6 libros recomendados para activistas ambientales como tú

Los libros son muchas cosas a la vez: aliados que nos permiten habitar en la piel de otros seres, ver con otros ojos y conocer lugares lejanos. También son alimento para la imaginación y sosiego en días difíciles. Y, por supuesto, fuente inagotable de conocimiento.

En particular, en esta nota nos dedicamos a la literatura sobre temas ambientales. Al ser tan prolífica, son tantos los títulos y autores por conocer que, a veces, puede resultar difícil elegir qué leer.

Por eso, seleccionamos 6 libros para que sumes a tu biblioteca:

1.“Toda ecología es política” de Gabriela Merlinksy

Una mirada latinoamericana de los conflictos socioambientales y una invitación a repensar cómo se encaran las problemáticas ambientales. Escrito por una científica argentina con especialización en gestión del riesgo.

2. “10 pasos para salvar al planeta” – Mariana Matija

Este libro es el compendio de la experiencia y aprendizajes en torno a la sostenibilidad y el proceso de aprender a vivir de otra manera de la activista colombiana. En sus propias palabras, este libro es también una forma de “entenderme como parte (pequeñísima pero igual esencial) del equilibrio de la biósfera”. 

3.Saving Us – Katharine Hayhoe 

Katharine Hayhoe es una científica del clima de renombre internacional. Hay quienes opinan que esta obra podría resultar en una expansión masiva del interés en el cambio climático.

Hayhoe es una hábil oradora pública y “Saving Us” es un seguimiento de su magnífica charla TED en 2018, “Lo más importante que puedes hacer para combatir el cambio climático: hablar al respecto”.

Es una entretenida clase magistral sobre la ciencia de la comunicación, que no se guarda nada sobre la amenaza que enfrenta la humanidad o el tamaño de la tarea para evitar consecuencias catastróficas.

4. “La historia de las cosas” – Annie Leonard 

Un clásico ya de la literatura ambiental. En el libro La historia de las cosas Leonard (quien desde 2014 es directora ejecutiva de Greenpeace en Estados Unidos) aborda con gran profundidad las etapas de la economía de los materiales (extracción, producción, distribución, consumo y eliminación), ilustrándolas con ejemplos de todo el mundo.

En este sentido, también comparte sus historias de viaje por Bangladesh, Sudáfrica, India y otros países, visitando las fábricas donde se producen nuestras COSAS y los vertederos donde son depositadas.

Cabe destacar que la edición de La historia de las cosas es en sí misma un ejemplo de cómo producir impresos reduciendo el impacto ambiental. Este libro no solo describe cómo podemos hacer las cosas de un modo diferente, sino que es un modelo de ello.

5. “(Re) Calientes” – Mariana Aizen, Laura Rocha y Pilar Assefh

Un abc sobre el principal desafío de nuestro siglo para comprenderlo y, lo más importante, pasar a la acción. Escrito por tres periodistas argentinas.

6.  “El libro del clima” – Greta Thunberg

Compila el aporte de expertos y referentes alrededor del mundo sobre la crisis climática. Compilado por la activista sueca Greta Thunberg.

Estamos seguros que disfrutarás mucho de estos títulos así que guarda esta selección para tenerla a mano la próxima vez que estés en duda con qué libro seguir ?

Y para complementar recomendaciones necesarias, te compartimos también los documentales recomendados para activistas como tú.

  • Selección basada en parte en lo reseñado por la periodista Tais Gadea Lara.

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Author: Meri Castro

De Oppenheimer a la conmemoración del Día Internacional contra los Ensayos Nucleares

Por Luz Le Dantec, Coordinadora de Loyalty

La reciente aparición en cines de la película Oppenheimer nos hace adentrarnos en la figura del conocido como “padre” de la bomba atómica. Oppenheimer fue un físico teórico, hijo de inmigrantes judíos alemanes, y que entre 1943 y 1945 dirigió el Laboratorio de Los Álamos. Allí lideró la primera prueba atómica conocida como Trinity, la que dio pie al posterior lanzamiento de bombas en Hiroshima y Nagasaki.

Pero… tú te preguntarás ¿Qué tiene que ver la bomba atómica con los ensayos nucleares?

Es cierto, las bombas nucleares y las bombas atómicas son armas devastadoras con diferencias significativas en cuanto a su diseño y poder destructivo, pero ambas se basan en la fisión nuclear. Por esta razón, cobra relevancia la importancia de la conmemoración de este 29 de agosto como el Día Internacional Contra los Ensayos Nucleares.

Este tipo de armas letales para el mundo han sido erradicadas gracias al trabajo y a la participación activa de todos quienes formamos parte de Greenpeace: socios, seguidores, activistas y voluntarios.  Como resultado, hoy las personas no ven las armas nucleares como una amenaza real.  

Vamos con un poquito de historia

Nuestros comienzos como organización están relacionados a la lucha contra los ensayos nucleares.

Todo empezó el 15 de septiembre de 1971, cuando un pequeño equipo de personas defensoras del medio ambiente zarpó desde la ciudad de Vancouver, Canadá, en una embarcación pesquera llamada Phyllis Cormack. La bandera de Greenpeace estaba firme en el puente del barco.

Su misión era protestar contra las pruebas nucleares subterráneas que el ejército estadounidense realizaba en Amchitka, una pequeña isla volcánica frente al oeste de Alaska. El grupo sabía que la acción individual y no violenta podía ser un importante agente de cambio y estaba decidido a “enfrentar la bomba”, pero sus miembros todavía no sabían si tenían las habilidades necesarias.

Durante el recorrido, la Guardia Costera de los Estados Unidos los interceptó en su camino y nunca pudieron arribar a Amchitka. 

El viaje fue declarado inútil, pero cuando regresaron a casa cientos de personas les dieron la bienvenida en el puerto de Vancouver. Allí se enteraron de que su acción inaugural había provocado una oleada de interés público y generado una empatía colectiva por su causa.

Sin embargo, la “paz verde” no llegó y el 6 de noviembre de 1971 explotó una bomba atómica subterránea en la isla, lo que provocó fisuras en el territorio y envió radiación mortal hacia el medio ambiente. 

Ninguno de los jóvenes a bordo pensó que de esa aventura nacería una organización ambientalista que cambiaría el mundo. Hoy, después de más de 50 años seguimos reuniendo a millones de personas con el mismo espíritu y único fin de cuidar nuestro planeta.

La lucha continúa

En 1972, después de nuestra primera acción, Estados Unidos abandonó sus ensayos nucleares en la isla de Amchitka, Alaska. Pero había mucho más por hacer.

Dos años más tarde, Francia finalizó las pruebas nucleares atmosféricas en el Pacífico Sur luego de protestas internacionales de las que fuimos parte.

Y veinte años después, tras la visita de nuestro barco Rainbow Warrior en el sector de Atolón de Mururoa, las autoridades francesas también detuvieron las pruebas nucleares en la zona. Además, sumaron el compromiso de detenerlas si otras naciones nucleares lo hacían. Acciones que, sin duda,  no serían posibles sin nuestra convicción y propósito común. 

Las recompensas 

En 1995 las acciones de nuestra organización para detener los ensayos nucleares en Francia recibieron atención internacional, donde más de 7 millones de personas se sumaron a nuestras peticiones para frenarlos. 

Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Rusia y China se comprometieron a firmar el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares. La Organización de las Naciones Unidas lo adoptó y fue firmado por 185 países y rectificado por 169 en 1996.

¿Qué establece el tratado? 

1-Que cada Estado Parte se compromete a no realizar ninguna explosión de ensayo de armas nucleares o cualquier otra explosión nuclear y  prohíbe y previene cualquier explosión nuclear de esta índole en cualquier lugar sometido a su jurisdicción o control.

2-Cada Estado Parte se compromete asimismo a no causar ni alentar la realización de cualquier explosión de ensayo de armas nucleares o de cualquier otra explosión nuclear, ni a participar de cualquier modo en ella.

El legado que llega hasta el presente

El pequeño equipo que zarpó desde Vancouver tenía una idea tan poderosa que podía hacer que las personas cambien de mentalidad. Así la primera “bomba mental” estalló en la conciencia colectiva.  De esta forma, el coraje y la poderosa historia de la tripulación encendieron una oposición masiva a futuras pruebas nucleares.

Es por eso, que hoy, en este día tan importante para nosotros, queremos agradecerte por ser parte de este equipo, en el que trabajamos para defender el medio ambiente, promover la paz y estimular a más personas a cambiar actitudes y comportamientos que ponen en riesgo a nuestro planeta. 

¡Dato freak! 

La plataforma interactiva Nuke Map, desarrollada por el historiador Alex Wellerstein, permite conocer los efectos de diferentes tipos de bombas.
Prueba los efectos que tendría una bomba nuclear en Chile: https://nuclearsecrecy.com/nukemap

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Author: Editor

Enigma en el cielo: ¿Qué hay detrás de los chemtrails?

A veces, ante la contundencia de una realidad difícil, es más fácil creer en las teorías más improbables antes que ver los motivos reales detrás de un hecho novedoso. Esto es lo que ocurre con las versiones que vinculan las estelas de los aviones (conocidas como chemtrails) con planes maléficos para rociar de químicos a la población y/o evitar que llueva

¿Has escuchado sobre esto? Seguro que sí. En esta nota la meteoróloga española Isabel Moreno explica el origen de los chemtrails y da por tierra a todas las teorías conspirativas que circulan al respecto. 

¿Qué son las estelas de los aviones?

Las líneas blancas y rectas que dejan tras de sí los aviones en el cielo son nubes, ni más ni menos. No hay ningún misterio en esto. 

Tras el período de sequía que se vivió en muchas partes del planeta, por ejemplo en Argentina o España, las fake news al respecto se multiplicaron. En estas versiones, se atribuía a estas líneas el origen de ser químicos que se rociaban a las personas para enfermarlas o bien para romper las nubes y evitar que llueva. Pero esto no es verdad.

El origen de las estelas explicado desde la física

Para entender cómo funcionan las estelas de los aviones, la meteoróloga Moreno nos invita a entender la física que ocurre cuando exhalamos aire por la boca. Al exhalar, dice la especialista, lo que haces es lanzar aire que está a unos 36 °C y con el cual cargas de vapor al ambiente. 

Moreno explica que aunque no veamos al vapor -porque es transparente a nuestros ojos- estamos continuamente rodeados de él. Sin embargo, la atmósfera no puede mantener todo el vapor que queramos, sino que hay un límite que depende fundamentalmente de la temperatura, de forma que el aire caliente es capaz de albergar más vapor que el frío.

Sigamos con el ejemplo. Ahora exhalas estando en la calle en una mañana muy fría de invierno y con mucha humedad. Todos sabemos que, entonces, es muy probable que se forme una pequeña nube delante de ti. 

Moreno cuenta que lo que ocurre es que ese aire “que sigue estando a 36 °C y tiene mucho vapor, se ha mezclado con otro mucho más frío. El aire resultante ha alcanzado su límite de vapor y ya no le cabe más, así que ha convertido lo que le sobra en gotitas y se ha formado una nube”. 

En cambio, cuando exhalas en un ambiente frío pero la nube no se forma es porque el aire del entorno está tan seco que, aunque estuviera muy frío, no lograba fabricar esa nubecilla. “Digamos que aún le quedaba hueco para mantener el agua como vapor dentro de él”, dice la especialista.

Con los aviones ocurre lo mismo. Son aparatos que vuelan a alrededor de 10-12 kilómetros sobre nuestras cabezas en un entorno realmente muy frío. Al igual que ocurría con el ejemplo de la nubecita que se creaba frente a nuestra boca en invierno, los motores de los aviones están soltando aire muy caliente y húmedo

Al mezclarse con el ambiente pueden pasar dos cosas: que no se forme una estela porque el entorno es tan seco que el aire de la mezcla asimila todo el vapor añadido, o que sí la dibuje porque le termina sobrando, transformándolo en cristales de hielo en este caso

Para entender por qué algunas estelas duran más que otras hay que saber que el aire se va a seguir mezclando con esa línea que ha quedado trazada y cómo evolucione dependerá del entorno. Si ese aire es seco, va a poder introducir esos cristalitos como vapor, así que la estela irá desapareciendo. En cambio, si el aire es húmedo, la estela persistirá e, incluso si es muy húmedo, podrá seguir evolucionando, cambiando de forma, haciéndose más ancho.  

¿Qué efectos tienen las estelas de los aviones en el clima?

Gran parte del mito de los chemtrails como manipulación climática se funda en que en la actualidad hay más estelas que hace unas décadas atrás. “Y es cierto”, aclara Moreno, hay más estelas porque “hay más viajes en avión que hace 30 años”. 

En definitiva, lo único cierto de esta teoría no es que se viertan químicos o se anulen las precipitaciones sino que las estelas sí inciden en el clima. “Además del vapor de agua que a veces da como resultado esas líneas blancas, también emiten gases de efecto invernadero como algunos óxidos de nitrógeno o dióxido de carbono. Se estima que la aviación contribuye en la actualidad con un 2% al total de emisiones mundiales”.

Pero hay más, porque además esas nubes altas y blancas afectan a cómo rebota la radiación solar cuando llega a nuestro planeta y contribuyen a que se caliente aún más.

“Por tanto, el sector de la aviación no sólo debe hacer frente a las emisiones de CO2, sino también a la formación de estas nubes para reducir el calentamiento asociado a ellas (y, de paso, tener un cielo más limpio)”, concluye Moreno.

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Author: Meri Castro

Greenpeace por posible sobreproducción: “Lo que hace Cooke Aquaculture es el lado más oscuro que tiene la industria salmonera”

Greenpeace se refirió a lo denunciado por el medio Interferencia, que con datos obtenidos por solicitud de transparencia a Sernapesca, identificó que en el año 2019 Cooke Aquaculture -con más de 20 concesiones en la Región de Aysén- produjo más de 8 mil toneladas de salmones, cuando sólo tenían autorizadas 125, es decir, más de 64 veces lo permitido en su proyecto técnico del año 2000.

Silvana Espinosa, vocera de la organización, indicó que “es inaceptable e impresentable que una empresa como Cooke Aquaculture esté operando fuera de la ley. Estos antecedentes suponen que se supera en más de 6000% la capacidad que tiene autorizada en su proyecto técnico original de un centro de cultivo que se ubica además en un área protegida, como el Parque Nacional Laguna San Rafael, una de las máximas categorías de protección ambiental con la que cuenta nuestro país”.

Desde Greenpeace explican que cuando la cantidad de peces autorizada para producir es sobrepasada, como el caso de Cooke Aquaculture, se pone en riesgo la salud del mar, porque se agrega más material orgánico como peces muertos, fecas y alimento no consumido, entre otros, a un lugar que no tiene las capacidades ambientales para soportarlo, colapsando ese ecosistema.

La producción de peces que sobrepasa lo autorizado daña irreversiblemente el medio ambiente, generando alteraciones en el equilibrio natural del mar, tales como; condiciones de anaerobia (pérdida total o parcial de oxígeno), eutrofización (proliferación de algas) y acidificación de las aguas (dificultad para la formación de caparazón y esqueleto de organismos marinos)”, indicó Espinosa.

Agregan que lo de Cooke Aquaculture, “es el lado más oscuro de la industria. Sembrar más peces de los autorizados es una forma constante de operar por parte de las grandes empresas, distorsionando el sistema con información falsa o con falta de información, evitando que se puedan tomar medidas correctas para prevenir un daño ambiental mayor”.

En noviembre de 2022 Greenpeace denunció frente a la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) a Cooke Aquaculture por elusión al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), debido a que en dicho ciclo productivo, el centro en cuestión había sembrado más peces de los autorizados.

El supuesto “milagro” de la industria de la salmonicultura, simplemente se explica porque las leyes ambientales no se están aplicando, sin embargo, desde Greenpeace no vamos a perder el rastro de las negligencias con la que estas grandes empresas salmoneras actúan. No podemos permitir que una industria lucre directamente y de forma impune con la destrucción de los fiordos y canales de la Patagonia chilena. Corresponde entonces, que la Superintendencia de Medio Ambiente fiscalice y sancione estos gravísimos hechos”, sostuvo Silvana Espinosa. 

Nota al editor

El oscuro historial de Cooke Aquaculture

–  (2022) Greenpeace interpuso una denuncia ante la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), contra la empresa Cooke Aquaculture “dado que sembró una cantidad de peces mayor a lo dispuesto en su proyecto técnico llamado “Huillines 3”, esto sin evaluación ambiental, eludiendo por tanto al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA)”

–  (2021) Se vincula a Cooke con la mortandad masiva ocurrida en Fiordo Comau. Uno de sus centros fue afectado. Se interpuso un recurso de protección en la corte de Coyhaique contra Cooke, Mowi y otras, pero fue rechazado y no fue apelado. (Daniel Caniullan, representante comunidad mapuche huilliche Pu Wapi).  

–  (2019) Mediante un video y fotografías que fueron registradas en la zona Punta Leopardo, en la entrada norte del PN Laguna San Rafael, queda en evidencia los microbasurales formados por restos provenientes de los centros salmoneros de las empresas Agrosuper y Cook Aquaculture.

–  (2018) Greenpeace denuncia a Cooke Aquaculture: “Empresa que gatilló el fin de la salmonicultura en EEUU, opera a 34 kilómetros de la Laguna San Rafael” 

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Author: rholzman

Los cosméticos tienen un impacto ambiental enorme: 5 formas de identificarlo

Para entender la huella ambiental que tiene la industria cosmética basta con hacer un breve ejercicio de visualización de lo que hay en los gabinetes de nuestro cuarto de baño.

¿Cuántos productos usas para el cuidado de tu cabello? ¿cuántos para la piel de tu rostro y cuerpo? ¿Para afeitarte? ¿Y para oler rico? Ahora bien, los frascos y envoltorios ¿de qué materiales están hechos?

Respondiendo a estas preguntas ya entendemos que estamos frente a una industria millonaria (a nivel global mueve al año 400 mil millones de dólares por año y sigue creciendo) con un enorme impacto en el ambiente.

Desde las materias primas que utiliza, a la producción, distribución y los residuos posconsumo, son muchas las instancias que pueden reformularse para que la actividad tienda a la sustentabilidad. 

Una vez más, pongamos en acción nuestro rol de consumidores responsables para elegir a las marcas que ya estén haciendo las cosas de una manera consciente. Y sepamos dejar a un lado a aquellos cosméticos convencionales que son parte del problema.

Te recomendamos empezar por prestar atención a los siguientes temas:

Ingredientes químicos

Los ingredientes químicos ante los que hay que estar más atentos son los parabenos, plastificantes, formaldehído, BHA y alquitrán de hulla, muy comunes en la fabricación de cosméticos. No sólo pueden afectar la salud humana sino que, a su vez, son dañinos para los cursos de agua en los que terminan, una vez que los hemos usado.

Uno de los ejemplos más claros de cómo ciertos productos cosméticos perjudican la vida marina es el de los protectores solares. Las nanopartículas de los protectores que se acumulan en los arrecifes de coral del mundo (alrededor de 14.000 toneladas por año) y alteran su reproducción y crecimiento, lo que finalmente resulta en su decoloración y muerte. 

Microplásticos hasta en el maquillaje

Hasta ahora sabíamos que los microplásticos se podían encontrar en productos de higiene y limpieza como exfoliantes, pastas de dientes o detergentes.  Sin embargo, un estudio realizado por Greenpeace Italia detectó que también se encuentran en la mayoría de los productos de maquillaje como rímel, pintalabios, bases y los polvos faciales.

La investigación verifica la presencia, tanto en las listas de ingredientes como a través de pruebas de laboratorio, en la composición de 11 marcas. En definitiva, estos pequeños plásticos estaban presentes en el 79% de los 672 productos controlados, siendo 38% microplásticos sólidos, sobre todo en máscaras y pintalabios que están en contacto directo con los ojos y la boca. 

Los análisis de laboratorio, encaminados a verificar la presencia de microplásticos en 14 productos, destacaron la presencia de pequeñas partículas menores a 5 milímetros como polietileno (en 6 productos), polimetilmetacrilato (en 2 productos), nailon (en 2 productos) y polietilentereftalato (en 1 producto). 

No sorprende entonces que científicos hayan encontrado microplásticos en el cerebro de personas así como en los tractos digestivos de animales marinos (dos tercios de los peces y el 90% de las aves marinas han ingerido plásticos, confirmaron distintos estudios).

Testeo en animales

Un reporte citado por Treehuger indica que 80% de los países del mundo todavía permiten que se realicen pruebas de cosméticos en animales. Esto implica que 100 millones de animales al año son expuestos a posibles alérgenos que a menudo los matan. 

Esos seres sintientes son capturados directamente de la naturaleza para ser llevados a laboratorios, lo que pone a muchas especies -como los monos macacos- al borde la extinción. 

A esta práctica de por sí cuestionable, se le agrega que las instalaciones de investigación animal utilizan 10 veces más energía que una oficina estándar debido a que requieren mucho espacio, ventilación, estabilización de la temperatura y luz constante. 

Extracción de materias primas de forma irresponsable

Humo elevándose de la turbera en el límite de la concesión de palma de aceite PT Berkat Nabati Sejahtera (IOI Group) en Ketapang, Kalimantan Occidental.

La industria de cosméticos demanda cada vez más recursos naturales. Pero esto no significa que quienes se encargan de proveerlos los procuren de manera responsable con los ambientes naturales de las que las extraen sino todo lo contrario.

Por ejemplo, el aceite de palma se consigue al deforestar entornos tropicales únicos. En la mayoría de los casos, se incendian grandes bosques extinguiendo ecosistemas únicos y dejando sin hogar a miles de animales (la Fundación Orangután Internacional estima que entre 1.000 y 5.000 orangutanes son asesinados en concesiones de aceite de palma cada año).

Podría citarse otra materia prima que se consigue a través de prácticas destructivas como son la deforestación y la minería. Se trata de la mica, un mineral que se usa a menudo para agregar brillo a los cosméticos.

Consumo de agua en la cosmética

El agua está presente en casi todos los productos de belleza del mercado. Sería momento de vigilar el uso de este recurso clave considerando que sus reservas están disminuyendo notablemente. Tanto que las Naciones Unidas alertaron que 52% de la población mundial vivirá en regiones con estrés hídrico para 2050.

Este punteo ilustra parte del efecto de esta industria en nuestro planeta. Podríamos hablar también de los residuos plásticos que generan y su baja tasa de reciclaje, de la huella del transporte, etc.

Sin embargo, esta información sirve de introducción. De manera que ahora ya ya tienes una herramienta más para elegir mejor estos productos de uso diario. ¡A ponerla en práctica!

Fuente: Treehuger

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Author: Meri Castro