El cambio climático es problema de las personas, no del planeta: digamos las cosas por su nombre

Si alguna vez te preguntaste cómo es que la mayor amenaza a la vida actual, es decir el cambio climático, no termina de ser entendido y aceptado por un gran porcentaje de la población mundial, esta nota puede traerte una explicación muy clara.

Es una reflexión sobre de qué manera y con qué palabras hablamos de cambio climático y de cómo al usarlas se fija un sentido que ayuda a dilatar toda definición y compromiso de tomar acciones urgentes para frenarlo. 

Kalle Crafton, director creativo estadounidense que trabajó para marcas como Nike, escribió sobre “el pobre márketing del cambio climático de los últimos 30 años” y sus ideas no dejan de circular por la web. 

Crafton plantea este decálogo para llamar a las cosas por su nombre y poder transmitir la urgencia del cambio climático de una manera directa y efectiva:

  1. El planeta no está en peligro, nosotros lo estamos.
  2. El planeta ya superó peores épocas. Nosotros no.
  3. No es estar obsesionado con la naturaleza, es estar obsesionado con sobrevivir. 
  4. No debería decirse: “¿Te preocupa el ambiente?” sino “¿Te preocupa tu ambiente? 
  5. No es calentamiento global, es modificación forzada del clima.
  6. No es algo discutible. Está pasando ahora y es mensurable.
  7. Al planeta no le importa si logramos cambiar el rumbo, porque él logrará perdurar. Nosotros no. 
  8. Lo más egoísta que podemos hacer para asegurar nuestra salud es no perforar ni extraer petróleo y gas, lo que es -al mismo tiempo- lo más humanitario que puede hacerse.
  9. Los científicos no nos están rogando que hagamos algo, ellos abren la ventana y nos muestran el desastre ambiental para que podamos verlo.
  10. El clima no es un asunto más. Es la madre de todos los asuntos.

Crafton termina su argumento diciendo: “¿Cuál es mi punto? El lenguaje importa cuando se trata de argumentar sobre la problemática más importante de la historia de la humanidad”.

¿Qué te parece esta propuesta? ¡Nos gustaría leer tu opinión! 

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Author: Meri Castro

Agua que no es de beber: el agronegocio, la mayor fuente de contaminación a nivel global

Lo que le hacemos al suelo, nos lo hacemos a nosotros mismos”, dijo alguna vez Vandana Shiva, física, filósofa y escritora india. Basándonos en esta gran verdad no es de extrañar, entonces, que los agrotóxicos que se usan en los campos donde se produce alimento terminen contaminando el agua y, por ende, a las personas. 

Lo dijo la FAO hace 5 años: “En muchos países, la mayor fuente de contaminación del agua es la agricultura -no las ciudades o la industria-”. Así lo comprobó el informe Más gente, más alimentos, ¿peor agua? Un examen mundial de la contaminación del agua de la agricultura, presentado junto el Instituto Internacional para el Manejo del Agua (IVM).

Hace apenas unos días esta triste verdad se volvió a confirmar y sumó un dato extra: existe una relación directa entre el modelo transgénico, las fumigaciones con agrotóxicos y el cáncer. Tal es el resultado de la investigación realizada por el Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR (Universidad Nacional de Rosario, Argentina). 

Agua contaminada, el resultado de producir alimentos con veneno 

A nivel mundial el contaminante químico más común en los acuíferos subterráneos son los nitratos procedentes de la actividad agrícola, advierte el informe de la FAO. Esto que se usa como fertilizante es responsable de problemas en la salud humana y de nuestro ambiente. 

Para dimensionar la magnitud de esta contaminación basta decir que las tierras agrícolas reciben anualmente cerca de 115 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados minerales. Alrededor del 20 por ciento de estos insumos de nitrógeno terminan acumulándose en los suelos y la biomasa, mientras que el 35 por ciento acaba en los océanos.

Países en desarrollo como el nuestro representan el 25 por ciento del uso mundial de plaguicidas en la agricultura, pero suman el 99 por ciento de las muertes derivadas de su uso en el mundo.

A esta realidad preocupante, hay que añadir que tanto la ganadería  y la acuicultura (que se ha multiplicado por veinte desde 1980)  derivan materia orgánica (excreciones) y antibióticos a las aguas superficiales.

Soluciones hay muchas: limitar la emisión de contaminantes en el origen, o interceptarlos antes de que lleguen a los ecosistemas vulnerables; en las granjas minimizar el uso de fertilizantes y pesticidas, establecer zonas de amortiguación lo largo de los cursos de agua y los lindes de las granjas, o mejorar las instalaciones de control del drenaje.

Sin embargo, la aplicación y control de estas soluciones es escasa. El caso argentino lo demuestra a las claras. 

Crece el cáncer en los pueblos fumigados de Argentina 

Las personas jóvenes de los pueblos fumigados con agrotóxicos tienen 2,5 veces más probabilidad de padecer y morir de cáncer que las personas que viven lejos de los agroquímicos, determinó una investigación de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Rosario (UNR).

Vivir en pueblos fumigados aumenta el riesgo de padecer y morir por cáncer“, alertan los investigadores Damián Verzeñassi, Alejandro Vallini, Facundo Fernández, Lisandro Ferrazini, Marianela Lasagna, Anahí Sosa y Guillermo Hough.

Los datos arrojaron esta conclusión tras 7 años de una investigación inédita en su tipo, que se basó en estudios epidemiológicos de ocho localidades de Santa Fe y que involucró a 27.000 personas. 

Todas las localidades estudiadas (Acebal, Arteaga, Chabás, Luis Palacios, por solo nombrar algunas) basan su economía en el agronegocio, con predominio de cultivos transgénicos y uso de agroquímicos. 

Los científicos descubrieron que el porcentaje de fallecimientos por cáncer (tomando la referencia internacional de cien fallecimientos por cada 100.000 habitantes) en estas ocho localidades fue del 30 por ciento, mientras que a nivel nacional la cifra es mucho menor (19,8 por ciento). “Se demostró que la incidencia de cáncer en la población de las ocho localidades fue significativamente mayor en comparación a la población general. Y, en particular para la población femenina”, explicaron en una nota a Página 12. 

Es importante señalar que la investigación detalla que, en promedio, el 27 por ciento de los pesticidas utilizados en los países de altos ingresos (como Estados Unidos) están en la categoría altamente peligrosos“, mientras que el porcentaje aumenta a 45 en los países de ingresos bajos y medios (como Argentina)

Además “las cantidades por hectárea son muy superiores a las utilizadas en Europa o Estados Unidos”, señala la publicación, que cita decenas de trabajos científicos que dan cuenta de la presencia de agrotóxicos en ríos, napas de agua, suelos urbanos, alimentos e incluso en agua de lluvia.

Una vez más, ante la pregunta de qué hacer frente a esta situación es clara. Desde el Instituto de Salud Socioambiental proponen reducir el uso de agrotóxicos y, sobre todo, hacer un llamado a aplicar el “principio precautorio”, vigente en la legislación argentina, que implica el tomar medidas de protección cuando está en riesgo la salud y el ambiente. 

La sensación que queda es que es difícil esperar que desde sectores responsables se tome ninguna medida al respecto.

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Author: Meri Castro

El Tratado Global por los Océanos está en riesgo porque los países se niegan a comprometerse

Activistas de Greenpeace EEUU proyectan mensajes entregados por miembros del equipo de Greenpeace International en el paisaje ciudadano de Manhattan para enviar un mensaje claro a los delegados en las Naciones Unidas en Nueva York durante la segunda semana de la reanudación de las negociaciones de la IGC5.

Las negociaciones del Tratado de los Océanos de la ONU se están estancando una vez más al entrar en la última semana de la reunión en Nueva York.

Sin un Tratado fuerte que se acuerde en esta ronda de conversaciones, será prácticamente imposible proteger el 30% de los océanos del mundo para 2030. Este es el mínimo que los científicos dicen que es necesario para permitir que los océanos se recuperen de décadas de contaminación, sobrepesca y otras actividades industriales.

Activistas de Greenpeace EEUU despliegan un cartel gigante que dice “¡Tratado Global de los Océanos ahora!” para enviar un mensaje claro a los delegados en las Naciones Unidas en Nueva York al comienzo de la segunda semana de la reanudación de las negociaciones de la IGC5.

Si bien todavía hay esperanza de que se pueda lograr un Tratado, las negociaciones han avanzado muy lentamente. El nuevo borrador del texto del Tratado, publicado el sábado 25 de febrero, todavía contiene importantes áreas de desacuerdo. Se necesita con urgencia un cambio de marcha, ayudado por el compromiso de alto nivel de los distintos gobiernos para resolver estos desacuerdos antes del viernes.

Greenpeace México proyectó imágenes y videos en el Monumento a la Revolución exigiendo al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, que se comprometa a impulsar y lograr el liderazgo regional hacia el Tratado Global de los Océanos, tratado que las organizaciones piden desde hace 10 años.

El financiamiento sigue siendo un tema clave. Los países del norte global como el Reino Unido, EE. UU. y los estados miembros de la Unión Europea deben poner urgentemente dinero sobre la mesa para asegurar el desarrollo de capacidades y la implementación del Tratado. También deben resolver los mecanismos para compartir los beneficios financieros que se obtengan de los Recursos Genéticos Marinos. China desempeñará un papel fundamental en el resultado de estas negociaciones ya que fue este país el que lideró desde el frente en la COP15 de Biodiversidad en la entrega del acuerdo 30×30, pero aquí está quedando a deber. China, junto con los países del norte global, deben mostrar más flexibilidad, o las negociaciones fracasarán. 

La actriz Jane Fonda junto al actor y modelo español Jon Kortajarena. Jane Fonda entregó una petición firmada por más de 5,5 millones de personas de 157 países que exigen un Tratado Global del Océano a Rena Lee, presidenta de las negociaciones de la ONU..

La Dra. Laura Meller, coordinadora de la campaña de océanos de Greenpeace Nórdico, dijo:

Laura Meller, coordinadora de la campaña de Océanos de Greenpeace Nórdico, asistió a una rueda de prensa con Jane Fonda y Hervé Berville, Secretario de Estado para el Mar de Francia en las Naciones Unidas en Nueva York, durante la reanudación de las negociaciones de la IGC5 .

“Las negociaciones han estado dando vueltas en círculos, avanzando a paso de tortuga, y esto se refleja en el nuevo borrador del texto del Tratado. Está lejos de donde debería estar ahora que entramos a la fase final de las negociaciones. Éstas deben acelerarse y los países como el Reino Unido, EE. UU. y los estados miembros de la Unión Europea deben buscar compromisos en lugar de discutir puntos no prioritarios”.

China debe reimaginar urgentemente su papel en esta reunión. En la COP15, China mostró liderazgo, pero en estas negociaciones ha sido una parte difícil. China tiene la oportunidad de transformar la gobernanza mundial de los océanos y negociar, en lugar de romper, un acuerdo histórico sobre este nuevo Tratado de los Océanos”.

El voluntariado de Greenpeace España organizó un programa de actividades para invitar a la ciudadani?a a participar y movilizarse con una peticio?n clara: la resolucio?n de un Tratado Global de los Oce?anos ambicioso.

Activistas de Greenpeace EE. UU. enviaron un mensaje claro a los delegados en las Naciones Unidas en Nueva York, mostrando un gran cartel que decía “Tratado de los océanos ahora” fuera de la sede de la ONU. 

El establecimiento de un Tratado Global por los Océanos de la ONU, capaz de ofrecer santuarios altamente protegidos, es de fundamental importancia para lograr el objetivo 30×30.

Todos los gobiernos acordaron el objetivo 30×30 como parte del Marco Global de Biodiversidad de Kunming de Montreal en diciembre de 2022. Sin un Tratado, no existirá una ruta legal para proteger las enormes áreas denominadas aguas internacionales.

Activistas de Greenpeace EEUU proyectaron mensajes de protección de los océanos en el edificio Chrysler para enviar un mensaje claro a los delegados en las Naciones Unidas en Nueva York durante la segunda semana de la reanudación de las negociaciones de la IGC5.

Los líderes de la High Ambition Coalition deben comprometerse con sus contrapartes en el grupo G77 y China, en los niveles políticos más altos posibles, para buscar compromisos que puedan concretar un Tratado al final de esta semana. El tiempo se acaba y los países deben acelerar el progreso de las negociaciones dejando de reabrir temas ya resueltos y desplegando otras tácticas dilatorias al entrar en esta crítica última semana de negociaciones.

  

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Author: Lau Colombo

¡Alerta! Ballenas y delfines en peligro por el avance de la minería de aguas profundas en México

Científicos alertan sobre los peligros significativos que conlleva la minería marina para los ecosistemas oceánicos. Resaltan que los impactos serán “irreversibles y duraderos”, y que incluyen poner en peligro a especies ya complicadas a nivel global, como las ballenas azules

La Universidad de Exeter y los Laboratorios de Investigación de Greenpeace publicaron hace una semana un paper que hace foco en la superposición entre los cetáceos (como las ballenas, delfines y marsopas) y los sitios elegidos para la minería marina, en especial en el Océano Pacífico

El estudio habla sobre la urgente necesidad de hacer estudios para evaluar las amenazas que supone para estos mamíferos, en especial en lo que refiere a la polución sonora que provocarán las operaciones marinas que se proponen realizar. 

Las compañías aún no recibieron el permiso para empezar las operaciones a gran escala, lo que no les impide presionar a los gobiernos para que den luz verde para poner en marcha a partir de julio de 2023

Las licencias que pueden ser concedidas este año abrirán cientos de kilómetros de fondo marino a la minería. Pero la codicia de las empresas no conforme con eso busca hacerse con recursos de otros ecosistemas importantes como los montes y respiraderos de termas submarinas. 

Para poner en términos cotidianos lo que implica esta invasión en el océano, hogar de miles y miles de especies, la Da. Kirsten Thompson de la Universidad de Exeter ejemplificó:

“Imagina tener una obra en construcción en tu vecindario 24/7, tu vida cambiaría dramáticamente. Tu salud se vería afectada, hasta tu conducta se modificaría para poder escapar de ese sitio. No es diferente para ballenas y delfines.”

La Zona Clarion-Clipperton (CCZ) entre México y Hawaii en el Océano Pacífico es hábitat de al menos 25 especies de cetáceos, entre ellos delfines y cachalotes. Es, también, un área natural codiciada por sus minerales y metales. Tanto que ya 17 los contratos que esperan permiso para hacer minería en sus profundidades. 

Maquinarias gigantes aguardan la orden para adentrarse en este espacio natural, generando tanto ruido que puede interferir en las frecuencias que usan los cetáceos para comunicarse.  

Louisa Casson, Líder de nuestra Campaña que busca Frenar la Minería Marina, dijo: “Esta actividad puede dañar al océano en formas que aún no llegamos ni a comprender y a expensas de las especies que allí viven, como las ballenas azules, protegidas desde hace muchos años. Los gobiernos no deben mantener sus compromisos de proteger los océanos.”

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Author: Meri Castro

El tren descarrilado en Ohio, otro accidente químico que podría haberse prevenido

AFP vía Getty Images

l 3 de febrero descarriló un tren con 150 vagones, de los cuales una decena contenía químicos. Sucedió en East Palestine, Ohio, Estados Unidos. El incidente no causó muertos pero todo el pueblo está en alerta por la contaminación del agua, el aire y el suelo. A pesar de la gravedad del hecho, la noticia tardó en trascender. 

Lo primero que se hizo fue evacuar a los residentes más cercanos. Para evitar la posible explosión de los vagones, los oficiales decidieron quemar las toneladas de cloruro de vinilo. En días sucesivos, los habitantes comenzaron a mostrar irritación en la piel y la vista. También aparecieron peces muertos en un arroyo cercano.   

El descarrilamiento pone en evidencia algo que es más habitual de lo que se cree. “Tenemos un promedio de 150 desastres químicos por año”, explica Rick Hind, director legislativo de Greenpeace entre 1991 y 2016 quien por su amplio conocimiento es un referente en temas relacionados a tóxicos y seguridad química . 

Hind agrega: “la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) necesita comenzar a aplicar la autoridad que se le confirió en 1990 y que nunca puso en práctica.  

Peligro sobre ruedas

En esta nota el especialista remarca que el peligro de los accidentes químicos va más allá de las explosiones. Otra amenaza son los químicos letales que se liberan -como el gas de cloro- que es tóxico por inhalación porque puede ahogar a cualquiera que lo respire. Tan dañino es que se prohibió su uso como arma bajo la Convención de Ginebra después de la Primera Guerra MundiaI, principalmente porque no puede controlarse una vez liberado. Y una vez en el aire, viaja miles de kilómetros. 

Otra consecuencia de los desastres químicos son los impactos persistentes como las gruesas plumas de humo negro que la semana pasada invadieron los hogares, jardines y escuelas a un milla a la redonda del siniestro. 

A pesar de que todo esto -incluso el descarrilamiento en Palestina del Este- es prevenible, este tipo de transportes nunca podrán llegar a ser 100% seguros en tanto llevan sustancias peligrosas a través de comunidades enteras.  

Ejemplos del peligro que representan estas operaciones, sobran: en 2013 en Lac-Megantic Canadá hubo una pérdida de gas natural licuado que mató a 47 personas. Mucho antes, el caso más trágico ocurrió en 1984, en Bhopal, India, cuando hubo 20.000 muertos en Union Carbide. 

La solución está al alcance de las empresas. Basta con que las plantas químicas cambien a componentes más seguros y procesos que puedan eliminar la posibilidad de estos riesgos.

Greenpeace junto a sus socios de la Coalición para Prevenir Desastres Químicos se manifestaron frente a EPA pidiendo precisamente esto. Así lograron que más de 100.000 personas firmaran la petición pidiendo a la Agencia que implemente nuevas reglas. 

La buena noticia es que EPA planea considerar nuevos estándares de seguridad en el otoño boreal. La duda permanece hasta ver los hechos, ¿realmente se sentarán a discutir sobre el tema? 

Otra buena señal es que en la Casa Blanca está uno de los campeones de la seguridad química. Cuando era senador, Joe Biden había dejado su postura muy clara: “Creo que pedir a las instalaciones químicas que transición a tecnologías más seguras debe ser una prioridad a establecer. Hacer esto eliminaría de forma completa y permanente una amenaza que pende sobre millones de norteamericanos. Es hora que dejemos de hablar de establecer prioridades y empecemos a concretarlas.”

Como bien lo pidió Hind, “Presidente Biden, por favor haga que EPA siga su ejemplo”. 

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Author: Meri Castro