Archive for Clima y Energía

Greenpeace: “La decisión de proteger la Laguna de Aculeo es una gran noticia para la biodiversidad”

Febrero 2024- Desplegando un cartel flotante de 5 metros sobre la Laguna de Aculeo, activistas de Greenpeace se sumaron a la iniciativa que busca que este espejo de agua, en conjunto con los esteros Pintué y Santa Marta, sean declarados como humedal urbano y de esta forma, dotarlos de más herramientas jurídicas para su protección.

La organización ambientalista celebró la declaración de este espejo de agua y los esteros que lo alimentan como humedal urbano, algo que calificó como una “victoria ciudadana”, ya que responde a años de gestiones de la comunidad painina y a las miles de personas que se sumaron a la campaña de la ONG para lograr esta declaratoria. 

26 de diciembre, 2025. Los humedales son ecosistemas cruciales: regulan el clima, almacenan CO2, previenen inundaciones, filtran aguas y recargan acuíferos, sostienen a las comunidades humanas y albergan cerca del 40% de la biodiversidad del planeta. Pese a ello, Chile ha perdido alrededor del 35% de sus humedales en los últimos 50 años; por esta razón, en 2020 se promulgó la Ley de Humedales Urbanos con el objetivo de protegerlos. 

En este contexto, en 2022, la Municipalidad de Paine comenzó las gestiones para lograr el reconocimiento de la Laguna de Aculeo como Humedal Urbano, luego de que se secara por completo -por primera vez en la historia- en 2018. El regreso de sus aguas tras los inviernos lluviosos de 2023 y 2024 reforzó aún más esta iniciativa. Fue así que en febrero de 2024, Greenpeace inició una masiva campaña que buscaba apoyar la petición de la comunidad painina para declarar como humedal urbano esta laguna ubicada al suroeste de la Región Metropolitana, iniciativa que logró un importante apoyo de la ciudadanía con más de 35 mil firmas de personas que exigían esta declaratoria al Ministerio de Medio Ambiente. 

“Hoy celebramos que la autoridad ambiental escuchó la demanda de las comunidades y el clamor de miles de personas, y reconoció como humedal urbano el cuerpo de agua conformado por los esteros Pintué y Santa Marta y la Laguna de Aculeo, lo que permitirá dotar de mayor protección a estos cuerpos de agua, entregando además herramientas concretas a los gobiernos locales para su defensa y ordenará su inclusión en los Instrumentos de Planificación Territorial como área de protección de valor natural”, aseguró Silvana Espinosa, geógrafa y experta en Ecosistemas y Clima de Greenpeace Chile. 

La geógrafa además valoró el pronunciamiento de la Dirección General de Aguas (DGA) que reconoció que este humedal se soporta en parte gracias al aporte de aguas subterráneas, ya que esta definición permitirá delimitar la zona de prohibición para nuevas explotaciones del recurso, algo fundamental cuando se comprende que la laguna se había secado debido al desvío de aguas para labores de agricultura y el sobreuso de napas producto de la sobreexplotación inmobiliaria.

Al respecto, Pablo García-Chevesich, académico e hidrólogo de Unesco, destacó que hoy existe consenso en la comunidad científica en que Aculeo se secó por una mala gestión de los recursos hídricos, que incluyó la desviación de sus afluentes, un consumo indiscriminado (legal e ilegal), cambios de uso de suelo y asignaciones de derechos de aprovechamiento de agua que nunca debieron autorizarse.La declaración de humedal protegido es un avance fundamental, pero su efectividad dependerá no solo de evitar futuros desastres, sino también de corregir estas fallas estructurales mediante una gestión basada en evidencia científica, control real de extracciones, fiscalización efectiva y una planificación territorial responsable”, advirtió el hidrólogo.

Carolina Silva, directora de Redfugio, vocera del movimiento Aculeo y vecina del sector, aseguró recibir con “alegría y esperanza” esta declaración, destacando que es el reconocimiento a un sistema vivo que fue dañado hasta desaparecer, pero que resistió y volvió a la vida. “Cuidar su renacimiento es un deber colectivo y ético. No se trata solo de su conservación ambiental, es la responsabilidad con todas las formas de vida de la cuenca de Aculeo, con nuestra forma de habitar y relacionarnos con el territorio, de pensar en el presente y futuro, habiendo aprendido la gran lección que nos dejó su desaparición durante 5 años: sus aguas no son un recurso infinito ni reemplazable”, sostuvo Silva.

“Si bien esta definición se sustenta en la ciencia y la importancia ecosistémica del humedal, también se debe reconocer que fue trascendental la organización de los vecinos de la laguna, así como la presión desde todas las personas que firmaron nuestra campaña y adhirieron a este sueño de proteger un ecosistema tan importante para la Región Metropolitana. Esta declaratoria es sin duda una victoria ciudadana, y eso es algo que nos llena de esperanza, enfatizó la vocera de Greenpeace.

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Author: Prensa Chile

Greenpeace en Chile celebra 30 años de independencia política y económica

Este 5 de octubre celebramos un nuevo año en nuestra historia. En esta oportunidad queremos que puedan ver reflejados nuestros valores mediante estas imágenes históricas que son solo una pequeña muestra de las diferentes luchas que Greenpeace, junto a activistas, celebridades, socios y socias, comunidades y voluntariado, ha realizado en los últimos 30 años en Chile.  

Nuestra misión por proteger el medioambiente inspira y motiva a las miles de personas que han sido testigos de la labor que realizamos en nuestro país. 

“Con mucho orgullo, celebramos un año más de Greenpeace en nuestro país. Somos una organización independiente económica y políticamente que  utiliza la confrontación pacífica y creativa para exponer los problemas ambientales.  Desde sus inicios y a lo largo de estos años, nuestra alma y motor  han sido las personas que, con voluntad y convicción dedican parte de su tiempo a proteger nuestro planeta” declaró Matías Asun, Director de Greenpeace en Chile.

Nuestros valores son:

INDEPENDENCIA: GREENPEACE NO DEPENDE DE EMPRESAS NI GOBIERNOS 

Somos independientes política y económicamente, es decir, no aceptamos dinero de empresas ni de gobiernos, ni respondemos a intereses particulares. Nos financiamos solo con las donaciones de personas naturales, supporters,  las que constituyen el pilar de nuestra organización y representan el soporte de Greenpeace.

Gracias a ellos, además, es que podemos enfrentar con libertad cualquier amenaza ambiental.

TRANSPARENCIA: GREENPEACE PROMUEVE EL DEBATE ABIERTO 

En nuestra constante lucha por visibilizar las amenazas que acechan al medio ambiente y en nuestra búsqueda de soluciones, no tenemos adversarios ni aliados permanentes justamente para garantizar la independencia en el cuidado del ambiente.

Si una empresa o gobierno está dispuesto a escuchar nuestras demandas y hacer reformas, trabajaremos con ellos para alcanzar nuestros objetivos, pero si cambian en sus propuestas, nosotros también cambiaremos. Lo que nos importa son los hechos y no las palabras, y nuestra prioridad es una sola: la protección del medioambiente.  

AUDACIA: GREENPEACE SE HACE CARGO DE SUS ACCIONES HASTA EL FINAL

Desde que comenzamos a defender el medioambiente en el año 1971, hasta hoy,  los activistas y voluntarios de Greenpeace alrededor del mundo seguimos uno de nuestros valores primordiales: la no violencia.

Ya sea cuando nos colgamos de un edificio, hasta cuando reciclamos, sabemos que estamos marcando una diferencia. Lo que hacemos es dejar que nuestras acciones hablen por nosotros y no imponernos mediante la fuerza.

PACIFISMO: GREENPEACE BUSCA UN MUNDO JUSTO Y SOLIDARIO

Buscamos garantizar la capacidad de la Tierra para nutrir la vida en toda su diversidad.

Queremos un mundo justo, pacífico, digno, sano, solidario y equitativo, donde las personas ejercen su poder, actúan y deciden vivir en armonía con el medio ambiente y la biodiversidad.

Tal como indica nuestro nombre, siempre sustentados en el valor que nos define hace 53 años: la Paz. 

DIVERSIDAD: GREENPEACE ACTÚA JUNTO A LA GENTE

Tenemos la convicción de que una organización que fomenta la diversidad e integración de distintas personas es esencial para proteger el lugar en que vivimos.

Por eso, para cumplir nuestros objetivos de cuidado del planeta, trabajamos junto a comunidades locales, celebridades, seguidores, supporters activist@s y ciberactvist@s y todos quienes, voluntariamente, quieran formar parte de nuestra organización. 

En Greenpeace creemos firmemente en el poder de las personas para salvar el medioambiente. 

CREATIVIDAD: GREENPEACE NO DEJA INDIFERENTE

La creatividad y el uso de medios no convencionales son nuestra herramienta para promover nuestros ideales, realizar denuncias sociales y transmitir los valores de nuestra organización. Buscamos generar contenido con ingenio y de esta manera dar a conocer nuestros mensajes.

No queremos dejar indiferente a nadie a la hora de formar conciencia pública en los ciudadanos y ser insistentes respecto a la importancia de cuidar el medioambiente. 

Nada de esto hubiera sido posible sin el apoyo de personas que defienden el medio ambiente y están dispuestas a movilizarse y alzar la voz, son quienes nos permiten seguir creciendo. Celebra con nosostros un nuevo año de Greenpeace en Chile y ¡Gracias!

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Author: Editor

Cambio climático y bananas: una amenaza para la seguridad alimentaria mundial

Baratas y nutritivas, las bananas son una de las frutas infaltables en las góndolas de todos los mercados del mundo. Pero esto puede cambiar muy pronto en tanto la crisis  climática está contribuyendo a una escasez creciente, alertan desde la revista norteamericana Time.

Plantación de plátanos en el campamento Zé Maria do Tomé, en Chapada do Apodi (CE), municipio de Limoeiro do Norte.
© Nilmar Lage / Greenpeace
Plantación de plátanos en el campamento Zé Maria do Tomé, en Chapada do Apodi (CE), municipio de Limoeiro do Norte.

Está comprobado que los patrones climáticos cambiantes -que incluyen temperaturas más cálidas y más humedadexponen a los cultivos a distintas enfermedades. Si bien esta situación no es nueva porque se venía registrando desde hace varios años, se espera que con la crisis climática sin freno, la tendencia continúe creciendo

En la actualidad son dos enfermedades, la Sigatoka Negra y la Tropical Race 4, las que afectan al cultivo de banana en distintos puntos del planeta, incluídos los países productores claves como Colombia y Perú. 

Al mismo tiempo, incluso pequeños periodos de días muy calurosos durante la temporada de cultivo  pueden provocar grandes pérdidas en el rendimiento que se obtiene de una parcela al final de la temporada.

Por eso, los expertos advierten que si no se logra implementar una solución efectiva a tiempo, en dos o tres décadas las cadenas de suministro se verán severamente afectadas. Vale aclarar que esto no significa que dejará de haber bananas en las góndolas pero sí que los precios se elevarán sustancialmente. 

Mercado de alimentos en São Paulo, Brasil.
Agricultora Augustine Wanyanga cerca de plátanos, Sauri, condado de Siaya.  © Steve Morgan / Greenpeace

Por supuesto, éste no es el único alimento que se ve amenazado por la crisis climática.  El rendimiento de los cultivos del maíz, la soja, el arroz y el trigo, que están en la base de la alimentación mundial, pueden verse reducidos y llegar a la escasez. Todo esto supone un verdadero riesgo para la seguridad alimentaria en las próximas décadas. 

Desde FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) alertan que lo que viene es que “Los seres humanos, las plantas, el ganado y la pesca estarán expuestos a nuevas plagas y enfermedades que florecen sólo a determinadas temperaturas y condiciones de humedad. Esto implicará nuevos riesgos para la seguridad alimentaria, la inocuidad de los alimentos y la salud humana”

Cuando de alimentos se trata, no sólo estamos ante un problema que afecta a quienes consumen sino a quienes trabajan en la producción y comercialización. Por caso, la industria de la banana emplea a millones  millón de trabajadores en todo el mundo, (por ejemplo en el sector de exportación se emplea a más de 1 millón de personas) siendo Latinoamérica y el Caribe las dos regiones responsables del 80% de las exportaciones, según datos de FAO y otros organismos internacionales. La única manera de cuidar esta fuente de trabajo que se ve amenazada por la crisis climática y por otras circunstancias comerciales locales -como restricciones a la exportación y la reducción de zonas de cultivo- es evaluar la realidad y obrar de manera anticipada. 

La productora ecológica Kunthea Ouk con sus plátanos ecológicos. © Peter Caton / Greenpeace
Agricultora Augustine Wanyanga cerca de plátanos, Sauri, condado de Siaya.

En definitiva, se trata de estar preparados para lo que viene. En este sentido, como apuntan desde FAO: “Las prácticas de producción alimentaria sostenible y las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático se sostienen mutuamente. La integración de ambas es un factor clave tanto para la práctica y promoción sostenible de alimentos como para el desarrollo de políticas de adaptación al cambio climático”. 

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Author: Meri Castro

Glaciares en retirada por la crisis climática: el golpe silencioso que implica para la biodiversidad que habita en el hielo

Los glaciares guardan secretos que la ciencia recién está comenzando a conocer más en profundidad. Aún queda mucho por descubrir sobre las delicadas formas de vida que han sabido adaptarse y prosperar entre sus vastas extensiones de hielo y que, al vivir en zonas muy altas y desafiantes, son difíciles de observar. 

Half Moon Island in the Antarctic. © Paul Hilton / Greenpeace
Isla Media Luna, en las Islas Shetland del Sur, Antártida. Greenpeace documenta la fauna y los paisajes únicos de la Antártida para reforzar la propuesta de crear el área protegida más grande del planeta: un Santuario del Océano Antártico.

Lo cierto es que con la crisis climática que hace que las temperaturas del planeta se eleven provocando que los glaciares se derritan, es probable que muchos organismos desaparezcan antes de que los conozcamos.

A través de un trabajo del diario The Guardian viajamos a esos ecosistemas helados donde el cambio climático ya está transformándolo todo.

Los pequeños y valiosos universos que viven en el hielo está en peligro

Como dice Maurus Bamert, director del centro de educación ambiental Pro Natura Aletsch consultado por The Guardian: “No esperas encontrar un organismo vivo sobre el hielo” y, sin embargo, “existe una rica comunidad biótica amante del hielo y una sorprendente biodiversidad que prospera en este paisaje congelado”.

Es así que, invisibles para el ojo humano, existen mundos que viven en y alrededor del hielo y la nieve. Entre ellos están los colémbolos, o “pulgas de los glaciares”, que sobreviven en la costra de la nieve (solo este año se identificaron cinco nuevas especies en los Alpes europeos). También hay algas, bacterias, hongos y gusanos de hielo, así como arañas y escarabajos que se alimentan de colémbolos.

Una piedra de gota recogida en la isla Brabant, en la Antártida. © Christian Åslund / Greenpeace
Un espécimen de dropstone recolectado durante una inmersión submarina en la bahía de Chiriguano, al sur de la isla Brabante, en el estrecho de Gerlache, Antártida.

Entre estos organismos imperceptibles a simple vista, también están los invertebrados que viven en ríos alimentados por glaciares. Ellos se adhieren a la superficie del hielo y de los ríos, formando comunidades y filtrando el agua. Lee Brown, profesor de ciencias acuáticas en la Universidad de Leeds, que se especializa en su estudio remarca que tienen un rol central en las “redes tróficas” —los nutrientes que fluyen entre organismos dentro de un ecosistema— que conectan hielo, ríos, tierra y océanos. 

Iceberg cerca del glaciar Svea en el Círculo Polar Ártico. © Bianca Vitale / Greenpeace
Iceberg cerca del glaciar Svea (Sveabreen), ubicado en Spitsbergen, la isla más grande del archipiélago de Svalbard, Noruega.

Lamentablemente, todos estos universos fascinantes, esenciales para la salud del planeta y de las personas, corren el riesgo de desaparecer antes de que lleguemos a conocerlos en profundidad debido a la crisis climática que acelera el retroceso de los glaciares en todo el mundo, llevando a toda la biodiversidad que los habita al borde de la desaparición.

Donde el hielo desaparece, la vida busca acomodarse 

En tanto, en las tierras que ya quedaron expuestas por el retroceso del hielo (llamadas proglaciares) “hay un poderoso esfuerzo combinado de organismos” para crear hábitats nuevos y cada vez más complejos, explica para The Guardian Francesco Ficetola, profesor de ciencias ambientales en la Universidad de Milán y director del proyecto PrioritIce, que estudia los ecosistemas emergentes en estas zonas.

A medida que aumenta la temperatura del planeta, los animales adaptados a entornos fríos se ven forzados a desplazarse hacia zonas más altas de montaña, lo que reduce sus hábitats disponibles y aumenta la presión sobre sus poblaciones. Lo mismo ocurre con especies vegetales que dependen de bajas temperaturas, que también migran hacia mayores altitudes. La vegetación especializada en los bordes de los glaciares se ve amenazada, desplazada por la sucesión de ecosistemas glaciarios a bosques y praderas.

En definitiva, en las altas cumbres donde los glaciares por siglos se mantuvieron estables, ayudando a regular el clima del planeta y siendo fuente de agua dulce, están ocurriendo muchos reajustes, todos forzados por la crisis climática.

Esto que ocurre muy lejos de la mirada de la mayoría de las personas, tiene un impacto real en nuestras vidas. En palabras de Tom Battin, profesor de ciencias ambientales en el Instituto Federal Suizo de Tecnología de Lausana: “Las montañas son como islas elevadas con ecosistemas únicos y especies endémicas (es decir, propias de la región). Sin esta biodiversidad que no puedes ver toda esa otra biodiversidad que a la gente le importa podría desaparecer.” 

Además, cada vez que uno de estos gigantes helados desaparece, sus habitantes se ven afectados porque con ellos también se van con ellos culturas, sociedades y ecosistemas enteros.

Proyección en el Glaciar Presena (Oeste), Italia. © Greenpeace / Francesco Alesi
Un equipo de Greenpeace Italia y Greenpeace Alemania proyectó el mensaje “escucha mi grito de ayuda” sobre el glaciar de Presena, en los Alpes italianos, para denunciar cómo el cambio climático está contribuyendo a su derretimiento y las consecuencias de la pérdida de una reserva de agua muy importante.

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Author: Meri Castro

De jungla de cemento a bosque urbano: la evolución de las ciudades frente a la crisis climática

Hasta ahora hemos visto cómo las ciudades del mundo crecieron en desmedro de los ambientes naturales, como si se tratara de dos extremos tan opuestos que no pueden coexistir. 

Mensaje “UNO, DOS, ÁRBOL”. Este evento formó parte del proyecto “Enverdeciendo la Ciudad” en el centro de Zagreb, Croacia.

Así fue que el único modelo utilizado para levantar los edificios y crear la infraestructura necesaria para los millones de habitantes de las urbes ha sido avanzar sobre el verde y la biodiversidadsumando cemento y dejando unos pocos árboles en pie y algunos parches verdes aquí y allá.

La crisis climática ha llegado para cambiarlo todo porque estas ciudades que supimos construir se tornan peligrosamente sofocantes durante los veranos con olas de calor más frecuentes (efecto “isla de calor” mediante). Asimismo, las lluvias torrenciales producen inundaciones mortales porque ya no hay superficies absorbentes suficientes. 

La realidad indica que ha llegado el momento de repensar el diseño urbano para adaptarse a temperaturas extremas. Dos de los primeros ejemplos de cómo llevarlo a cabo llegan desde España donde Barcelona fue una de las pioneras. Lleva varios años reduciendo el espacio para los autos e implementando las “supermanzanas” (enlazar a ). El próximo paso es crear ejes verdes más ambiciosos, con mucho arbolado y zonas de estancia para personas. Por su parte Madrid comenzó a usar solares abandonados para jardines comunitarios, a derribar muros de colegios para unir patios con espacios verdes contiguos, mientras proyectan bosques metropolitanos y experimenta con tejados verdes.

Las soluciones están a la mano: la regla 3-30-300 y otras opciones 

Según el Diario El País, las soluciones para enfrentar la crisis climática en las ciudades empiezan por quitar asfalto y sumar más vegetación para crear un nuevo balance que ayude a que la biodiversidad regrese y, con esto, cuidar la salud de las personas en un clima que ha cambiado para siempre.  

Infraestructuras verdes

Se trata de ampliar o incorporar espacios naturales dentro de la ciudad: parques, jardines, huertos comunitarios, elementos que conecten flora y fauna en zonas urbanas. De esta manera, mejorará la calidad del aire, ayudará a  regular la temperatura y también redundará en mayor bienestar psicológico.

Regla 3-30-300

Es un enfoque que sugiere que para mejorar la habitabilidad urbana se cumplan estas condiciones: que cada persona vea 3 árboles desde su ventana y esté a menos de 300 metros de un parque o espacio verde y que exista un 30% de superficie verde en la ciudad. 

Despavimentar y usar suelos porosos

Sustituir asfalto y cemento por superficies permeables que permitan que el agua de lluvia se infiltre. Esto ayuda a mantener mejor los árboles, reducir acumulación de calor, y mejorar el drenaje.

Renaturalizar espacios urbanos disponibles

Aprovechar solares vacíos, bulevares entre avenidas, patios escolares, tejados y fachadas para plantar árboles, jardines, instalar cubiertas verdes o muros vegetales.

Refugios climáticos

Crear espacios públicos accesibles, frescos, con sombra, agua para que la población pueda escapar del calor extremo. Otra opción son los parques con mucha vegetación, las bibliotecas y otros espacios cerrados que se habilitan al público en general, etc.

¿Cuáles beneficios trae despavimentar las ciudades? 

Los beneficios que implica poner en práctica esta reconversión urbana son muchos. El principal es regular las temperaturas locales gracias a que la vegetación refresca el ambiente al proporcionar sombra y transpirar agua. Así, los árboles disminuyen hasta 12ºC la temperatura en comparación con espacios verdes sin arbolado o zonas asfaltadas según un estudio en 293 ciudades europeas. Además, mejora la gestión del agua de lluvia, reduciendo el riesgo de inundaciones localizadas y mejora la calidad del aire

En conclusión, hace a las ciudades más resilientes frente al cambio climático mientras que mejora la salud mental  y bienestar para los habitantes, al tener mayor contacto visual y  físico con espacios verdes

París y su apuesta por los bosques urbanos  

En 2023 la capital francesa aprobó un plan para recuperar hasta 40% del espacio público como espacio natural, incluyendo tareas de despavimentación. Desde entonces, y liderada por la Alcaldesa Anne Hidalgo, se está llevando “una auténtica revolución verde en esta ciudad tradicionalmente rocosa”, según describe la revista especializada en urbanismos Scape. 

La silvicultura urbana está logrando unir las ciudades con la naturaleza, en pos de refrescar la Ciudad de las Luces. Es que se están plantando “selvas urbanas” en cuadras enteras y rotondas, en tanto viejas vías del tren se transforman en zonas parquizadas todas a lo largo. Así es que en muchas calles, el coche está desapareciendo y dando a espacios a los peatones, en zonas que ahora están rodeadas de árboles y vegetación. 

El mayor logro fue hace un año atrás, cuando se inauguró la primera selva urbana en la Plaza de Cataluña en el distrito 14-: 470 árboles trees como un pulmón verde suman frescor al lugar, absorben dióxido de carbono, limpian el aire y permiten que animales y plantas prosperen en el corazón parisino, como parte de un plan maestro mayor para toda París.

La 9 de Julio podría transformarse en un bosque urbano para disfrutar 

Repensar lo que ya está dado tiene un potencial inmenso. ¿Qué tal si les dijeran que en plena Capital de Argentina se puede transformar Cerrito y Pellegrini en calles de convivencia, rediseñar los bulevares laterales, ampliar veredas y sumar ciclovías de calidad? Ésa es la propuesta desde MUTA (Movimiento Urbano de Transición Ambiental) y el IDUF (Instituto para los Desafíos Urbanos del Futuro)

La meta que proponen permitiría redistribuir esta porción de la 9 de Julio -considerada una de las avenidas más anchas del mundo- para crear un corredor verde donde, según cálculos preliminares, se podrían plantar más de 10.000 árboles y arbustos nativos. De esta manera, se convertiría en un nuevo hábitat para aves, mariposas y pequeños polinizadores, reforzando la biodiversidad urbana.

Este “bosque urbano lineal” podría ser esencial para mitigar la isla de calor: hoy, las superficies asfaltadas pueden alcanzar temperaturas hasta 8 grados mayores que las zonas verdes. El proyecto también se contempla como una infraestructura de adaptación hídrica a grandes lluvias.

En otra ciudades americanas ya se ha implementado soluciones similares, por ejemplo en la Avenida Paulista de São Paulo (Brasil) y en la Avenida Carrera Séptima de Bogotá (Colombia). “El desafío es reequilibrar los usos y devolver la calle a las personas. Las soluciones abundan; lo que falta son ideas que no tengan al extractivismo urbano y al desarrollo inmobiliario como único objetivo”, opinan desde Desafíos Urbanos.

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Author: Meri Castro