Archive for Clima y Energía

Pingüinos de Humboldt se roban las miradas en la Maratón de Santiago 2026

Activistas de Greenpeace corrieron caracterizados de esta ave en un esfuerzo por llamar la atención sobre la relevancia de reingresar el decreto ambiental que declara a esta especie “Monumento Natural”.

26 de abril de 2026. Con mensajes como “Que el retroceso ambiental no gane esta carrera” o “Pingüino de Humboldt Monumento Natural”, activistas de Greenpeace captaron todas las miradas este domingo 26 de abril en la Maratón de Santiago, una de las principales citas deportivas del país. 

Caracterizados con poleras blancas y negras, máscaras de pingüinos de Humboldt y letreros con mensajes que apelan a la importancia de reingresar el decreto que declara a esta especie en peligro de extinción “Monumento Natural” -retirado por el Ejecutivo de su trámite de toma de razón en Contraloría en marzo pasado- los voluntarios corrieron la maratón simulando ser una colonia de pingüinos en pleno Santiago, a la vez que invitaron a los demás corredores y asistentes a informarse sobre los riesgos que enfrenta esta especie endémica de nuestro país. 

Silvana Espinosa, experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace, explica que el mundo ambiental se ha activado por la protección de esta especie, luego que el actual Gobierno retirara el decreto que declara al Pingüino de Humboldt Monumento Natural (D.S.13) el pasado 12 de marzo, junto a otros 42 decretos ambientales, y asegura que de su reingreso y las medidas que de esta declaración se desprendan depende la continuidad  de esta especie.

“Preocupa la falta de premura con la que opera el Ejecutivo en esta materia. Parece olvidar que el 80% de la población mundial del pingüino de Humboldt habita en Chile y que su situación de conservación se ha agravado fuertemente en el último periodo debido a las múltiples amenazas que enfrenta, la mayoría de ellas de origen humano”, asegura Espinosa.

En esta línea, la vocera de Greenpeace advierte que también es necesario acelerar el reingreso de un segundo decreto retirado de su tramitación en Contraloría en marzo pasado, que aprueba y oficializa el 20º Proceso de Clasificación de especies según estado de conservación (D.S.41),una herramienta clave para identificar qué especies están en mayor riesgo en el país y priorizar decisiones de protección y asignación de recursos en biodiversidad.

“Hoy, el Ejecutivo tiene en sus manos evitar la extinción del pingüino de Humboldt. La comunidad científica lleva años reportando la disminución y extrema vulnerabilidad de esta especie, francamente cuesta entender la falta de premura del Ministerio de Medio Ambiente para actuar en esta materia. Hubiéramos esperado la misma agilidad que se mostró con la Ranita de Darwin”, puntualiza Espinosa, en referencia a la rápida reintegración del decreto que aprobaba el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión de esa especie. 

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Author: Prensa Chile

Salud en riesgo en Quintero y Puchuncaví: los más jóvenes, en el centro de intoxicaciones masivas

Hoy se conmemora el Día Mundial de la Salud y, de entre los muchos desafíos ambientales que ponen el bienestar de chilenos y chilenas en riesgo, hoy queremos hablar de uno en particular. Se trata de algo que viene ocurriendo en la comunidad de Quintero y Puchuncaví desde hace 60 años, cuando prometieron desarrollo económico con la instalación de un polo industrial. 

Sin embargo, lo que recibieron fue muy distinto. Con el correr del tiempo, lejos de mejoras sustanciales en su calidad de vida, los habitantes terminaron viviendo en un laboratorio tóxico, en el que se ven expuestos periódicamente a contaminantes peligrosos

Activistas de Greenpeace se manifestan en el centro de la capital para recordar el envenenamiento masivo que ha vivido esa zona de sacrificio.
Termoelctrica en la playa de Ventanas, en la comuna de Puchuncaví, región de Valparaiso, Chile.

Cuando la actividad industrial se vuelve en contra de la salud de las personas

Los vecinos de la bahía de Quintero viven episodios de intoxicaciones masivas. Entre los más recientes podemos citar al de 2023, cuando entre los meses de marzo y abril, se produjo un caso grave de intoxicaciones masivas. En esa oportunidad, fueron 368 personas las afectadas, de las cuales la mayoría eran menores de edad (300 en total).

© Manuel Madariaga / Greenpeace.

Para 2025, volvió a ocurrir. Entre los últimos días de septiembre y mediados de noviembre del año pasado más de 200 personas (otra vez, principalmente, menores de edad) debieron recibir atención en centros de salud, aquejados de fuertes cefaleas, vómitos, dolor abdominal, irritación ocular y mareos, entre otros síntomas. Un centenar de estos casos fueron diagnosticados con “intoxicación T59”, un sistema de clasificación internacional referido al efecto tóxico de gases, humos y vapores desconocidos.

En otras palabras, estamos hablando de que la actividad industrial interfirió en la salud de estudiantes, académicos y funcionarios de nueve recintos educacionales de la zona que fueron, como un día más, a realizar su rutina educativa diaria y terminaron en un hospital, con su salud comprometida.

No se puede seguir normalizando que la infancia pague el precio de industrias insostenibles. Porque no son números, son personas, son niñas y niños. No son “episodios aislados”, son vidas enteras vulneradas por la negligencia y abandono político, ambiental y social.

Sin información ni medidas que protejan a la población 

Ante estos hechos de contaminación que se reiteran, lo que más preocupa es que no existe información clara y oportuna, como tampoco una respuesta de las autoridades acorde a la gravedad de lo que se vive. 

Como explica Katherine Inostroza, madre de una de las menores intoxicadas el año pasado, “No existe monitoreo suficiente ni transparente. En muchos casos no se sabe con precisión cuándo comienzan los episodios de contaminación, qué niveles se están registrando ni qué sustancias están presentes. Sin información confiable, las medidas de prevención llegan tarde o simplemente no funcionan. Por eso, más que anuncios, se necesita fiscalización constante, sistemas de monitoreo robustos y total transparencia sobre las fuentes contaminantes, para realmente prevenir nuevos episodios y proteger a los niños”.

Greenpeace y AIDA apoyan a la comunidad para lograr soluciones reales

Para poder cuidar la salud de niñas, niños, adolescentes y todos los habitantes de la comunidad de Quintero y Puchuncaví, de verdad, se debe buscar a los responsables y, de una buena vez, terminar con estos episodios de intoxicaciones. Por eso, AIDA y Greenpeace, en representación de diversos menores de edad y sus familias, interpusieron un recurso de protección en noviembre pasado en contra de una serie de instituciones y organismos del Estado producto de las ilegalidades y arbitrariedades cometidas en el contexto de las intoxicaciones ocurridas, recurso que aún se encuentra en tramitación.


“Es necesario que el Estado sea capaz de garantizar de forma efectiva medidas constitucionales -como el derecho a la vida y a la integridad física y psíquica; la igualdad ante la ley, y el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación- a los habitantes de estas comunas, particularmente a niñas, niños y adolescentes”, puntualizó Roxana Núñez, abogada y encargada de Incidencia en Greenpeace. 

Hoy más que nunca, en el Día Mundial de la Salud, seguimos acompañando a los habitantes de Quintero y Puchuncaví, y de todo nuestro país, en la lucha por un planeta en equilibrio que permita el bienestar de todas las personas y ecosistemas, algo que sólo puede darse con actividades industriales realmente sustentables.

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Author: Meri Castro

Día Mundial del Agua 2026: la ONU advierte sobre una bancarrota hídrica global

El Día Mundial del Agua es la ocasión perfecta para dejar de dar por sentado un recurso sin el cual la vida en este planeta no sería posible. Una fecha que nos debe hacer reflexionar, agradecer y proteger, que gracias al agua, existe todo lo que conocemos.

Quizás el mejor dato para asimilar su importancia es volver sobre algo que algunas vez todos hemos escuchado: que nuestro cuerpo está compuesto, en su mayoría, por agua. En un hombre adulto representa aproximadamente el 60% del cuerpo, y en una mujer cerca del 55%. Está presente incluso en los huesos (22%) y es el principal componente de la sangre, donde alcanza entre el 80% y el 90%.

© Aji Styawan / Greenpeace
© Greenpeace

Es tan central para nuestro equilibrio que sólo podemos vivir una semana sin agua, mientras que podríamos resistir un mes sin comer. Es que cuando no ingerimos el agua necesaria (que varía de persona a persona) para prevenir la deshidratación, esto puede provocar mareos, desmayos, convulsiones y, en casos extremos, incluso la muerte. 

Así de imprescindible es el agua para todo el resto de los seres y ecosistemas de este planeta que habitamos. Por eso, al conmemorar este día, te invitamos a reconocer que cada gota es un tesoro frágil e irreemplazable. Desde los glaciares hasta los mares, pasando por los ríos y arroyos que fertilizan nuestros cultivos, el agua lo conecta todo.

Estamos en bancarrota hídrica global

Sin agua la vida no es posible y, sin embargo, la humanidad la ha administrado tan mal que hemos llegado a un punto en que no solo se ha gastado el ingreso anual de agua de ríos y lluvias, sino que se han vaciado los ahorros milenarios guardados en glaciares, humedales y acuíferos, así lo advirtió un informe histórico de la Universidad de las Naciones Unidas

El panorama que ha trazado el estudio arroja una conclusión tajante, el mundo entró en una era de “quiebra hídrica global”, que implica un punto de no retorno para ciertos sistemas donde la demanda humana ha agotado irreversiblemente las fuentes de los acuíferos y en definitiva, secado los pozos para el futuro, poniendo en riesgo el conjunto del sistema hídrico del planeta.

Los responsables del derroche -que nos ha traído hasta la quiebra- son, según plantea la investigación, la agricultura intensiva, el crecimiento urbano e industrial, la contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero que han provocado la crisis climática

Esta alerta busca llevarnos a la acción y lograr que hagamos un esfuerzo urgente por salvaguardar los ecosistemas que aún producen agua, transformar la agricultura y repartir justamente un recurso sin el cual ningún sistema puede sostenerse. 

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Author: Meri Castro

Más pobreza, más migración, más inseguridad: el costo de no hablar del clima

© Tuane Fernandes / Greenpeace

Por Silvana Espinosa, experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace

El inicio de un nuevo año siempre es un momento ideal para hacer balances de lo pasado y proyectar los desafíos del periodo por venir. Algo que se vuelve particularmente importante este 2026, considerando que pronto comenzaremos también un nuevo ciclo político en el país, con la instalación de un nuevo gobierno y de una nueva composición del Congreso.

No cabe duda que son muchos los desafíos que hoy enfrenta el país en materia económica, de derechos sociales y, por cierto, de seguridad. Sin embargo, en la priorización de asuntos se suele olvidar una materia clave (tal vez la más importante, sobre todo si consideramos sus variadas consecuencias): la crisis climática. Este problema no sólo está generando la pérdida acelerada de biodiversidad y cientos de miles de hectáreas producto del impacto de eventos meteorológicos extremos (sequías, inundaciones, incendios, etc) o la degradación constante de estos territorios, sino que también está provocando cada vez más muertes. En efecto, según la OMS, más de 250 mil muertes adicionales podrían ocurrir cada año producto del alza de temperaturas.

Pero la crisis climática no sólo pone en riesgo la vida de las personas más vulnerables, sino que también amenaza la calidad de vida y la estabilidad económica de todo el mundo. Las cifras al respecto son elocuentes y no dejan espacio a la interpretación: según la ONG Christian Aid, el costo de la crisis climática en 2025 -considerando daños materiales y pérdidas directas de infraestructura y actividad económica- se alzaría por sobre los 120 mil millones de dólares; mientras, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que sólo el alza de 1.5°C en la temperatura podría provocar una reducción de 2,2% de las horas de trabajo a nivel mundial hacia 2030, con un costo de al menos 2,4 billones de dólares para la economía mundial.

© Jilson Tiu

Estas estimaciones ponen en contexto la importancia del desafío y los esfuerzos que deben desplegar los gobiernos para poder abordar de manera correcta este enorme problema.

Es por eso que llama tanto la atención la falta de alusiones a esta temática en nuestro país. De hecho, durante todo el periodo de elecciones (parlamentaria y presidencial) ninguna candidatura se refirió proactivamente al clima o al medio ambiente, mientras que en los debates estas materias quedaron relegadas a la discusión puntual de ciertos proyectos de inversión, y no a una mirada sistémica de lo que necesita construir el país para proteger su biodiversidad y su economía.

© Gabriel Lindoso / Greenpeace

En los próximos días el presidente electo dará a conocer al gabinete con el que asumirá este 11 de marzo el gobierno. Es de esperar que junto a la presentación de esos nombres, se expongan también las ideas, iniciativas y propuestas para prevenir y mitigar los efectos de la crisis climática en nuestro país, siendo conscientes que no abordar estas materias repercutirá en una mayor migración (tanto interna, como externa), mayor inseguridad y más pobreza para el país.

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Author: Prensa Chile

Lo que nos dejó (y quitó) 2025 en materia ambiental

  • Balance anual de Greenpeace: Desde la entrada en vigencia del Tratado de los Océanos y el triunfo de Chile en los World Travel Awards, hasta el retroceso registrado en materia legal y en la conservación de especies, la organización ambientalista resaltó que fue lo mejor y lo peor en 2025.

18 de diciembre, 2025. Quedan pocos días para el cierre de 2025 y, como cada año, Greenpeace entregó un detallado balance, resaltando cuáles han sido las mejores y las peores noticias en materia ambiental durante este período.

Desde la organización destacaron que 2025 fue un año lleno de contrastes en materia ambiental: mientras, por una parte, la comunidad internacional logró importantes avances en materias claves para la conservación ambiental, por otro lado, a nivel local ha primado el ‘regresionismo’ y el abandono de algunas comunidades. 

“En 2024 celebramos que nuestro país fue uno de los primeros del mundo en ratificar el Tratado de los Océanos y este año podemos festejar que este instrumento alcanzó las 60 ratificaciones necesarias para su entrada en vigor en los próximos meses. Sin embargo, mientras celebramos la vigencia de este instrumento de protección internacional de nuestros océanos, a nivel local debemos lamentar que cada vez más especies chilenas nativas fueron reclasificadas a categorías de mayor amenaza, pasando a Vulnerable, En Peligro o En Peligro Crítico por el Ministerio del Medio Ambiente, lo que da cuenta del profundo deterioro de la biodiversidad en nuestro país”, aseguró Silvana Espinosa, geógrafa y experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace Chile.

Para la organización ambientalista, este escenario a nivel local pone en relieve la importancia de contar con una sociedad civil fuerte y profundamente involucrada en estos asuntos, capaz de develar y denunciar estos problemas, pero también de aportar en su mitigación y reparación; pero por sobre todo denota lo fundamental que es contar con ciudadanos organizados y comprometidos con las causas ambientales, para que sean capaces de defender a sus comunidades de los abusos de los que pueden ser víctima sus territorios.

A continuación, más detalle de los hitos que Greenpeace destacó en su balance anual.

Lo bueno

© Greenpeace

En septiembre de 2025, luego de más de 20 años de negociaciones, el Tratado Global de los Océanos (BBNJ, por sus siglas en inglés) alcanzó las 60 ratificaciones necesarias para su entrada en vigor. “Esta es una una medida clave en el actual contexto de crisis climática y ecológica, ya que fortalece la seguridad alimentaria, mejora la capacidad de regulación climática y protege la biodiversidad marina; esta herramienta nos permitirá avanzar hacia la protección del 30% de las aguas internacionales a 2030, mediante la creación de santuarios marinos en alta mar”, recalcó Espinosa.

Otra muy buena noticia, fue el nuevo triunfo de Chile en los World Travel Awards (WTA) Sudamérica 2025, los llamados “Premios Óscar del turismo”, donde este año Chile fue galardonado en las categorías de Turismo Aventura, Destino Romántico, Destino Verde, Destino de Naturaleza y Destino de Cruceros, lo que consolida a nuestro país y su diversa geografía como uno de los líderes indiscutidos (desde hace más de 10 años) en diversas categorías. 

En 2025, una normativa chilena recibió un importante reconocimiento a nivel internacional: la Relatora Especial de la ONU sobre el derecho humano a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, Astrid Puentes destacó a la Ley Lafkenche y los Espacios Costeros Marinos de Pueblos Originarios (ECMPOs) como una buena práctica a nivel global en materia de gobernanza oceánica, conservación marina y protección de los derechos de los pueblos indígenas. “Este reconocimiento es especialmente relevante porque valida un modelo que pone en el centro la protección del océano desde los territorios y las comunidades que históricamente lo han habitado”, explicó la vocera de Greenpeace.

Lo malo

Lamentablemente, durante 2025 también se registraron retrocesos importantes en materia ambiental. “Uno que nos preocupa largamente es que este año se reclasificaron varias especies chilenas nativas a categorías de mayor amenaza, pasando a ‘Vulnerable’, ‘En Peligro’ o ‘En Peligro Crítico’”, aseguró Espinosa. Ejemplo de ello, es la actualización del estado de conservación del pingüino de Humboldt, quien pasó de la categoría “Vulnerable” a “En Peligro”, bajo los estándares de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), similar a lo que ocurrió con otras especies como la rana de pecho espinoso del Catedral, el dragón de la patagonia, el cascarudo de peña o el chaura de laraquete. 

Otra tendencia negativa para el mundo ambiental ha sido la aprobación y avance de normas regresivas que debilitan estándares de protección ya consolidados, como la llamada “Ley de Permisología” o las modificaciones a la Ley de Plásticos de un Solo Uso. “En las mencionadas normativas vemos que se ha vulnerado el principio de no regresión -que establece que la protección ambiental, la salud, la biodiversidad, la participación y la transparencia no pueden retroceder-, dando cuenta del enorme poder del lobby empresarial, capaz de retrotraer leyes que incluso fueron altamente celebradas, tanto en el plano local como en el internacional”, puntualizó Espinosa. 

Urgencias y esperanzas

En los últimos meses se hicieron públicas nuevas intoxicaciones masivas en la Región de Valparaíso, que afectaron a más de 200 personas -principalmente niñas, niños y adolescentes- de Quintero y Puchuncaví. “Este no es un problema nuevo, pero no podemos continuar normalizándolo”, aseguró al respecto la geógrafa, y añadió que “si esto ocurriera en Santiago, jamás se le permitiría a una industria seguir funcionando luego de que un centenar de niños se intoxique por el sólo hecho de asistir al colegio. Es urgente generar un mayor accountability tanto entre las industrias como en las instituciones del Estado y exigir que de una vez por todas se identifiquen con claridad los gases, elementos y compuestos emitidos por TODAS las industrias de la bahía que dañan la salud de las personas”, aseguraron desde la ONG ambientalista.

Por otra parte, desde la organización sostuvieron que aún hay razones para sentir esperanza, y esto es evidente al hablar del proyecto Dominga: “Pese a todas las presiones, la insistencia y todo el dinero que han utilizado para convencer a la opinión pública y, al parecer, al Poder Judicial (según las últimas informaciones que vinculan a los abogados en prisión por el caso de la Muñeca Bielorrusa con la empresa Andes Iron, el titular de Dominga), este proyecto minero portuario sigue estando rechazado”, afirmó Espinosa. “Que Dominga no se haya construido hasta ahora también es resultado de una persistente defensa del territorio, sostenida por comunidades locales, organizaciones de la sociedad civil, evidencia científica robusta y decisiones fundadas. La permanencia del rechazo al proyecto refuerza la idea de que no todo es negociable y que existen límites ecológicos que deben ser respetados”, concluyó la vocera de Greenpeace.

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Author: Prensa Chile