Una imagen vale más que mil palabras. Por eso, compartimos las fotografías de Greenpeace que mejor ilustran los problemas, desafíos y la belleza natural que presenciamos durante este año que ya llega a su fin.
Porque 2023 ha marcado récords climáticos que nunca quisimos superar pero también, como contrapartida, volvió a ser testigo de la valentía y el compromiso de personas de todas las latitudes que han salido a pelear por un futuro sustentable, verde y justo .
Un claro ejemplo del espíritu de lucha y amor por nuestro planeta es el del fotógrafo Martin Katz, compañero de Greenpeace Andino. Él fue parte del equipo internacional que semanifestó contra la minería submarina en el Océano Pacífico hace días apenas. El gran trabajo de documentación que realizó le valió ser elegido entre las mejores fotos del año.
En un contexto en el que sabemos que inundaciones, incendios, derretimiento de glaciares, olas de calor son un patrón que sólo se acelerará y agravará, en 2024 seguiremos exigiendo a los líderes globales que actúen AHORA para frenar las peores consecuencias del cambio climático.
Con ustedes, las mejores imágenes del año de Greenpeace
Activistas de Greenpeace International se manifestaron alrededor del MV COCO, un buque especializado en perforación en alta mar que está recopilando datos para la empresa líder en minería en alta mar, The Metals Company, en su última expedición antes de presentar la primera solicitud en el mundo para la explotación minera en el lecho marino del océano Pacífico.
La acción de Greenpeace Rusia dedicada al lanzamiento de la petición para el desarrollo de energías renovables. La foto fue tomada en el parque eólico Kochubeevskaya en la región de Stavropol.Activistas climáticos salen a las calles en la Cumbre Africana sobre el Clima en Nairobi, Kenia, instando a la Unión Africana a predicar con el ejemplo y proteger la biodiversidad africana, poner fin a los combustibles fósiles que provocan un cambio climático catastrófico e invertir en soluciones reales cambiando a la energía solar y eólica. Los carteles dicen “Menos hablar, más acción por el clima”.Cien activistas de Greenpeace, Stay Grounded, Extinction Rebellion, Scientist Rebellion, entre otras organizaciones de 17 países, irrumpieron la mayor feria de venta de jets privados de Europa (EBACE, por sus siglas en inglés) en Ginebra, exigiendo la prohibición de los jets privados. Los activistas ocuparon pacíficamente los jets privados que se exhibían en el evento, encadenándose a las pasarelas de acceso a las aeronaves y a la entrada de la exposición para evitar que los posibles compradores ingresaran.
Activistas de Greenpeace USA proyectan un mensaje que dice “¡Fuerte Tratado Mundial sobre los Océanos ahora!” en la sede de las Naciones Unidas, para enviar un mensaje claro a los delegados en las Naciones Unidas en Nueva York durante la segunda semana de la reanudación de las negociaciones del CIG5.
Sin un tratado sólido que se acuerde en esta ronda de conversaciones, será prácticamente imposible proteger el 30% de los océanos del mundo para 2030. Este es el mínimo que los científicos consideran necesario para permitir que los océanos se recuperen de décadas de contaminación, sobrepesca y otras actividades industriales.
El río que abastece de agua a la comunidad Porto Praia del Pueblo Indígena Kokama es casi árido y la población está casi aislada. A principios de octubre, Greenpeace Brasil realizó su primer viaje de campo como parte del proyecto Alas de Emergencia 2023 en Tefé, estado de Amazonas, llevando ayuda humanitaria a las personas más afectadas por la histórica sequía en la selva amazónica y ofreciendo apoyo logístico a organizaciones que investigan la Impactos sobre la fauna local. Comunidade Porto Praia, del pueblo indígena Kokama.
Siempre es un buen momento para hablar de los bosques. En esta oportunidad queremos hablar de cómo pueden ayudar (aún más) en la lucha contra el cambio climático.
Son aliados perfectos para amortiguar las condiciones climáticas, refrescan el entorno cuando hace calor y dan calidez y refugio a la vida silvestre cuando hace frío extremo. Cuando está muy seco, atrapan humedad y cuando está muy húmedo, evitan las inundaciones. Pero aún hay más por conocer sobre su función en el equilibrio natural .
¿Cuál es la relación entre los bosques y el dióxido de carbono?
A través del proceso físico de la fotosíntesis, los árboles absorben dióxido de carbono (CO2) y los procesan de dos maneras. La más conocida es que al “respirar” lo convierten en oxígeno que luego liberan a la atmósfera. La segunda, tal vez menos conocida, es que este gas también queda fijado en sus raíces, tronco y hojas en forma de carbono.
Al talar árboles no sólo se elimina la posibilidad de que trabajen como sumideros (o depósitos) de carbono sino que el carbono capturado vuelve liberarse a la atmósfera, contribuyendo al cambio climático. Ésta es otra razón por las que el nivel de deforestación debe preocuparnos y ocuparnos.
Deforestación en la provincia de Formosa. Marzo 2023
Cuidar los bosques que nos quedan y restaurar los que fueron diezmados es la tarea más urgente y de las más eficaces que tenemos a mano. Así lo afirma un nuevo estudio realizado por una red de 250 científicos globales llamada Crowther Lab y publicado en Nature Journal. Te contamos los detalles a continuación.
¿Cuál es el potencial de los bosques para reducir las emisiones de carbono?
Como decíamos, este nuevo documento calcula los beneficios de invertir en la salud de los bosques como herramienta para frenar el cambio climático producido por un sistema que se alimenta de energías fósiles.
Actualmente, los bosques no pueden cumplir al 100% su función de absorber carbono debido a la constante deforestación. Sin embargo, si se los restaurara y protegiera se podría satisfacer entre 30 al 35 % de nuestras necesidades de reducción de carbono (esto es, 225 gigatoneladas). Algo en lo que hacen hincapié los especialistas es que nada de esto puede ser alcanzado sin reducir, al mismo tiempo, las emisiones. Si no se previenen esos gases de la quema de combustibles fósiles, la capacidad de absorción de los ecosistemas se ve amenazada por las temperaturas en alza, las sequías y el riesgo de incendios.
Otra condición que señala el estudio es que todo este potencial sólo puede conseguirse con una diversidad saludable de especies. Y esto se debe a que la productividad de un bosque depende en un 50% de la red de relaciones entre todas las formas de vida que viven en él. Es por lo que los monocultivos de árboles (como los de pinos y eucaliptus) no aportan los mismos beneficios que los bosques naturales.
Todavía más importante es que el 61% de este potencial puede lograrse sólo con conservar los bosques que aún tenemos. Otra solución es reconectar paisajes fragmentados a través de un desarrollo equitativo, financiando y empoderando a las comunidades locales.
En definitiva, protegerlos para que recuperen su madurez es lo más inteligente que se puede hacer. Las organizaciones y empresas deben hacer su parte, empezando por revisar su cadena de abastecimiento para limitar la deforestación que asociada que pueda haber.
Una buena señal desde Colombia
Las cifras de deforestación de 2022 arrojaron una gran noticia para la conservación de los bosques de Colombia: disminuyó 29.1 % con respecto a 2021. Este es el registro más bajo de deforestación que se tiene desde 2013.
En el caso de la región de la Amazonia, la reducción fue del 36 % frente a 2021 y del 26 % en el arco de deforestación amazónico (Guaviare, Caquetá, Meta y Putumayo). Además, en el primer trimestre de este año, que hace parte del periodo más seco de esta región, la deforestación se redujo en más del 70 % frente al mismo periodo del año pasado en este arco.
En vistas de que a partir del año próximo, estará en marcha el Plan de Contención de la Deforestación esperamos que esta tendencia se mantenga y mejore para el bienestar de toda la vida de la región y del planeta.
Para cerrar no debemos olvidar que “La restauración global no se trata solo de árboles. Tenemos que proteger la biodiversidad natural en todos los ecosistemas, incluidos los pastizales, las turberas y los humedales, que son igualmente esenciales para la vida en la Tierra”, tal como dijo uno de los científicos que participó en el documento, Constantin Zohner, investigador sénior de la ETH Zurich.
No existe ningún país que se salve de los incendios forestales. Anticipándonos al inicio de las altas temperaturas del verano en nuestro hemisferio, renovamos los consejos para cuidar los bosques de las llamas.
Cuando de fuego se trata, vivimos un inicio de año muy triste en Chile. Comenzamos 2023 con uno de los peores incendios de la última década.
Y eso ya es mucho decir porque venimos de 10 años en que los incendios no han dejado de aumentar. Tanta destrucción se origina en 90% de los casos por la mano del hombre, sea por prácticas voluntarias como involuntarias. Así las cosas, entre 1985 y 2018, hubo 22 megaincendios que han dejado 543.000 hectáreas quemadas.
Para agravar la situación, continuamos atravesando el periodo de sequía más extensa al menos un siglo.
Es decir, estamos frente a un problema de magnitud que se repite una y otra vez. Hay que insistir para crear conciencia y saber cómo ayudar a prevenir esa chispa que precede al desastre.
Así puedes prevenir los incendios forestales:
No fumar en el bosque ni arrojar cigarrillos fuera del coche. Una sola colilla encendida puede provocar un incendio que, en condiciones secas, se propaga con rapidez.
Hacer fogatas sólo en áreas autorizadas. Al apagarlas, hay que dejar que las cenizas se enfríen completamente o apagarlas con agua antes de eliminarlas. Y nunca hay que dejar la parrilla desatendida.
En épocas secas y con riesgo de incendios forestales no iniciar ningún fuego, aunque no esté expresamente prohibido.
No utilizar velas, antorchas o faroles.
Estacionar sólo en zonas que estén indicadas para eso. Los gases calientes del escape y los convertidores catalíticos pueden encender la hierba seca.
Desde la base: un paso más para prevenir los incendios forestales
Hasta aquí, consejos básicos que toda persona debe tener presentes. Pero los gobiernos y las empresas deben hacer su parte e ir un poco más a fondo. ¿Cómo?
Fomentar una silvicultura responsable.
Los bosques de coníferas jóvenes y escasos, formados por abetos o pinos, corren especial peligro de sufrir incendios forestales. Sabiendo esto, deben regenerarse los bosques caducifolios naturales con especies nativas y variadas.
Reducir el consumo de carne.
Considerando que para producir más carne se talan y queman bosques para convertirlos en campos de pastoreo para ganado, elegir comer menos es una forma de desincentivar este comercio. La Ley de la Unión Europea para la protección forestal mundial es un paso adelante en este sentido.
Proteger el clima.
Seguir luchando para reducir las emisiones contaminantes que generan cambio climático es siempre la mejor opción. En un planeta equilibrado los eventos climáticos extremos disminuyen su frecuencia. Es decir, que con menos sequías y menos olas de calor, los incendios se vuelven más controlables.
Prepararnos para escenarios cada vez más complejos.
Los gobiernos deben aumentar la cantidad de brigadistas, mejorar sus condiciones laborales y la infraestructura para controlar y combatir los incendios, y asegurar la regeneración de los bosques arrasados por el fuego.
Como se ve, es mucho lo que está en nuestras manos. Tanto para hacer directamente, como para exigir a quienes tienen un poder de decisión más alto. Es tiempo de entrar en acción para proteger a los pulmones verdes que nos quedan .