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“Nunca había visto un pez así” ¿Cómo llegaron salmones al Río Paraná en Argentina y por qué no deben estar allí?

Estaba con mi hermano en la lancha y veo una pieza enorme, de unos 12 kilos. Me di cuenta que era un salmón porque otro muchacho había sacado uno igual hacía unos días y yo había visto las fotos. Nunca había visto un pez as. Era muy pesado, macizo, con dientes visibles y un tipo de escama que llama la atención”.

Ese es el relato de Emiliano, un pescador que vive en Fighiera, al sur de Santa Fé, Argentina. El martes pasado detectó en sus redes un pez muy grande que nunca había visto en las calidas aguas del río Paraná: un salmón.

Los salmones provienen de países del hemisferio norte como Noruega. Por este motivo, fueron introducidos de manera artificial en nuestro continente y diferentes empresas los crían para cosecharlos (sacarlos del agua) y comercializarlos. En este caso se trataría en principio de un salmón chinook, una de estas especies introducida en la Patagonia chilena con fines comerciales hace décadas.

Los salmones crecen hacinados en enormes jaulas bajo el mar que funcionan como granjas que los “engordan”. Al no ser peces de la Patagonia, desarrollan gran cantidad de enfermedades y para que puedan subsistir les dan químicos y antibióticos. Como referencia, una misma compañía utiliza hasta 700 veces más antibióticos sobre un salmón en Chile de lo que usaría para el mismo salmón en Noruega.

Pero ¿Cómo llegaron salmones hasta Santa Fé?¿Qué genera la industria del salmón?

Hay que destacar que como estos salmones son especies introducidas de forma artificial, no poseen depredadores naturales. Son animales carnívoros y las poblaciones de especies nativas bajan al ser depredadas por los salmones ya que compiten por el espacio y la alimentación e incluso devoran a los peces de la zona.

Todos los años hay evidencias sobre la incompatibilidad de la salmonicultura con el clima, los ecosistemas marinos y los legítimos usos de las comunidades locales e indígenas, que se ven profundamente afectadas también.

En Chile (segundo productor de salmones a nivel mundial) cada vez impacta más la recurrente seguidilla de desastres ambientales provocados por la actividad de la industria salmonera: derrames, hundimientos, mortalidades masivas y proliferación de zonas muertas (anoxia) y escapes masivos de salmones.

En 2016, el gobierno chileno violó la legislación nacional e internacional y autorizó el vertido de 5 mil toneladas de salmones en estado de descomposición al mar (sin estudios previos ni evaluaciones de riesgo). Esto desencadenó una de las crisis sociales y ambientales más graves la historia de nuestro país. El mar de Chiloé fue un vertedero en el momento justo en el cual se daban las condiciones perfectas para el desarrollo de la marea roja. Los pescadores y mariscadores perdieron su trabajo, los comerciantes no tenían qué vender, el océano quedó contaminado y cientos de especies murieron (peces, aves y mamíferos). Y todo podría haberse evitado.

¿Cómo evitar los peligros de la salmonicultura?

El 30 de junio de 2021 fue un día histórico para Argentina. La Legislatura de Tierra del Fuego aprobó de forma unánime la ley que prohíbe la instalación de cualquier tipo de cultivo y producción de salmones en cautiverio en las aguas marinas y de lagos de la provincia. De esta manera, se convirtió en el primer país del mundo que elige proteger sus ecosistemas diciendo No a la salmonicultura antes de que empiece a funcionar en su territorio, logrando evitar el desastre ambiental que pudo haber provocado la salmonicultura en el Canal de Beagle. Fue un gran triunfo de la ciudadanía y las organizaciones civiles y ambientales que se opusieron a la salmonicultura .

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Mientras tanto, la Patagonia chilena hoy está amenazada por la presencia de la salmonicultura intensiva . Áreas de aguas prístinas y de gran biodiversidad son destruidas por esta industria que busca ampliar sus centros de cultivo en estas áreas.

Existen 133 concesiones aprobadas en toda la Región de Magallanes y 87 en trámite. De éstas,  68 concesiones aprobadas y 66 en trámite, están en la Reserva Nacional Kawésqar 

Las autoridades comprobaron que la empresa Nova Austral que opera dentro del Parque Nacional Alberto de Agostini y que quiere mover sus operaciones a la Reserva Nacional Kawésqar,  falsificó cifras de mortalidades de salmones, alteró los fondos marinos para esconder la contaminación y obtuvo ganancias ilícitas por 3.700 millones de pesos al sobreproducir y con ello, dejar al fondo marino sin vida. 

Entre los años 2010 y 2020 hubo una moratoria que prohibía la aprobación de nuevos proyectos de salmonicultura en las Regiones de los Lagos y Aysén. Sin embargo la producción creció en más de 100.000 toneladas en ambas regiones.

En la Región de Magallanes la misma moratoria estuvo vigente entre 2010 y 2015 y luego se dictó un decreto vigente hasta hoy que no permite el ingreso de nuevas solicitudes de concesiones de salmonicultura, sin embargo, entre 2010 y 2020 la producción de salmones en la región creció 10 veces , pasando de producir 9.828  (SERNAPESCA 2019 ) toneladas en 2011 a  180.479 toneladas en 2020 (SERNAPESCA 2021 )

Más de 400 concesiones de salmonicultura se encuentran dentro de áreas protegidas y en algunas de ellas han provocado la destrucción completa de ecosistemas

Por ello, desde Greenpeace iniciamos una campaña para exigir al gobierno que incluya las aguas de la Reserva Nacional Kawésqar dentro del Parque Nacional. Es el único parque nacional del país que no incluye el mar.

Mar y tierra en los fiordos y canales patagónicos son un conjunto inseparable, ya que dependen el uno del otro, y fueron separados por la codicia de una industria contaminante y que ya ha destruido numerosos ecosistemas en la Patagonia, llevando a la muerte a distintas especies y a los fondos marinos. Aún estamos a tiempo de frenar este absurdo. 

¿Qué estamos pidiendo en específico?

  • Que las aguas de la actual Reserva Nacional Kawésqar sean incluidas dentro del Parque Nacional Kawésqar.
  • Que ningún proyecto de salmonicultura más, sea aprobado en la actual Reserva Nacional Kawésqar
  • Freno inmediato a la expansión de la industria en la Patagonia chilena 

Es nuestro deber prohibir la instalación de la salmonicultura en la Reserva Nacional Kawésqar a través de su inclusión dentro del Parque Nacional Kawésqar y la detención de los proyectos que hoy quieren seguir avanzando. 

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Author: Lau Colombo

¿Es peligrosa la industria salmonera en Chile? Todo lo que tenés que saber

Activistas de Greenpeace en las jaulas salmoneras de Cermaq en skyrin, perteneciente a la multinacional Mitsubishi, donde desplegaron bajo el agua un cartel con el mensaje: “Esto es lo que esconden las empresas salmoneras”, haciendo referencia a las gigantes concesiones de esta industria cuyas jaulas ocupan aproximadamente una cancha de fútbol y un edificio de cinco pisos en profundidad.

La Patagonia chilena es una zona altamente relevante y crítica para la preservación de distintas especies y ecosistemas del mundo. Se han registrado un total de 32 especies de cetáceos –de un total de 44 presentes en todo el país- y alberga cerca del 50% de las aves marinas registradas en Chile. lo que convierte a este territorio en una zona muy importante para la preservación de distintas especies y ecosistemas.

Pero hoy está amenazada por la presencia de la salmonicultura intensiva . Áreas de aguas pristinas y de gran biodiversidad son destruidas por esta industria que busca ampliar sus centros de cultivo en estas áreas.

¿Cómo opera la salmonicultura?

Jaulas salmoneras de Cermaq en Seno Skyring, perteneciente a la multinacional Mitsubishi

La salmonicultura corresponde a una parte de la acuicultura (cultivo de peces y otras especies del mar) que consiste en el cultivo intensivo de distintas especies de salmónidos (salmón atlántico, trucha arcoiris, salmón coho,etc).

Consiste de tres fases: Piscicultura (donde se “crían” los smolt o “salmones bebe) generalmente desarrollada en tierra cercana a fuentes de agua dulce como ríos y lagos, la fase de engorda en balsas jaulas en el mar y la fase de procesamiento (en tierra en las plantas de proceso).

En el caso de Chile, se trata de una actividad que introduce especies exóticas invasoras en grandes piscinas (del tamaño de una cancha de fútbol) para cultivarlos de manera intensiva y con altas densidades. Esto genera un hacinamiento de estos peces en las balsas jaula (generalmente instaladas en el mar, en canales y fiordos cerrados) que requiere un alto uso de químicos y antibióticos y genera múltiples desechos que contaminan las aguas y fondos marinos.

Generalmente, esta actividad es desarrollada por empresas extranjeras multinacionales que utilizan hasta 800 veces más antibióticos para producir salmones en la Patagonia, de los que usan en sus países de origen (Noruega por ejemplo), zonas donde el salmón es nativo.

Especies animales muertas en las playas de la isla de Chiloé después de la marea roja, uno de los desastres ambientales más grandes del país

No solo las ballenas, delfines, pingüinos y aves están en peligro, sino que, además, la cría de salmones representa un riesgo para las actividades tradicionales de pesca y recolección que desarrollan comunidades y pueblos indígenas ancestrales.

Las distintas crisis ambientales que ha vivido Chile (segundo productor de salmones a nivel mundial) han evidenciado y demostrado cómo la salmonicultura destruye el medio ambiente de manera muy agresiva. Los impactos del cultivo del salmón son diversos y están documentados por diferentes artículos e investigaciones científicas. Están asociados principalmente, a la afectación directa del ecosistema marino:

  • Contamina las aguas por la constante incorporación de nutrientes.
  • El elevado uso de antibióticos (incluso 6.000% más que lo utilizado en países europeos) puede originar serias perturbaciones en todo el ecosistema, incluso afectar a cetáceos como los delfines.
  • Favorece las condiciones ideales para el desarrollo de marea roja.
  • Afecta la biodiversidad local y la pesca artesanal (se estima que para producir 1 kilo de alimento de salmones se necesitan 3 kilos de otros peces).
  • Excede la capacidad de carga del ecosistema (hay un máximo número de individuos que cada especie puede sostener sin disminuir los recursos naturales) lo cual genera crisis como la anemia infecciosa del salmón (ISA) o masivas mortandades.
  • La utilización de químicos para tratar el piojo del salmón y el uso de colorantes.
  • Devasta los fondos marinos (la contaminación incluye desde antibióticos y alimentos, hasta fecas, redes, fierros y restos de plásticos).
  • Los escapes de salmones amenazan la biodiversidad nativa.
  • La interacción con otras especies (por ejemplo, lobos marinos) que están alrededor de las jaulas provoca incluso su muerte.
  • Contamina los ecosistemas de ríos y lagos de la zona sur y austral donde se crían los salmones juveniles (salmones en su etapa de ¨larva¨) que luego son transportados hacia áreas marinas.

Más del 50% de la superficie de la Región de Magallanes fue declarada con diferentes categorías de conservación (parques y reservas nacionales, reservas marinas e incluso categorías internacionales como reservas de la biósfera). Sin embargo, esto no pudo impedir que empresas salmoneras desarrollen proyectos altamente contaminantes en la zona.

La Reserva Nacional Kawésqar en peligro

La Reserva Nacional Kawésqar es un valioso territorio, ubicado en la Región de Magallanes, que alberga una riqueza ecológica y ambiental única en sus ecosistemas costeros y marinos, hábitat de maravillosas especies de ballenas, delfines, entre otros animales carismáticos.

En medio del desarrollo de la Conferencia de Naciones Unidas por el Cambio Climático (COP27), más de 20 activistas de Greenpeace instalaron una jaula en las afueras de La Moneda, para simular las operaciones salmoneras en el sur de Chile, con el objetivo de solicitar al gobierno ocupar sus facultades para detener la expansión de la industria en la Patagonia y en específico, detener su avance en la Reserva Nacional Kawésqar, en la Región de Magallanes.

Corresponde a las aguas marinas del recientemente creado Parque Nacional Kawésqar, aguas que quedaron excluidas del parque debido a la presión de la industria. Es el único parque nacional del país que no incluye sus aguas marinas. La zona es también el territorio ancestral del pueblo canoero Kawésqar que posee más de 6.000 años de historia en sus fiordos y canales.

El actor Benjamín Vicuña apoyando la campaña para defender las zonas más frágiles de la patagonia chilena

Esta zona está en grave peligro debido a la expansión sin límites de la dañina industria salmonera que protagoniza constantes escándalos y desastres ambientales (derrames, hundimientos, escapes de salmones, mortalidades masivas y proliferación de zonas muertas “anoxia”), amenazando con destruir la totalidad del área.

Una amenaza inminente

Existen 133 concesiones aprobadas en toda la Región de Magallanes y 87 en trámite. De éstas,  68 concesiones aprobadas y 66 en trámite, están en la Reserva Nacional Kawésqar 

El 50% de las concesiones de salmonicultura en operación la Región de Magallanes ha presentado condiciones anaeróbicas, es decir, pérdida parcial o total de oxígeno, lo que afecta las condiciones de vida de toda la biodiversidad

Las autoridades comprobaron que la empresa Nova Austral que opera dentro del Parque Nacional Alberto de Agostini y que quiere mover sus operaciones a la Reserva Nacional Kawésqar,  falsificó cifras de mortalidades de salmones, alteró los fondos marinos para esconder la contaminación y obtuvo ganancias ilícitas por 3.700 millones de pesos al sobreproducir y con ello, dejar al fondo marino sin vida. 

Entre los años 2010 y 2020 hubo una moratoria que prohibía la aprobación de nuevos proyectos de salmonicultura en las Regiones de los Lagos y Aysén. Sin embargo la producción creció en más de 100.000 toneladas en ambas regiones.

En la Región de Magallanes la misma moratoria estuvo vigente entre 2010 y 2015 y luego se dictó un decreto vigente hasta hoy que no permite el ingreso de nuevas solicitudes de concesiones de salmonicultura, sin embargo, entre 2010 y 2020 la producción de salmones en la región creció 10 veces , pasando de producir 9.828  (SERNAPESCA 2019 ) toneladas en 2011 a  180.479 toneladas en 2020 (SERNAPESCA 2021 )

Más de 400 concesiones de salmonicultura se encuentran dentro de áreas protegidas y en algunas de ellas han provocado la destrucción completa de ecosistemas

Desde Greenpeace iniciamos una campaña para exigir al gobierno que incluya las aguas de la Reserva Nacional Kawésqar dentro del Parque Nacional. Es el único parque nacional del país que no incluye el mar.

Mar y tierra en los fiordos y canales patagónicos son un conjunto inseparable, ya que dependen el uno del otro, y fueron separados por la codicia de una industria contaminante y que ya ha destruido numerosos ecosistemas en la Patagonia, llevando a la muerte a distintas especies y a los fondos marinos. Aún estamos a tiempo de frenar este absurdo. 

¿Qué estamos pidiendo en específico?

  • Que las aguas de la actual Reserva Nacional Kawésqar sean incluidas dentro del Parque Nacional Kawésqar.
  • Que ningún proyecto de salmonicultura más, sea aprobado en la actual Reserva Nacional Kawésqar
  • Freno inmediato a la expansión de la industria en la Patagonia chilena 

Es nuestro deber prohibir la instalación de la salmonicultura en la Reserva Nacional Kawésqar a través de su inclusión dentro del Parque Nacional Kawésqar y la detención de los proyectos que hoy quieren seguir avanzando. 

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Author: Lau Colombo

Carolina Arregui y Benjamín Vicuña le dicen “Por aquí no” a la salmonicultura?

La Patagonia Chilena está en peligro. Los ecosistemas patagónicos se caracterizan por albergar una inmensa biodiversidad que incluye peces, aves y maravillosos mamíferos marinos  como ballenas y delfines que habitan en sus fiordos y canales, únicos a nivel mundial.

Pero la expansión sin límites de la dañina industria salmonera que protagoniza constantes escándalos y desastres ambientales, amenaza con continuar destruyendo la patagonia con su contaminación. Ya hay más de 1.300 proyectos salmoneros aprobados entre las regiones de Los Lagos y Magallanes y van por más. 

Es en este contexto que desde Greenpeace estrenamos el documental “Por Aquí No”. Se trata de una acción que se ha hecho con el cariño de quienes sentimos esta convicción y estamos decididos a hacer cambios profundos y radicales para girar el timón en un momento en que el tiempo se nos está acabando.

“Por aquí no” te invita a navegar junto a Carolina Arregui y Benjamín Vicuña, por las prístinas aguas de la Patagonia Chilena para conocer toda su riqueza y maravillosa biodiversidad.

En su recorrido, podrás ver el contraste entre áreas realmente protegidas como el Parque Nacional Torres del Paine donde la biodiversidad está a salvo y otras áreas protegidas como el Parque y Reserva Nacional Kawésqar que están sometidos a la contaminación y daño de la industria de la salmonicultura

Algunas de las zonas que se visitan son la hermosa ciudad de Puerto Natales, el seno skyring hogar del delfín chileno y  el estrecho de Magallanes, zona de alimentación de cientos de ballenas jorobadas.

El documental nace para dar a conocer los maravillosos ecosistemas de la patagonia chilena que necesitan protección. Es un llamado a detener el avance de la destrucción y contaminación de la industria salmonera y mantener a salvo la naturaleza y la vida. Invita a mantener la Reserva Nacional Kawésqar sin salmoneras y a incorporar sus aguas como parte del Parque Nacional Kawésqar. 

Agradecemos a  Carolina Arregui y Benjamín Vicuña quienes fueron testigos del recorrido, a Matias Asún, director de campañas de Greenpeace, quien va mostrando las bellezas y amenazas de la zona, a Gonzalo Ginouves operador turístico de la zona, a Claudio Carocca y Jonathan Poblete, biólogos marinos. A Estefanía González coordinadora de campañas de Greenpeace Y a Haydee Águila, Margarita Águila y Leticia Caro, de comunidades kawésqar por la defensa del mar chileno

¿Cuál es el problema de la salmonicultura en Chile?

La salmonicultura corresponde a una parte de la acuicultura (cultivo de peces y otras especies del mar) que consiste en el cultivo intensivo de distintas especies de salmónidos (salmón atlántico, trucha arcoiris, salmón coho,etc). 

En el caso de Chile, se trata de una actividad que introduce especies exóticas invasoras en grandes piscinas (del tamaño de una cancha de fútbol) para cultivar de manera intensiva y con altas densidades. Esto genera un hacinamiento de estos peces en las balsas jaula (generalmente instaladas en el mar, en canales y fiordos cerrados) que requiere un alto uso de químicos y antibióticos y genera múltiples desechos que contaminan las aguas y fondos marinos. Generalmente, esta actividad es desarrollada por empresas extranjeras multinacionales que utilizan hasta 800 veces más antibióticos para producir salmones en la Patagonia, de los que usan en sus países de origen (Noruega por ejemplo), zonas donde el salmón es nativo.  

¿Qué estamos pidiendo en específico con este documental?

  • Que las aguas de la actual Reserva Nacional Kawésqar sean incluidas dentro del Parque Nacional Kawésqar. 
  • Que ningún otro proyecto de salmonicultura más sea aprobado en la actual Reserva Nacional Kawésqar.
  • El freno inmediato a la expansión de la industria en toda la Patagonia chilena.

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Author: Lau Colombo

Greenpeace Chile lanzó el documental “Por aquí no”, que busca proteger los mares de la Patagonia de la industria salmonera

Lucas Rojo, Director de Producción History Chanel; Natalia Machaín, Directora Greenpeace Argentina, Chile y Colombia; Carolina Arregui, actriz; Benjamín Vicuña, actor y Matías Asún, Director Greenpeace Chile

28 de septiembre de 2022 – En el Teatro San Ginés y junto a personalidades de distintos ámbitos, la ONG Greenpeace Chile realizó el lanzamiento de su documental “Por aquí no”, trabajo audiovisual que muestra el viaje que los actores Benjamín Vicuña y Carolina Arregui encabezaron a la Patagonia chilena en la Reserva Nacional Kawésqar, ubicada en la Región de Magallanes, para dar a conocer la necesidad de proteger esa zona de la industria salmonera.

Al estreno, que contó con ambos rostros, también asistieron la directora ejecutiva de Greenpeace Argentina, Chile y Colombia, Natalia Machain; el director de Greenpeace Chile, Matías Asún; y Lucas Rojo, director de producción Original para History Channel Latinoamérica, junto a personalidades del mundo artístico y audiovisual.

Respecto a su participación en el documental, el actor Benjamín Vicuña, señaló que: “fue una experiencia muy enriquecedora. Ir hasta el lugar y ver la belleza del sur de nuestro país, conocer los paisajes únicos que nos pertenecen y que no deben ser amenazados por el cultivo de salmones. Conocer tradiciones ancestrales como el tejido Kawésqar. Hoy más que nunca necesitamos proteger estos lugares únicos”.

En el Teatro San Ginés y junto a personalidades de distintos ámbitos, Greenpeace Chile lanzó su documental Por aquí no, trabajo audiovisual que muestra el viaje que los actores Benjamín Vicuña y Carolina Arregui encabezaron a la Patagonia chilena en la Reserva Nacional Kawésqar, ubicada en la Región de Magallanes, para dar a conocer la necesidad de proteger esa zona de la industria salmonera.

Esta iniciativa audiovisual se enmarca dentro de la campaña de protección de los mares patagónicos que Greenpeace ha llevado durante años, que busca preservar estos ecosistemas únicos y denunciar aquellas actividades que los ponen en riesgo. Hoy busca visibilizar los impactos de la industria de la salmonicultura en la Región de Magallanes, particularmente dentro de la Reserva Nacional Kawésqar que se encuentra bajo amenaza.

“Ojalá con esta campaña, se tome conciencia y logremos prohibir la instalación de la salmonicultura en las aguas de la Reserva Nacional Kawésqar. Es importante que esos mares maravillosos estén protegidos para que no existan más proyectos salmoneros en ese lugar que alberga un hábitat maravilloso de especies únicas en el mundo”, enfatizó la actriz Carolina Arregui.

El director nacional de Greenpeace Chile, Matías Asun, indicó que “detener la expansión de la industria previene que se afecten de manera irreversible la naturaleza y medio ambiente, además de actividades locales como la pesca artesanal y el turismo. Con este documental, queremos que las aguas de la actual Reserva Nacional Kawésqar sean incluidas dentro del Parque Nacional Kawésqar, que ningún proyecto de salmonicultura más sea aprobado en la actual Reserva Nacional Kawésqar y se ponga freno inmediato a la expansión de la industria en la Patagonia chilena”.

Hoy existen 67 concesiones otorgadas y 64 en trámite en el área de la reserva, que corresponden a las aguas del Parque Nacional Kawésqar, que quedaron fuera del parque por el lobby de la industria salmonera. Este caso es un gran ejemplo de diversos ecosistemas patagónicos amenazados por la industria, aseguran en Greenpeace.

El documental será exhibido gratuitamente el día 28 de septiembre a través del canal oficial de Greenpeace Chile en YouTube (Trailer Por Aquí No) y a través de las pantallas de History Channel, el 6 de octubre a las 22:00 (Hora Chile).

NOTAS AL EDITOR

Impactos de la industria

Los impactos del cultivo del salmón son diversos y están documentados por diferentes artículos e investigaciones científicas. Están asociados, principalmente, a la afectación directa del ecosistema marino. Las distintas crisis ambientales que ha vivido Chile (segundo productor de salmones a nivel mundial) han evidenciado y demostrado cómo la salmonicultura destruye el medio ambiente de manera muy agresiva. Un ejemplo, es la contaminación de las aguas, el potencial desarrollo de floraciones algales nocivas (marea roja), la pérdida parcial y total de oxígeno en el mal y el daño indirecto y directo a la biodiversidad, entre otros. Muchos de estos daños pueden tardar décadas en ser reparados e incluso pueden ser irreversibles.

El desarrollo de salmonicultura (es decir, la cría intensiva e industrial de salmones) en zonas donde los salmónidos no son nativos y existen ecosistemas de alto valor y fragilidad como los mares patagónicos, tiene graves impactos ambientales que no son posibles de evitar. Prueba de ello, es que Chile, que tiene un desarrollo de más de 30 años de salmonicultura y regulaciones específicas para esta industria (las cuales han mejorado estándares en los últimos años), continúan siendo foco de desastres ambientales provocados por la industria mes a mes.

Greenpeace Chile, por primera vez y en el año que conmemora tres décadas en el país, presentó su primer documental, grabado en la Región de Magallanes, donde la industria salmonera se ha instalado, amenazando indiscriminadamente los ecosistemas, la diversidad y el territorio kawésqar. En su recorrido, se puede ver el contraste entre áreas realmente protegidas -como el Parque Nacional Torres del Paine, donde la biodiversidad está a salvo- y otras áreas protegidas, como el Parque y Reserva Nacional Kawésqar, que están sometidos a la contaminación y daño de la industria de la salmonicultura.

Trailer del documental:
https://www.youtube.com/watch?v=aZ4juSuQNy0

Reel de prensa audiovisual:
https://drive.google.com/drive/u/0/folders/1Ym9c2cG5usDM4X_A1gCnsgmgSYUo_1y6

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Author: Editor

CIDH recibe a comunidades de tres pueblos originarios y Greenpeace por expansión de salmonicultura

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recibe en audiencia pública, este miércoles 15 de diciembre a representantes de comunidades de los pueblos mapuche-huilliche, kawésqar y yagán, junto a Greenpeace Chile, en el marco del 182° periodo de sesiones.

© @ Alvaro Vidal

Interpelar al Estado de Chile por sus vulneraciones a los derechos humanos y ambientales a comunidades indígenas de tres pueblos originarios -mapuche huilliche, Kawésqar y Yagán- en el marco de la instalación y expansión de la salmonicultura, es el objetivo de la audiencia solicitada y que se realizará de manera virtual este miércoles 15 de diciembre.

La reunión se da en el marco del 182° período de sesiones que se desarrollará entre el 13 y el 16 de este mes y en ella participará Francisco Vera Millaquen, werkén de la comunidad mapuche-huilliche Pepiukelen (Región de Los Lagos); Haydeé Águila Caro y Leticia Caro Kogler, de las comunidades kawésqar por la Defensa del Mar; María Luisa Muñoz Manquemilla, comunidad indígena yagán Bahía Mejillones (Región de Magallanes); Enrique Viale, abogado experto en  derecho ambiental y derechos humanos y Estefanía González Del Fierro, coordinadora de Océanos en Greenpeace.

Cabe destacar que en muy pocas ocasiones delegaciones chilenas han sido parte de estas audiencias que se pueden seguir en el enlace dispuesto por el CIDH para el público https://cidh-org.zoom.us/webinar/register/WN_sV1WcAjXQkWK8eAXR2wqnA?timezone_id=America%2FSantiago.

En la solicitud de audiencia se argumenta que “el constante avance de la industria salmonera hacia el sur de Chile, y específicamente en territorios en los que habitan pueblos indígenas ha significado el daño de valiosos ecosistemas de fiordos y canales, que han sido sustento de comunidades indígenas desde hace milenios”.  

Agrega que “La industria salmonera ha aumentado su producción y extensión territorial considerablemente durante las últimas décadas. Según datos la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura y el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, Chile pasó de producir cerca de 30.000 toneladas en 1990, a un total de 1.043.144 toneladas en el año 2020, transformándose en el segundo productor de salmones a nivel a mundial, teniendo más de 1.200 concesiones de acuicultura otorgadas en las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes. De esta manera, los últimos 30 años la industria salmonera chilena ha sostenido una tasa de crecimiento promedio de un 117% anual, lo cual permite dimensionar el nivel de presión que ejerce esta actividad sobre los ecosistemas y particularmente, sobre territorios indígenas”.

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Author: rholzman