¿Cómo afectan las carreteras y caminos a las reservas con especies en peligro?

© Wikimedia Commons

El proyecto que busca construir una carretera en medio del Parque Nacional Alerce Costero, ha devuelto un tema crucial a la palestra: ¿de qué manera las carreteras afectan a la biodiversidad que habita en las áreas protegidas? 

Hace ya varios meses trascendió que el Ministerio de Obras Públicas (MOP) pretende construir una carretera por el medio del Parque Nacional Alerce Costero, que conectaría por las montañas a La Unión con el puerto de Corral.

El propósito de la obra, según afirman las autoridades, es “mejorar la conectividad entre ambas comunas y potenciar el mejor acceso al Parque Nacional para así fomentar el turismo”. 

© Flickr Patricio Novoa Quezada

Enseguida las comunidades entraron en acción, para manifestarse y buscar frenar este proyecto que traerá consecuencias muy serias para esta zona natural protegida y para toda la biodiversidad que vive allí exclusivamente (de hecho, 60 % de las especies de flora son endémicas). 

¿Por qué es tan importante el Parque Nacional Alerce Costero? 

© Flickr Patricio Novoa Quezada

El Parque Nacional Alerce Costero es hogar de especies de flora y fauna endémicas porque desde las épocas en que este territorio era todo glaciar, la vida silvestre encontró un gran refugio donde crecer de una forma irrepetible. Aquí, los animales y plantas prosperaron sin sufrir perturbaciones masivas, como podrían haber sido erupciones volcánicas.

Al reparo de este rincón maravilloso, también creció una población genéticamente única de alerces (Fitzroya cupressoides). Al mismo tiempo, aquí también se encuentra el exponente más famoso: el Abuelo Alerce Milenario, que lleva en nuestro planeta más de 3500 años

© Flickr Patricio Novoa Quezada

Este árbol siempreverde puede llegar a medir hasta 45 m de altura y tener un diámetro de más de 4 m. Tal maravilla toma su tiempo de desarrollarse: recién comienza a reproducirse (floración y esparcimiento de semillas) entre los 20 y 40 años y crece lentamente, a alrededor de 2 a 2,8 m3/ha/año.

Tanta majestuosidad y singularidad (los alerces sólo se encuentran en el sur de nuestro país y en una pequeña zona de Argentina) hizo que se lo declarara “Monumento Natural” en 1976. Esto significa que está protegido de la tala indiscriminada, con lo cual se prohíbe la corta de todo individuo vivo en el territorio chileno. 

Pero nada de esto parece importar. Para decirlo en claro, es en esta misma zona donde habita la segunda especie arbórea más longeva existente en el mundo y es por donde buscan hacer pasar una carretera. 

Alerce Chileno Fuente – © Wikimedia Commons

Vale sumar un dato más para entender por qué proteger a los alerces (y a todo el Parque): son una especie En Peligro porque enfrentan un alto riesgo de extinción después de siglos de sobreexplotación y quema y, más recientemente, afectados por el cambio climático.

Considerando que del área total donde existen alerces en Chile (264.993 ha) sólo se encuentran protegidas en Reservas y Parques Nacionales el 17,9 % (47.395 ha), ésta es una lucha que debemos dar sí o sí.

Además, esta carretera pasaría por alto lo acordado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (COP 15). Donde Chile se comprometió a detener la extinción inducida por los seres humanos de las especies en peligro de extinción.

Impactos de carreteras en biodiversidad

Sendero Alerces Milenarios – © Wikimedia Commons

Hacer vías de alta velocidad es intervenir en áreas donde la naturaleza vive. Por eso, siempre hay consecuencias. Estos son los impactos para la vida silvestre:

  • Fragmentación de hábitats, esto ocurre al dividir un hábitat grande y continuo en dos o más paños, teniendo como consecuencia dos grandes efectos: 

Efecto Barrera: genera que las especies (insectos, aves, anfibios, reptiles y mamíferos) no puedan atravesar este obstáculo, por lo tanto, disminuyen sus posibilidades de reproducirse, de dispersar semillas, de alimentarse y encontrar refugio. El efecto barrera tiende a crear metapoblaciones, que tienen una mayor probabilidad de extinción.

Efecto de borde: cambian las condiciones de los espacios circundantes a la carretera, en el borde. Donde se crearán condiciones con mayor temperatura, menor humedad, mayor radiación y mayor susceptibilidad al viento. Modificando la distribución y abundancia de las especies, cambiando la estructura de la vegetación y, por tanto, la oferta de alimento para la fauna. Exponiéndolas a otras especies más generalistas como son las especies invasoras. Las cuales aprovechan este efecto borde y cazan, compiten y desplazan a las demás especies. Estas nuevas condiciones ambientales aumentan la probabilidad de incendios forestales.

  • Atropellamiento de animales, están mundialmente documentadas las lesiones y muertes que son provocadas por colisiones entre los vehículos y la fauna en las carreteras, como una de las consecuencias más visibles y comunes de estas infraestructuras.
  • Contaminación Auditiva y Lumínica, el ruido y luz generado por carreteras afecta laconducta de la fauna para poder cazar, reproducirse y encontrar refugio.

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Author: Meri Castro

Desertificación y sequía, un combo que pone en peligro la vida en el planeta

Activistas de Greenpeace protestaron en Laguna de Aculeo (Chile) donde pusieron un signo de peligro sobre este espejo de agua, hoy seco. 

Es tiempo de hablar de una nueva efeméride ambiental: el Día Mundial de Lucha contra contra la Desertificación y la Sequía que tiene lugar cada 17 de junio

Tal vez estos sean términos que hayamos escuchado nombrar más de una vez pero ¿cuál es su incidencia en el mundo como para merecer una fecha en el calendario? Te lo contamos a continuación.

¿Cómo afecta hoy la sequía al mundo? 

Se dice que se está frente a una situación de sequía cuando las lluvias son considerablemente inferiores a los niveles normales registrados. Este fenómeno genera un agudo desequilibrio hídrico que perjudica los sistemas de producción de recursos de la tierra.

El panorama general muestra que desde 2000 a esta parte, el número y la duración de las sequías aumentó 29%. Al día de hoy, hay más de 2300 millones de personas que sufren problemas a causa de la escasez de agua, según datos de la Organización de la Naciones Unidas. 

Es decir, que buena parte de la población mundial sabe muy bien cómo se vive una sequía. Y, en el contexto de cambio climático, las proyecciones no son mejores. Se estima que para 2050, las sequías afectarán a más de las tres cuartas partes de la población mundial.

¿Qué es la desertificación? 

Este proceso se da en áreas secas -muy vulnerables de por sí- que, al utilizarlas para diferentes actividades o verse expuestas a fuertes variaciones climáticas, sufren una inevitable degradación de la tierra que termina en la desertificación. 

Esas zonas secas son ecosistemas áridos, semiáridos y subhúmedos que ocupan un tercio de la superficie del planeta. Sin embargo, su fragilidad no impide que sean sobreexplotados o que se haga un uso inadecuado de ellos.

Los factores que llevan a esta desprotección van desde la inestabilidad política, la deforestación, el sobrepastoreo a las malas prácticas de riego, todo lo que afecta negativamente a la productividad del suelo.

¿A quiénes afectan más la sequía y la desertificación? 

Si bien no hay un grupo social que se “salve” de las dificultades de una situación semejante, sí está comprobado que cuando la tierra se degrada y el agua escasea, son las mujeres quienes suelen estar más afectadas.

Esto se debe a que enfrentan importantes obstáculos a la hora de hacer valer sus derechos sobre la tierra, lo que limita la capacidad para prosperar. Incluso en muchas regiones, siguen sometidas a leyes y prácticas discriminatorias que impiden el derecho a heredar, así como el acceso a servicios y recursos.

Por todo esto es que este año, la ONU eligió como tema del Día Internacional contra la Desertificación: “Mujer. Sus tierras. Sus derechos”. Lo que se busca es fomentar la idea de que invertir en la igualdad en el acceso de las mujeres a la tierra y a los bienes asociados es una inversión directa en su futuro y en el futuro de la humanidad.?

Desde el ente internacional dejan en claro que “Es hora de que las mujeres y las niñas se sitúen a la vanguardia de los esfuerzos mundiales en la recuperación de la tierra y en la resiliencia a la sequía”.

¿Qué pasa en Chile?

Como ya lo hablamos en esta nota, en Chile vivimos una mega sequía históricaLos últimos tres años (2020, 2021 y 2022) la situación empeoró al punto que el promedio de lluvias no ha superado los 390 mm (una cifra mucho menor que los 585 mm de 1998 y  872 mm de 1997).

Esta drástica caída ha generado una notoria escasez hídrica. Actualmente son 128 comunas (37%) del país las que se encuentran bajo decreto de escasez hídrica. Una vez más, el futuro no es auspicioso. Los especialistas alertan que este problema solo se irá acrecentando con el tiempo, porque las condiciones están siendo cada vez más secas y calurosas especialmente en el centro-sur de Chile.

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Author: Meri Castro

En exclusiva: revivimos la travesía por la Patagonia junto a sus protagonistas

Por Luz Le Dantec, Coordinadora de Loyalty

Una vez más invitamos a los socios y las socias de Greenpeace a un encuentro único. Durante una hora pudieron conocer, charlar y hacer preguntas a parte del equipo que estuvo a bordo del barco Witness en la Patagonia chilena. 

Esta travesía por el sur fue posible gracias a nuestros donantes. Por eso, brindamos un espacio especial para mostrar resultados y avances de la campaña No más salmoneras. A través de su aporte pudimos llegar a zonas muy remotas, de difícil acceso incluso para el propio Estado. 

El encuentro

El pasado 1 de junio organizamos un evento por Zoom con nuestros socios y socias para compartir todos los detalles de lo que se vivió en la primera travesía del Witness en Chile.

Martín Benavidez, uno de los oradores del encuentro

Nuestro equipo navegó durante un mes por los fiordos y canales patagónicos para documentar y mostrar el impacto de la industria salmonera en el mar. 

El encuentro online convocó a decenas de personas. Nadie quiso perderse esta oportunidad de conocer a parte de los integrantes de Greenpeace que estuvieron a bordo. Durante el viaje además participaron especialistas ambientales y Roberttson, quien se unió en un tramo de la aventura.

Silvana Espinosa, vocera de Greenpeace, en la Reserva Nacional Kaweskar

En el evento participaron Silvana Espinosa, vocera de Greenpeace, Martín Benavides, voluntario de Greenpeace Chile y Jocelyn Arriagada, del departamento de Geografía de la Universidad de Chile.

Revive la reunión

A bordo del Witness, el barco más nuevo y ecológico de Greenpeace, pudieron estar cerca de los centros salmoneros que operan en Magallanes, documentar sus instalaciones, y obtener evidencias de la contaminación. 

Es importante recordar que nuestra organización tiene un convenio de colaboración con la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. El objetivo es abordar problemáticas ambientales como la gestión hídrica, la protección de los océanos y el cambio climático, entre otros.

Los asistentes conocieron el trabajo que se hizo mar adentro y escucharon el relato sobre los desafíos y las sorpresas que vivieron en esos días en contacto con la naturaleza. Todos se mostraron muy interesados, hicieron preguntas y conversaron con los protagonistas

Tener este espacio es una forma de cerrar un ciclo que los mismos socios y socias hacen posible. Es que la travesía del Witness se realizó gracias a sus donaciones y su compromiso así que ¿qué mejor forma de agradecerles que mostrándoles todo lo conseguido? 

¿Qué objetivo tuvo la travesía del Witness por el sur de Chile? 

Reserva Nacional Kaweskar

Con la premisa de nuestra campaña  para poner un freno a las salmoneras, el recorrido del Witness partió desde el sur del país. La misión fue arribar a esas zonas remotas a donde nadie puede llegar, para constatar y denunciar junto a nuestros activistas los impactos de la salmonicultura en el mar.

Así, pudimos ver la inmensidad del entorno de la Patagonia chilena y registrar en terreno los ecosistemas y paisajes únicos que nos pertenecen y que debemos proteger de una industria que no para de expandirse y destruir todo el equilibrio a su paso.

Este trabajo se concretó a través del apoyo de nuestros socios y socias que nos permiten mantener nuestra independencia económica y política y levantar la voz por aquellas causas que muchos otros no pueden. 

¿Por qué pedimos un freno a la expansión salmonera? 

En nuestro país, uno de los mayores peligros para el mar patagónico es el avance de la industria salmonera. Esta forma de producción viene poniendo en riesgo, desde hace años, a los ecosistemas marinos de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes.

El daño se produce porque esta actividad introduce al salmón, que es una especie exótica invasora, y lo cultiva de manera intensiva y en altas densidades. Es decir, que los peces crecen hacinados en balsas jaula, que se instalan en el mar, en canales y fiordos.

En la actualidad, la industria continúa expandiéndose en la región de Magallanes, amenazando incluso a las áreas protegidas. Es el caso de la Reserva Nacional Kawésqar en la cual ya hay 68 centros salmoneros aprobados y otros 57 en trámite. Por eso, exigimos se frene la entrega de permisos de manera urgente.

La buena noticia es que el Tribunal Ambiental impidió por quinta vez la instalación de una nueva salmonera en el interior de la Reserva.

Esto nos demuestra una vez más que todo el trabajo que realizamos junto a las comunidades locales en defensa de sus territorios vale la pena.

Gracias por tu apoyo y por permitirnos seguir defendiendo y cuidando a nuestro planeta ??.

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Author: Editor

El Ártico cada vez menos blanco: nuevo estudio alerta que habrá veranos sin hielo para 2030

Cuando pensamos en el Ártico de inmediato asociamos que hay hielo, mucho hielo. Sin embargo, un nuevo estudio alerta que en apenas 7 años los veranos en esta área puede dejar de tener masa helada por completo

¿Te imaginas parte del Polo Norte sin hielo? Tal vez no haga falta imaginarlo mucho más, porque según un reciente trabajo publicado en la revista Nature entre 2030 y 2050 podremos verlo con nuestros propios ojos. En ese plazo llegará el primer septiembre sin cobertura blanca en esa región del planeta.

Quizás gran parte de quienes están leyendo hayan escuchado esta noticia más de una vez: el planeta se calienta, los polos se derriten. Hace una década podría haber parecido algo lejano e improbable. Hoy ocurre frente a nuestras narices.

No hay dudas: este efecto devastador es provocado por la acción humana. Como dice Seung-Ki Min, coautor del estudio e investigador del Laboratorio de Investigación del Cambio Climático de la Universidad de Pohang, en Corea del Sur, “nuestro estudio confirma que la disminución del hielo marino del Ártico en todos los meses se debe principalmente al aumento de los gases de efecto invernadero inducidos por los humanos”.

La ciencia avisa que el deshielo es inevitable. Es decir que esta será la nueva realidad del Ártico aunque logremos reducir las emisiones. Y sólo será peor si seguimos sin hacer nada. En ese caso, en 2100 la región ártica quedará libre de hielo casi medio año, según las mismas proyecciones.

Como siempre, hay una última esperanza. Según Min, es posible “evitar un Ártico sin hielo en verano si se logra reducir las emisiones de GEI de manera más agresiva, como en la ruta alternativa de calentamiento de 1,5º”.

Sin embargo, la ilusión de revertir esto dura poco cuando se recuerda que ya varios trabajos que indican que este límite de aumento de la temperatura media mundial ya ha sido superado regionalmente y globalmente podría verse rebasado en menos de cinco años.

Recordemos que no se trata sólo de la alteración total de un ecosistema único, con las consecuencias para la vida de animales y vegetales de la zona, sino que según desaparezca el hielo terrestre ártico (el de los glaciares) es probable que suba el nivel del mar y cambien los patrones climáticos del hemisferio norte

Según se caliente el Ártico y retroceda el hielo, los mecanismos de retroalimentación, entre ellos, una menor capacidad de reflexión del hielo (albedo) y la liberación de los peligrosos gases de efecto invernadero de su largo almacenamiento en el permafrost (la capa de suelo permanentemente congelada), provocarán un aumento del cambio climático mundial.

¡Actuemos ahora! Exijamos a los gobiernos y empresas que tomen cartas en el asunto.

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Author: Meri Castro

Nueva York cubierta de humo por incendios en Canadá: ¿ahora sí vamos a hablar de cambio climático?

Imagen: REUTERS/Shannon Stapleton

Las imágenes apocalípticas de Nueva York esta vez no nos llegan de películas de Hollywood sino de la mismísima realidad. Los inmensos rascacielos de la Gran Manzana quedan ocultos en medio del humo denso y los barbijos vuelven a usarse a diario. ¿Qué está pasando?

En este tweet dice: “Si querés un anticipo de cómo se verá el mundo si no hacemos algo para frenar el cambio climático producido por la humanidad, aquí lo tienes”.

La nube gris que cubre el cielo neoyorquino llega desde Canadá, donde hay graves incendios forestales desde hace más de un mes. El fuego ya destruyó más de 120 mil hectáreas en la provincia occidental de Alberta, donde se declaró el estado de emergencia.

Imagen: @EmmaHitchcocked

Esta provincia canadiense, una de las mayores regiones productoras de petróleo, “ha estado experimentando una primavera seca y calurosa y, con tanta leña, bastan unas pocas chispas para prender unos incendios forestales realmente aterradores”, explicó la primera ministra de Alberta Smith.

Imagen: AFP

Sin embargo, para dar un panorama completo de por qué se llega a esta situación hay que sumar algo más. La sequía precedente en la zona sumada a las altas temperaturas actuales -ambos factores exacerbados por el cambio climático- generan las condiciones para que los incendios avancen más fácil y rápido (y sean más difíciles de frenar).

Como prueba de esto, agregamos que sólo en mayo pasado se quemaron 2.7 millones de hectáreas, cuando la media para ese mes suele ser de 150,00 hectáreas. Como se lee en el Washington Post: “este brote de incendios, intensificados por el calor récord que se registra en diferentes áreas, es un signo inquietante de los efectos del cambio climático“.

Como ocurrió en el verano pasado en nuestro país, los ecosistemas arden y el humo llega a las ciudades donde el aire se vuelve peligroso de respirar (al estar contaminado por partículas finas que pueden irritar los pulmones), la visibilidad merma y el paisaje hace evidente la crisis climática en la que vivimos.

Lejos de dejar que nos gane la ansiedad climática, éste es un buen momento para activar por las causas ambientales y seguir luchando para frenar al cambio climático.

Sigamos haciéndonos oír y movilizándonos para que los gobiernos y las empresas entiendan que no queremos que este patrón de destrucción sea nuestra nueva normalidad. Éste planeta es nuestro hogar y vamos a defenderlo ??

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Author: Meri Castro