El 18 de septiembre se conmemora la primera Junta Nacional de Gobierno, hito que marcó un precedente para que nuestro país iniciara el camino a la independencia.
En Greenpeace sabemos muy bien lo que significa la independencia, pues está en nuestro corazón. Jamás aceptamos aportes de empresas, gobiernos ni partidos políticos, y eso es lo que nos permite actuar libremente.
Mostrar amor y respeto por la tierra en la que habitamos, más allá de las fronteras, es una de las formas más significativas de celebrar y honrar su historia y cultura de la que todas y todos somos parte activa.
En Greenpeace sabemos que vivir estas fiestas de manera consciente con el medio ambiente es posible. Por eso, preparamos contenido interesante para que puedas revisar, descargar y compartir. Tenemos la certeza de que la mejor celebración es la más amigable con el planeta.
En este e-book encontrarás recetas sustentables típicas chilenas, un molde para crear tu propia decoración, actividades entretenidas y hasta las indicaciones para que hagas tu propio volantín.
Greenpeace se posicionó a lo largo de los años como una de las principales organizaciones a nivel mundial que trabaja en la protección del medio ambiente.
Hoy queremos contarte cómo el sueño de un planeta más sano y justo logró llegar hasta aquí.
La historia comenzó el 15 de septiembre de 1971, cuando un pequeño equipo de personas defensoras del medio ambiente zarpó de la ciudad de Vancouver, Canadá, en una embarcación pesquera llamada Phyllis Cormack.
Su misión era protestar contra las pruebas nucleares subterráneas que el ejército estadounidense realizaba en Amchitka, una pequeña isla volcánica frente al oeste de Alaska. El grupo creía que la acción individual y no violenta podía ser un importante agente de cambio.
La tripulación del Phyllis Cormack (también llamado “Greenpeace”) a bordo del barco.
Amchitka era propensa a los terremotos, por lo que las y los activistas temían que una tercera prueba nuclear, que consistía en una explosión subterránea, desencadenara devastadores terremotos y tsunamis en la isla. El lugar era el último refugio para 3 mil nutrias marinas en peligro de extinción y hogar de águilas calvas, halcones peregrinos y otros animales salvajes.
De camino a Amchitka, a bordo del barco Phyllis Cormack, uno de los miembros fundadores de la organización, Bob Metcalfe, llamó a la radio CBC e hizo una declaración. “Llamamos a nuestro barco Greenpeace porque es el mejor nombre que se nos ocurre para unir los dos grandes temas de nuestro tiempo, la supervivencia de nuestro medio ambiente y la paz del mundo (…) No nos consideramos radicales. Somos conservadores. Insistimos en conservar el medio ambiente para nuestros hijos y las generaciones futuras”.
Antes de que Greenpeace llegara a Amchitka, el barco fue interceptado por una nave de la armada estadounidense y se vio obligado a retroceder. Cuando los activistas regresaron a Vancouver se enteraron de que su acción inaugural había provocado una oleada de interés público y generado una empatía colectiva por su causa.
Ciudadanos de Vancouver esperan en el puerto el regreso del la tripulación a bordo del Phyllis Cormack.
Aun así, Estados Unidos detonó la bomba. Sin embargo, se escuchó la voz del grupo que viajó en el viejo barco.
Las pruebas nucleares en Amchitka finalizaron ese mismo año y la isla fue declarada más tarde un santuario de aves.
“Greenpeace es la mayoría, apoyada por la mayoría, actuando para todos”. Bill Darnell, integrante de la tripulación del Phyllis Cormack.
Nos dirigimos a usted con el fin de solicitar su apoyo para la aprobación de la “Ley sobre protección ambiental de las turberas” la cual debería entrar con urgencia a la tabla de la cámara en el Congreso Nacional. Esta ley busca prohibir la explotación de las turberas y pomponales de nuestro país, con el fin de conservar sus funciones ecosistémicas, entre ellas el almacenamiento de CO2 y de agua dulce, la amortiguación del cambio climático y la preservación de la biodiversidad.
La aprobación de la ley es de suma importancia no sólo para nuestro país, sino para el mundo. Actualmente, a pesar de ocupar tan sólo el 3% de la superficie terrestre, las turberas fijan el 30% del carbono presente en los suelos del planeta, siendo los ecosistemas de mayor eficiencia para la amortiguación del cambio climático. De acuerdo a los datos disponibles, nuestro país alberga cerca de 3,1 millones de hectáreas de turberas, que desde el fin de la última glaciación han almacenado cerca de 1,2 billones de toneladas de carbono. Ello equivale a lo que Chile emitiría durante 99 años, considerando las emisiones totales del país. Las turberas también contienen enormes reservas de agua en la turba y en parte de la vegetación hidrófila que las caracteriza. Sólo en la región de Aysén, existen más de 10 billones de metros cúbicos de agua dulce almacenados en esos ecosistemas.
Usted de seguro ya conoce los alarmantes resultados del último reporte del Panel Internacional para el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC-UN), el cual menciona que la atmósfera terrestre presenta las concentraciones de CO2 más altas de los últimos tres millones de años. Estas concentraciones han generado el aumento de la temperatura promedio global, pudiendo alcanzar +1.5°C al 2030. Esto ha acelerado los intensos procesos de desertificación y el derretimiento de los grandes casquetes de hielo del planeta, precipitando el aumento del nivel y acidificación de los océanos, además de eventos climáticos extremos e impredecibles.
El informe menciona además, que un importante aumento de las temperaturas se dio entre 2006 y 2015, alcanzando +0.9°C. Este periodo coincide con la intensificación de la crisis hídrica en Chile, la cual ha mostrado terribles efectos, incluso en lugares donde el agua parecía abundar. Tal es el caso de Chiloé, donde las turberas han sido intervenidas casi irreversiblemente producto de la actividad extractiva del musgo Sphagnum o “pompón”. Estos embalses naturales de la Isla, capaces de almacenar y retener el agua de las lluvias invernales -hasta el 93% de su peso-, liberándola lentamente en la época estival, han sido históricamente olvidados. Así, de las cerca de 11.000 hectáreas de turberas que tiene Chiloé, sólo 0,3% se encuentran protegidas. Ello ha dado rienda suelta a la explotación de estos sitios para la extracción del musgo Sphagnum, impidiendo con ello la continuidad del ciclo de relleno de las napas freáticas, dejando así a muchas comunidades de Chiloé en sequía absoluta.
Si bien desde 2018 instrumentos como el Decreto Ley 25 y la Ley N°18.755 intentaron regular la práctica extractiva del musgo Sphagnum y hacerla sustentable, su formulación fue deficiente en cuanto al manejo del musgo por parte de los cosechadores, como del control de la sustentabilidad de su cosecha por parte de las autoridades, y en cuanto al monitoreo y protección del balance hídrico de las turberas, comprometiendo así la posibilidad de su existencia. Esta ineficiencia se evidencia en que no existen infracciones cursadas en el marco del Decreto Ley 25 hasta este momento, mientras que miles de hectáreas de turberas fueron devastadas por el drenaje y la compactación bajo actividades extractivas en todo el sur de Chile. En otras palabras, la regulación de la extracción del musgo mediante multas a las malas prácticas fue ineficiente en la conservación de los ecosistemas de turberas. Por otro lado, las entidades de investigación y fomento dependientes del MINAGRI han promovido el ejercicio extractivo, a pesar de no poseer los medios de control ni de sanción suficientes.
Es por ello que la “Ley sobre protección ambiental de las turberas” viene a frenar esta catástrofe ecológica y social en nuestro país, que bajo las consignas del desarrollo rural y la gestión sustentable, se ha venido generando con las turberas. Esta ley será la única oportunidad de permitir la regeneración natural de los ecosistemas que han sido dañados, y con ello el restablecimiento de los cruciales servicios que nos prestan, posicionando a Chile en la vanguardia internacional por la acción contra el cambio climático.
Por esto, apelamos a su voto y a su compromiso, por el futuro de nuestros territorios, de nuestro país y del mundo.
Le invitamos a revisar este comunicado que ha sido firmado en apoyo a la “Ley sobre protección ambiental de las turberas” por más de 170 organizaciones nacionales e internacionales, además de siete representantes de la convención constituyente, así como este mensaje de Hans Joosten (Prof. Dr. Dr. h. c.) experto en turberas de la Universidad de Greifswald y asesor en el tema para el Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente .
Atentamente,
Red Plurinacional de Humedales & Red de Organizaciones por Aprobación de Ley de Prohibición de Explotación de Turberas y Pomponales
Organizaciones firmantes:
1. Action for Improvement of Food Child and Mother -Aficm 2. ADAC. Asociación Defensa Ambiente y cultura de chiloe 3. Agrupación Aisén Reserva de Vida 4. Agrupación Ambiental Cultural, Pichicuy. 5. Agrupación artistas visuales de caldera 6. Agrupación Cultural Arte Escénico La Ligua. 7. Agrupación cultural Violeta Parra 8. Agrupación Cultural, Turística y Medioambiental Mar y Tierra 9. Agrupación para la Conservación de Aves de la Ecoregión Valdiviana 10. Aldea Bosque Chiloé 11. Ampara-Quellón 12. Ancoa Santuario Libre, Linares 13. ANFUSEA 14. Apimelipulli 15. AREPA – Colectiva de Arte, Comunicacion y Educacion Popular (Argentina) 16. Asamblea Autoconvocada Mirador de Tobalaba 17. Asamblea ciudadana última esperanza – ACUE 18. Asociación de consumidores y usuarios de Chiloé 19. Asociación Esperanza Latina Chile (Francia) 20. Asociación Gremial de Guías de Turismo de la Región del Biobio 21. Asociación Indígena Artesanos de Pueblos Originarios 22. Asociación Manekenk 23. Austerra Society 24. Autoconvocadas 25. Biblioteca Casa en la Quebrada 26. Cabildo Abierto de Bremen (Alemania) 27. Cacique Clementina Lepio Melipichun.. Comunidad Williche Alto de Fundo Gamboa Chiloé 28. CECPAN 29. Centro de Análisis Socioambiental – CASA 30. Centro Ecosocial Latinoamericano 31. ChiBaSa, Chilenos en Baja Sajonia (Alemania) 32. Chile Despertó Melbourne (Australia) 33. Chile Despertó Suecia 34. Chiloé Protegido 35. Chiloé sin Basura 36. Ciudadanos y Clima 37. CODEFF 38. CODEFF Aysén 39. COLECTIVO CUENCA SUR 40. Colectivo de Mujeres de Curico 41. Colectivo VientoSur 42. Comité Ambiental Comunal de La Reina 43. Comité Comunal Medio Ambiente Nacimiento 44. Comité Cultural de Puerto Williams 45. Comite de defensa para la recuperación del humedal vasco de gama, Hualpen 46. Comité de Protección y Defensa del Medio Ambiente de Chonchi 47. Comite las Canteras 48. Comunidad Chango Lafkenche Tralka Lafken 49. Comunidad Ecuménica Martin Luther King 50. Comunidad Indígena Barrio Costero Huildad 51. Comunidad Indígena Yaghan Bahía Mejillones 52. Comunidad Kawesqar Grupos Familiares Nómades del Mar 53. Consejo Ecológico Social La Florida 54. Conservación Andina 55. Consultora Ambiental Halkyon 56. Cooperativa Conciencia y Desarrollo 57. Coordinadora Ciudadana No Alto Maipo 58. Coordinadora Constituyente Tierra del Fuego 59. Coordinadora No + Zonas de Sacrificio 60. Coordinadora No+AFP Valdivia 61. Coordinadora por la Defensa del Humedal Angachilla 62. Coordinadora Social de Magallanes 63. Coordinadora Socioambiental Comuna de Lo Espejo 64. Corporación Camino a Farellones 65. Corporación Costa Carrera 66. Corporación Privada para el Desarrollo de Aysén 67. Corporación Puelo Patagonia 68. Corporación Selk’nam Chile 69. Cultura Bien Público 70. Defendamos Chiloé 71. Defensa Parque Tobalaba Canal San Carlos 72. Defensoría Ambiental 73. Delegacion Zonal Chiloe Colegio de Arquitectos de Chile 74. ECOCEANOS 75. Ecochiloé 76. ECOIGUALDAD, Programa de Medio Ambiente Instituto Igualdad 77. Ecosistemas 78. Ecoturismo Patagonia SpA 79. EDUMOVI 80. Elemental Nature Foundation 81. Emergencia Precordillera 82. Ensayos 83. Federación Provincial de Uniones Comunales de Juntas de Vecinos Rurales de Chiloé 84. For Peats Sake 85. Frente Liberación Agustín Tosco – Argentina 86. Fundación Antenna 87. Fundación Batuco Sustentable 88. Fundación Centro de los Bosques Nativos Forecos 89. Fundación Chile Sustentable 90. Fundación Chonchi en Movimiento 91. Fundación GEUTE Conservación Sur 92. Fundación Hábitat Protegido 93. Fundación Hach Saye 94. Fundación Kreen 95. Fundación Lenga 96. Fundación M.A.P.A. 97. Fundación Manada Animal 98. Fundacion Mar Adentro 99. Fundación MERI 100. Fundación Museo del Hongo 101. Fundación Origen 102. Fundación Piensa Verde 103. Fundación Sur Patrimonial 104. Fundación Tantí 105. Fundacion Terram 106. Fundación Turismo de Reforestación para la Patagonia 107. Geandina 108. Gema Nativa 109. Greenpeace 110. Grupo Antropología de la Conservación 111. Grupo de Acción Ecológica Chinchimén 112. Huellas de Huillín 113. IMCG – International Mire Conservation Group 114. inSURgente Chilwe 115. IRIS CONTRERAS MORALES 116. Juntos cuidamos 117. Kamayas, Mujeres Indígenas 118. La Cacerola de Ñuñoa 119. La Gaviota Arte y Conservación 120. La Huella Culiprán 121. Lafquen Mapu San Juan de Chadmo, Quellón 122. Malen Leubü – Ríos To Rivers 123. Matzuc 124. Mesa Unidad Social de Calbuco 125. Mires of Chile 126. Modatima Aysén 127. MOGALETH 128. MOVIMIENTO ACCIÓN POR EL RÍO DAMAS 129. Movimiento Archipiélago Soberano 130. Movimiento Ciudadano Pro Verde 131. Movimiento Ciudadano Rescatepingüino 132. Movimiento No Mas Anglo 133. MOVIMIENTO NO+ANGLO : LAMPA-COLINA-LO BARNECHEA-TIL TIL-EL MELÓN 134. Movimiento por la Defensa del Agua, la Tierra y el Medio Ambiente (MODATIMA) 135. Movimiento Socioambiental Mulchén Consciente 136. Observatorio Ciudadano 137. Observatorio Plurinacional de Salares Andinos – OPSAL 138. Ocoa Nativa 139. ONG DE DESARROLLO KONNA KUYEN 140. ONG FIMA 141. ONG firma 142. Parque Etnobotánico Omora 143. Patrimonio Vivo Costa 144. Peat Free April 145. Pendle Climate Action Group 146. Persona natural Gabriela Barriga Muñoz 147. Proyecto Pucarara (Bolivia) 148. Puelo Patagonia 149. RE-PEAT (International) 150. Red Chile Despertó Internacional 151. Red Ciudadana por los Humedales Valdivia 152. Red de Acción Austral Territorial (Red AAT) 153. Red de Mujeres El Loa 154. Red Eco Ambiental de Pirque 155. Red Internacional de Promotores ODS – Chile 156. Red Plurinacional Humedales Chile 157. Red TICCA Chile 158. RedBioLAC (Red de Biodigestores para Latino América y el Caribe) 159. Renuevaysen 160. Salvemos la Señoraza 161. Satori Gestión Territorial 162. Secretaría de Ecología y Medioambiente (SECMA FECh) 163. SINDICATO Nro 2 ASISTENTES DE LA EDUCACIÓN DE CHONCHI 164. Sociedad Civil por la Acción Climática Antofagasta 165. Somos Aldea 166. Somos Cerro Blanco 167. Tompkins Conservation Chile 168. Unión y Prosperidad 169. VAM! 170. Verde Nativo 171. Wetlands International LAC
Constituyentes firmantes:
Adriana Ampuero – D26 Constanza San Juan Standen – D4 Francisco Caamaño Rojas – D14 Gloria Alvarado – D16 Luis Jimenez – Pueblo Aymara Yarela Gómez Sánchez – D27 Juan José Martin – D12
Tenemos una invitación para ti. Pero antes, queremos contarte sobre el lado oscuro de la moda y cómo podemos darle otro sentido.
Hace algunos días, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), publicó su último reporte sobre la crisis ambiental. En este informe no queda ninguna duda sobre la responsabilidad que tenemos como especie humana en los efectos extremos que estamos viendo en el medio ambiente.
El Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, asegura que estamos bajo “código rojo” y que enfrentaremos cambios en el planeta que son irreversibles.
Nuestros patrones de consumo contribuyen en gran medida al cambio climático, y cambiar el estilo de vida que llevamos no sólo es urgente, sino que debe ser inminente.
La moda es una de las industrias que más efectos negativos tiene en el medio ambiente.
En particular, la moda rápida o fast fashion produce millones de prendas nuevas todos los días incentivando un consumismo innecesario. Algunos de los efectos de esta producción desmedida son:
El nivel de producción de la industria textil representa el 10% de las emisiones de CO2 o dióxido de carbono a nivel global.
La sustitución tan veloz las prendas que usamos ocasiona que el 75% de la ropa producida anualmente termine incinerada ocasionando más contaminación en el ambiente.
La fabricación y lavado de nuestra ropa permite que lleguen a los océanos más de 500 mil toneladas de microplásticos (plásticos muy pequeños, inferiores a 5mm) al año.
La utilización masiva de recursos naturales que están en peligro de agotarse. Por ejemplo, para producir tan solo un 1 kg de algodón se necesitan entre 10,000 y 20,000 litros de agua.
La fabricación de ropa también requiere de la explotación de combustibles fósiles para la creación de fibras sintéticas. El uso de estas fibras se ha duplicado desde el 2000.
La industria de la moda es una de las grandes responsables del cambio climático y es también uno de los sectores con mayor explotación laboral.
La producción de la mayoría de las prendas de las compañías dedicadas a la moda rápida se realiza en países con condiciones laborales muy precarias como Bangladesh, India, Camboya y Sri Lanka.
Actualmente, más de 75 millones de personas trabajan elaborando las ropa que utilizamos bajo un régimen de salario mínimo y largas jornadas laborales. Esta explotación afecta sobre todo a las mujeres entre 18 y 24 años de edad que representan el 80% de esta fuerza laboral.
Más personas deben ser conscientes de los impactos de sus hábitos de consumo y elegir opciones de prendas que sean sustentables.
Es momento de transformar la forma en la que nos relacionamos con la moda. Para lograr este objetivo nos hemos aliado con DOCENA, una agencia de diseño y plataforma que desarrolla proyectos de suprareciclaje y economía circular a través del diseño y el arte.
En colaboración realizaremos el rodaje de un fashion film de moda consciente con el fin de visibilizar y compartir prácticas de consumo y producción conscientes.
El planeta necesita sumar todas las voluntades posibles para detener los efectos devastadores de la contaminación y la explotación de los sistemas naturales.
Sin importar en dónde vivas, a qué te dediques o qué edad tengas, el cambio climático nos está afectando. Somos responsables de preservar el medio ambiente y las niñas y niños lo saben perfectamente.
Los más pequeños están tomando acción por el planeta y liderando movimientos. Inspiran a miles de personas alrededor del mundo y Greenpeace no es la excepción.
Sentimos el llamado de hacer más para integrar a nuestros guerreros del arcoiris en el trabajo que realizamos. Por esta razón lanzamos la nueva revista infantil Semillas Andinas.
La primera edición está dedicada a la cordillera de Los Andes, los glaciares y el agua. Aprenderemos qué son los glaciares, cómo cuidarlos y por qué son tan importantes. Como parte del contenido conoceremos también la flora, la fauna y la geografía de Argentina, Chile y Colombia.
Incluimos información sobre los ecosistemas de Latinoamérica y los distintos problemas que están afectando a esta maravillosa biodiversidad que habitamos y de la que somos parte. Además, sumamos actividades para que niños y niñas puedan construir hábitos para proteger nuestro planeta.
Esta revista será enviada exclusivamente a nuestros socios y socias de manera trimestral para luego ponerla a disposición de toda la comunidad. Apuntamos a contribuir en este camino hacia una revolución verde donde todas y todos formemos parte, sobre todo la niñez, los y las futuras guerreras del arcoiris.