tramitación resulta incomprensible frente a la emergencia que vive el país: “Considerando la magnitud de esta crisis, nos cuesta entender que el Senado siga actuando sin ningún sentido de urgencia y no apure la aprobación de un proyecto que podría entregar más herramientas para la prevención, mitigación y gestión del fuego”, afirmó Silvana Espinosa, experta en clima y ecosistemas de Greenpeace.

© Christian Zamora Veas / Greenpeace

Actualmente, los incendios forestales que han afectado a las regiones del sur del país -principalmente, Ñuble, Biobío y La Araucanía– mantienen al país en estado de emergencia; de hecho, a la fecha, se registran 10 incendios en combate, 6 bajo observación y 50 controlados, además de miles de familias afectadas.

© Christian Zamora Veas / Greenpeace

Para la vocera de Greenpeace esto refuerza la importancia de la presión ciudadana para demandar a los poderes del Estado operar de forma más proactiva ante las emergencias: “Nuestra petición #ChileSinCenizas ha reunido las voces de más de 40 mil personas que le están exigiendo al Congreso hacer su trabajo y legislar en las materias que se requieren”, indicó Espinosa.

© Christian Zamora Veas / Greenpeace.

Según cifras oficiales, solo en la temporada 2025-2026 de incendios forestales, ya se han registrado más de tres mil incendios forestales. A nivel nacional, la superficie quemada supera en un 193% la registrada en la temporada anterior (2024-2025). En regiones como Biobío, Ñuble y Araucanía, el aumento alcanza un 3.077%, 351% y 209% respectivamente.

“Ante esto, instamos a los ciudadanos a seguir exigiendo a sus representantes que actúen con responsabilidad y legislen sobre materias clave para el país”, concluyó Espinosa.

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Author: Prensa Chile

Día Mundial De La Educación Ambiental: Educar Para Cuidar Nuestro Planeta

¿Por qué se celebra el Día Mundial de la Educación Ambiental?

El origen de esta fecha se remonta a 1972, cuando se llevó a cabo la Conferencia sobre el Medioambiente Humano de las Naciones Unidas en Estocolmo. Allí se firmó la Declaración de Estocolmo, un hito histórico que reconoció por primera vez la necesidad de incorporar la Educación Ambiental como una prioridad para la humanidad.

Tres años más tarde, este compromiso se profundizó con la firma de la Carta de Belgrado, un acuerdo internacional que estableció un marco general para la educación ambiental, definiendo sus objetivos, metas y principios fundamentales. Desde entonces, la educación ambiental es entendida como una herramienta esencial para generar conciencia, promover la participación ciudadana y avanzar hacia modelos de desarrollo más sustentables.

En nuestro país, si bien existen avances en la temática, aún tenemos mucho por hacer para que la Educación Ambiental ocupe un lugar central en la agenda pública y educativa, con marcos normativos, políticas y programas que reconozcan su rol estratégico para enfrentar la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y los conflictos socioambientales.

Educar para transformar nuestra relación con la naturaleza

Hoy más que nunca, frente a la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, resulta urgente revisar la forma en que nos vinculamos con el ambiente. La educación ambiental se constituye como un proceso participativo que busca concientizar sobre los problemas ambientales a nivel global y local, identificar las interacciones entre el ambiente y la sociedad, y fomentar una relación más armoniosa entre las actividades humanas y la naturaleza.

La solución a los problemas ambientales no puede darse sin un profundo cambio cultural. En ese sentido, la educación ambiental es la base de esa transformación: la principal herramienta para promover nuevas miradas, valores y prácticas que nos permitan cuidar el planeta y garantizar la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras.

Nuestro compromiso con la Educación Ambiental

Desde Greenpeace trabajamos de manera sostenida para que la Educación Ambiental sea una herramienta viva, accesible y transformadora. Generamos contenidos originales con el objetivo de que el mensaje de protección del ambiente circule, se multiplique y promueva conversaciones de valor en la sociedad.

Para niñas, niños y adolescentes realizamos charlas en instituciones y colegios, y desarrollamos materiales educativos como la revista digital Semillas Andinas y distintos e-books pensados para acompañar procesos de aprendizaje y reflexión.

Además, creamos la serie animada Lina y los amigos del Arcoíris, disponible en YouTube, protagonizada por una superheroína de nueve años que, junto a su abuelo Gunther y un grupo de amigos multiespecie, recorre mares y ríos resolviendo problemas ambientales de forma cercana y lúdica.

Nuestro trabajo también incluye la realización de conversatorios y eventos presenciales y online que, según la temática, están dirigidos a toda la familia, a mujeres o a público general. A esto se suma el lanzamiento de documentales sobre ejes centrales de la agenda ambiental, que buscan informar, sensibilizar y generar debate.

En este Día Mundial de la Educación Ambiental, reafirmamos nuestro compromiso con la educación como base de un cambio cultural profundo. Porque educar para cuidar el ambiente es una tarea colectiva y permanente, fundamental para construir sociedades más conscientes, solidarias y comprometidas con el presente y el futuro de nuestro planeta.

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Author: Meri Castro