Los efectos del cambio climático se hacen notar cada día más. Entre ellos, la escasez de agua es uno de los más comunes. Muchas regiones sufren estrés hídrico y ésta es una tendencia que sólo se multiplicará en el corto plazo. Por eso,cuidar este recurso esencial para la vida se vuelve cada vez más importante.
¿Por qué debe importarme cuidar el agua?
Con las temperaturas del planeta en ascenso y los fenómenos que se desatan con este desequilibrio, las reservas de agua se ven amenazadas en diferentes zonas del país y del mundo.
Al mismo tiempo, las condiciones de sequía extrema se multiplican como nunca en los últimos 20 años dando como resultado una creciente sequedad en los ambientes, factor que se transforma en la antesala de nuevos incendios forestales.
A todo esto, hay un dato que suele pasar desapercibido: el uso que hacemos del agua en los hogares (sistemas de bombeo, tratamiento y calefacción) también contribuye significativamente a las emisiones de gases de efecto invernadero.
Frente a este panorama, todo hábito sustentable que podamos incorporar marca la diferencia.
¿Qué puedo hacer para cuidar el agua en mi hogar?
Te compartimos algunos cambios para optimizar el uso de agua en la cocina, el baño, el parque, etc.
Las fugas suelen ser las mayores responsables del derroche de agua. Suelen ocurrir por fallas en los grifos, inodoros o tuberías. En el caso del inodoro, detectar una pérdida es muy fácil. Pon una gotita de colorante de comida en el tanque de agua. Si dentro de los siguientes 10 minutos el color aparece en la taza, la respuesta es obvia.
La buena noticia es que en la mayoría los arreglos suelen ser sencillos de realizar. Puedes buscar un tutorial de YouTube y con un par de herramientas solucionarlos por tí mismo.
Si el problema persiste y tienes que llamar a un plomero, considera que una inversión hoy puede prevenir un mayor problema a futuro.
2. Guarda el agua que usas para lavar frutas y verduras para regar plantas
Al lavar los vegetales y frutas,pon un cuenco o bowl para que no se pierda el agua por el drenaje. Después úsala para regar plantas de interior y exterior.
3. Usa bidones para juntar agua de lluvia
Dentro de las posibilidades de tu casa, deja recipientes para que el agua de las precipitaciones se acumule. Luego te servirá para regar plantas, lavar los pisos o el coche, ¡lo que necesites!
Si estás dispuesto a ir por más, puedes averiguar cómo armar (o dónde comprar) un sistema colector especial, de esos que toman el agua desde el techo y, a través de una manguera, lo deposita en barriles grandes.
Dos tips más: procura que el agua que acumules quede tapada para no dar oportunidad que mosquitos u otros insectos proliferen ahí. Además, recuerda que el agua de lluvia no debe ingerirse sino que solo sirve para estos usos que te contamos.
4. Adiós al césped
En muchos hogares, gran parte del consumo de agua potable se va en mantener el césped de parques, patios o porches. Por caso, en Estados Unidos 30% del agua potable residencial se usa para mantener el pasto y las plantas del exterior.
Este gasto es innecesario porque bien puede regarse con agua residual (como te contamos en el punto 2) o de lluvia (punto 3).
Tanto mejor si repiensas tu patio, parque o cantero y vas sumando especies silvestres nativas que están adaptadas a las condiciones climáticas de la zona y, por ende, requieren mucha menos agua. De esta manera no solo ahorras agua sino que ayudas a los insectos y pájaros de la zona a tener alimento.
Por último si vives en climas más secos todavía, prueba con plantas resistentes a la sequía y vegetación que no requiera riego frecuente.
5. Cronometra tus duchas
No te quedes largo tiempo debajo de la ducha por muy relajante que sea. Lo ideal es estar menos de 5 minutos bañándote. Una buena idea es crear una playlist que dure ese cantidad de tiempo y así sabrás, sin tanta presión por el reloj, cuándo es momento de cerrar el grifo.
Los voluntarios son el corazón de Greenpeace. Pintan carteles, ayudan a organizar manifestaciones locales, hablan en público sobre nuestras campañas y hasta escalan en una acción directa no violenta.
El voluntariado está formado por personas preocupadas que se están levantando para proteger a los ciudadanos y al planeta.
Entonces, ¿quiénes son, qué hacen? y, lo que es más importante, ¿qué los impulsa?
Aquí te presentamos a algunos voluntarios de Greenpeace en todo el mundo.
Cristina Robledo Arellano, 22 años – Greenpeace Chile
“Tienes que actuar por el cambio que quieres que suceda. Incluso si piensas que las acciones de una persona no pueden cambiar nada, muchas personas pueden convertirse en una gran fuerza”.
Al vivir en Chile, Cristina vio cuán vulnerable es nuestro país al aumento del nivel del mar y a los impactos del calentamiento global.
“Chile tiene una larga costa. Podría haber muchos lugares que terminarían destruidos o simplemente desaparecerían debido a la subida del nivel del mar”, afirma.
Como estudiante de derecho, también está aplicando sus conocimientos con el equipo político de Greenpeace Chile, vigilando los asuntos ambientales, ya sea en los tribunales o en el parlamento.
Al ser voluntaria de Greenpeace conoció de primera mano el poder de la solidaridad y la movilización por una causa: durante los incendios forestales de la selva amazónica, Greenpeace Chile organizó una protesta improvisada frente a la embajada de Brasil en Santiago.
“Fue una idea del momento, así que solo nos pusimos camisetas naranjas y algunos voluntarios hicieron pequeñas llamas para cada uno de nosotros. Lo mejor de ese día fue que, aunque no estaba planeado con anticipación, casi todos los voluntarios activos llegaron a la oficina de Greenpeace esa tarde listos para manifestarse en contra de la destrucción de la Amazonía y de nuestro planeta”, dice.
Una de las experiencias más conmovedoras que vivió fue en 2019, cuando visitó el lago Aculeo, cerca de Santiago, con el equipo de Greenpeace Chile y otros voluntarios. Alguna vez fue la escapada de fin de semana favorita de la gente de la capital, pero el lago se secó por completo después de una sequía de 10 años en el país.
“Fue increíble, pero horrible estar de pie en la tierra seca donde la gente solía pescar, nadar y practicar todo tipo de deportes acuáticos. Armamos una enorme señal de advertencia en el fondo de lo que solía ser un lago para que la gente pudiera ver el impacto de lo que estamos haciendo en nuestro mundo. Este lago se secó en menos de 10 años y la sequía está creciendo rápidamente en Chile”.
¿Qué cambio te gustaría ver? “Cualquier cosa que pueda darme la esperanza de que todavía hay una posibilidad de cambio y que no es demasiado tarde”.
Junghoe Kim, actor, 30 años – Greenpeace Korea
“Me tomo muy en serio el calentamiento global. Es evidente que sufrimos la pérdida de vidas y recursos, y enfrentamos desastres naturales sin precedentes causados ??por el aumento de las temperaturas del planeta”.
En 2022, el actor coreano Junghoe Kim escribió y produjo una obra de teatro llamada ‘Flow:er’ para crear conciencia sobre cuestiones ambientales, en particular el flagelo del plástico. La obra representa las diferentes perspectivas de los individuos, el gobierno y el mundo sobre los problemas ambientales y explora las consecuencias de las actitudes indiferentes.
Posteriormente, Junghoe comenzó a trabajar como voluntario en Greenpeace Corea al participar en la Encuesta Pl-cok (‘pl’ de plástico + ‘cok’ de la palabra coreana que significa quedarse quieto). La campaña está destinada a crear conciencia sobre el nivel excesivo de consumo de plástico mientras se señala a las corporaciones que no están haciendo ningún esfuerzo para reducir los desechos plásticos. La campaña de la Encuesta Pl-cok comenzó con alrededor de 800 participantes, pero en dos años se ha expandido a más de 4000.
Después de una semana de recopilar datos sobre sus desechos plásticos, Junghoe se sorprendió de lo generalizado y enorme que era el problema. “Fue como una llamada de atención. Aunque me consideraba consciente del medio ambiente, aún me costaba mucho reducir los desechos plásticos en mi vida”.
El voluntariado es importante para Junghoe, ya que le permite trabajar junto con otros defensores de la tierra en lugar de tratar de hacerlo solo. Él dice: “El voluntariado me asegura que hay muchas personas que quieren y tratan de hacer un mundo mejor y que, después de todo, hay esperanza”.
¿Qué cambios deseas? “Quiero ver naciones, gobiernos, corporaciones y ciudadanos del mundo trabajando juntos para proteger y salvar la tierra, y abandonar la forma en que vivimos ahora¨.
Katerina Papagiannopoulou, 33 años – Greenpeace Grecia
“Me fascinó cómo los voluntarios organizaron y desarrollaron acciones ambientales en la organización rodeados de la ideología de la no violencia”.
Como líder de equipo dedicada y capacitadora voluntaria, Katerina ha participado y organizado muchas campañas y actividades diferentes de Greenpeace, incluidos eventos de concientización pública, pintura de pancartas, producción de investigaciones y redacción de pautas para otros voluntarios.
Voluntaria desde 2012, ahora dirige la formación en no violencia en Greenpeace Grecia, para fomentar el uso de la acción directa no violenta con el objetivo de luchar por la justicia social y medioambiental.
“El voluntariado te hace sentir menos solo en una sociedad global donde los derechos humanos y el medio ambiente son ideologías de poco valor. El voluntariado es una forma de vida y las acciones de tus sueños para un mañana mejor”, afirma.
Cuando el barco Rainbow Warrior visitó Grecia en 2014, Katerina viajó a bordo durante dos semanas para concienciar al público sobre la extracción de petróleo en alta mar en el mar Jónico.
“Para ser honesta, creo que nunca dormí lo suficiente dentro de la nave porque todo era tan emocionante que no quería perderme nada. Recuerdo incluso esconderme de mi equipo mientras me perseguían para descansar un poco. ¡Sé que tenían razón, pero estar en un barco con tanta historia me dio escalofríos!¨
En este momento, lo que más le preocupa es la extracción de petróleo en los mares griegos, un tema que está cobrando urgencia a la luz de la crisis energética mundial.
“Las organizaciones ambientalistas han logrado detenerla [la extracción de petróleo] pero, desafortunadamente, el primer ministro de Grecia ha anunciado que continuarán destruyendo y matando la rica biodiversidad del mar Mediterráneo”, asegura.
Marcos Salazar, 24 años – Greenpeace Argentina
“Siento que es importante ser voluntario porque todos somos diferentes, pero hay algo que nos une. Hay algo en común, la importancia y el cuidado del medio ambiente.”
Marcos, líder juvenil y estudiante universitario, vive en Salta, una provincia ubicada al noroeste de Argentina, donde ya está experimentando los impactos del cambio climático como la inestabilidad de las estaciones y la variación del clima a diario. “Pero lo que realmente me preocupa es que la gente no lo note. Pasa desapercibido y me hace preguntarme por qué”, dice.
Aún más alarmante, las temperaturas más altas y las sequías están causando que los incendios forestales se vuelvan más comunes en el área, lo que, según él, el gobierno justifica diciendo que está fuera de su control.
Como líder y vocero del grupo local de Greenpeace en Salta, Marcos no es ajeno al activismo ambiental ya que participa en marchas y debates locales y se reúne con otras organizaciones de la zona.
Su experiencia más memorable con Greenpeace fue participar en su primera Acción Directa No Violenta (NVDA) para luchar por “los últimos 20”, en referencia a los yaguaretés que viven en la selva del Gran Chaco argentino. Junto al equipo y otros voluntarios, colgaron un enorme cartel en el Puente General Belgrano. Marcos se conmovió con el apoyo de la gente que se detuvo para darles agua, hielo y fruta.
“Fue muy emocionante todo, y por supuesto al final de la actividad el abrazo entre todo el equipo, un sentimiento tremendo, difícil de expresar con palabras”, comenta.
Para Marcos, el voluntariado ha sido una valiosa experiencia de aprendizaje y ayudó a ampliar su visión mientras hacía amistades. “Es genial poder conocer diferentes culturas, compartir opiniones, informarnos e intercambiar datos sobre los problemas ambientales de cada región”.
¿Qué cambio te gustaría ver? “Un cambio que me gustaría ver, y más deseo, es ver líderes políticos responsables y comprometidos con todo, incluso con el tema ambiental, ya que muchos se justifican diciendo que todos estos problemas están fuera de su alcance. Y también, por último, pero no menos importante, ¡un compromiso real con las generaciones futuras sería genial!”
Kely Gabriely Bento de Souza, 23 años – Greenpeace Brasil
“Quería algo colectivo, impactante y que me permitiera construir un legado de paz, y encontré todo eso en Greenpeace”.
Kely creció en el interior de Amapá, estado del norte de Brasil, donde estuvo “rodeada de selva, en contacto con animales y bañándose en los ríos”. Sus padres trabajaban en salud y educación en el área indígena. La propia Kely ahora trabaja como activista socioambiental y trabajadora social.
Está perturbada por lo que le está pasando al planeta, particularmente en su propio patio trasero. “No podemos pensar en formas de detener el cambio climático sin antes detener el ‘sangrado’ de la deforestación en la Amazonía”, afirma.
Se unió a Greenpeace Brasil como voluntaria en 2020 porque sintió una intensa necesidad de ser parte de algo más grande que sus propias aspiraciones. Durante este tiempo, Kely ha realizado pintura colectiva con comunidades, visitas técnicas a empresas de reciclaje, actividades de sensibilización socioambiental y ayudado con la tutoría de otros voluntarios. También ha colaborado con el desarrollo de lecturas socioambientales para niños de escuelas.
Este año, junto a Greenpeace Brasil, participó de un encuentro con la dirección del Área de Protección Ambiental de Fazendinha (estado de Amapá), donde escuchó las historias de la comunidad mientras hablaban de sus luchas, amenazas, dolores y conquistas.
“Escucharlos nos acercó aún más a nuestro lugar, las particularidades de la Amazonía de Amapá, lo que significa ser activista de Greenpeace en Amapá”, dice.
¿Qué cambio te gustaría ver? “Quiero que la Amazonía pertenezca a la vida de la Amazonía. Quiero que sea abundante y sin ningún tipo de dominación”.
Daria Timakova, 25 años – Greenpeace Rusia
“Soy voluntaria porque amo la naturaleza, admiro su belleza y perfección y me gustaría ver preservada la diversidad de especies y ecosistemas. Para ello, debemos repensar nuestro comportamiento. Estoy tratando de ayudar a la gente a entender esto y a tomar medidas”.
Daria es una bióloga que trabaja para un instituto científico llamado Instituto Central de Investigación de Epidemiología en Moscú, Rusia. Comenzó a colaborar como voluntaria en Greenpeace Rusia hace un año y medio después de mudarse a Moscú desde su ciudad natal Tula.
Una de las mayores preocupaciones climáticas de Daria es la contaminación plástica y su impacto en los océanos y el planeta. El verano pasado, fue con el equipo de Greenpeace Rusia a una estación de clasificación de residuos para realizar un estudio a gran escala relacionado con el problema del reciclaje de residuos en el país. En otra ocasión, participó en una campaña para luchar contra el plástico en el sistema de entrega de alimentos organizando una acción para llamar la atención sobre el tema.
Durante el último año, Daria se ha ofrecido como voluntaria para el proyecto “Recyclemap”, que está trabajando en un mapa interactivo con puntos de reciclaje en ciudades rusas. También ha dado charlas sobre Greenpeace y el concepto de basura cero. “Hablar en público y el interés de la gente por la conservación del medio ambiente es muy inspirador”, dice.
¿Qué cambio te gustaría ver en el mundo? “El cambio que me gustaría ver es en el campo de la generación de energía en Rusia y en todo el mundo. Me gustaría que se redujera el consumo de combustibles fósiles y que se utilizaran de manera más amplia las fuentes alternativas de energía. Sin embargo, por mucho que me gustaría, no puedo detenerme en un cambio y también quiero ver una reducción en el uso de plástico de un solo uso y una utilización más sostenible de los recursos de nuestro planeta”.
Lu Chia-Ling, buceadora y maestra de preescolar – Greenpeace Taiwán
“Hace casi 20 años que buceo y el ambiente marino parece estar empeorando. Tengo sentimientos muy fuertes sobre esto. ¡La situación con los corales es realmente mala!”.
Una buceadora entusiasta con un profundo amor por el océano, Lu Chia-Ling comenzó a trabajar como voluntaria en Greenpeace Taiwán en 2013 después de interesarse en la conservación marina.
Naturalmente, su primera actividad con Greenpeace fue ayudar en una exposición relacionada con temas oceánicos. Desde entonces, se unió al equipo de escalada y participó en diferentes acciones que incluyen cuentacuentos, recorridos de exhibición, acciones corporativas, iniciativas en las calles y actividades de limpieza.
Una de sus experiencias favoritas con Greenpeace fue participar en la Capacitación de Acción Básica, donde aprendió a comprender y a comunicarse con calma con personas de puntos de vista opuestos. Antes de participar en una acción, los voluntarios de Greenpeace se someten a un riguroso entrenamiento para que estén preparados.
La participación en el trabajo voluntario ha presentado a Chia-Ling a otros amigos de ideas afines. Su interés original en los problemas del océano ahora se ha ampliado para incluir preocupaciones sobre los bosques, el clima, la seguridad alimentaria y la contaminación plástica. Fue durante este viaje de voluntariado y de compartir que lentamente comenzó a realizar cambios hacia un estilo de vida libre de plástico y bajo en carbono, mientras alentaba a hacer lo mismo a las personas que la rodeaban.
“Me da una sensación de logro conseguir que más personas presten atención al medio ambiente”, dice. “También puedo obtener muchos conocimientos nuevos e ideas nuevas cuando chateo con otros voluntarios en diferentes campos. Uso mi profesión para comunicarme y discutir con otros, para que podamos ayudarnos unos a otros a hacer del mundo un lugar mejor. ¡Y eso es lo que me hace muy feliz!”
¿Qué cambio te gustaría ver? “El mundo entero debería dejar de comer aletas de tiburón”.
Te compartimos dos recetas plant based súper originales para que armes un plato principal y un postre de la forma más rápida y fácil. Puedes guardarlas como un as bajo la manga para una cena especial o usarlas para renovar tu menú de todos los días.
Una opción de pizza distinta a base de coliflor
Necesitarás los siguientes ingredientes:
450 g. de coliflor
1 cucharada de semillas de chía y linaza molidas
Sal, ajo en polvo y orégano
Para la preparación comienza por triturar la coliflor hasta que quede una textura similar al cuscús. Una vez logrado esto, se coloca en una sartén y se agrega un (1) vaso de agua y un poco de sal. Cocinar a fuego lento durante 15 minutos.
Una vez frío, volcar en el centro de un paño limpio, juntar las esquinas de paño y comenzara presionar para escurrir la mayor cantidad de agua posible. Hay que lograr que quede lo más seca posible.
En un bowl mezcla la coliflor ya seca con las semillas de linaza y chía trituradas. A las semillas previamente hay que remojarlas en medio vaso de agua para que tomen una textura densa y gelatinosa. Añadir una pizca de sal, ½ cucharadita de ajo en polvo y un poco de orégano. Mezclar bien.
Colocar papel de hornear en una fuente, y verter la masa. Aplastar y dar forma con los dedos, cuidando que no quede muy delgada.
Llevar al horno precalentado a 200° durante 30 minutos. Retirar y dar vuelta la masa, colocando primero otro trozo de papel de hornear por encima. Despegar el papel de hornear con cuidado y meter de nuevo al horno durante 10 minutos.
Pasado este tiempo ya puedes poner los toppings que más te gusten y llevar al horno hasta que el queso se derrita y los ingredientes se cocinen (15 minutos aprox.)
Un postre delicioso y fácil de armar: brochetas de fruta
Para el postre te proponemos hacer algo práctico y colorido. Nuestra sugerencia es siempre elegir frutas de estación y, en lo posible, de producción local. Una opción para el verano puede ser:
12 frutillas
12 gajos de naranja
12 trozos de ananá
12 trozos de ananá
12 trozos de melón o similar
Hojas de menta
Para armar solo tienes que alternar la fruta con las hojas de menta. Si eres goloso/a, puedes decorar con un poco de chocolate derretido. ¡Y listo!
Ya tienes una propuesta única para cualquier ocasión porque comer plantas puede ser muy divertido, además de sabroso. ¡Anímate a explorar siempre nuevos sabores!
La sentencia advierte posibles impactos sinérgicos por la utilización simultánea de rutas de navegación que no fueron evaluadas en conjunto y áreas de influencia divididas pero que juntas generarían un impacto mayor.
También indicó que no es posible asegurar la compatibilidad de los proyectos con fines de protección de la Reserva.
Además el fraccionamiento de proyectos impidió analizar correctamente si procedía la Consulta Indígena.
Punta Arenas, 28 de diciembre de 2022. El Tercer Tribunal Ambiental emitió una sentencia que deja sin efecto dos resoluciones de calificación ambiental (RCA) de la empresa salmonera Nova Austral, que se instalarían en la Reserva Kawésqar.
Esta noticia es especialmente relevante pues impide que la empresa Nova Austral ejecute dos de sus proyectos en las aguas adyacentes del Parque Nacional Kawésqar, como era el interés de la empresa. Nova Austral ya se ha hecho conocida por los escándalos de ocultamiento, tergiversación de información y daño ambiental en las cuales se ha hecho parte el Consejo de Defensa del Estado.
“Este es un triunfo del trabajo conjunto con comunidades, personas y organizaciones como FIMA y AIDA que actuaron como patrocinantes de la causa. Esta es una excelente noticia pues implica comenzar a tirar por tierra la intención explícita de la industria salmonera de instalarse en las aguas de parques nacionales y zonas prístinas de la Patagonia chilena. No sólo la industria ya es conocida por los múltiples y significativos impactos que eliminan la vida de los fondos marinos con fecas y químicos, en este caso puntual la derrota la sufre una de las empresas que ha persistido en instalarse en una zona de altísimo valor, única en el mundo, y que hoy sirve de refugio y zona de alimentación a ballenas jorobadas y sus crías, entre muchas otras especies” señaló Matías Asun, Director Nacional de Greenpeace.
Respecto de las amenazas sobre la reserva, de un total de 9 proyectos en el servicio de evaluación ambiental (SEA) por parte de Nova Austral, 8 de estos, todos con RCA favorable, las comunidades hicieron valer sus derechosreclamando la calificación ambiental de los proyectos. La Corte Suprema para 5 de estos proyectos, se pronunció abriendo procesos de Participación Ciudadana, retrotrayendo por tanto, los procesos de evaluación ambiental, por lo que actualmente continúan en tramitación. Respecto a los 3 proyectos restantes, el Tercer Tribunal Ambiental sentenció la invalidación de 2 RCA de éstas, particularmente de los proyectos Clarence 14 y 6.
“Es realmente insólito que empresas que están hoy enfrentando incluso juicios por demanda ambiental por el propio Consejo de Defensa del Estado producto de un historial de malas prácticas, que ya tienen comprobados efectos en los fondos marinos en parques nacionales, busquen hoy, casi como un premio, instalarse en aguas impolutas del Parque Nacional Kawésqar. Hay que recordar que este parque fue incluso creado sin incluir sus aguas -he ahí la razón de que se hable de Reserva Nacional Kawésqar- justamente para dar paso a estas relocalizaciones. Es absolutamente insólito, y por lo mismo, no vamos a dejar de trabajar para proteger las aguas de nuestra Patagonia, hogar y refugio de miles de especies, como es el caso de la Reserva Kawésqar. Nuestro pedido al Gobierno y autoridades es claro: detener la expansión de la industria en la Patagonia con nuevas concesiones y relocalizaciones convenientes” agregó Asun.
En octubre pasado Greenpeace lanzó el documental “Por Aquí No” protagonizado por Carolina Arregui y Benjamín Vicuña en el que relata las graves consecuencias de la instalación de Jaulas Salmoneras en las aguas aún puras de los Fiordos Patagónicos y que ya ha sido visto por más de 270.000 personas en Youtube. Durante el mes de Noviembre la organización ambientalista abrió una petición de firmas en la web https://www.nomassalmoneras.cl/ dirigida a las autoridades y suscrita por más de 18.000 personas, para exigir la protección de la Reserva Nacional Kawésqar de esta amenaza y detener la expansión de la industria salmonera en la Patagonia.
La cantidad de desechos plásticos que genera la humanidad está fuera de control desde hace mucho tiempo. El reciclado, como única herramienta posible, demostró ser insuficiente por sí solo: apenas se recicla 6% a nivel mundial. (enlazar a nota que hicimos y que está pendiente de publicar)
Frente a esta realidad insoslayable parece ser que la única respuesta de los países desarrollados es barrer la basura debajo de la alfombra. Es decir que en vez de tomar medidas de fondo para tratar sus residuos, prefieren exportarlos a América Latina y usar a nuestro continente como basurero.
Un reciente estudio realizado por OjoPúblico reveló que México, Ecuador, Perú, Chile y Colombia ingresaron 1.06 millones de toneladas de este tipo de residuos en la última década. Las importaciones provenían de casi todo el mundo.
Para tener dimensión de la enorme cantidad de desechos plásticos recibidos entre 2012 y 2022 basta decir que llegó a ser el equivalente a 118 veces el peso de la Torre Eiffel. El informe también encontró que fueron empresas de Estados Unidos las que más basura plástica enviaron.
Se trata de un negocio que mueve millones de dólares y que se realiza alegando que la basura plástica se vende para ser reciclada y convertirse en materia prima para productos de menor calidad o textiles.
Sin embargo, esto rara vez ocurre. En cambio, los descartes terminan sumándose a los vertederos donde se juntan con los 225 millones de toneladas de desechos que generan estos países al año.
El negocio que contamina, en números
Según los datos publicados en el estudio realizado por OjoPúblico, entre los 5 países estudiados este es el orden de mayor a menor recepción de basura plástica en el período 2012-2022:
México importó 1 millón de toneladas
Perú, 62 mil toneladas
Chile, 50 mil toneladas (con tendencia a la baja desde 2019).
Colombia, 45.4 mil toneladas
Ecuador, 21 mil toneladas
El nivel de residuos de este tipo aumentó en toda América Latina desde 2018, cuando China decidió dejar de importar este tipo de basura. De entonces a la fecha, esta parte del continente ha recibido 53 millones de toneladas de estos productos.
En 2021, 12 millones de toneladas de plástico comprado por Latinoamérica provinieron sólo de Estados Unidos.
Estos números pueden parecer algo abstracto pero debemos imaginarlos como una gran montaña de productos hechos de PET, PVC o polietileno, jeringas usadas, carcasas de televisores o computadoras, desechos de uso automotriz, envases que contenían materiales tóxicos. Una montaña tan extensa que cuesta divisar dónde termina. Es tiempo de que empresas y gobiernos se responsabilicen por el impacto que la basura plástica genera y que entiendan que enviar la basura fronteras afuera no soluciona nada.