Apoyo de Chile a protección del 30% de los océanos: “Es un paso mínimo para detener la crisis que viven los mares del planeta”.

Greenpeace destacó como un paso mínimo para frenar la grave degradación que hoy enfrentan los mares del planeta la decisión expresada a través de la Ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, quien aseguró que Chile se suma a la ambición de proteger el 30% de los océanos para el 2030.

“La protección de al menos el 30% de los océanos al 2030 es clave para la salud no solo de los mares, sino que del planeta completo. Se trata de un esfuerzo que ha liderado desde hace mucho tiempo Greenpeace junto con diversas organizaciones a nivel internacional y el apoyo masivo de personas de todo el mundo. El reciente anuncio de la ministra, por cierto, podría haber sido mucho antes si es que hubiese existido una real ambición por parte del gobierno para proteger nuestros mares. Ahora queda un largo recorrido que exige asumir medidas rápidas y efectivas para que la idea de cuidar el 30% de los mares se haga realidad para el año 2030. Sin embargo, se trata de un anuncio que debe materializarse en medidas concretas y así vamos a seguir presionando para que no quede solo en una declaración de intenciones”, dijo Mauricio Ceballos, vocero del área de océanos de Greenpeace.

Frente al tema de protección de los mares, un estudio encargado por Greenpeace a las universidades de York y Oxford del Reino Unido, se encargó de recopilar las últimas evidencias científicas para dibujar una radiografía precisa de los océanos y subrayar la urgencia de proteger las aguas internacionales. El informe muestra exactamente cómo se puede alcanzar este 30% para proteger toda la vida marina de alta mar.

“Lo que nos preocupa es la posición del Ministerio de Relaciones Exteriores, la cual ha sido titubeante en el último tiempo. Con la declaración de intención de la ministra Schmidt lo que corresponde es que el gobierno asuma una posición clara y única. El problema es esta declaración ocurre al mismo tiempo en que, por ejemplo, las aguas de la Patagonia se repletan de actividades productivas de alto impacto ambiental, como la salmonicultura que arrebata espacios marinos de la Reserva Nacional Kawésqar, que son lugares que debieran estar protegidos. Es este tipo de contradicciones las que no se comprenden, especialmente cuando son avaladas por el propio ministerio que lidera la ministra Carolina Schmidt”, señaló Ceballos.

En la actualidad, menos del 3% de los mares del planeta están protegidos. La cifra es alarmante baja si es que se considera que alta mar forma un vasto patrimonio mundial que cubre el 61% del área del océano y el 73% de su volumen. Engloba, además, el 43% de la superficie de la Tierra y el 70% del espacio vital en el planeta, incluyendo tierra y mar. 

“Lo que nos preocupa es la posición del Ministerio de Relaciones Exteriores, la cual ha sido titubeante en el último tiempo”

Desde la ONG destacaron el papel medioambiental de los océanos, los que albergan un complejo mundo marino, con una vida rica y diversa que nada tiene que envidiar a la de las aguas costeras y de la tierra y donde la vida marina que habita este mundo es el motor de la bomba biológica del océano: captura el carbono en la superficie y lo almacena a gran profundidad. De hecho, sin este servicio esencial, nuestra atmósfera contendría un 50% más de dióxido de carbono y la temperatura del planeta sería tan alta que se volvería inhabitable.

Greenpeace, por último, destacó las crecientes presiones que están afectando a los mares, como la creciente explotación por parte de un puñado de naciones ricas, la pesca, la búsqueda de recursos genéticos,la emergente industria mineraen los fondos marinos, la acidificación y la contaminación por plásticos.

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Author: rbarria

Declaración pública por escape de salmones en Isla Caicura, región de Los Lagos

Como Comunidades Indígenas y Organizaciones Sociales del territorio, que nos sentimos afectados por estos continuos escapes de salmones que año tras año han ido depredando todo los recursos naturales de este sector, venimos en hacer un emplazamiento tanto a los industriales salmoneros como a las autoridades competentes para incluir dentro de los fiscalizadores de la captura de los salmones escapados en el centro de Islas Caicuras de la empresa Blumar, a representantes de la sociedad civil en calidad de observadores ciudadanos, especialmente organizaciones de Pescadores Artesanales de la zona de Hualaihué y Cochamó, como a las comunidades indígenas de esos mismos sectores, las que sin lugar a duda se ven afectadas por estas fugas masivas de estas especies exóticas que depredan y destruyen todo a su paso.

Cabe recordar que el lugar donde se produjo esta última fuga masiva está dentro del ECMPO denominada Mañihueico-Huinay cuyos titulares son más de 15 comunidades indígenas de la comuna de Hualaihué, y cerca del ECMPO  en trámite por parte de la comunidad indígena Daniel Cheuqueman, del sector de isla Mari Meli en la comuna de Cochamó, espacios que sin lugar a duda se verán gravemente afectados por este nuevo desastre de la industria salmonera.

Junto con lo anterior, exigimos la caducidad de los permisos de funcionamiento de esta empresa en particular, dado los antecedentes negativos con los que cuenta al ser una empresa reincidente en materia de mal manejo de sus centros de producción. No es posible que empresas que causan tan grave daño al ecosistema y directa e indirectamente causan igualmente un grave daño a las comunidades locales se les permita seguir operando como que nada ha pasado. Las autoridades competentes de una vez por todas deben asumir su rol de proteger los intereses colectivos de los ciudadanos a quienes administran y no solo velar por los intereses de empresas privadas que lo único que buscan es lucro personal o empresarial. 

Suscriben:

Francisco Vera Millaquén, Miembro de la CRUBC, representante de las comunidades indígenas de Los Lagos,

Wendy Cheuqueman, Presidenta Comunidad Indígena “Daniel Cheuqueman” de Cochamó

Richard Roman Ojeda Santana, Presidente Sindicato “Mar de Todos Marichiweu” de Ancud

Cecilia Calisto Santana, Presidenta del  Sindicato Río Quempillen de Pudeto, Ancud 

Yohana Coñuecar, Comunidades Indígenas del Territorio de Walaywe

Defendamos Chiloé

Asociación por la defensa del Ambiente y la Cultura Chiloé ADAC

Territorio Yagán Sin Salmoneras

Comunidad Indígena Yagán Bahía Mejillones

Greenpeace 

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Author: rholzman

Greenpeace revela ante masiva fuga de salmones en Los Lagos: “El escape de Blumar es devastador y puede superar el millón de salmones”

Junio 2020. Durante horas de la noche del viernes en un sector cercano a Islas Caicura, frente a Caleta La Arena, se produjo un masivo escape de salmones desde el centro de cultivo “Caicura” que es operado por la empresa Salmones Blumar S.A. que se dedica a la acuicultura en general, crianza, producción y cultivo de Salmónidos y se encuentra dentro del territorio de la comuna de Hualaihue, en el Seno Reloncaví, provincia de Palena, en la región de Los Lagos.

El Gerente General de Blumar, Gerardo Balbontin, comentó que el centro de cultivo registraba hasta ayer 875.144 peces, en etapa de engorda, con un peso promedio de 3,828 kilos, desconociéndose por el momento, la magnitud exacta del escape de peces.

Desde Greenpeace, Estefanía González, Coordinadora de Campañas de la organización ambientalista enfatizó que:“Es impresentable que la propia empresa no sepa la magnitud del escape. El permiso de siembra era para un total de 1.009.474 salmones y en este evento se hundieron prácticamente todas las jaulas, por lo que al menos estamos hablando de 1 millón de salmones escapados. Sabemos también que la industria sistemáticamente falsifica los datos sobre siembras y mortandades, así lo demostró el caso de Nova Austral donde el ex gerente Nicos Nicolaides presenta diferentes denuncias y querellas por ocultar las cifras. Para el caso de este centro, el representante legal de la empresa Blumar al momento de la tramitación de los permisos para aumentar la capacidad de cultivo es el mismo Nicos Nicolaides, por lo que no extrañaría que la cantidad realmente sembrada en este centro sea aún mayor de lo autorizado y se debe investigar a fondo las causas del hundimiento de las jaulas”.

 Representante Legal Blumar al ampliar la biomasa de producción en el centro

De acuerdo a lo informado por la empresa,  desde 16 de un total de 18 contenedores que mantenían 875.144 peces de la especie Salmón del Atlántico, con un peso promedio de 3,828 kilos. El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) confirmó la fuga masiva de salmones desde las jaulas de cultivo Blumar S.A.

“Este escape se da en una zona geográfica cercana al lugar donde ocurrió el escape de Marine Harvest (MOWI) de 2018 y aún las autoridades no sancionan de manera adecuada. Las autoridades de pesca han autorizado  zonas supuestamente apropiadas para la acuicultura que en la práctica no lo son y los continuos desastres ambientales lo demuestran con hechos. No necesitamos que SERNAPESCA vaya a mirar estos desastre, urge que actúen y caduquen las concesiones que generan estos gravísimos hechos” , explicó González.

Por el momento si las condiciones climáticas lo permiten, ingresarán dos barcos y un remolcador, cargados con materiales y elementos de flotabilidad, preparados por el Área de Logística de Blumar, para iniciar las labores de evaluación del módulo, explicaron desde la empresa. 

Asimismo, Greenpeace aclara que:“No podemos justificar este hecho por las condiciones metereológicas, estamos hablando de un temporal que se da bajo las condiciones normales para el mes de junio en la zona, no es siquiera el peor temporal esperable en esta área. En lugar de cuestionar el clima, lo que debemos cuestionar es la existencia de estos centros allí. Todos los años hay evidencias sobre la incompatibilidad de la salmonicultura con el clima, los ecosistema marino y los legítimos usos de las comunidades locales e indígenas, que se ven profundamente afectadas también. Esta es una zona precisamente solicitada como ECMPO por un conjunto de comunidades”.

Cabe mencionar que los escapes de salmones tienen un gran impacto ecológico ya que al ser especies introducidas de forma artificial, no poseen depredadores naturales. Son animales carnívoros y las poblaciones de especies nativas bajan al ser depredadas por los salmones ya que compiten por el espacio y la alimentación e incluso devoran a los peces de la zona.

En el año 2018 y detonado por el escape de 263.000 salmones, el Estado de Washington en Estados Unidos decidió detener por completo la industria de la salmonicultura a través de un proyecto de Ley para poner fin a la totalidad de concesiones de salmón atlántico al año 2025. El senador estadounidense Kevin Ranker calificó la medida en su momento positivamente indicando que:  “Los recursos económicos, culturales y recreativos de estas increíbles aguas ya no se verán comprometidos por las acciones negligentes de esta industria”. 

“Presentaremos todas las acciones legales necesarias para que se caduque la concesión y el permiso ambiental (RCA) de este centro. Presentaremos denuncia la Superintendencia de Medio Ambiente e insistiremos en las sanciones lleguen ya, las comunidades y el medio ambiente no puede esperar años como ocurrió con el desastre de Chiloé o el escape de Marine Harvest. Continuaremos investigando los detalles del caso para poner la información a disposición de la comunidad local y las autoridades. Hoy la información que viene por parte de la industria no es confiable por lo que continuaremos trabajando para lograr transparentar y denunciar la real magnitud de estos desastres y sus impactos, concluyó la vocera de Greenpeace. 

Comunidades afectadas

Por su parte, las Comunidades Indígenas del territorio de Walaywe, señalaron encontrarse ” muy preocupadas por el hundimiento del centro de cultivo. Lo que genera mayor incertidumbre es pensar que hay o una fuga masiva o una mortandad masiva de peces, ya que cualquiera de las dos situaciones  genera un daño tremendo al ecosistema y fondo marino”. Enfatizan que también que”: nuestra mayor preocupación es que este centro de cultivo limita con el actual ECMPO (Espacio costero marino de pueblo originario) MAÑIHUEICO-HUINAY, en proceso de destinación marítima cuyos solicitantes son las comunidades indígenas del territorio de Walaywe, que en conjunto con pescadores artesanales y otros usuarios del borde costero de Walaywe, se verán afectadas por esta situación que tiene el carácter  de desastre ambiental”. 

Y agregaron: “Creemos que este tipo de desastre no debe pasar por alto y esperamos que las autoridades no se escuden en la actual pandemia de covid19 para realizar las fiscalizaciones que corresponden y esperamos las máximas sanciones que los organismos de estado puedan aplicar, “Caducidad de Concesión Marítima y Caducidad de Resolución de Calificación Ambiental de este proyecto”. 

“Una vez más queda en evidencia que este tipo de industrias no debe operar en espacios en donde viven pueblos originarios nosotros somos del pueblo mapuches lafkenches y seremos administradores de este ECMPO en conjunto con los  pescadores artesanales, recolectores de orilla y grupos de usuarios que vivimos y convivimos con el mar, cuyo valor y respeto es lo que hoy día permite seguir realizando nuestras prácticas consuetudinarias”, enfatizó, Yohana Coñuecar, representante Comunidad Admpu Ka Lafquen, parte del grupo de comunidades solicitantes de la ECMPO Mañihuieco-Huinay.

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Author: Editor

Declaración de Greenpeace respecto del nuevo Reglamento del SAG para regulación de Transgénicos en Chile.

Desde Greenpeace declaramos nuestra oposición a los intentos de facilitar y promover las tecnologías de Modificación genética de Organismos vegetales mediante transgenia (Más conocido como Transgénicos) que están siendo promovidas por el gobierno Chileno mediante una propuesta de Resolución emitida por el Servicio Agrícola y Ganadero y que se encuentra en la fase de consulta pública.

La materialización de este nuevo Reglamento, abre la puerta a la expansión de una tecnología que genera un enorme daño sobre el equilibrio de los ecosistemas y la seguridad alimentaria del país. Hablar de los “beneficios” de la incorporación de transgénicos al ecosistema es de una enorme irresponsabilidad, aún más cuando el reglamento propuesto insiste en evitar una evaluación ambiental independiente de cada proyecto de propagación de semillas modificadas, y restringe la transparencia sobre la ubicación de cada proyecto que puede tener enormes efectos sobre la diversidad genética de los agroecosistemas próximos. 

La tecnología de modificación genética ha provocado a nivel mundial, el aumento indiscriminado del uso de plaguicidas y herbicidas tóxicos que afectan a los ecosistemas, a las poblaciones vecinas, a las y los trabajadores rurales, y que contaminan gravemente napas subterráneas y cursos de agua. Sus efectos en la biodiversidad pueden ser irreversibles por lo que prohibir su uso es coherente con un principio precautorio. Ante ello, como organización estaremos activos, junto a las cientos de organizaciones a lo largo del país han levantado la voz contra los peligros de ésta tecnología, rechazando la imposición de una reglamentación permisiva en la materia que pueda poner en peligro el futuro de los ecosistemas y de las formas de vida que sostienen la alimentación de millones de personas cada día. 

Para mayor información sobre los mitos de los transgénicos, les recomendamos ingresar a este link.

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Author: Prensa Chile

Greenpeace por Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía: “El país se está convirtiendo en un gran desierto”.

Avance de la sequía y desertificación en zona urbana de Santiago.

Greenpeace expresó su preocupación por la grave situación de erosión, sequía y desertificación que está afectando de manera cada vez más extensa y acelerada al país, lo cual está generando una realidad especialmente compleja en medio de la situación de crisis hídrica que enfrenta Chile y que, de acuerdo a informes internacionales, ubican hoy a nuestro país en el puesto 18 de las naciones del mundo con mayor estrés hídrico.

Desde la ONG destacaron que existen tres fenómenos que hoy están agravando la situación de los suelos del país: erosión, degradación y desertificación. “En estos tres elementos es posible destacar la influencia que han tenido la minería, las actividades agropecuarias y la industria forestal. Cada una de ellas ha aportado de manera especial a agravar, entre otras consecuencias, la erosión, la falta de agua y la acidificación de la amplias zonas del país”, explicó Mauricio Ceballos, vocero del área de campañas de Greenpeace.

De acuerdo con datos de la CONAF del año 2016, casi el 22% del país tiene algún grado de riesgo de desertificación, lo que representa aproximadamente 16.379.342  hectáreas lo que equivale a la superficie de las regiones de Atacama y O’Higgins juntas. Sin embargo, ese 22% se eleva al 76% de la superficie del país si es que se suman desertificación, erosión y degradación de suelos.

“En la práctica, solo si se considera la situación de desertificación, casi el 38% de los habitantes de Chile, es decir, casi siete millones de personas, están siendo directamente afectados por un proceso que lo único que hace es agravarse más y más”, señaló Ceballos.

Desde Greenpeace señalaron que si bien, hasta ahora, el proceso de desertificación se ha estudiado poniendo el acento en los efectos en la actividad productiva, esa mirada, en un contexto de cambio climático y sequía, debe dar paso a evaluar los usos que se le está dando hoy a nuestra superficie como elementos que han agravado la situación.

“El modelo de gestión y manejo que le hemos dado a la poca agua de la que disponemos ha permitido el avance descontrolado de una serie de actividades productivas que no solo consumen enormes cantidades de agua, sino que aceleran y están extendiendo la desertificación en el país. Es evidente la relación que existe entre la desertificación y el modelo de manejo y propiedad que hoy tiene el agua en Chile”, sostuvieron desde Greenpeace.

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Author: Prensa Chile