El Día del Sobregiro de la Tierra, una fecha que visibiliza que, como sociedad global, nuestra forma de consumir está fuera de control y esto genera una presión extra sobre el planeta. Este 2024 se adelanta en relación a 2023 siendo el 1 de agosto la fecha en la que la demanda de recursos ecológicos por parte de la humanidad supera los recursos que la Tierra puede regenerar en ese año.
Estamos demandando los recursos de 1.7 planetas Tierra para cubrir nuestras necesidades. Así lo calcula la Red Global de la Huella Ecológica(Global Footprint Network), organización internacional especializada en temas de sustentabilidad.
Esto quiere decir que para producir todo lo que consumimos en un año a nivel mundial, lo que genera la naturaleza a su ritmo natural no nos alcanza. Por ende, a partir de hoy estamos pidiendo prestados recursos de nuestro futuro cercano.
El sobregiro ecológico, explicado en ejemplos
La sobreexplotación de los sistemas naturales es posible porque la humanidad aún puede tomar más de lo que se está renovando a paso lento en las plantaciones, los cursos de agua, las selvas, etc.
Pero, ¿cuándo estamos usando más de lo que debemos? Por ejemplo, cuando con determinadas prácticas intensivas de producción de granos y cría de ganado no se cuida la capa fértil del suelo. Entonces, cuando no se piensa en regenerar eso que se utilizó, se terminan desertificando miles de hectáreas de campos que quedan inutilizados para siempre.
Otro caso es el de la pesca indiscriminada, que se practica a gran escala, y que altera el equilibrio de los ecosistemas marinos afectando a las poblaciones de peces y poniendo en peligro la fuente de alimento de millones de personas.
Alex Hofford / Greenpeace
Este abuso también ocurre con la tala de árboles para producir papel o madera virgen en zonas donde no está autorizado hacerlo. Así, se aniquilan bosques enteros (pulmones del mundo), dejando sin hogar a la fauna y flora que lo habita y rompiendo el equilibrio natural que sostienen.
Estas prácticas tan poco éticas suelen basarse en la idea de que los recursos que la naturaleza nos brinda son infinitos. Pero esto no es así y las pruebas están a la vista.
Es indudable que desde que el mundo natural fue sometido al ritmo acelerado de la economía de mercado (consumo irreflexivo y descarte rápido) el resultado ha sido ganancias colosales para pocos y triple crisis planetaria para todos (cambio climático, pérdida de biodiversidad y contaminación.)
El Día del Sobregiro de la Tierra es el momento perfecto para entender que este accionar no podrá sostenerse por mucho tiempo más. No debemos esperar a que los sistemas naturales ya no puedan regenerarse, para preguntarnos ¿y ahora qué?
Expertos de la Universidad de Talca indican que lo más probable es que La Niña ocurra en ciclos consecutivos, llegando a manifestarse hasta tres veces seguidas según ocurrió en años anteriores. Contrario a lo que ocurre con El Niño, el cual no se ha manifestado de forma consecutiva. La Niña traería consigo una importante disminución de precipitaciones en el país.
El Niño y La Niña son fenómenos naturales que implican variaciones en las temperaturas de la superficie y subsuperficie del océano Pacífico ecuatorial. Estos eventos influyen significativamente en la atmósfera, provocando alteraciones en los patrones climáticos habituales en diversas regiones del mundo.
Los pronósticos iniciales sugerían que la fase de La Niña ya estaría presente en nuestro país. No obstante, según informes de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), su llegada se ha retrasado. La NOAA destaca que hay un 70% de probabilidad de que La Niña se instale entre agosto y octubre, y que perdure durante el verano austral.
De acuerdo con el informe de Meteored, se espera que este fenómeno resulte en un verano con temperaturas máximas inferiores a las registradas en 2023/2024. Asimismo, se prevé un incremento en los episodios de contaminación del aire, especialmente en la zona central y sur del país, debido a la estabilidad atmosférica.
Esta llegada de La Niña en los próximos meses nos recuerda la precaución con la que debemos mirar las lluvias vividas en los últimos meses.
“Si bien, ha sido un gran alivio contar con dichas precipitaciones, no podemos pensar que la situación de mega sequía que se vive en la zona central de nuestro país, se ha acabado”, aclara al respecto la geógrafa y vocera de Greenpeace, Silvana Espinosa.
Cajón del Maipo.
De hecho, muy por el contrario, según la NOAA, existe un 70% de probabilidad de que este fenómeno se establezca en Chile entre agosto y octubre y esta fase se caracteriza por presentar menores precipitaciones se asocia por tanto, a condiciones que profundizarán la sequía.
“Por lo que se vuelve urgente caminar hacia medidas que nos ayuden a cuidar el agua en todas sus formas. En este contexto resulta tan preocupante que el gobierno haya aprobado la expansión de la mina Los Bronces, considerando que esto impactará en nuestros glaciares y por supuesto en el agua”, declara Espinosa.
El proyecto tiene la potencialidad de ocupar más de 1.300 l/s, cantidad de agua equivalente al consumo diario de la población sumada de Viña del Mar y Valparaíso.
“En momentos de crisis climática no podemos permitir que proyectos como este avancen, puesto que La Niña sólo agudizará la crisis hídrica, y es nuestro deber oponernos a proyectos como este, puesto que aumentan nuestra vulnerabilidad para enfrentar las consecuencias del cambio climático”, advierte la vocera de Greenpeace Silvana Espinosa.
Uno de los objetivos de la campaña que Greenpeace Chile está empujando por estos días, “Subamos la voz, bajemos Los Bronces”, precisamente radica en aquello: proteger de forma determinada las reservas de agua de la capital.
Mientras las compañías que producen combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) continúan sus negocios como es habitual (es decir, sin importarles que su accionar potencia eventos climáticos cada vez más extremos), las personas de todo el mundo sufren las consecuencias.
Antes de la COP28, activistas organizan una comida cínica “Hagan que los contaminadores paguen” en París.
En especial, los países del Sur Global están conviviendo ahora mismo con los daños que dejaron las inundaciones récord y los incendios, las sequías y las olas de calor que estas mismas empresas alimentan.
Sólo en junio pasado las altas temperaturas alcanzaron 1400 marcas históricas en los 5 continentes. Por ejemplo, el termómetro en Kuwait e Irak llegó a los 52.8°C. Por eso, no es de extrañar que los expertos aseguren que, en los próximos años, las olas de calor serán cada vez más frecuentes y severas debido al cambio climático.
Inundaciones en Pattani, Tailandia
Devastación en Arroio do Meio, Rio Grande do Sul.
En definitiva, vivimos en un contexto alarmante en el que estar informados es clave. Por eso, y aunque falte para que el verano llegue a nuestras latitudes, te compartimos recomendaciones para regular la temperatura corporal y mantenerte a salvo durante episodios de calor extremo.
TOMAR TANTA AGUA Y LÍQUIDOS COMO SEA POSIBLE
La regla de oro de la hidratación es no llegar a sentir sed para comenzar a beber. Además de tomar agua, puedes recurrir a bebidas ligeras como limonadas o pomeladas, jugos naturales y té.
Es importante que evites las opciones con alcohol y con mucha cafeína, pues son diuréticas y contribuyen a la deshidratación.
Un punto clave es tener presente que son millones las personas que no tienen acceso a agua potable y, por ende, son aún más vulnerables durante el calor extremo. Para este grupo, debemos exigir la intervención urgente de las autoridades que deben garantizar su bienestar. Además, claro, que desde nuestro lugar podemos llenar botellas y darles a quienes veamos que las necesitan.
ELEGIR COMIDAS HIDRATANTES
Cualquier alimento que tenga mucha proporción de líquido también ayuda a hidratar el cuerpo. Melón, sandía, duraznos, uvas, frutillas, frambuesas, naranjas son frutas perfectas en este sentido. Entre los vegetales como pepinos, apio, aceitunas, son muy jugosas también e ideales para sumar a tu dieta durante las olas de calor.
EVITAR ACTIVIDADES Y DEPORTES EXTENUANTES
Se recomienda no ejercitar durante las horas más calientes del día. Lo ideal es hacerlo por la mañana temprano o última hora de la tarde o noche suelen tener temperaturas más moderadas lo que no impacta tanto en tu bienestar.
Todavía mejor es hacer ejercicios de bajo impacto que no te hagan transpirar tanto y ayuden a que la temperatura corporal no se dispare.
Otro punto a tener en cuenta es que la mayoría de las muertes relacionadas con el calor ocurren en personas que están (o han estado) enfermas o ya son mayores. Si estás dentro de este grupo, trata de no exponerte.
SUMERGIR TUS PIES EN AGUA HELADA DURANTE UNOS MINUTOS
Para reducir tu temperatura corporal nada mejor que poner tus pies en agua fría durante unos minutos, han demostrado varios estudios científicos. Además, esta práctica ayuda a deshinchar tobillos y pies.
VENTILAR TUS AMBIENTES
No todos tienen aire acondicionado. En ese caso, alterna el uso del ventilador mientras abres las ventanas para ayudar a que circule el aire.
Al dormir con el ventilador encendido, chequea que no te dé de lleno .
Es urgente que para todas las personas que no tienen hogar o trabajan al aire libre, se creen y articulen centros refrigerados y refugios climáticos adecuados.
Viernes, 26 de julio de 2024 – Comunicamos que el Festival Cultural Subamos La Voz, programado para el próximo 25 de agosto en Movistar Arena, ha sido suspendido debido a imprevistos que imposibilitan su desarrollo.
Lamentamos los inconvenientes que esto pueda causar e informamos que aquellas personas que ya habían reservado su lugar en este festival cultural, deben ingresar a https://act.gp/subamoslavoz para solicitar la devolución total de su donación.
Expresamos nuestro profundo agradecimiento a los artistas y proveedores que quisieron acompañarnos en la realización de este encuentro cultural y, del mismo modo, destacamos la gran adhesión que la campaña Subamos la Voz, Bajemos Los Bronces ha tenido en los últimos meses, donde, a la fecha, más de 87.000 personas han firmado nuestra petición exigiendo que se detenga la expansión minera en la Región Metropolitana. Les aseguramos que nuestros esfuerzos continuarán puestos en ello y en la protección de glaciares, cursos de agua y las especies que habitan la zona.
¿Alguna vez has probado correr en una ola de calor o jugar al fútbol en una tormenta? Si es así, sabes que las condiciones climáticas extremas pueden alterar profundamente la experiencia deportiva, ya seas profesional o público de un partido.
Los Juegos Olímpicos de París están a punto de comenzar y su promesa de ser los “Juegos más verdes de todos los tiempos” sigue dando lugar a debates, aunque sólo sea por sus patrocinadores, grandes contaminadores como Coca-Cola, Samsung, Air France y Toyota. Este es un buen momento para recordar que el mundo del deporte no se libra de los impactos de la crisis climática.
La expresión “no hay deportes en un planeta muerto” subraya la urgente realidad de que la crisis climática no es sólo una cuestión ambiental sino que impregna todas las facetas de la vida, incluidos los deportes. Hay cuatro formas en que la crisis climática está afectando a los deportes y a quienes los practican.
1. El calor extremo amenaza la salud y el rendimiento de deportistas
El aumento de las temperaturas globales hace que para las y los deportistas cada vez más difícil desempeñarse de forma segura. El calor extremo puede provocar agotamiento por calor, deshidratación e incluso insolación, poniendo en peligro su salud y rendimiento. Esto es válido para el tenis, el cricket, el béisbol, el fútbol, ??el rugby, el ciclismo y muchos otros deportes.
Durante los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, las temperaturas se elevaron por encima de los 30 °Ccon alta humedad, lo que provocó un malestar significativo entre atletas. Eventos como el maratón y la marcha se trasladaron a las primeras horas de la mañana para mitigar los riesgos de calor. En 2014, las temperaturas alcanzaron los 43°C , lo que provocó que numerosos jugadores sufrieran enfermedades relacionadas con el calor.
2. Las condiciones climáticas extremas, la imprevisibilidad y los cambios estacionales perturban las competiciones deportivas y la vida de atletas.
La creciente frecuencia e intensidad de tormentas, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos están causando estragos en los calendarios y sedes deportivas. Estas interrupciones provocan cancelaciones, retrasos y desafíos de reprogramación. ??La incertidumbre y las condiciones impredecibles del campo debido al cambio climático se han convertido en un factor estresante adicional en la vida de las y los deportistas. Los patrones climáticos impredecibles hacen que sea más difícil mantener programas de entrenamiento regulares y el cambio de estaciones debido al cambio climático afecta cuándo y cómo pueden entrenar y competir.
El humo de los incendios forestales de California obligó en repetidas ocasiones a cancelar eventos deportivos, incluidos partidos de fútbol americano universitario y partidos de béisbol profesional. La mala calidad del aire debido a los incendios forestales supone un riesgo importante especialmente para quienes practican deportes al aire libre. Respirar aire contaminado puede reducir la función pulmonar, agravar el asma y provocar otros problemas de salud.
Los Juegos de la Commonwealth de 2010 en Delhi, India, enfrentaron graves desafíos debido a fuertes lluvias monzónicas inesperadas que provocaron importantes inundaciones en la región. Los Juegos del Sudeste Asiático de 2019 en Filipinas se vieron afectados por un clima extremo y severo, y los organizadores tuvieron que implementar medidas de emergencia para drenar las áreas inundadas y garantizar la seguridad de atletas y espectadores.
3. Los deportes de invierno hacen que la capa de nieve desaparezca
Los inviernos más cálidos están acortando las temporadas de esquí, lo que afecta al entrenamiento y las competiciones. Muchos eventos de la Copa del Mundo de Esquí Alpino FIS, el principal circuito internacional de competiciones de esquí alpino, han sufrido cancelaciones y reubicaciones debido a la falta de nieve.
El clima inusualmente cálido está provocando una extensa producción de nieve artificial y generando preocupaciones sobre la calidad de la nieve y la seguridad de las pistas. La nieve artificial ha dominado los Juegos Olímpicos de Invierno durante la última década: los Juegos Olímpicos de PyeongChang y Sochi utilizaron entre un 80% y un 90% de nieve artificial. El 100% de la nieve sobre la que compitieron atletas en los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022 era artificial.
El proceso de creación de nieve artificial es un absurdo medioambiental que consume enormes cantidades de agua y energía, exacerbando el agotamiento de los recursos y las emisiones de carbono. Esta práctica socava los esfuerzos de sostenibilidad y contribuye al cambio climático, creando un ciclo contraproducente para las industrias de deportes de invierno.
Atletas que practican snowboard olímpicos y medallistas de oro como Hannah Teter y Shaun White hicieron declaraciones sobre los cambios en los patrones de nieve y cómo están impactando en los deportes de invierno, abogando por una mayor conciencia y acción ambiental.
4. Daños e impacto económico en las infraestructuras deportivas
Los fenómenos meteorológicos extremos pueden causar daños importantes a la infraestructura deportiva, lo que conlleva costosas reparaciones y esfuerzos de reconstrucción. Esta carga económica puede afectar a las comunidades locales y a la industria del deporte en general.
En 2005, el huracán Katrina –un ejemplo icónico y trágico de cómo la crisis climática agrava los fenómenos meteorológicos extremos y cómo los impactos del cambio climático se sienten desproporcionadamente en las comunidades de menores ingresos– devastó la ciudad de Nueva Orleans, Luisiana y causó grandes daños al Superdomo de Luisiana, sede de los Saints de la NFL, lo que llevó a una reubicación temporal del equipo.
En 2011, Queensland, Australia, experimentó unas inundaciones catastróficas que dañaron gravemente el estadio Suncorp de Brisbane. Las inundaciones inundaron el estadio y causaron grandes daños por agua en el campo, las zonas de asientos y los sistemas eléctricos y mecánicos del estadio.
Hacer que los contaminadores paguen
La crisis climática es una amenaza multifacética para el mundo del deporte y afecta todo, desde la salud de los atletas hasta la estabilidad económica. A medida que los atletas y las organizaciones hablan cada vez más, queda claro que las prácticas sostenibles y la acción climática son esenciales para proteger el futuro de los deportes de la codicia de las empresas de combustibles fósiles. Sin un planeta sano no puede haber juegos, competiciones ni triunfos atléticos.
Esto va más allá de las grandes competiciones, los Juegos Olímpicos y el ámbito de los patrocinadores. Abarca un patrimonio inmaterial y una cultura que nos une, contribuyendo a la riqueza de nuestra humanidad compartida.
Esta es otra razón más, si fuera necesaria, para detener toda expansión del petróleo y el gas en todo el mundo y hacer que los contaminadores paguen por el daño que han causado. Para proteger su futuro, atletas y el mundo del deporte deben desempeñar su papel en este esfuerzo.