El calor también entra a la cancha: el impacto de la crisis climática en el Mundial de Fútbol 2026

Gazprom Banner at the Champions League Final in Berlin. © Gordon Welters / Greenpeace

No falta casi nada para que comience la Copa Mundial de Fútbol FIFA 2026. Y, de entre todos los participantes que serán parte del evento deportivo más convocante, hay uno del que pocos están hablando: la crisis climática. 

© Gordon Welters / Greenpeace

Quizás suene raro decir que la crisis climática es un “jugador” más del torneo pero, en la realidad, sí lo es. Sin duda, marcará presencia y tendrá un rol activo, incidiendo en las condiciones en que se vivirá este gran espectáculo deportivo. Más aún cuando se jugará en pleno verano del hemisferio norte (el puntapié inicial será el 11 de junio y el evento se extenderá hasta el 19 de julio). 

En un contexto de crisis climática como el actual, con temperaturas cada vez más extremas y olas de calor más intensas y frecuentes, el termómetro es un factor que los organizadores y asistentes no deberían ignorar. 

Crisis climática y estrés térmico

Las altas temperaturas, cuando se combinan con niveles de humedad altos, son potencialmente peligrosos para el cuerpo humano y en general para todas las especies. De hecho existe un término para referirse a esto: estrés térmico, que indica lo que ocurre cuando el cuerpo absorbe calor (o frío) excesivo del ambiente, lo que anula la capacidad de regular la temperatura de manera natural.

De cara a los Mundiales, esto es riesgoso para quienes realizan actividades físicas extenuantes, como las y los jugadores de fútbol profesional -que pueden ver afectado su desempeño y hasta sufrir golpes de calor y enfermedades severas- y para el público que asista a los partidos -y el que se sume a diversos eventos al aire libre que están planeados-, puesto que estarán expuestos ante un escenario climático muy desafiante.

En definitiva, el calor extremo pone en riesgo a todos los participantes de la Copa Mundial. 

Para sumar estimaciones con rigor científico a esta conversación, la iniciativa internacional World Weather Atribution (WWA) realizó un informe para examinar cómo cambiaron la frecuencia y la intensidad del estrés térmico (medido mediante el índice WBGT) desde el último Mundial disputado en Estados Unidos en 1994, utilizando las recomendaciones recientes del sindicato de futbolistas FIFPRO sobre qué condiciones se consideran peligrosas. 

El clima en las distintas sedes del Mundial 2026 y la influencia de la cambio climático 

Son tres los países que serán sedes del evento deportivo más convocante: Estados Unidos, Canadá y México, con partidos que tendrán lugar en 16 ciudades. En tanto, la gran final será en Nueva York. 

Debido a la amplia distribución geográfica del torneo, las condiciones ambientales/climatológicas se espera que varíen sustancialmente entre las localidades anfitrionas. Por ejemplo:

? Los partidos en las ciudades costeras del norte, en particular en Canadá y a lo largo de la costa del Pacífico de Estados Unidos, esperan temperaturas más moderadas.  

 ? Al contrario, los encuentros que se den más al sur y en zonas mediterráneas de Estados Unidos y México estarán sujetos a temperaturas más altas, incluso superando los 30°, con la probabilidad de períodos de calor extremo durante el día. 

? A esto hay que sumarle que, en las regiones costeras y del medio oeste, los niveles de humedad pueden ser más altos, lo que hace que el calor sea más peligroso. 

? Otro factor a tener en cuenta es que, esta distribución tan particular de esta Copa Mundial 2026, hará que las condiciones varíen mucho entre sedes lo que puede dificultar la adaptación de los jugadores a estos cambios. 

De 1994 a 2026: ¿cómo influyó el cambio climático entre las dos ediciones de la Copa Mundial?  

Si bien en la Copa Mundial de 1994 hubo episodios de calor, claro está, esas condiciones eran menos frecuentes que las que se prevén para esta ocasión. Las proyecciones de WWA hay una tendencia clara: las temperaturas están en alza.

  • Aumenta la cantidad de encuentros que se disputan con una temperatura de, al menos, 26°

26 partidos de la Copa Mundial 2026 se espera que se desarrollen con condiciones de por lo menos 26°C, en 9 estadios que no cuentan con aire acondicionado. En 1994 se esperaron 21 partidos en esas condiciones, y sólo 6 estadios sin esta comodidad.

  • Aumenta la cantidad de encuentros que se juegan en condiciones “inseguras”, es decir, de al menos 28°.

Para el umbral de 28 °C, considerado inseguro para jugar, el impacto del reciente cambio climático provocado por la actividad humana es aún mayor: se espera que 5 partidos se disputen bajo esas condiciones en 2026, frente a solo 3 en 1994, incluso considerando estadios con aire acondicionado. En condiciones todavía más severas, de 30 °C de WBGT, la probabilidad sigue siendo baja, pero casi duplica la registrada en 1994.

  • Más allá del horario del día y la fecha exacta de cada partido, lo cierto es que es más probable que sucedan momentos de calor que alcancen o excedan los límites de 26°C, 28°C, y 32°C durante la 2026 FIFA World Cup que los que hubo cuando se celebró en Estados Unidos en 1994, tanto en estadios con aire acondicionado como los que son al aire libre. 

En medio de la euforia que produce una cita única, como lo es el Mundial de Fútbol, está bien que pongamos de relieve que la crisis climática ya no es una amenaza futura. El calor extremo se siente y es real, y no debemos negar su existencia, sino buscarle solución ya que está transformando incluso los espectáculos deportivos más importantes del planeta.

Globo aerostático con la frase "Salvemos el clima"
© Ruben Neugebauer / Greenpeace

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Author: Meri Castro

Comunidades luchan por mantener el reconocimiento de Aculeo como Humedal Urbano

Febrero 2024- Desplegando un cartel flotante de 5 metros sobre la Laguna de Aculeo, activistas de Greenpeace se sumaron a la iniciativa que busca que este espejo de agua, en conjunto con los esteros Pintué y Santa Marta, sean declarados como humedal urbano y de esta forma, dotarlos de más herramientas jurídicas para su protección. ©? Cristóbal Olivares / Greenpeace

© Greenpeace

Con la presentación de un escrito ante el Segundo Tribunal Ambiental de Santiago, vecinos de Paine, representados por abogados de Greenpeace, respondieron a tres reclamaciones presentadas a comienzos de año. Con esta acción, buscan proteger  el sistema hídrico conformado por los esteros Pintué y Santa Marta y la Laguna de Aculeo y evitar que la laguna nuevamente se pueda secar producto de una mala gestión.

25 de mayo, 2026. El pasado 26 de diciembre, el Ministerio de Medio Ambiente declaró como Humedal Urbano el sistema compuesto por los esteros Pintué y Santa Marta y la Laguna de Aculeo (el décimosexto humedal con esta categoría en la Región Metropolitana y el primero de la comuna de Paine), una resolución que fue ampliamente celebrada por la comunidad científica y local, sobre todo teniendo en cuenta la extrema fragilidad de este sistema hídrico, la que se vio agravada tras secarse por completo en 2018, en un contexto de mega sequía y mala gestión hídrica.

Pese a lo anterior, esta resolución buscar ser impugnada mediante tres reclamaciones presentadas en enero ante el Segundo Tribunal Ambiental, abriendo la discusión acerca de la legalidad de la mencionada declaratoria y cuestionando la continuidad de la protección que la ley 21.202 (de Humedales Urbanos) otorga a este ecosistema. 

Laguna de Aculeo

Sin embargo, a juicio de Carolina Silva, directora de la organización Redfugio y vocera del movimiento Aculeo, las reclamaciones presentadas estarían sustentadas principalmente en intereses particulares, poniendo en riesgo un proceso de protección que ha sido profundamente trabajado por la comunidad y respaldado técnicamente por múltiples actores. “Frente a esto, como comunidad organizada decidimos actuar. Convocamos a expertos para presentar antecedentes técnicos, fortaleciendo jurídicamente la defensa de la declaratoria y aportando evidencia sobre el valor ecológico, social e hídrico de la laguna. Paralelamente, nos articulamos para contar con patrocinio legal especializado que permita sostener esta defensa de manera seria y contundente”, aseguró Silva, quien también es vecina del sector.

De este modo, Greenpeace decidió apoyar a la comunidad organizada en torno a la defensa del humedal, prestando asesoría técnica y jurídica y apoyando la presentación de un escrito legal ante el 2º Tribunal Ambiental de Santiago en respuesta a estas reclamaciones.

Al respecto, Silvana Espinosa, geógrafa y experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace, explicó que para la organización es muy importante poder prestar este tipo de apoyo a las comunidades, permitiéndoles defender sus territorios con una mayor igualdad de condiciones. “La definición de declarar humedal urbano a los esteros Pintué y Santa Marta y la Laguna de Aculeo fue realizada porque se comprobó científicamente que este complejo sistema hídrico es clave para la comuna de Paine, y además tiene una importancia económica y cultural invaluable para sus habitantes. Pero esta declaratoria fue por sobre todo fruto del esfuerzo de los vecinos de Paine, quienes han trabajado por décadas para proteger este valioso ecosistema”, destacó Espinosa.

Del mismo modo, la geógrafa puso en relieve el importante rol que cumplen los humedales, y la razón por la que son considerados ecosistemas cruciales: “Los humedales regulan el clima, almacenan CO2, previenen inundaciones, filtran aguas y recargan acuíferos, sostienen a las comunidades y albergan cerca del 40% de la biodiversidad del planeta. Pese a este enorme aporte -sobre todo en tiempos de crisis climática y una mayor ocurrencia de eventos meteorológicos extremos-, a nivel global se ha perdido cerca del 35% de los humedales en los últimos años, y Aculeo, en nuestro país, estuvo muy cerca de convertirse en parte de esa triste estadística, producto de una mala gestión de los recursos hídricos, que incluyó la desviación de sus afluentes, un consumo indiscriminado (legal e ilegal), cambios de uso de suelo y asignaciones de derechos de aprovechamiento de agua que nunca debieron autorizarse. Hoy es tiempo de reparar esas malas definiciones”, puntualizó la vocera de Greenpeace.

En este sentido, Carolina Silva complementa que la recuperación de la Laguna de Aculeo, tras cinco años de estar completamente seca, no sólo representa una buena noticia ambiental, sino que también una oportunidad de corregir años de abandono y tomar decisiones responsables sobre su futuro. “Defender su reconocimiento como humedal urbano no responde a un interés individual, sino al resguardo de un bien común que pertenece al territorio y a las futuras generaciones. La laguna no se defiende sola. Resguardar su sostenibilidad y su protección legal es una responsabilidad colectiva que debemos sostener entre todos”, concluyó la vecina de Paine.

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Author: Prensa Chile

Greenpeace pide investigar posible nueva arista de corrupción vinculada al proyecto Dominga

Saliendo del Juzgado, Matias Asun, Director de Greenpeace Chile y Mauricio Daza, abogado penalista en representación de la ONG. – © Cristobal Olivares / Greenpeace

Tras conocerse contratos con el estudio jurídico “Lagos Vargas & Silber”, involucrado en el caso ‘Muñeca Bielorrusa’, la organización presentó una querella criminal en contra de todos quienes resulten responsables de los delitos de cohecho agravado y revelación de secretos, en el marco de la tramitación del proyecto minero portuario.

19 de mayo, 2026. El pasado jueves 14 de mayo, Greenpeace Chile presentó una querella criminal en contra de todos quienes resulten responsables —como autores, cómplices o encubridoresde los delitos de cohecho agravado y revelación de secretos, en el marco de la tramitación del proyecto minero portuario Dominga, de la empresa Andes Iron.

Esta acción, que hoy fue declarada admisible por el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, se presentó luego de que un reportaje periodístico de Reportea revelara que Andes Iron, como titular de Dominga, habría realizado pagos por más de 255 millones de pesos al estudio jurídico Lagos, Vargas & Silber, pese a que la empresa cuenta con otro estudio para su representación y asesoría jurídica. Cabe recordar que dos de los socios del estudio en cuestión —los abogados Eduardo Lagos y Mario Vargas— actualmente se encuentran imputados y en prisión preventiva por su intervención en un esquema de corrupción del Poder Judicial.

Mauricio Daza, abogado penalista que representa a Greenpeace en esta acción judicial, aseguró que es necesario aclarar ante la opinión pública para qué fueron contratados estos abogados y cuál fue su rol en la tramitación de Dominga: “Aunque la glosa de estos pagos asegura que los servicios contratados habrían sido ‘asesoría jurídica y técnica vinculada al proceso de calificación ambiental’ del proyecto en cuestión, hay abundante evidencia respecto de que esto no sería así, por lo que es importante entender cuál fue el verdadero rol encomendado a los abogados Lagos y Vargas, hoy también imputados por su intervención en el Caso Muñeca Bielorrusa y eventuales pagos a la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco”. 

Matias Asun, Director de Greenpeace Chile © Cristobal Olivares / Greenpeace

El abogado agregó que es fundamental que se aclare si existió alguna actuación ilícita en el contexto de la tramitación judicial del proyecto Dominga, considerando que los abogados Mario Vargas y Eduardo Lagos están imputados y en prisión preventiva porque habrían pagado coimas a Vivanco, a fin que actuara en favor de uno de sus clientes. Además, se ha revelado a partir de esa investigación penal que tanto el actual ministro de la Corte Suprema, Jean Pierre Matus, como su cónyuge, María Cecilia Ramírez, habrían mantenido vínculos con el estudio “Lagos, Vargas y Silber”. En este punto se debe recordar que Matus ha votado a lo menos dos veces a favor de Dominga, habiendo sido incluso el redactor de uno de esos fallos, expresó el jurista

Pingüinos de Humboldt  © César Villarroel / Greenpeace

Esta acción judicial busca esclarecer la verdad en esta materia y restituir la confianza en las instituciones públicas, el Poder Judicial y, particularmente, la institucionalidad ambiental, puesto que este tipo de acontecimientos afecta profundamente al Estado en su conjunto”, explicó por su parte Matías Asun, director de Greenpeace Chile, y destacó también la importancia de esta nueva investigación criminal, pues cabe recordar que este proyecto -que ha sido rechazado en tres oportunidades por la institucionalidad competente- estaría forzando su aprobación en tribunales, por lo que urge investigar la posibilidad de eventuales sobornos al Poder Judicial relacionados a la tramitación de Dominga.

Asun recordó que durante la larga tramitación del proyecto minero portuario Dominga (desde su ingreso a evaluación en 2013) sus titulares se han visto salpicados en reiteradas oportunidades por acusaciones de corrupción; sin ir más lejos, el exfiscal Guerra -quien sobreseyó en 2017 otra investigación por corrupción en torno a Dominga- hoy está privado de libertad y siendo investigado también por coordinar el cierre de causas de alto perfil a cambio de favores.

Archipéelago de Humboldt  – © César Villarroel / Greenpeace

El director de Greenpeace finalizó señalando que la ciudadanía exige instituciones íntegras, transparentes y que velen por el bien común, no por la riqueza de unos pocos. Hoy, más que nunca, es fundamental resguardar la probidad y asegurar que los poderes del Estado actúen con plena autonomía e independencia; la misma independencia que nos permite a nosotros perseguir este tipo de malas prácticas, le debe permitir a los poderes del Estado cumplir con sus funciones a cabalidad, libres de cualquier presión o interés indebido. Solo así será posible fortalecer la confianza pública y garantizar el adecuado funcionamiento de nuestra democracia”, puntualizó Asun.

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Author: Prensa Chile

Naturaleza en acción: Así transformamos tu apoyo en resultados

De la investigación al territorio. Te contamos cómo cada aporte se convierte en campañas y defensa real de nuestros ecosistemas.

Con un espectáculo de más de 200 drones, Greenpeace Chile realizó su primera protesta aérea contra la ampliación del proyecto minero Los Bronces, durante el Festival Ladera Sur en Santiago de Chile.

© Cristóbal Olivares / Greenpeace

Proteger a la naturaleza, en todas sus maravillosas expresiones, es nuestra misión desde hace más de 50 años. Para conseguirlo, trabajamos día a día en infinidad de tareas -que la mayoría de las veces- no se ven, pero que son la base que permiten cada avance, logro y victoria ambiental.

En otras palabras, el “detrás de escena” de cada uno de nuestros objetivos lleva meses, e incluso años:

-Creamos, planificamos e implementamos campañas.
-Relevamos los territorios, incluso aquellos lugares donde pocos llegan.
-Elaboramos reportes con información precisa.
-Conversamos y cooperamos con comunidades.
-Colaboramos codo a codo con otras organizaciones y sectores científicos.
-Difundimos noticias y llevamos adelante acciones directas que repercuten en la opinión pública.

Pero nada de esto lo realizamos en soledad. Nuestros socios, que nos respaldan con su apoyo mensual, hacen posible que seamos independientes de empresas y partidos políticos y que sigamos siempre para adelante, defendiendo nuestro planeta. Por otro lado, voluntarias y voluntarios ponen el cuerpo con el objetivo de que cada campaña tenga la repercusión que nos caracteriza.

Hoy, queremos contarte cómo los aportes que recibimos se traducen en acciones concretas que cuidan a la naturaleza. 

1. Investigamos a fondo y trabajamos en territorio

La investigación es la base y sustento de nuestras denuncias. Solo tras investigar podemos detectar, evaluar y comprender en toda su dimensión los casos urgentes que manejamos, sean impactos de la crisis climática, pérdida de biodiversidad o contaminación.

Vamos a los lugares donde se comete un crimen ambiental para poder comprobarlo, tomar videos e imágenes. Luego, nos dedicamos a analizar la información científica, los datos ambientales y medir así las implicancias de cada caso particular. 

Muchas veces son las propias comunidades las que alertan de las actividades sospechosas y nos dan el puntapié para realizar nuestras averiguaciones. La labor que llevamos adelante hace posible brindarles apoyo con el fin de denunciarlo.

Finalmente, todos los datos y evidencias que se recaban se traducen en informes específicos y campañas que nos permiten exponer y denunciar de manera pública incidentes, amenazas y demás problemáticas de interés.

La campaña por la protección de los fiordos y canales de la Patagonia es el más claro ejemplo de todas las etapas que incluye nuestro trabajo. Con el objetivo de exponer los daños al medio ambiente que representa la expansión de la salmonicultura en el mar patagónico, recorrimos la zona a bordo de nuestro velero Witness. 

Así investigamos, tomamos registros y obtuvimos pruebas de la contaminación marina. También llegamos a distintos territorios para acompañar a las comunidades a las que damos apoyo técnico y legal.

Desde el litigio para frenar el proyecto minero portuario Dominga hasta las presentaciones para frenar la expansión de la salmonicultura.
Desde las consecuencias que puede producir el megaproyecto Los Bronces Integrado, en Santiago, hasta impulsar la Ley de Prevención de Incendios.

En cada caso, la investigación y el trabajo es lo que da sustento a todo lo que tú ves. Entender los problemas socioambientales nos permite identificar amenazas y construir soluciones reales. Y esa es nuestra misión.

2. Llevamos adelante campañas y acciones no violentas para despertar el interés de la opinión pública

Como mencionamos, la investigación es solo el primer paso. Luego, es el momento de activar las campañas e impulsarlas con distintos tipos de acciones para llegar a toda la sociedad e influir en la agenda pública.

Greenpeace desplegó en el Congreso Nacional un lienzo exigiendo a los diputados y diputadas votar y aprobar el proyecto de ley que regula la prevención de incendios forestales y rurales. Después de dos años y medio de tramitación, hoy la Cámara de Diputadas y Diputados debe votar, en su tercer trámite constitucional, la normativa.

Entre nuestras acciones más recordadas, desplegamos en el Congreso Nacional un lienzo para exigir la aprobación del proyecto de ley que regula la prevención de incendios forestales y rurales. Este fue otro paso más dentro de la campaña #ChileSinCenizas, un llamado urgente para que el país cuente con leyes que nos protejan y evitar más desastres. 

También accionamos ante un nuevo caso de intoxicación masiva en habitantes de Quintero y Puchuncaví. En noviembre de 2025 casi 200 personas fueron asistidas en recintos sanitarios por síntomas producidos por la inhalación de gases contaminantes. 

© Matías Romagosa / Greenpeace

A partir de esta situación, nos unimos con AIDA (Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente) en representación de diversas personas menores de edad y sus familias, y organizaciones ambientales de la zona para interponer un recurso de protección en contra de una serie de instituciones y organismos del Estado, producto de las ilegalidades y arbitrariedades cometidas en este contexto

En definitiva, proteger a la naturaleza implica generar cambios a gran escala y desde Greenpeace, y gracias a cada persona que nos apoya, trabajamos día a día para impulsarlos. 

3. Generamos contenidos de calidad para promover la concientización y la educación ambiental

El apoyo de nuestros socios y socias es el motor que nos permite fomentar iniciativas para movilizar a la sociedad en el cuidado del planeta.

Gracias a este compromiso, lanzamos propuestas para todas las edades: nuestra serie animada Lina y los amigos del arcoiris, la revista ambiental infantil Semillas Andinas, encuentros virtuales y actividades presenciales, guías de consumo responsable, recetas saludables y más.

Show de 200 drones de Greenpeace en el festival Ladera Sur para pdetener la ampliación del proyecto minero Los Bronces en la ciudad de Santiago.

Por supuesto, esto es solo una pequeña muestra del extenso trabajo que realizamos. 

Hay mucho por delante. ¡Gracias por ser parte! 

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Author: Editor

Día Mundial del Reciclaje: el hábito que no pasa de moda (ni debería) 

Cada 17 de mayo volvemos a celebrar el Día Mundial del Reciclaje porque sigue siendo una herramienta central cuando de gestión sostenible de las ciudades se trata. 

© Manuela Clemens / Greenpeace

De hecho, es una de las llaves para destrabar el mal manejo de los residuos -factor que alimenta la triple crisis planetaria que atravesamos- y que cada año acumula 2,1 mil millones de toneladas de basura en los municipios de todo el globo. De ese total, una tercera parte no se gestiona de manera sustentable, según el Programa de Ambiente de las Naciones Unidas (UNEP).

Si bien reciclar es importante, resulta imperativo que las industrias que contribuyen a la generación de plásticos y otros residuos en sus operaciones, asuman un papel proactivo. Es urgente y necesario que reformulen sus procesos productivos para eliminar o reducir drásticamente el uso de materiales que no se pueden reciclar y que sólo generan contaminación. 

A través de los años, mucho se ha escrito y dicho al respecto. Por eso hoy vamos a ir un paso más allá de las reglas básicas para empezar a reciclar y nos vamos a meter en dos de los tópicos más difíciles del rubro: alimentos e indumentaria.

1. Desperdicio de alimentos: si no se puede evitar, se debe reciclar

Alrededor del 19% de la comida disponible para el consumo se desperdicia anualmente, en un mundo donde cientos de millones de personas sufren hambre. Más allá de que los municipios y gobiernos pueden, en primera instancia, implementar medidas para evitar que el alimento se eche a perder, una vez que esto ocurre, recurrir al reciclaje no es opcional. 

Por ejemplo, los gobiernos pueden utilizar los residuos alimentarios en la ganadería y la agricultura, como propone UNEP. También pueden financiar programas de compostaje de residuos orgánicos, separar los desechos alimentarios en origen y prohibir que los alimentos terminen en vertederos. Mientras tanto, los consumidores también pueden hacer compost con los restos de comida orgánicos (no los derivados de animales) en lugar de tirarlos.

De esta manera, se evitan llevar al relleno sanitario miles de toneladas de este tipo de residuos, que al mezclarse con el resto de la basura, se descomponen emitiendo gas metano a la atmósfera (y contribuyendo así al calentamiento global y la crisis climática). 

Además, gracias al reciclaje, estos residuos se transforman en abono fértil que vuelve al suelo para enriquecerlo, conservar su humedad y nutrientes. Es decir, una ganancia para todos. 

2. La industria textil, dura de reciclar 

Como contamos en nuestro podcast Sonido Ambiente, el modelo de “moda rápida” (fast fashion) logró duplicar en 15 años la cantidad de ropa producida, implementando 50 micro tendencias al año, lo que acortó la vida útil de las prendas que se usan un 36% menos que antes. En consecuencia, en gran parte del mundo, una polera, un jean, unos zapatos se usan entre 1 a 7 veces y se tiran.

Al entender este sistema, y sumar el dato de UNEP sobre que menos del 1% del material utilizado para producir ropa se recicla para convertirlo en nuevos artículos, podemos ver cómo esta industria se transforma en una de las primeras generadoras de basura del planeta. El ejemplo más cercano de esto lo tenemos en el Desierto de Atacama, donde se acumulan toneladas de ropa descartadas desde países centrales y se desintegran muy lentamente al sol, contaminando un ecosistema tan único como frágil.

Los voluntarios de Greenpeace Reino Unido en St Albans organizan un evento de intercambio de ropa.

Contrarrestar lo que genera esta vorágine de consumo y descarte no es tarea fácil. Primero, la industria de la moda necesita volverse más circular -ofrecer productos que duren más y que puedan repararse; en otras palabras, hacerse cargo de sus descartes de producción,  los gobiernos pueden proporcionar infraestructura para la recolección y clasificación de textiles usados, algo que ni los países centrales aún han conseguido; y los consumidores pueden evaluar si sus compras de ropa son realmente necesarias, reciclar o incluso, encargarse de donar todas las prendas que aún estén en buen estado.

Estos ejemplos nos hablan de las complejidades del proceso de reciclaje -siempre perfectible- pero también de su infinito potencial para ayudar, unido a un entramado más amplio de medidas que involucren a toda la sociedad, a descontaminar y regenerar nuestro planeta. Estamos a tiempo. Apostemos por un mundo con más reciclaje. 

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Author: Meri Castro