Greenpeace advierte que Chile mantiene deudas críticas con la protección de sus océanos

© César Villarroel /Greenpeace

Pese a ser uno de los primeros países del mundo en ratificar el Tratado Global de los Océanos de Naciones Unidas, poco se está haciendo en la actualidad para proteger y conservar los ecosistemas marinos, claves para el desarrollo económico, social y cultural nacional.

05 de mayo, 2026. Con más de 4.000 kilómetros de costa continental -y sobre los seis mil si se consideran fiordos, canales e islas-, el mar forma parte esencial de la base ecológica, económica e incluso cultural del país. Tal es su relevancia en la vida nacional que en Chile se le dedica un mes completo: mayo, reconocido como el Mes del Mar.

© Cristina Harboe /Greenpeace

La importancia del mar para las economías, la seguridad alimentaria y la identidad de cientos de comunidades que habitan en la costa chilena es enorme. Pero esta gran extensión de territorio costero y marítimo no sólo presenta enormes oportunidades para la población, sino también importantes desafíos que debemos resolver de manera cada vez más urgente.

© Cristóbal Olivares /Greenpeace

La sobreexplotación pesquera, la acuicultura (especialmente la salmonicultura), la contaminación marina (petróleo, plásticos, descargas industriales y urbanas), la acidificación de los océanos, la crisis climática y el calentamiento de los mares y la pérdida acelerada de especies son algunas de las principales amenazas que hoy enfrentan los ecosistemas marinos en Chile y donde se requiere una respuesta contundente y con sentido de urgencia desde las autoridades.

Ballena Jorobada en la Patagonia

“Nuestra sociedad tiene una alta dependencia de sus océanos, por lo que si estos ecosistemas colapsan se pierden empleos, ingresos y estabilidad económica, lo que afecta directamente a las comunidades locales, y también a toda la economía nacional”, asegura Silvana Espinosa, experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace Chile. 

Es por esto que, a juicio de la especialista, cuesta entender la falta de acción del Estado chileno en torno a medidas de preservación y conservación oceánica: “Chile fue uno de los primeros países en ratificar el Tratado Global de los Océanos de Naciones Unidas, lo que representó un importante hito para la protección de la diversidad de nuestros océanos. Sin embargo, pese a que urgen señales y medidas concretas que avancen en la conservación de los ecosistemas marinos, sobre todo considerando la situación actual de degradación de los océanos de Chile y el mundo, tras la firma del tratado no se ha avanzado con la celeridad que se requiere”, explica Espinosa.

Archipiélago Humboldt © César Villarroel /Greenpeace

La salmonicultura, la segunda industria exportadora de Chile, se ha convertido también en una de las mayores amenazas para la preservación de los ecosistemas marinos, especialmente en la Patagonia. Su expansión ha dejado impactos significativos, como contaminación de fondos marinos, pérdida de biodiversidad, uso excesivo de antibióticos, escapes de especies exóticas, mala gestión de residuos y reiterados incumplimientos ambientales. “Lejos de ser hechos aislados, estos problemas reflejan un patrón recurrente, fuertemente asociado a la presión por maximizar la producción en entornos ecológicamente frágiles, incluso dentro de áreas protegidas, lo que vuelve urgente tomar conciencia sobre los riesgos que enfrentan tanto los ecosistemas como las comunidades costeras con su presencia”, puntualiza la vocera.

Para Espinosa, la situación de la comuna de La Higuera y el proyecto minero portuario Dominga es igualmente crítica: un proyecto de inversión que se tramita desde hace más de una década, que ha sido rechazado en múltiples ocasiones, con una línea base absolutamente obsoleta, pero que sigue presionando por la vía judicial para poder llevarse a cabo, y que de ejecutarse podría empujar a especies emblemáticas a la extinción (como el pingüino de Humboldt), afectando seriamente no sólo este ecosistema, sino también la calidad de vida de la comunidad local, dedicada a la pesca artesanal y el turismo.

“En este contexto, es fundamental que el Gobierno no solo avance en planes ambiciosos de conservación marina y costera -algo que, hasta ahora, no parece estar en el programa del Ejecutivo- sino que también revise críticamente aquellas iniciativas que pueden ir en sentido contrario. Propuestas como facilitar las relocalizaciones de la salmonicultura en la Patagonia o la promoción de proyectos de inversión que podrían ser destructivos -como Dominga- tensionan seriamente los esfuerzos de protección ambiental en ecosistemas ya altamente degradados. La coherencia entre desarrollo y conservación no es opcional: es una condición indispensable para resguardar el futuro de los mares y las comunidades que dependen de ellos”, concluye la especialista de Greenpeace.



Defiende a las ballenas

En la actualidad, la cacería sigue siendo una amenaza para estos cetáceos, aunque otras causas ambientales también están afectando su supervivencia.


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Author: Prensa Chile

Greenpeace: “Evitar la extinción del Pingüino de Humboldt está en manos del Gobierno”

© César Villarroel / Greenpeace

Día Mundial de los Pingüinos: desde la organización advierten que es urgente que el Ejecutivo reingrese el decreto que declara a esta especie Monumento Natural, y que haga todo lo posible para protegerla.

25 de abril, 2026. Greenpeace hizo un nuevo llamado al Ejecutivo a reingresar el decreto que declara al Pingüino de Humboldt Monumento Natural (D.S.13), retirado el pasado 12 de marzo por el Ministerio de Medio Ambiente junto a otros 42 decretos ambientales, y aseguró que de ello depende la continuidad  de esta especie. 

Preocupa la falta de premura con la que opera el Ejecutivo en esta materia. Parece olvidar que el 80% de la población mundial del pingüino de Humboldt habita en Chile y que su situación de conservación se ha agravado fuertemente en el último periodo debido a las múltiples amenazas que enfrenta, la mayoría de ellas de origen humano”, asegura Silvana Espinosa, experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace.

Según explica la vocera de Greenpeace, entre los principales riesgos que ponen en peligro de extinción a esta especie destacan la degradación y alteración de su hábitat por el desarrollo urbano, minero e industrial en zonas costeras e islas donde nidifica; la reducción de su alimento producto de la sobrepesca; la captura incidental en redes de pesca; la contaminación marina por plásticos y otros contaminantes, y los efectos de la crisis climática, que modifican corrientes y temperaturas del océano y reducen la disponibilidad de presas. “Estas amenazas, sumadas al impacto de la influenza aviar, han llevado al pingüino de Humboldt a una caída sin precedentes. Tras una reducción del 63% en sus principales colonias en los últimos tres años, hoy quedan menos de 2.000 parejas reproductivas en Chile, muy lejos de los 23.800 individuos maduros reportados por la UICN, evidenciando una situación crítica que requiere medidas urgentes de protección”, puntualiza la experta.

En esta línea, Espinosa advierte que también es necesario acelerar el reingreso de un segundo decreto retirado de su tramitación en Contraloría en marzo pasado, que aprueba y oficializa el 20º Proceso de Clasificación de especies según estado de conservación (D.S.41),una herramienta clave para identificar qué especies están en mayor riesgo en el país y priorizar decisiones de protección y asignación de recursos en biodiversidad.

La vocera de la organización ambiental refuerza que desde esta realidad se desprende la necesidad de adoptar decisiones con un enfoque preventivo y de largo plazo y recuerda que fue un meticuloso estudio científico el que determinó que era necesario el cambio de la categoría de protección del pingüino de Humboldt a ‘En Peligro’, lo que implica que el margen de error para la especie es mucho menor y que cualquier nueva perturbación puede empujarla hacia “En Peligro Crítico” o incluso a la extinción.

“Hoy, el Ejecutivo tiene en sus manos evitar la extinción del pingüino de Humboldt. La comunidad científica lleva años reportando la disminución y extrema vulnerabilidad de esta especie, francamente cuesta entender la falta de premura del Ministerio de Medio Ambiente para actuar en esta materia. Hubiéramos esperado la misma agilidad que se mostró con la Ranita de Darwin”, puntualiza Espinosa, en referencia a la rápida reintegración del decreto que aprobaba el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión de esa especie. 

En este contexto, el potencial desarrollo del Proyecto?Dominga en esta área adquiere una dimensión aún más crítica, ya que la instalación de infraestructura portuaria, el aumento del tráfico marítimo, la alteración de rutas de alimentación y los consecuentes disturbios en sus colonias podrían agravar aún más la situación del pingüino de Humboldt. “Nos preocupa que la definición del gobierno en esta materia responda a la defensa de intereses privados. Eso sería tremendamente grave, considerando que el Estado de Chile tiene deberes legales, constitucionales e internacionales respecto de la protección de especies amenazadas o en peligro de extinción. No se trata de esfuerzos ‘voluntarios’, sino que existen obligaciones concretas de prevenir daños, conservar biodiversidad y recuperar especies en riesgo”, sostiene la experta.

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Author: Prensa Chile

Pingüinos de Humboldt se roban las miradas en la Maratón de Santiago 2026

Activistas de Greenpeace corrieron caracterizados de esta ave en un esfuerzo por llamar la atención sobre la relevancia de reingresar el decreto ambiental que declara a esta especie “Monumento Natural”.

26 de abril de 2026. Con mensajes como “Que el retroceso ambiental no gane esta carrera” o “Pingüino de Humboldt Monumento Natural”, activistas de Greenpeace captaron todas las miradas este domingo 26 de abril en la Maratón de Santiago, una de las principales citas deportivas del país. 

Caracterizados con poleras blancas y negras, máscaras de pingüinos de Humboldt y letreros con mensajes que apelan a la importancia de reingresar el decreto que declara a esta especie en peligro de extinción “Monumento Natural” -retirado por el Ejecutivo de su trámite de toma de razón en Contraloría en marzo pasado- los voluntarios corrieron la maratón simulando ser una colonia de pingüinos en pleno Santiago, a la vez que invitaron a los demás corredores y asistentes a informarse sobre los riesgos que enfrenta esta especie endémica de nuestro país. 

Silvana Espinosa, experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace, explica que el mundo ambiental se ha activado por la protección de esta especie, luego que el actual Gobierno retirara el decreto que declara al Pingüino de Humboldt Monumento Natural (D.S.13) el pasado 12 de marzo, junto a otros 42 decretos ambientales, y asegura que de su reingreso y las medidas que de esta declaración se desprendan depende la continuidad  de esta especie.

“Preocupa la falta de premura con la que opera el Ejecutivo en esta materia. Parece olvidar que el 80% de la población mundial del pingüino de Humboldt habita en Chile y que su situación de conservación se ha agravado fuertemente en el último periodo debido a las múltiples amenazas que enfrenta, la mayoría de ellas de origen humano”, asegura Espinosa.

En esta línea, la vocera de Greenpeace advierte que también es necesario acelerar el reingreso de un segundo decreto retirado de su tramitación en Contraloría en marzo pasado, que aprueba y oficializa el 20º Proceso de Clasificación de especies según estado de conservación (D.S.41),una herramienta clave para identificar qué especies están en mayor riesgo en el país y priorizar decisiones de protección y asignación de recursos en biodiversidad.

“Hoy, el Ejecutivo tiene en sus manos evitar la extinción del pingüino de Humboldt. La comunidad científica lleva años reportando la disminución y extrema vulnerabilidad de esta especie, francamente cuesta entender la falta de premura del Ministerio de Medio Ambiente para actuar en esta materia. Hubiéramos esperado la misma agilidad que se mostró con la Ranita de Darwin”, puntualiza Espinosa, en referencia a la rápida reintegración del decreto que aprobaba el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión de esa especie. 

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Author: Prensa Chile

Declaración pública: Greenpeace alerta que proyecto del Ejecutivo debilita la protección ambiental en Chile

Por Matías Asun, director Greenpeace Chile

La conducción del Ejecutivo en materia ambiental genera profunda preocupación. Ya en sus primeros días dio señales inquietantes con la retrotracción de 43 decretos ambientales, de los cuales 38 siguen sin registrar avances a un mes de su retiro, pese a que la ministra Toledo ha reiterado que todos serían reingresados a la brevedad. Esa misma línea se profundiza ahora con la presentación de una ley regresiva que impacta directamente en la naturaleza, ecosistemas y la biodiversidad.

Resulta especialmente grave que esta propuesta debilite y/o elimine herramientas clave de protección ambiental, limitando la capacidad de prevenir daños, afectando la protección de los ecosistemas y reduciendo derechos fundamentales como el acceso a la justicia ambiental y la participación ciudadana. En la práctica, esto deja a las comunidades con menos herramientas para defender su entorno y compromete el uso responsable de los recursos públicos.

Primeramente, el proyecto debilita gravemente la evaluación técnica. En la práctica, esto permitiría aprobar proyectos y modificaciones sin una revisión adecuada de sus impactos, lo que podría traducirse no solo en proyectos de menor calidad, sino también en permisos más deficientes y en un mayor riesgo para el medio ambiente y la salud humana. Se instala, de facto, la promesa del “chao guías ambientales” que hiciera el candidato Kast, lo que podría conllevar que criterios que antes eran evaluados por especialistas con trayectoria en salud pública, glaciología, recursos hídricos, bosques u otras áreas, podrían ser omitidos. Esto afecta el núcleo de la legislación ambiental, cuyo propósito es prevenir daños muchas veces irreparables antes de que ocurran, y abre la puerta a más y peores emergencias ambientales.

En segundo lugar, el proyecto sacrifica los fiordos patagónicos y la biodiversidad. Reduce explícitamente el monitoreo ambiental y, además, permite relocalizar operaciones de empresas salmoneras que ya han deteriorado gravemente los fiordos de la Patagonia, entregándoles nuevas ubicaciones. Todo ello podría ocurrir sin evaluación ambiental, mediante decisiones discrecionales de la autoridad de turno y sin participación ciudadana. A esto se suma el retraso, por varios años y sin una justificación razonable, de normativas destinadas a proteger el patrimonio ambiental y la biodiversidad del país.

En tercer orden, el proyecto debilita la capacidad de prevenir daños ambientales, al quitarle herramientas a los Tribunales Ambientales para frenar proyectos cuando existe riesgo para el entorno. Esto rompe el equilibrio entre proteger el medio ambiente y permitir el desarrollo, dejando a las comunidades más expuestas frente a daños que pueden ser graves e irreversibles.

Asimismo, se eliminan herramientas para impugnar una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) y se dificulta el acceso a la justicia, al reducir los plazos para presentar acciones en un escenario donde ya existen importantes barreras técnicas y económicas.

Por último, estas deficiencias del proyecto también podrían aumentar los costos para el Estado, es decir, para todos los chilenos: recursos públicos podrían destinarse a reembolsar proyectos evaluados bajo estándares más débiles cuando se detecten problemas en su tramitación, generando un incentivo difícil de justificar, salvo para quienes podrían beneficiarse de malos proyectos.

Greenpeace se declara en estado de alerta ante la tramitación de un proyecto peligroso para el país, que, con la excusa de favorecer la inversión y corregir procesos, genera incluso más incertidumbre, limita derechos adquiridos y -lo que es más grave- sacrifica el medio ambiente y la salud de las personas.

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Author: Prensa Chile

Día del Pingüino: el Pingüino de Humboldt necesita nuestra protección 

Adélie Penguin Colony in Antarctica. © Christian Åslund / Greenpeace

Los pingüinos tienen dos fechas al año para celebrarlos. La primera es el 20 de enero, cuando se busca poner el foco en cómo se ven afectados por el cambio climático. La segunda es ahora, 25 de abril, cuando conmemoramos su Día Mundial con el objetivo de remarcar la importancia de cuidar a estas aves marinas, algo que sólo lograremos si, primero, cuidamos su hábitat. 

© Christian Åslund / Greenpeace

La ocasión es perfecta, entonces, para hacer un llamado de atención por el pingüino de Humboldt (Spheniscushumboldti), una especie que tiene en nuestro país la colonia más grande del mundo. Lamentablemente, su situación poblacional ha empeorado al punto que, hace muy poco, ha pasado de considerarse “Vulnerable” a estar ahora catalogada como “En Peligro” (EN), según el último Proceso de Clasificación de Especies Silvestres llevado a cabo por el Ministerio del Medio Ambiente de Chile, y aprobado por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático.  

Pingüinos de Humboldt.

© Cesar Villarroel / Greenpeace

Aún estamos a tiempo de conservar su hogar y evitar que esta especie de ave emblemática de nuestro país y vital para la salud del océano desaparezca. 

Conocer y valorar para defender

No se puede cuidar aquello que no se conoce. Por eso, empezamos por contarte más sobre el pingüino de Humboldt, una de las 18 especies que existen hoy en el mundo, según datos de Bird Life.

Primero, tengamos en cuenta que si bien son aves, los pingüinos no vuelan, pero sí nadan. Es que durante su evolución, sus alas se redujeron en aletas fuertes y rígidas que les ayudan a impulsarse rápidamente a través del agua. Sus patas y cola funcionan como timones para dirigir mientras nadan. Esta destreza les permite ir en busca de alimento para sus polluelos, viajando dentro de los 20-35 km alrededor de la colonia -si son ejemplares adultos-, hasta 72 km mar adentro -si son aves incubadoras-.

Se caracterizan por su plumaje blanco y negro, que muchos dicen que los hacen ver como si llevaran un “esmóquin”. Miden 70 centímetros de alto y pesan 4 kilos, lo que es en una contextura promedio entre sus pares, ni muy pequeños ni muy grandes. Más allá de estos detalles, lo que es indudable es que su estampa los convierte en una de las aves más hermosas del planeta

Pingüino de Humboldt.

© Jonathan González / Greenpeace

Su hogar es la corriente de Humboldt y la colonia más importante, se encuentra en el archipiélago del mismo nombre, que concentra el 80% de su población.

Éste hábitat está conformado por un conjunto de ocho islas e islotes, al que también se lo conoce como el “Galápagos chileno”, donde convive con otras 560 especies marinas.

Archipiélago de Humboldt

© César Villarroel / Greenpeace

Con precisión, puede decirse que en nuestro país habita desde las costas de Arica hasta la región de Los Ríos, zona prioritaria para su supervivencia y anidación, ya que concentra las especies marinas que le sirven de alimento. 

Es importante tener presente que el pingüino de Humboldt desempeña un papel crucial en su ecosistema marino costero, tanto que los científicos los consideran “bioingenieros”. Esto se debe a que, entre sus funciones, regula poblaciones de peces e invertebrados, y sus excrementos aportan nutrientes como nitrógeno y carbono a los suelos de islas y costas, actuando como fertilizantes y facilitando floraciones algales que sirven de alimento a otras especies.

¿Qué amenaza su supervivencia?

Esta especie sufre una suma de presiones y amenazas debido a las actividades humanas, como degradación y perturbación de los sitios de nidificación, presencia de especies exóticas invasoras que afectan huevos, crías o hábitat, disminución de la disponibilidad de alimento, asociada a sobrepesca, impactos del cambio climático (variación de temperatura del mar, eventos extremos), captura incidental en actividades pesqueras, enfermedades que afectan la supervivencia de la especie como la gripe aviar y alta concentración de la población en pocas colonias. 

Esta situación ya crítica podría empeorar en caso de que aumente la expansión industrial en la zona. Como por ejemplo el proyecto Dominga, que busca instalarse cercano al archipiélago donde habita la mayoría de los ejemplares de esta especie. De concretarse, sus consecuencias podrían ser irreversibles: contaminación acústica, aumento del tráfico marítimo y riesgo de derrames, lo que podría incidir en alteraciones en las rutas de alimentación, entre muchos otros. 

En conclusión, en el Día Mundial del pingüino, mostramos el caso de una especie muy especial para Chile, que tenemos la enorme responsabilidad de cuidar.   



#NoaDominga

Firma la petición y ACTÚA para decir NO a la insistencia del megaproyecto minero-portuario Dominga.


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Author: Meri Castro