8 medidas urgentes que el mundo debe tomar para evitar lo peor del cambio climático

El mensaje que te traemos en esta nota es que existe una salida a la crisis climática. Aunque las noticias pueden indicar lo contrario, lo repetimos: hay una forma de frenar lo peor del cambio climático y de construir otra realidad posible.

¿Cómo se lograría? Siguiendo los pasos del más reciente informe publicado por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC). En él hay propuestas concretas que los países deben implementar de manera urgente y que muestran que se pueden revertir las causas que calientan el planeta y empezar a equilibrar su funcionamiento.

El informe compila cientos de artículos que fueron curados por científicos de todo el mundo y que se enfocan en dar soluciones para evitar la catástrofe climática. Las medidas propuestas son las siguientes:

El cartel dice: “El tiempo se está acabando. ¡Acción climática YA!

1. Reducir las emisiones de metano 

Reducir de forma drástica la emisión de éste gas (que se considera contaminante climático de vida corta porque dura 20 años antes de degradarse en CO2) podría reducir más de medio grado del calentamiento global. 

¿Qué actividades liberan metano? Las operaciones de petróleo y gas, minas de carbón y ganadería. También hay fuentes naturales como la vegetación en descomposición.  

Una de las formas fáciles de reducirlo es sellar las fugas en las operaciones de combustibles fósiles, que es una medida barata y que resulta rentable. Sin embargo, la mayoría de los países donde hay operaciones de este tipo no tienen interés en hacerlo. Por ejemplo, Rusia y Estados Unidos. 

Así las cosas, y a pesar del Compromiso de Metano firmado por casi 100 países desde 2021, las emisiones de metano siguen aumentando considerablemente. The Guardian reveló recientemente 1,000 fugas de metano de alta emisión.

2. Detener la deforestación

Cada vez que los bosques tropicales son deforestados (es decir, que se talan los árboles añosos) perdemos también como áreas naturales que absorben y capturan el dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera (sumideros). 

De esta manera, estamos cada vez más cerca de hacer que el Amazonas y el Congo sean fuentes de dióxido de carbono en la atmósfera en lugar de absorberlo.

Los bosques que quedan en el mundo son también lugares vitales para la biodiversidad, por lo que preservarlos no solo mantiene con vida los pulmones de nuestro planeta, sino que es esencial para cualquier esperanza de frenar la pérdida catastrófica de especies globales, así como para las comunidades indígenas que viven allí.

3. Restaurar tierras degradadas y evitar que se usen para fines agrícolas

Son muchos los ecosistemas que brindan el servicio clave de absorber carbono, y sin embargo, están siendo degradados. Por eso, debemos restaurarlos para cuidar  la naturaleza y al clima al mismo tiempo. 

Por citar algunos, los humedales y las turberas almacenan grandes cantidades de carbono, pero están bajo amenaza al ser drenados para la agricultura. En los océanos, los manglares y los prados de hierba marina, que almacenan carbono y pueden ayudar a reducir los impactos de los niveles crecientes del mar y las tormentas, han sido destruidos.

Los propios océanos están perdiendo capacidad para absorber y almacenar carbono al ver sus temperaturas cada vez más elevadas. Detener la sobrepesca, por ejemplo, y permitir que los ecosistemas marinos naturales se regeneren, restauraría parte del ciclo natural de carbono de los océanos.

4. Cambiar la agricultura y la forma en que comemos

Aunque haya quienes no quieran verlo, lo cierto es que alimentar a la futura población mundial utilizando los sistemas alimentarios actuales será imposible. La buena noticia es que cambiando a dieta que sume más plantas y reduzca la carne y productos lácteos ya se está haciendo un gran avance.

Más allá del consumo de carne, los fertilizantes liberan óxido nitroso, un potente gas de efecto invernadero. Por eso es tan importante el avance de la agroecología y de agricultura de precisión como formas orgánicas y naturales de producir alimentos.

Por último, reducir el desperdicio de alimentos será central, ya que a nivel mundial se desperdicia un tercio de todos los alimentos producidos para el consumo humano. 

5. Energía solar y eólica

Las renovables, con la energía eólica y solar a la cabeza, son ya más baratas que los combustibles fósiles en la mayoría del mundo. En este sentido, el IPCC encontró que la energía solar, la energía eólica y la reducción de la conversión de tierras en agricultura son las tres medidas con el mayor potencial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel global.

6. Eficiencia energética

La Agencia Internacional de Energía descubrió que utilizar la energía de manera más eficiente es la medida que más puede contribuir a alcanzar emisiones netas cero de gases de efecto invernadero

El transporte es otra pieza clave de la eficiencia energética y ya podría dar el salto, aunque en la realidad los gobiernos no están atendiendo a esta cuestión. Ante esto, vale remarcar que al tener sistemas de transporte público más eficientes en todo el mundo no sólo se benefician las personas, sino que se impulsa la economía, se reduce la contaminación del aire y caen las emisiones de gases de efecto invernadero.

7. Dejar de quemar carbón

Activistas de Greenpeace escalan una torre de enfriamiento de la central eléctrica de carbón marrón Jaenschwalde cerca de Cottbus para colgar una pancarta en protesta contra el uso del carbón.

Sólo cambiando el carbón por el gas como fuente de energía reduce las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial más que si se transforman todos los edificios en eficientes energéticamente. 

China, India y Australia están profundamente involucrados con los intereses del carbón pero países como Sudáfrica, Vietnam muestran que es posible dejar este modelo atrás y reconvertirse hacia la energía renovable.

8. Poner el clima en el centro de todas las decisiones

Históricamente, los ministerios del medio ambiente han estado en la periferia del gobierno, subordinados a los ministerios de finanzas y negocios. Esto ya no es sostenible. El IPCC emitió una solicitud para que el clima esté en el centro de todas las políticas gubernamentales y de todas las decisiones en los negocios.

Solo al “integrar” la acción climática, en la poco atractiva jerga de la ONU, en las decisiones de todos los departamentos gubernamentales y en el nivel directivo de las empresas, podremos esperar lograr los muchos cambios necesarios.

La buena noticia es que todos deberían beneficiarse, desde una mejor salud y bienestar, empleos verdes y una economía más vibrante, hasta la reducción de la amenaza de una catástrofe climática. 

Con todo, estas son medidas concretas y posibles que pueden cambiar el rumbo de la realidad climática. Exijamos a los gobiernos y empresas que se comprometan cuanto antes a cumplirlas ??

Fuente: The Guardian

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Author: Meri Castro

Huella hídrica: qué es y cómo ayuda a ser consumidores más responsables

El agua es tan necesaria para nuestra vida que estamos consumiendo de este recurso aún cuando no nos damos cuenta. Por ejemplo, cuando compramos un pantalón de jean nuevo como al comer un bife de carne, ¿lo habías pensado? 

A la cantidad de agua que se necesita para producir algo, se la llama huella hídrica. Y conocerla nos puede ayudar a tomar mejores decisiones como consumidores. Es que tener buena información nos permite ver más allá y apreciar el circuito completo que realiza un objeto antes de llegar a nuestras manos.

Sabemos que son las industrias las que más agua demandan y que, en general, es poco o nulo el control que se ejerce sobre ellas. Sólo basta considerar los enormes volúmenes que usan la agricultura, la ganadería o la minería para saber la responsabilidad que tienen. 

Lo que también es cierto es que no nos podemos sentar a esperar a que estos gigantes cambien para mejorar lo que sí está a nuestro alcance. En este sentido, a nivel de la ciudadanía los cambios se dan más rápido y generan más conciencia. Y esto marca una gran y necesaria diferencia.

Por eso, actuemos hoy sabiendo que las reservas mundiales de agua ya están en caída. Activemos ahora antes que lo que le pasó a Uruguay se replique (es decir, antes que una sequía seque sus ríos y lagunas y los dirigentes se den cuenta tarde, demasiado tarde.) 

¿Qué es la huella hídrica? 

Se trata de un concepto bastante nuevo. Surgió en el año 2002 como parte de un proyecto de sostenibilidad dirigido por Arjen Hoekstra, profesor de Gestión del Agua en la Universidad de Twente, en los Países Bajos. 

Se refiere a una medida que analiza el volumen de agua consumida, evaporada o contaminada por todas las actividades que realiza ya sean personas individuales, empresas o instituciones productoras de materia prima. 

Además, Hoekstra no sólo acuñó este nuevo término sino que también fundó en 2008 la Water Footprint Network, una comunidad internacional que analiza los datos existentes, establece objetivos de uso responsable del recurso y aborda las últimas investigaciones relativas a la crisis del agua.

¿Cuánta agua se necesita para producir…? 

Plantación de arroz de la comunidad Kaboedin en Tailandia.

Te compartimos algunos ejemplos de cuánta agua se usa en la producción de algunos alimentos, objetos y hábitos de nuestro día a día. Por ejemplo, producir

  • 1 kg de carne vacuna necesita 18.000 litros de agua 
  • 1 hamburguesa, 2.385 litros
  • 1kg de pollo requiere 3.920 litros de agua
  • 1 kg de arroz utiliza 3.000 litros
  • 75 litros de agua para fabricar una pinta de cerveza
  • 1 kg de papel hasta 2.000 litros
  • 1 pantalón vaquero usa 1.911 litros 
  • 1 camiseta de algodón, 2.700 litros

Acciones que son propias de la rutina, como poner en funcionamiento el lavarropas tiene un consumo de unos 100 litros por lavado. Ahora bien, hay que sumarle el uso de la generación de energía para hacer funcionar la máquina, lo que añade 103 o 161 litros (si se utilizan 1 kWh o 2 kWh). 

En definitiva, para medir cuánta agua usamos durante todo el día debemos ir sumando cada ítem. Por caso, a los 140 litros de agua que va asociada a una taza de café, se suman los entre 50 y 200 litros de agua que se gastan al darse una ducha de 10 minutos. 

¿Te animas a calcular tu consumo de agua? 

Calcula tu propia huella hídrica

Si te dio intriga sobre cuál es tu huella hídrica personal, puedes usar la calculadora online de la Fundación Aquae.

Sólo tienes que contestar algunas preguntas sencillas y podrás tener un estimado del volumen de agua consumido de manera directa por las actividades cotidianas, así como el que se utiliza para producir los bienes y servicios consumidos.

Con esta información en tus manos, estarás aún más preparado para ser un consumidor responsable y exigir a empresas y gobiernos que cuiden el agua de todos y todas ?

Fuente: National Geographic

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Author: Meri Castro

Referéndum histórico en Ecuador: ¿el pueblo frenará la explotación petrolera?

Río Napo en el Parque Nacional Yasuní con la selva lluviosa en el fondo. Imagen de Peter Prokosch / GRID-Arendal a través de Flickr (CC BY-NC-SA 2.0).

Por primera vez un país usará el voto popular para decidir si rechaza o no un proyecto petrolero existente. Ocurrirá el próximo 20 de agosto en Ecuador y el resultado puede sentar un precedente histórico en cuanto a acción climática . 

La ciudadanía se acercará a votar por “Sí” o por “No” ante la consulta sobre si prohibir la extracción de petróleo en una gran parte del Parque Nacional Yasuní,  una región vital para la salud de la cuenca amazónica y del planeta.

Que la Justicia haya dado luz verde a este referéndum es una victoria lograda por pueblos originarios y movimientos ambientalistas tras 10 años de lucha.

A esa década de marchas y contramarchas es a la que hace mención la activista Greta Thunberg cuando se une al Sí a Yasuní diciendo: “Esta consulta popular demuestra que cuando los políticos y los gobiernos no actúan ¡LA GENTE SÍ LO HACE!”. 

¿Por qué es importante proteger al Parque Nacional Yasuní? 

Albert Michaud via Flickr (CC BY-NC-SA 2.0)

El Parque Nacional Yasuní y el aledaño Territorio Ancestral huaorani conforman una de las zonas con mayor biodiversidad en el mundo. Por eso, ya en 1989, la UNESCO lo declaró reserva de la biósfera.

Para imaginar la vida silvestre que habita en este territorio, vale decir que sólo en especies de árboles, hay más en Yasuní que que en toda Norteamérica y que en una hectárea de esta selva habitan 100.000 especies de insectos (sumados a 150 especies de anfibios, 121 de reptiles, 598 de aves, unas 204 de mamíferos y cerca de 3.100 vegetales). 

Foto: Peter Prokosch

Otro dato que ilustra este paraíso natural es que en sus ríos y lagunas se pueden encontrar delfines rosados, una de las 33 especies en peligro de extinción de la Amazonía. 

Además de ser el hogar de los últimos pueblos indígenas en aislamiento voluntario del país, los Tagaeri, Taromenane y Dugakaeri, quienes dependen de una selva saludable para seguir existiendo. 

¿Ya se extrae petróleo en el Parque Nacional Yasuní? 

Sí, ya existen siete bloques petroleros que se encuentran total o parcialmente dentro del PNY. La mayoría han sido explotados desde hace décadas, y en todo ese tiempo, hubo derrames masivos de petróleo, contaminación de ríos y problemas socioeconómicos para las comunidades. 

Camiones de petróleo siendo transportados en barcazas entre sitios de extracción, tráfico regular a lo largo del río Napo ya que no hay carreteras en estas áreas. Imagen de Kimberley Brown – Mongabay.

Si bien muchos ecuatorianos y ecuatorianas pueden encontrarse ante la disyuntiva de que votando por el “Sí” están frenando una actividad económica que genera riqueza, los datos demuestran que desde que Ecuador se convirtió en un país exportador de crudo en 1972, lejos de terminar con el hambre en país, ocurrió todo lo contrario. 

Es decir, el mayor foco de pobreza se ha concentrado justamente en la Amazonía. Y la explicación de que esto ocurra es que, como explica el economista Carlos Larrea en el diario El País, “la Ley Orgánica de Ordenamiento de las Finanzas Públicas (2020) señala que las ganancias del negocio petrolero deben destinarse al pago de la deuda externa”. Así las cosas, la Amazonía se sacrifica y el dinero nunca se reinvierte en desarrollo social.

Entonces, ¿qué se vota en el referéndum? 

Napo Wildlife Center, Yasuni National Park, Ecuador. Foto: Peter Prokosch Flickr

La pregunta es la siguiente: “¿Estás de acuerdo con que el gobierno ecuatoriano mantenga indefinidamente en el subsuelo el petróleo crudo del ITT, conocido como Bloque 43?” 

Ante esto, la decisión popular del 20 de agosto determinará si se prohíbe de ahora en más la actividad extractiva en el Bloque 43 o ITT (por el nombre de los campos Ishpingo-Tambococha-Tiputini) donde 12 plataformas petroleras y 225 pozos producen 54,800 barriles de petróleo al día.

Y también definirá si las empresas deben desmontar la infraestructura petrolera que nunca se debió instalar en la parte este del parque. 

“Lo que sucederá, con suerte, es que establezcamos un precedente en el que tengamos la posibilidad de cuestionar la dependencia del petróleo“, explica Melissa Moreano Venegas, Profesora de la Universidad de los Andes Simón Bolívar en Quito y coeditora del libro “La Explotación de Yasuní: En Medio del Colapso Global del Petróleo” consultada por Mongabay.

En este sentido, Ramiro Ávila, abogado de Yasunidos y catedrático universitario, remarca que lo que se decide es  “si optamos por una forma de vida que no se basa en la explotación del ser humano ni en el extractivismo agresivo de la naturaleza. Eso es lo que está en juego”.

Aclaración: Ese mismo día también, se realizará una consulta que trata de impedir la entrada de la minería en otra Reserva de la Biosfera, la del llamado Chocó andino, en la región de Quito.

Fuentes: El País y Mongabay

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Author: Meri Castro

Cambio climático y salud: el calor afectará tu trabajo antes que la Inteligencia Artificial

¿Habías escuchado hablar del “estrés térmico ocupacional”? Presta atención, porque este término le pone nombre a las consecuencias en la salud que las olas de calor implican para las y los trabajadores

La ciencia ya constató que el cambio climático está afectando la salud de las personas. Entonces, podríamos decir que el estrés térmico es un claro ejemplo de cómo esta influencia negativa se experimenta. 

Las causas del estrés térmico son las olas de calor, cada vez más frecuentes y extensas debido al cambio climático que ponen en riesgo especialmente a quienes trabajan al aire libre, en fundiciones, hornos, fábricas, etc

Es que las temperaturas elevadas son más difíciles de sobrellevar cuando se trabaja en determinadas condiciones ambientales, usando vestimenta de seguridad obligatoria y realizando actividad física. 

El grupo de trabajadores al que nos referimos está en lugares cerrados de mala climatización, ventilación y alta humedad (como fábricas, depósitos, cocinas, entre otros.) También quienes trabajan a la intemperie, como albañiles, agricultores, recolectores de residuos, deliveries y otros. 

Son ellos y ellas quienes, durante un evento extremo, pueden sufrir un exceso de calor en el cuerpo por encima de los niveles tolerables. Al pasar ese límite, sus capacidades fisiológicas se alteran. 

Recordemos que para que el cuerpo funcione de forma normal, es imprescindible mantener la temperatura corporal de 37°. Si esto se supera y se trabaja en condiciones de estrés térmico, algunos de los riesgos que aparecen son: 

  • Mayor probabilidad de que ocurra un accidente laboral
  • Dolencias relacionadas al calor: agotamiento, calambres, deshidratación, pérdida de conocimiento, sarpullido y golpe de calor. 
  • Agravar enfermedades de base, como las cardiovasculares, diabetes e hipertensión.  

En conclusión, el calor es un peligro para la salud porque cuando la temperatura central del cuerpo supera los 38° ya se pueden producir daños a la salud y, a partir de los 40°, la muerte

Considerando que los veranos son cada vez más tórridos en toda la región y teniendo en cuenta que se espera que aumenten las olas de calor debido al cambio climático, esta amenaza se extiende a muchos más tipos de trabajos y condiciones. Sobre todo se hace especialmente peligrosa en los trabajos al aire libre.

Ante la crisis climática surgen nuevas realidades. Estar informados para poder prevenir cualquier riesgo es importante. Por eso, comparte esta información con amistades y familiares para que estén alertas cuando arranque la temporada estival. 

Fuentes: Navarra.es y El Surti

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Author: Meri Castro

Vuelos baratos en Europa : ¿cómo los subsidios a la industria aérea calientan más el planeta? 

Volar en Europa es 30 veces más barato que viajar en tren, lo que fomenta la modalidad de transporte más contaminante, trascendió a través de un reciente informe realizado por Greenpeace Europa Central y del Este

La diferencia notoria de precio que existe entre ambos transportes es el resultado de escandalosas reducciones de impuestos en beneficio de la industria aérea. Así, en el continente europeo las personas terminan por contribuir a un planeta más caliente cada vez que salen de vacaciones.

La huella ambiental de viajar en avión

Volar es una de las actividades más contaminantes que una persona puede hacer y de las más difíciles de compensar. A diferencia de comer una hamburguesa de carne o conducir un coche -que tienen versiones más sustentables-, no hay manera de volar sin cambiar el clima. Tanto que algunos expertos han dicho que las propuestas que compensan las emisiones de vuelo son defectuosas.

Además, esto ocurre en un contexto en el que olas de calor, incendios, sequías e inundaciones se suceden sin tregua desde que se inició el verano en el hemisferio norte. 

Sin embargo, seguimos volando como si hacerlo no tuviera consecuencias en el clima. Mira sino el mapa de Flightradar que muestra los vuelos el martes más caluroso de julio.

Con esto no buscamos negar las comodidades de volar. Pero es tiempo de preguntarnos si una actividad a la que un porcentaje muy bajo de la población mundial tiene acceso (apenas 11% de las personas de todo el mundo volaron en 2018*) tiene derecho a generar 2.5% de la contaminación de carbono y avivar el cambio climático cuyas consecuencias pagan los más pobres.

Dentro de la contaminación que generan los vuelos, existe un mal aún mayor: el de los vuelos privados que sólo realiza un grupo más reducido de personas. En Europa también, la cantidad de este tipo de viajes aumentó 64% el año pasado. 

Para dar el panorama más preciso posible, también es justo decir que el consumo de un ciudadano o ciudadana europeo o norteamericano es mucho más elevado que el de uno de Latinoamérica o África. En este sentido, en el norte el acceso a más bienes y servicios hace que su huella ambiental sea mayor que en el sur

Este mapa confeccionado por la NASA que muestra cómo los gases de efecto invernadero se fueron acumulando desde 2020 a 2021. Si prestás atención, se nota que el norte contamina más (por ende, tiene aún mayor responsabilidad en esta crisis climática). 

Como dice la bióloga argentina Irene Wais “El norte de América y Europa están en deuda ambiental y ética con toda la humanidad, y miran América del Sur con la voracidad de un predador extractivista”.

Vuelos baratos en Europa, subsidiar al transporte que más contamina no es buen negocio

Así como lo lees: para las mismas rutas, viajar en tren cuesta hasta el doble que hacerlo en avión, en promedio, según el análisis que se difundió en julio pasado, mes que además terminó siendo el más cálido registrado en la historia. 

Para llegar a esta conclusión, se compararon pasajes para 112 rutas en 9 países distintos. Así notaron que llegar a Londres desde Barcelona por tren es 30 veces más caro que subirse a un avión

“Tickets de €10 sólo son posibles porque otros pagan el precio verdadero, como por ejemplo los trabajadores y los contribuyentes” dijo a The Guardian la activista de Greenpeace, Lorelei Limousin. “Por el bien de las personas y del planeta, los políticos tienen que actuar para revertir esta situación y hacer que el tren sea una opción accesible.”

Protesta pacífica de XR y Greenpeaceen el Aeropuerto de Ámsterdam pidiendo que se prohíban los vuelos privados.

En total, subirse a un avión es más barato que tomar un tren en 79 de las 121 rutas estudiadas, constató Greenpeace. Entonces vale preguntarse: ¿Cómo se supone que la humanidad logre reducir las emisiones que calientan al planeta si los gobiernos apoyan con dinero público a las empresas aéreas, que son las que más daño generan? 

La ceguera optativa de los líderes políticos y la avaricia de los intereses privados es tal que pasan por alto que el tren tiene conexiones regulares y confiables, a buena velocidad y contamina mucho menos . 

Por eso, si tienes la fortuna de viajar a Europa, cuando elijas cómo desplazarte recuerda que las mejores rutas para viajes domésticos son Lisboa – Porto y Madrid – Barcelona y para internacionales, Berlín – Praga, Zurich – Viena y Praga – Budapest. 

En tu ciudad o de viaje, busca la forma de moverte más sustentable. Es decir, la que menos (o ningún) combustible fósil queme ?

* Según un estudio realizado por Stefan Gössling, profesor en la Universidad de Linneo en Suecia

Fuente: The Guardian

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Author: Meri Castro