La temporada de Fiestas es sinónimo de encuentro, alegría y, también, de mucho consumo.
No es novedad que estas celebraciones llevan a un pico en las compras de casi todos los rubros que, a nivel ambiental, se traduce en una presión extra sobre nuestro planeta, que está de por sí muy exigido.
La buena noticia es que con las siguientes ideas de consumo responsable, el impacto que tiene esta época del año disminuye mucho. Así, con un poco de voluntad y creatividad, cuidamos a la naturaleza y a los recursos que nos provee.
Cambiar el guión de las fiestas tradicionales es posible adoptando estas prácticas más verdes y compartiendo un estilo de vida sostenible. ?
Decoraciones naturales y con uso energético eficiente
Si va a comprar luces nuevas o alguna decoración que tenga iluminación, que sea siempre con la tecnología LED porque asegura un consumo eficiente de energía. También se puede considerar no tenerlas prendidas toda la noche sino sólo por unas horas para ahorrar electricidad y dinero.
Para llenar tus espacios del espíritu navideño, los adornos naturales pueden ser tus mejores aliados. Reutilizar materiales y transformarlos en detalles únicos es siempre mejor que comprar algo nuevo pero si prefieres esta última alternativa, evita que todo sea de plástico.
Reducir el desperdicio de alimentos
El menú de la Navidad y Año Nuevo suele ser uno de los grandes temas que demanda atención en los preparativos.
En esta área, el consejo es:
Incluir recetas con alimentos de estación e intentar sumar más preparaciones a base de vegetales que de carne (lo que reduce gran parte de la huella ambiental de la alimentación).
Intentar calcular las cantidades justas es clave. En caso que sobre, siempre hacer todo lo posible para aprovecharlo y que no termine en la basura.
Separar los residuos que se generen y llevarlos a reciclar.
Transformar tus regalos en eco amigables
Hacer obsequios a quienes queremos es una de las cosas más lindas de la Navidad. Para que tus compras sean sustentables basta con implementar estos consejos:
Evitar regalos en exceso.
Analizar el tiempo de vida útil. Es preferible hacer un presente bien pensado y acorde a quien lo recibe, sabiendo que será útil y durará en el tiempo antes que regalar por compromiso, sabiendo que ese objeto se romperá rápido o desechará en poco tiempo.
Evitar las propuestas del fast fashion y la fast beauty, que suelen ser opciones baratas porque ocultan las malas condiciones de quienes trabajan en estas industrias y los altos costos ambientales que generan.
Elegir opciones de producción local o artesanal. Todo lo que sea de cercanía evita las emisiones contaminantes del traslado además de garantizar una mejor trazabilidad de tus compras.
Pensar en los materiales en que están hechos.
Regalar experiencias y no objetos que se acumulan y tal vez no se usen. Por ejemplo, una clase de cocina o cerámica, una sesión de masajes, un curso o un paseo especial.
Elegir envoltorios sustentables
Los papeles, bolsas y packaging de todo tipo que se descartan es una de las grandes fuentes de residuos durante estas semanas. El problema se agrava porque no todo llega siquiera a la instancia de reciclaje.
Hoy te compartimos los logros ambientales conseguidos en los últimos meses de 2023 .
Gracias al apoyo de nuestros socios y socias y activistas de todo el mundo celebramos diferentes victorias que nos inspiran a seguir trabajando por un futuro más verde, justo y sustentable. Desde Greenpeace estamos orgullosos de haber contribuido a obtener avances a través de las campañas que impulsamos alrededor del planeta.
Conoce los triunfos más destacados que nos muestran que involucrarse vale la pena.
1. Equipo de Greenpeace salva a una ballena jorobada atrapada en redes de pesca
La tripulación a bordo de nuestro barco Arctic Sunrise rescató a una ballena jorobada que había quedado enroscada con equipamiento de pesca.
El salvataje ocurrió el 21 de octubre pasado, frente a las costas de México, y volvió a poner de relieve la precaria situación que los mamíferos marinos enfrentan, quedando a merced de las sogas, redes y demás implementos que descarta la industria pesquera día a día.
Consultado sobre este momento épico, Ignacio Soaje, Primer Oficial del Arctic Sunrise, contó: “Lo que hicimos fue una de esas ocasiones extrañas en que la intervención humana es para hacer el bien”.
Te compartimos el video de esta acción emocionante:
2. México se convierte en el país número 24 en apoyar la moratoria que frena el inicio de la minería submarina
El 21 de noviembre el gobierno de México hizo público su apoyo a una moratoria que frena el inicio de la minería en aguas profundas fuera de la jurisdicción nacional. Esta es la única herramienta política que permite que los Estados cumplan con sus obligaciones establecidas en la Convención sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) para proteger el medio marino.
El siguiente paso debería ser que esta moratoria se adopte a través de una Política General, instancia que ya es liderada por Chile y Costa Rica.
En septiembre pasado y previo a este posicionamiento, un grupo de activistas voluntarias de Greenpeace protestó de forma pacífica ante el gran buque minero Hidden Gem, de la minera canadiense The Metals Company, en la Bahía de Manzanillo.
De esta manera, alertaron sobre la presión por parte de las compañías mineras para explorar la codiciada Zona Clarión-Clipperton (ubicada entre México y Hawaii) y los graves impactos que eso traería a la salud del océano y del planeta.
La acción de las activistas fue respaldada por un movimiento global que tan solo en México contó con el apoyo de 60 mil personas.
Con su firma exigieron, junto con Greenpeace, que se impidiera el inicio de la minería submarina y que el país adoptara una postura congruente con su obligación de proteger los ecosistemas marinos, tanto en aguas nacionales como internacionales.
3. Corea firma el Tratado Global de los Océanos
Más naciones se suman al Tratado Global de los Océanos y esto es un motivo de celebración. En este caso, Corea es el 83° país en adherir con su firma a esta poderosa herramienta legal que permitirá crear vastos santuarios oceánicos más allá de la jurisdicción de los países ribereños, libres de actividades humanas destructivas.
El objetivo es alcanzar con esta protección a 30% de los océanos del mundo para el año 2030, tal como lo estipula el Convenio sobre la Diversidad Biológica acordado por todos los gobiernos a fines de 2022.
En nuestra organización seguimos de cerca los avances, tal como hacemos desde los 2000 cuando comenzamos a impulsar el proceso de declaración del Tratado.
4. La Justicia admite a Greenpeace Brasil en la causa de uso ilegal de la tierra y deforestación en Amazonía
Greenpeace Brasil fue aceptado para actuar como “amigo de la Corte” (amici curiae) en una causa que trata sobre el uso ilegal de la tierra y la consiguiente deforestación de estas áreas, en especial en la Amazonía. Esta acción judicial se dará en el Tribunal Supremo de Brasil (conocido por sus siglas, STF) y es conocida como ADPF 1056.
Así, nuestra organización sumará su visión con el fin de lograr que siga vigente la Ley nº 6.739/1979, un instrumento importante para combatir el acaparamiento de tierras en el país y ya ha permitido, por ejemplo, la cancelación de más de 10 mil registros ilegales de inmuebles.
Dicha ley podría dejar de tener vigencia debido a que la Confederación Brasileña de Agricultura (CNA) presentó una demanda en abril pasado.
5. Premian el trabajo de Greenpeace África por su lucha a favor del aire limpio y las energías renovables
Los miembros de Greenpeace África recibieron el premio Greening the Future por la campaña sobre aire limpio que la organización lleva adelante. Es un llamado para que el continente sea parte de la solución al problema de la polución, que afecta a todos sus ciudadanos por igual.
En esta cruzada se ha conseguido una gran victoria: la Oficina Nacional de la Calidad del Aire de Sudáfrica decidió posponer los permisos a la empresa Eskom hasta que se comprometa a respetar los estándares mínimos de contaminación.
El premio abarcó también la campaña que impulsa la transición a las energías renovables. En este sentido se capacitó a jóvenes para buscar soluciones y se difundieron los efectos de la minería extractiva en las comunidades.
6. Hong Kong prohíbe los cubiertos de plástico descartables
A partir de abril del próximo año, los restaurantes en Hong Kong, en China, tendrán prohibido ofrecer cubiertos de plástico desechables, incluyendo pajillas y removedores. Por su parte, hoteles y casas de huéspedes no podrán suministrar agua en botellas de plástico o artículos de tocador en envases sintéticos desechables.
Esta buena noticia es un esfuerzo en la dirección correcta para frenar la contaminación que genera el uso excesivo (y la mala gestión post consumo) del plástico.
Con el objetivo de lograr resultados más ambiciosos, desde Greenpeace -y con el apoyo de socios, socias, activistas y seguidores- continuamos exigiendo un Tratado Global de Plásticos que reduzca la producción de este material en al menos un 75% para 2040.
7. California demanda a las grandes empresas petroleras
El estado norteamericano de California demandó ante la Justicia a las compañías Shell, ExxonMobil y Chevron. Las acusa de estar enteradas sobre los daños que causan los combustibles fósiles en el ambiente y ocultar de forma deliberada esta información durante más de medio siglo.
Si la jugada sale bien, esto podría ser un antes y un después en la industria, como lo fueron los juicios a las tabacaleras por generar cáncer en personas fumadoras.
8. Rumania pone un freno a las centrales eléctricas de carbón ilegales
En una victoria histórica para la protección del medio ambiente y la gobernanza, Greenpeace Rumania y ClientEarth, una organización benéfica de derecho ambiental, ganaron una batalla legal de cuatro años contra la contaminación ilegal por carbón.
El gobierno de Rumania implementó una nueva ley de emisiones industriales con reformas sustanciales. Esto resuelve una grave situación en la que casi la mitad de las centrales eléctricas de carbón del país funcionaban sin autorización o violaban los permisos existentes.
Esta irregularidad saltó a la luz en 2019, año en que Greenpeace Rumania y ClientEarth presentaron una denuncia oficial ante la Comisión Europea y que continuó en 2020, cuando se inició un procedimiento de infracción contra la nación.
En estos meses el proceso llegó a su fin con un triunfo. La nueva ley aumenta las multas más de ocho veces con respecto al nivel anterior e introduce la posibilidad de aplicar sanciones penales a los operadores que realicen tareas sin autorización, así como la suspensión de la actividad para determinadas operaciones ilegales.
9. Hungría protege el lago Neusiedl, Patrimonio de la Humanidad, de un desarrollo turístico desproporcionado
A fines de septiembre, Greenpeace Hungría obtuvo una gran victoria en la Justicia. De esta manera, protegió al lago Neusiedl, sitio Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, de un proyecto turístico financiado por el Estado.
La construcción ha sido detenida y se ha lanzado un nuevo proceso de licitación pública para el proyecto que tiene como objetivo fomentar el ecoturismo.
Esta victoria es el resultado de tres años de campañas para salvar el parque en colaboración con la ciudadanía, Greenpeace Austria e influencers húngaros que ayudaron a difundir este importante problema.
Greenpeace Hungría continuará con sus procedimientos legales en curso y supervisará el proyecto del lago hasta que el último vehículo de construcción abandone el sitio.
10. Greenpeace África ayuda a retrasar proyectos petroleros en el Congo
El 2 de noviembre, el gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) se vio obligado a posponer por tercera vez el anuncio de posibles postores para cuatro bloques petroleros en el este de un país devastado por la guerra.
La noticia de otro retraso es un gran avance para los activistas de la República Democrática del Congo y sus aliados de todo el mundo.
La campaña contra una gigantesca subasta de 30 yacimientos de petróleo y gas lleva más de dos años y se ha convertido en la petición de mayor cobertura en los más de 10 años de trabajo de Greenpeace en el país.
Cada una de estas victorias demuestra que unir voluntades y luchar por defender a nuestro planeta da sus frutos . En 2024 seguiremos trabajando para crear el mundo que soñamos .
Todas las personas somos protagonistas de la lucha frente al cambio climático. Sin embargo, circulan varios mitos sobre cómo es participar de una causa ambiental que terminan siendo un obstáculo para que más personas se involucren.
Si bien es cierto que desde Greenpeace estamos siempre trabajando para hacer de la comunidad activista un lugar seguro y acogedor, las ideas erradas sobre cómo es luchar por nuestro planeta que circulan suelen desalentar la participación.
Por eso, a continuación derribamos ciertos preconceptos sobre el activismo para que te animes a pasar a la acción .
> No es necesario que sepas todo sobre medio ambiente
Para ser activista no hace falta tener un conocimiento absoluto sobre cambio climático o políticas ambientales. Tampoco se necesita tener conocimiento técnico. Basta con que tengas ganas de aprender, de defender a la naturaleza y de sumar para lograr justicia climática y social. Si esto te describe, tenemos una buena noticia: ¡estás en el lugar indicado!
> No es sólo para personas súper valientes
El estereotipo del activista suele ser el de alguien que no siente miedo, que es aguerrido y arriesgado. Pero esto no es tan así. Desde ya, se requiere coraje para defender aquello en lo que se cree pero eso no significa que no sientas nervios.
A todos y todas nos inquieta movilizarnos y poner el cuerpo por las causas en las que creemos. Ante las dudas y miedos que puedan surgir la mejor herramienta es unirnos a nuestro grupo y brindarnos apoyo mutuo.
Además, hay que remarcar que ser parte de un equipo que se manifiesta y toma acciones directas no violentas puede ser muy empoderador .
Otra idea que suele haber sobre los activistas es que son súper intrépidos y que están siempre corriendo, escalando o navegando. Esto tampoco es tan así: mucho de lo que se hace no requiere esfuerzos físicos.
Son muchas las formas de ser activista: hablar en público, ocupar lugares de interés, cuidar a compañeros y compañeras, etc. Cada persona aporta sus destrezas y habilidades a la lucha, sean físicas o intelectuales, la verdad es que todas son importantes y necesarias.
> No estás solo/a.Hay equipo y capacitación
Aunque el activismo contempla ciertos riesgos calculados, la seguridad y el bienestar de los y las activistas son una prioridad para Greenpeace. Si eres parte de nuestro equipo serás siempre instruido y entrenado con rigurosidad, además de que nuestro equipo legal te acompañarán a cada paso que des.
Sumado a tu grupo de trabajo más inmediato, hay una comunidad activista amigable y organizada a tu disposición.
> El activismo cambia al mundo
La protesta pacífica no es la única manera de luchar por la causa en la que crees pero sí es una herramienta poderosa que ya comprobó su eficacia para cambiar el mundo.
Gracias al activismo, se han ganado derechos que hoy hacen nuestra vida mejor. Los movimientos de resistencia han escrito gran parte de la historia moderna y desde Greenpeace nos enorgullecemos de haber ayudado a lograr muchas de esas victorias.
Tomar la decisión de traer un hijo al mundo nunca fue fácil. Sin embargo, en la actualidad se agrega una complicación extra. Es que la conciencia de estar viviendo en medio de una crisis climática hace al futuro aún más incierto y lleva a que cada vez más personas descarten la opción por completo.
Elegir no ser padres y madres por este motivo es una tendencia que se registra en todo el mundo. Una encuesta realizada este año por la consultora estadounidense Morning Consult Pro para el New York Times reveló que uno de cada cuatro adultos que no tiene hijos toma esta decisión, en parte, debido al cambio climático. A esto hay que sumar otros factores, como la pandemia y el trauma colectivo que significó este periodo, que acentuaron este fenómeno.
Esta sensación poco esperanzadora que surge al pensar en lo que vendrá es compartida por los millennials y la generación Z (los Sub 25) por igual, según comprobó otro sondeo realizado por Deloitte en junio de este año.
Niños sentados en una balsa de madera en un lago/río rodeado de humo.
De este informe se desprende que aproximadamente seis de cada diez personas de ambos grupos se han sentido ansiosos por el ambientedurante el último mes. A su vez, el mismo porcentaje menciona a los episodios extremos, como los incendios forestales, como disparadores del estrés.
En primera persona
Los testimonios de quienes deciden que es mejor no ser madres y padres por cuestiones ambientales sobran. Si bien también es cierto que hay cierto tabú al respecto, si se presta atención y se está abierto a escuchar, los casos se multiplican. Podemos citar a la periodista Angélica María Gallón Salazar, quien escribió sobre el tema en el diario español El País. En la columna América Futura expresó: “Mi esposo y yo hemos decidido no tener hijos. (…) Pero, además, esta es una decisión que fuertemente se alinea con una cierta pesadumbre que compartimos sobre el estado del planeta en el que vivimos. Una perspectiva más bien pesimista sobre la vida que va a ser posible en esta Tierra que le dejaríamos a esa nueva generación”.
Por su parte, Gabriella, redactora publicitaria de 33 años que vive en Buenos Aires, contó a la agencia Télam: “Creo que ninguna otra generación se cuestionó tanto la maternidad/ paternidad como la nuestra. Estoy segura de que otras tenían otros problemas, pero aún así reproducirse era un acto de resistencia de la vida ante toda circunstancia. Hoy tener hijos es someterse a un futuro incierto”, concluye.
Un niño pequeño es empujado en un cochecito por una calle muy transitada en Londres.
Otra cara de esta misma realidad es que esta eco ansiedad también alcanza a quienes ya tienen hijos. Es el caso de Natalia, quien cría a sus dos niños y tiene muy presente que su futuro estará marcado por una situación ambiental distinta a la actual. “Tengo dos hijos y la idea del colapso es una imagen rumiante en mi vida”, se lamenta.
Para buscar formas de expresar esta incertidumbre y tristeza que es inevitable con las niñeces, te compartimos algunas ideas:
En definitiva, esto que sucede cada vez en mayor medida es una señal clara de que saber que vivimos en un mundo cada vez más caliente y cambiante nos afecta y mucho. Por ende, el cambio climático también influye en los planes que hacemos para nuestra vida, incluída la planificación familiar.
En muchas partes del mundo, desperdiciar comida se convirtió en un hábito: se compra más de lo que se necesita, se deja que las frutas y los vegetales se echen a perder o se piden porciones más grandes de lo que se puede comer. Estas costumbres pueden parecer mínimas pero añaden presión y dañan a la naturaleza -que es de donde proviene nuestra comida-.
Detrás de cada bocado que no se aprovecha se pierde el trabajo, el esfuerzo y los recursos valiosos, como el agua, las semillas, etc., que se utilizaron en la producción (y eso sin contar lo que se usó para el transporte). En pocas palabras, desperdiciar comida aumenta los gases de efecto invernadero que causan el cambio climático.
Es decir, estamos hablando de un gran problema. A nivel mundial, entre la cosecha y la distribución minorista se pierde 14% de los alimentos producidosy en la instancia del consumidor, la cifra es de 17%.
Acciones sencillas para reducir el desperdicio de alimentos
La cantidad de comida que se descarta desde el momento de la cosecha y hasta que llega al comercio es conocida como pérdida de comida. En cambio, la parte de alimentos que no se aprovecha a nivel del consumidor o del comercio minorista en sí mismo se conoce como desperdicio de comida.
Se estima que hasta el 30% de los alimentos producidos a nivel mundial se desperdician directamente.
En cualquiera de las dos instancias mencionadas, hay mucho por mejorar. En especial, al considerar que vivimos en un mundo donde millones de personas tienen hambre.
Compartimos algunas acciones sencillas que permiten optimizar el uso que hacemos de nuestros alimentos.
1. Comprar sólo lo que se necesita
Planificar las comidas ayuda a hacer compras más eficientes. Para eso, se puede hacer una lista y respetarla, que es clave para no hacer compras impulsivas. Este hábito ahorra comida y también dinero .
2. Elegir frutas y verduras “feas”
No hay que juzgar a la comida por su apariencia. Verduras y frutas que tienen formas raras o están un poco magulladas suelen ser descartadas porque no cumplen con la estética que se espera. Sin embargo, tienen el mismo sabor así que no las discrimines. incluso las que están más maduras sirven para licuados, jugos y postres.
3. Almacenar los alimentos de forma inteligente
Mover los productos más viejos al frente de tu alacena o refrigerador y los más nuevos hacia el fondo. Utilizar bolsas o recipientes herméticos para mantener alimentos frescos por más tiempo y chequear que los paquetes estén bien cerrados para que ningún insecto entre en ellos.
4. Prestar atención a las porciones
Servir porciones más pequeñas en casa y compartir platos muy abundantes en los restaurantes.
5. Amar las “sobras”
Si no comiste todo lo que cocinaste, frizarlo es una gran opción. O también usar esos ingredientes para armar otra comida.
6. Dar nueva vida a los descartes
Los restos de frutas y verduras pueden compostarse. De esta manera, los nutrientes vuelven a la tierra y se reduce la huella de carbono.
7. Respetar al alimento
La comida nos une. Reconecta con nuestro alimento interesándote por los procesos que la hacen posible. Leer sobre cómo se produce y quiénes la cultivan es un gran inicio .
8. Apoyar a los productores locales
Al comprar a los productores de tu zona estás respaldando a familias trabajadoras y a pequeños comercios. Al mismo tiempo, es una forma de combatir la contaminación que genera el transporte (cuanto menor la distancia recorrida, menor las emisiones).
9. Compartir es ocuparte
Por último, donar la comida que de otra forma se desperdiciaría es un último y efectivo recurso.
Estos cambios en tus hábitos pueden tener un impacto global muy grande. Es momento que pases a la acción y hagas tu aporte para detener el desperdicio de comida. Hazlo por las personas y por el planeta .